P o r t a l  d e  i n f o r m a c i ó n  t r a n s e x u a l
 
       
 
                                                            Biografía Trans
 
                    `` Nacida Transexual ´´ relato de una vida, por Yolanda Alvarez

 ( Email de la autora: yola-alvarez@hotmail.com )

Fui niña rosa en un mundo azul,
Y me miraban caras, rostros sin formas observaban mi color.
Caminaba. Pasos azules me seguían
Comencé a volar
¡ libertad rosa en un mundo azul ¡
mundo azul reía., mi vuelo, rápido, veloz descendía
mundo azul me seguía
...y caí sobre él
oí aplausos y alegrías, era azul mi vida
y viví, y hoy vivo azul pero con el corazón siempre rosa.
 

Que fácil debe resultar la vida teniendo claros tus objetivos, me imagino que para los seres perfectos en armonía cuerpo-mente los objetivos van surgiendo a medida que vives, pero para los imperfectos de la naturaleza, para esas personas en desarmonía cuerpo-mente, su vida puede convertirse en una búsqueda continua de ese equilibrio.

La metafísica, la religión, la meditación se supone te ponen en equilibrio con tu entorno, pero que sucede cuando abres tus puertas y te introduces en un sistema organizado, que sucede cuando sonríes al mundo que llora, que sucede cuando tu equilibrio desequilibra a las masas.

Fui niña, si, niña rosa en un mundo azul.

En mis primeros años de vida, feliz e inconsciente de mi anomalía, fui simplemente niña rosa. Mi niñez se desenvolvía  con normalidad como cualquier niño que aun no diferencia los colores, los sabores, el día de la noche. Como cualquier niño normal, hasta aquella noche.

Aquella noche, de la cual prefiero no acordarme, cubrí mi cuerpo con una especie de caparazón de autodefensa frente al mundo que me esperaba, aquella noche descubrí que era diferente. Como consecuencia deje de jugar en grupos, deje de amar en público, comencé a llorar en silencio.

Aquella noche de la cual prefiero no acordarme, descubrí que mi vida se iba a convertir en una lucha continua de supervivencia, descubrí que la palabra” lucha” marcaría mi vida. Envuelta en mi caparazón protector comenze a vivir mi soledad y separe mi vida publica de mi intimidad. En mi habitación creaba mis fantasías, vivía mis ilusiones y soñaba. Frente al mundo era un chico diferente, dedicado a sus estudios y sin ilusiones exageradas.

Aquella noche marcó toda mi vida.

Que fría es a veces la realidad y más cuando tienes diez años  y toda una vida de ilusiones por vivir.

Mi familia querida, que les puedo pedir ¿quizás comprensión, aceptación? ¿Pero realmente me aceptaba yo? Cuando te sientes tan diferente, cuando te das cuenta que estas fuera de un sistema organizado, y antes de aceptarte y vivir, gritas desde lo mas profundo de tu ser ¡no! Pero estas aquí  y tienes derecho a la vida pues has venido de ella. Esas palabras no las oyes en ninguna parte, la soledad es tu única aliada y sola vives tu silencio.  

Miriam: - Cuando llegues a Barcelona no se te olvide telefonearme, Yolanda. Me hubiera encantado acompañarte pero todo lo quieres hacer siempre tu sola.

- Miriam cariño ya llego el momento, de Canarias a Barcelona dos horitas, luego la clínica Rochas, la Dra. Leyes y fin !espero que merezca la pena todo esto ¡

- Claro que merecerá la pena  Yolanda, ya veras como todo sale bien.

Pasajeros de Aviaco del vuelo 589 con destino Barcelona embarquen por la puerta numero 4

- Vamos Yolanda es tu vuelo, suerte y llámame. 

¡Eres un enfermo! ¡Que dirá la gente!

Las gentes, cuanto daño pueden causar las gentes. Creo en las personas frente a frente, pero las masas me dan terror. La conciencia colectiva esa especie de telepatía en grupos que piensa por todos y que lleva a todos a situaciones no deseadas, me dan pánico y sobretodo cuando no tienes experiencia en la vida por tu corta edad, lo único que puedes hacer es refugiarte en tu caparazón. El entorno familiar es tu primer drama por culpa de las gentes, te castigan, te llevan a médicos y te retiran todo, incluso el amor. En las mejores familias te hacen hasta chantaje, una vida decente a cambio de bienestar económico.

¡Que dirá la gente! 

Sola, fui niña rosa sola  y decidí vivir. Con diecisiete años escribí un bello poema lleno de agobios ante mi realidad. 

Me invade tal fuerza
Que tan solo pensar me pesa
Necesito salir de aquí, de esta esfera sin mundo
Necesito volar, encontrarme.
Que triste es escribir si no dominas la tinta,
si incluso el papel sonríe
que triste es andar sin camino,
reír sin aplausos
llorar sin consuelo.
Me invade tal fuerza que el deseo en vivir va en aumento
Sola, dentro de mí formando un todo en mí, lloro.
 

¿Pero por donde tenía que comenzar? 

Me sentía diferente a los chicos en todo, su forma de comunicarse, sus juegos, sus ilusiones ¿y las chicas? Las adoraba, que suerte poder ser ellas libremente en armonía con todo. Todo estaba perfecto en su mundo Siempre me quedaba observando sus formas de actuar, su naturalidad. Sin embargo sabia que no pertenecía a su grupo, no pertenecía a ninguno. Pero en mi intimidad  vivía las historias más lindas que pudiera soñar nadie, me imaginaba mi mundo armónico. Era mujer y con mis medios al alcance creaba mi escenario donde vivía mis sueños maravillosos.

A veces mis abuelas participaban en mis juegos.

¡Este niño tenia que haber nacido niña¡ 

Les oía comentar  más de una vez mientras eran cómplices de mis juegos ocultándoselos siempre  a mis padres. 

¿Pero por donde comenzar? 

Era consciente que el tiempo pasaba y tenía el derecho a la vida sin más,  a una vida de la cual solo esperaba armonía y equilibrio. Pero ¿por donde comenzar? La sola idea de sufrir una metamorfosis por medio de hormonas y operaciones estéticas me parecía terrorífico ¿era realmente el camino?

Decidí terminar los estudios, con  ellos hice un curso de peluquería. Allí conocí a chicos homosexuales ¡eran  tan diferentes a mí en todo. Ellos lo tenían asumido, vivían en un cuerpo al que no rechazaban y la única diferencia con el resto de los heterosexuales  estaba  en su elección y atracción sexual  hacia una persona de su mismo sexo. Tan poco pertenecía a su grupo. Mi cuerpo no me permitía tener relaciones con otra persona de mi mismo sexo, mis fantasías llevaba faldas y mi mundo era rosa.

El servicio militar puso certificado medico a mi vida  - excluido total por psicosis transexual - 

Aceptada por mí  marche definitivamente del mundo que me rodeo durante mi infancia solitaria e incomprendida.

Señores pasajeros , dentro de unos minutos aterrizamos en el aeropuerto de  Barcelona  

Es el momento. El momento esperado durante toda una vida. Siento temor, inseguridad, miedo ante la vida, ante la nada. Estoy segura del paso que doy, quiero tener mi cuerpo en armonía con mi mente, sin embargo me envuelve un temor a lo desconocido. Lo que la naturaleza te regala por norma de vida, tengo yo qué ¿es natural? ¿Estoy en equilibrio con la naturaleza, la moral, Dios?  Dios, creador de todas las cosas nos izo a su imagen y semejanza. Creo al hombre y a la mujer. 

Mi familia querida, nunca los culpe de nada. Mi  mundo es rosa y el suyo azul. Ahora lo diferencio con razonamiento y madurez que te dan los años. Pero hubo una primera etapa en mi vida  que exigía aceptación plena,  defendía mis derechos con uñas si hacia falta. Por eso comenze el camino recomendado por los médicos  - tratamiento hormonal - Independiente, viviendo en Barcelona, .trabajando en una peluquería, comencé a sentirme menos extraña en el mundo que me rodeaba. La sensación de no pertenecer  a este mundo que tenia en mi niñez se iba desvaneciendo a medida que mi cuerpo iba sufriendo una especie de metamorfosis producida por el tratamiento hormonal al que estaba sometida. Por primera vez en mi vida pude mirarme al espejo y sonreír al ver reflejada en él  la imagen de una personita con el pelo ondulado por los hombros  y sus pechos como dos medias naranjas deseando salir y gritar -libertad merecida-

La sociedad comenzó a poner sus normas pronto, no era todo como soñaba. En el trabajo aceptaban mi feminidad pero no los pechos. Tuve que comenzar a ocultarlos con camisas anchas y mirada insegura  Volver a mis dos personas de antaño, hombre de día, mujer de noche y yo en el centro, esperando mi libertad merecida.

¡Pero tenia que luchar! El paso que había dado tenia que llevarme a alguna parte.  Sola de nuevo, como siempre, apartada de mi familia y con la única compañía  de la mujer que salía de mi interior con más fuerzas cada día, seguí trabajando y soñando. Hasta aquel día en que conocí en amor. 

-. Taxi  a la clínica Rochas , por favor

-. Si señora, donde usted mande

Clínica Rochas, la Dra. Leyes. Tengo hora a las diez y son las nueve. Que poco tiempo falta para dar fin a todo esto. ¿Y después?  La misma con los mismos problemas de siempre pero mas segura,  aunque siempre iré marcada por mi destino. ¿Como tendré que decir después? Hola soy transexual, o quizás ¿sabes que estoy operada de cambio de sexo?  no importa, el paso esta dado. Como dijo la Dra el equilibrio lo tengo que buscar en mi interior  ¡Como aquel día en que conocí el amor! 

Su música sonaba desde la otra calle. Llevaba una enorme minicadena en sus manos y su cuerpo se movía al ritmo de ella. Yo me quede hipnotizada  ante su aura ¡desprendía tanta vida! Al pasar a mi lado  se quedo parado frente a mí. Los dos nos miramos como si nos conociéramos de siempre, el me hablaba  pero  yo solo atendía a sus mirada profunda puesta en mí. Daniel nacido en Alemania de padres españoles, se buscaba la vida por las calles de Barcelona y me amaba. Y yo le ame. Por el perdí mi trabajo y me uní a su vida vagabunda por las calles de Barcelona. Conocí el hambre, la vida bohemia, pero no el sexo. Mi inocencia unida a la inseguridad que tenia como persona, me izo vivir nuestra historia de amor sin sexo pero no por ello menos ardiente. ¡Todo era una locura! Me sentía persona, encajaba en su vida y eso me llenaba. Con él me sentía segura y con ganas de luchar. A su lado viví momentos maravillosos de amor y libertad, pero el sexo  no entraba aun en mis planes, mi cuerpo no era el que yo quería ofrecer a la persona que amaba. La lucha con mi físico estaba comenzando y aunque él me aceptaba como era, yo no. Sabía que no iba a funcionar con la cantidad de complejos  que tenia sobre mí.

Aunque no duro mucho tiempo pues mi proceso tenia que continuar, si puedo decir que el  sentimiento lo viví eterno y sigo con el dentro como un órgano mas de mi cuerpo. Gracias Daniel  por amarme y dejarme marchar

-. Clínica Rochas señorita.

Me viene a la mente mi familia, ahora más que nunca los necesito. Pero no puede ser ¿cómo iba a decirles?  Papá acompáñame al Dr. Que voy a cambiar de sexo, o quizás ¡mama quiero tener en la vida las mismas oportunidades que mis hermanas! O quizás gritar S.O.S a la sociedad por haber creado en mi la necesidad de arreglar algo.  O  pedirle a Dios una explicación de porque a mi  ¿Y después?

Siento la necesidad de correr, de escapar de todo. ¿Estaré bien para la sociedad, me ayudaran a olvidar mi pasado y me premiaran por mi esfuerzo en integrarme en el sistema organizado?  ¿Y después?

 Después naceré de nuevo, seré el centro sobre el cual gira todo. Soledad asumida y satisfactoria, sin temor ni  inseguridad, solo una vida por vivir en armonía con mi entorno y descansar

Enfermera: -. Buenos días. Usted es Yolanda ¿verdad?

-. Si buenos días.

-. ¿le acompaña alguien?

-. No.

-. Bien, le indico su habitación. La Dra. se reunirá con usted enseguida.

Dios siempre te he llevado en mi interior. Recuerdo cuando era niña, en mi confusión por encajar en algún sitio  me acerque a ti. Pensaba que mi diferencia  estaba en ser un elegido tuyo para servirte, incluso quise ser seminarista  ¿Recuerdas qué bien nos llevábamos? Me sabía la misa de memoria, hacia altares en mi habitación. Pero tampoco pertenecía a tu grupo me lo dijiste a tiempo, aquel día del cual prefiero no acordarme. Mi camino era otro muy diferente. Pero en mi soledad cuando te he necesitado, has estado ahí  siempre escuchandome

Espero que todo tenga un sentido. Me hubiera gustado hacer tantas cosas en mi vida. Hubiera estudiado psicología, a los treinta años me hubiera casado, hubiera tenido dos hijos ¡Me hubiera gustado hacer tantas cosa ¡ .Pero salió así . Toda una existencia en busca de mi persona. Como cuando marcho Daniel de mi vida de nuevo sola y sin encontrarle sentido a nada. Bueno, conocí las islas afortunadas  y la verdad para mi lo fueron. Mi equipaje era pequeño, mi economía ridícula, pero llevaba conmigo el entusiasmo y las esperanzas puestas en la vida .

Ay  Dios mío  que triste es vivir vivo. Ahora  si vives muerto como el otro. Por eso decía mi abuela Maria paciencia niña, paciencia. Y es que esa es la clave del éxito, ser siempre niños pacientes

El paraíso de las Palmas delante de mí. Tenia la sensación de que mi vida iba a merecer la pena, deseaba tanto ser feliz.

El trabajo no fue obstáculo, rápido encontré trabajo en una peluquería de una chica madrileña afincada en las islas hacia años. Me enseño nada más llegar  la isla y todos sus rincones. El clima tenia algo mágico y sus gentes algo especial que hacia que me sintiera en casa

Y comencé a vivir, sentir, vestir, hablar, reír como lo que era, una mujer. Y conocí a mujeres diferentes. Me sentía tan llena de vida, tan libre que puedo decir de ese periodo de mi vida que fui feliz, tan feliz que se me olvido que tenía familia y pasado. Conocí el amor en su totalidad. Hice el amor por primera vez y me entregué en cuerpo y alma como si fuera  la única oportunidad que iba a tener en mi vida de volver a amar.

Pero el amor me sonrío  y Juan  bello canario, honesto, sincero y mágico me amo y comenzamos a vivir una historia maravillosa que no había vivido ni en mis mejores sueños

El tiempo pasaba y mi familia decidió ponerse en mi búsqueda. Y de nuevo desperté a la realidad. Mis padres en Las Palmas y yo tendría que presentarme ante ellos con mi nuevo físico orgullosa de estar luchando por mi estabilidad.

La mente es compleja. Toda la educación recibida, las frustraciones, los complejos que arrancan con fuerza desde tu niñez a veces te persiguen toda la vida

Ante mi  mí madre y mi padre, ante ellos su fruto. Me llamo Yolanda  y para llegar donde estoy he tenido que luchar, sufrir en silencio sola frente al mundo. No quiero comentarios de ningún tipo estáis en mi terreno  solo exijo a la vida vivir en armonía conmigo y esto es lo que he conseguido

Quizás para algunos sea cómico estos físicos que luchan por parecerse al de una mujer sin serlo, quizás para otros sea lastima lo que sientan al vernos, pero nosotras estamos luchando desde nuestro interior por encontrar un sitio donde descansar. La guerra por matar las facciones masculinas en nuestro cuerpo puede llegar a extremos increíbles. El tratamiento hormonal que te deja baja de defensas, las depilaciones para matar el vello que no nos corresponde, la nariz ancha, las caderas estrechas, la voz que te recuerda continuamente quien eres. Los años pasando por conseguir lo que a la mayoría se les regala nada mas nacer, un cuerpo en equilibrio con su mente. ¿Merece la pena?

Mis padres estuvieron encantadores  como siempre. Juan los conoció y les enseñamos todas las maravillas de la isla. Y  llego el día de marchar, y marcharon  pero sabia que ya no iba a ser como antes. Sabía que había puesto un cristal entre mi familia y yo. Sabía  que aunque me querían y aceptaban dentro de sus posibilidades, estaba sola en el mundo. Volver a ellos significaría renunciar a mi  y dejar que fabricasen conmigo su prototipo de hijo ideal  Era demasiado tarde,  había comenzado a vivir.

A veces te despiertas de la irrealidad en que vives y la fría y cruda realidad te da los buenos días recordándote quien eres. Recordándote donde estas y  proyectando en tu mente un futuro incierto lleno de contradicciones. Vives en una jungla de cemento, la lucha es diaria y tu cuerpo se carga de negatividad continuamente. Tu caparazón formado en la niñez es  duro y sólido, ir a la defensiva siempre es norma de vida, respirar tranquilidad es un premio a los elegidos

La oferta social que cualquier ciudadano tiene merecida por norma  se convierte en lucha para ti. El trabajo resulta imposible, tienes que demostrar el doble y así y todo se cierran  las puertas. Buscar una vivienda, saludar al vecino, comprar un bolso, sonreír. Te obligan a encerrarte en tu grupo y vivir en barrios marginales, cárceles con barrotes invisibles impuestos  para los diferentes.

Los normales son los únicos beneficiarios del sistema, tú estás fuera de él. La única opción que tienes  es llevar su mascara  como  muchos, como todos. Es el  juego y debes participar en él

Alguien dijo que una persona es normal  cuando sus  tendencias centrales son las de su grupo y sus reacciones las esperadas por este. El individuo normal o común  se abstiene de realizar acciones que serian reconocidas por los demás  como fuera de corriente o contra corriente

Los demás, los otros, el entorno.....y gritas....y preguntas.

¿QUIÉN ERES TU PARA JUZGAR A NADIE SI TODOS SOMOS CARNE DE PASO?

¿QUÉ CLASE DE CARNE ERES TU QUE TE ATREVES A DISEÑAR MI MOLDE Y PRETENDES HACERLO A TU IMAGEN?

¿QUIZÁS PIENSAS EN PATENTAR TU MOLDE  DE CARNE EN EXCLUSIVO COMO PROTOTIPO PARA CREAR UN MUNDO MEJOR DONDE TODOS LLEVEMOS TU SELLO?

¿QUIÉN ERES TU QUE SONRÍES CON IRONIA CUANDO TE MIRO Y CRUZAS TU CARA-CARNE AL VERME PASAR?

DETRÁS DE UN MOLDE DE CARNE TENDRÍA QUE HABER UNA INTELIGENCIA Y SI ESTA CONECTADA CON EL UNIVERSO  MEJOR, ,  PERO TU ¿QUIÉN ERES TU?  SI MIS PALABRAS TE SUENAN A CHINO Y BAJAS TUS OJOS CUANDO  TE MIRO.

¿QUIÉN ERES TU CARNE  DEL MUNDO  PARA FIJAR TU ATENCION EN MI  VIDA Y COMENTARLA A  MI PASO?

¿TE CREES IMPORTANTE? ¿QUIZÁS POR TU DERECHO A LA VIDA?

¿QUIÉN ERES TU QUE INTENTAS CAMBIAR LA NATURALEZA A TU ANTOJO , LLEVARLA A TUS CREENCIAS Y PULIRLA A TU GUSTO?

¿QUIÉN ERES TU  CARNE  PARA PROHIBIRME VIVIR EN MI?

Y GRITAS, Y GRITAS EN SILENCIO Y PASAS HAMBRE DE AMOR SIEMPRE,  Y TE VAS ADAPTANDO A SER DIFERENTE  SIN SERLO, HASTA TE ADAPTAS  A VECES  A SER PAYASO DEL MUNDO CON TAL DE RECIBIR UNA SONRISA.

El otro día  preparando mi viaje a Barcelona, con la ilusión y el miedo mezclados en mi cuerpo, sin encontrarle aun un sentido a  todo lo que estaba haciendo. Entre en una iglesia cercana. Allí saboree la paz que transmitían las viejas paredes del templo.

Un sacerdote joven con amplia sonrisa  se dirigía al confesionario. A mi mente acudieron recuerdos de mi infancia cuando aun la iglesia tenia en mi vida fuerza y seguridad   

¿Por qué no? ahora mas que nunca me apetecía hablar  con la iglesia de mi como hijo de Dios  ¡ y en un confesionario seria perfecto!  Recuerdo que en mi infancia los chicos nos poníamos frente al sacerdote y las chicas en un extremo separadas por unas rendijas ¿cuál seria mi sitio ahora? Lo solucione rápido  mi interior dirigía mi cuerpo,  y me vi de rodillas, separada por unas rendijas del sacerdote, dispuesta a vaciar mi furia contenida, a desahogar mi ansias de amor.

¡Que extraña sensación arrodillarme en el lugar merecido siempre ¡. Sentirme en el sitio que siempre me correspondió, sitio prohibido para mi.

      ¿Cuántos años hace que no me confieso? ¿como comenzar lo que sin duda será una disyuntiva entre la iglesia y yo? 

      -Padre siempre he llevado a Dios en mi interior pero la vida me fue apartando, no de él  pero si de su entorno.

      -¿Por qué  hija?

      -Porque la iglesia no me acepta como hija  de Dios. Ni usted me aceptara cuando le diga que nací hombre físicamente y que mi vida la he dedicado a equilibrar mi cuerpo con mi mente. En un intento a veces absurdo, en un intento hacia ninguna parte pues el equilibrio que consigues como persona desequilibra a tu entorno y como consecuencia te desequilibra a ti. Es un círculo y la única fuerza que he tenido como aliada ha sido la de Dios. No pretendo confesarle pecados pues no los tengo  mi conciencia esta tranquila  y en paz. Soy mártir por todo, por nada. Pero al fin y al cabo  mártir de mi propia existencia.

       El sacerdote comenzó a hablar. Se oía un murmullo a lo lejos mientras mis piernas comenzaron a  caminar hacia la salida  ¡estoy casada de dar explicaciones, de hablar, de luchar porque me acepten como soy! Ellos  todos han conseguido que mi caparazón de autodefensa sea tan fuerte que ni los golpes puedan romperlo. Ellos han conseguido que ese niño dulce y hermoso  que llevo en mi interior este asustado siempre, cuando lo único que pretendió hace años fue vivir rosa en un mundo azul. 

MÍRATE AL ESPEJO Y DI: ME AMO Y ME ACEPTO TAL Y  COMO  SOY. 

       Mi querida Luise L.Hay, compañera siempre y hoy en este viaje definitivo estas conmigo. Hace años que comencé a leer libros sobre metafísica  y soy fiel a ellos por convicción.

Luise L.Hay me ayuda en esos momentos tan especiales que tenemos. Cerca de la ventana  con la única vista de edificios y gentes viviendo deprisa  estoy sentada con uno de sus libros en mis manos, recuperando la confianza que tanto varía, intentando aislarme de la realidad y esperando con esperanza. Esperar.

Treinta y cinco años vividos en mí, largo es andar sola. Mi querido Juan, mi gran amor. Se que estarías aquí conmigo en este momento aunque creo que de alguna forma estas.

 Fueron cinco años de amor  y felicidad juntos. El me dio toda la seguridad que necesitaba para vivir en mí. Con él, el ansia que tengo por arreglar algo de mi cuerpo no existía. Su amor era pleno y como tal lo sentí. Luchó hasta el último momento de su vida por mí. Su familia no aceptaba nuestra relación  pero él  seguro de su amor  siguió  siempre a mi lado.

 Se que si hoy hubiera estado a mi lado posiblemente no estaría aquí en la clínica esperando. Si hoy hubiera estado a mi lado  nuestro mundo estaría en perfecta armonía sin importarnos nada. Como hasta aquella noche que con el recuerdo se nubla. Aquella noche llegue a casa y él no estaba, esperé. Preocupada comencé a llamar a amigos que no le habían visto. Aquella noche la pase despierta y en soledad, nadie me aviso, nadie me dijo nada.

 A la mañana siguiente sonó el teléfono y un conocido me comunico que Juan había muerto en un accidente de coche la noche anterior.

Y Comente a reír, reír, la vida que fácil me lo ponía todo. 

Su familia lo supo en su momento pero no les pareció suficiente cinco años de convivencia para avisarme

Su madre me llamaba el maricón y era en definitiva una liberación para ella. El mundo no se me cayó encima, yo me caí encima de él. Destrozando todo,  ropas, libros, fotos. Y me encerré en mí con mis recuerdos. Tenía veinticinco años  y no quería vivir más.

Mis padres me rescataron de mi estado. Me llevaron a su casa, me vistieron con ropas anchas, me cortaron el pelo y comenzaron a llamarme Luis. En la soledad de mi habitación Juan consolaba mis llantos y me demostraba que aun seguía a mi lado.

Mi mundo tenía cien metros cuadrados. Mi habitación era mi refugio,  ir al comedor era un castigo para mi me sentía como si estuviera en la calle, miedo, inseguridad, miradas, comentarios. Me sentía como una marioneta sostenida por hilos, pero hilos muy finos que en cualquier momento se desprendían.

Y deje de comer. Me abandoné a la nada, era agradable y me dejaba llevar. En este estado era feliz, soñaba como antaño  películas sin sombras. Vivía feliz en mi sueño y dormía.

Y dormí hasta que un día desperté con frío en mi cuerpo, con un sabor amargo en mi boca. Mis ojos pesaban al intentar abrirlos-

Tuve una visión infernal: Tubos  decoraban mi cuerpo, venas de plástico llegaban hasta mi desde armazones de hierro. Oía la voz de mi madre, las voces de mas  gente, intente seguir durmiendo  pero no me dejaron Llame a Juan pero no me escuchaba  había marchado de mi sueño.

Estaba en un hospital ingresada por abandonarme en vivir, cuando yo siempre he querido vivir y no me dejaron, cuando he querido ser feliz y no me lo permitieron. Ahora tampoco me dejan morir lentamente con mis recuerdos.

Pasó algún tiempo. Todas las tardes venia el Dr. Gonzalo a visitarme, psicólogo y especialista en nutrición Pobre Dr. lo que le hice pasar  pero supo llegar a mi. Poco a poco despertó a Yolanda  que dormía en mi interior resignada ante la realidad.

.......................y Yolanda despertó una tarde y sonrío con un mínimo de esperanzas hacia su futuro incierto.

Tenia ganas de mirarme al espejo. El Dr. dudaba en permitírmelo, tuve que demostrarle  que estaba segura y que quería seguir luchando. Frente al espejo comprobé  que el pelo me había crecido un poco, mi cara estaba cubierta de vello  pero en lo más profundo de mis ojos, rodeados de ojeras moradas, pude ver a Yolanda pidiendo ayuda

Sonreí de nuevo. Me daban paseos por el jardín del hospital,  el olor de las rosas , el sol  y la seguridad de que a Juan le abría gustado verme bella, fueron el motor para recuperarme .

El día que me dieron el alta, en el baño de casa de mis padres frente al espejo  intente rescatar mi imagen perdida. Tarea difícil teniendo en cuenta la mala alimentación y el abandono que había sufrido mi cuerpo pero contaba con lo mas importante mi interior, esa fuerza que me impulsaba de nuevo a la vida . 

                  Viajé a Las Palmas de G. Canarias con miedo, llena de recuerdos y momentos importantes en mi vida.  Sabia que todo iba a ser diferente, yo misma era diferente. Mi corazón estaba cada día mas duro ante la vida.

Que tranquilidad, que liberación sentí al llegar al aeropuerto de Las Palmas después de año y medio perdida en mí  sin mas compañía que mis recuerdos.  Me encontraba segura  con la fuerza que te da los golpes fuertes de la vida, decidida a pasar por encima de todo.

Lo primero que hice fue buscar la tumba de Juan, tarea fácil teniendo en cuenta que su familia pertenece a un pequeño pueblo de pescadores, y allí la encontré. Estuve algún tiempo frente a ella  pero la sensación de que Juan no estaba allí  iba creciendo a medida que pasaba el tiempo ¡Juan esta conmigo¡  Ese altar con su foto y flores no podía producirme nada. Y no volví  nunca mas a verlo, ese fue mi regalo para su familia, el altar les pertenecía. Yo me quedaba con su hijo en el corazón.

Aquella misma tarde frente al mar prometí a Juan que seguiría luchando y que le amaría siempre.

 

Dra.: -. Buenos días Yolanda  llego el momento ¿cómo te encuentras?

-. Prefiero no encontrarme Dra. Quiero flotar con mis recuerdos y dejar que el presente viva sin mí.

-. Yolanda quedo claro que el equilibrio lo tienes que buscar en tu interior. La operación que te voy a realizar es una más, aunque definitiva para eliminar lo que te queda de tu sexo original, no cambia nada en ti. Es simplemente el final de tu lucha, debe ser una especie de liberación para ti ¿no?

-. ¿Usted cree, el final de mi lucha? Usted ha dicho que no cambia nada y así es, seré la misma con  las mismas consecuencias. Hacerlo por mí es mi única fuerza  pero sabiendo que seguiré siendo observada continuamente cuando sientan mi voz, seguiré siendo analizada siempre  cuando busque un trabajo fuera del espectáculo o la prostitución, seguirán y seguirán comentando a mi paso que soy diferente y seguirán apartándome siempre de mi libertad merecida.

-. Esta bien Yolanda  ese teme lo hemos discutido infinidad de veces, no se vive con la gente que no quiere vivir contigo. Hay que crear a nuestro alrededor un  ambiente de verdad entre las personas que forman parte de nuestra vida  y vivir.

Y así vivo Dra. pero me niego a tener  infinidad de menos posibilidades que los demás. Me niego a que exista tanta incomprensión con la naturaleza de las personas  simplemente por falsa moral, por perjuicios sociales ¿quién ha creado estas reglas tan contranatura?

-. Sabes que el sistema esta aquí  Yolanda, la sociedad avanza poco a poco. Las personas de tu sexo  lo tenéis más fácil ahora que hace cuarenta años ¿no?  Ahora puedes vivir con el físico que corresponde a tu mente.

-. Vivir sí pero en una jungla  donde todos son diferentes a ti. Te miran continuamente observando todos tus movimientos, me siento analizada, discutida, criticada, comentada, pero aun tengo esperanzas en la vida Dra. , espero que antes del final se tropiece con mi vida una mirada profunda e inundada de eternidad de esas especiales, que aunque pocas se que existen..

-. Por supuesto Yolanda así me gusta verte. La ilusión es lo último que debemos perder. Ahora te voy a suministrar un tranquilizante hasta la hora de la intervención puedes seguir soñando.           

La soledad asumida era mi compañera. Juan ya no estaba a mi lado y mi vida cambiaba su rumbo. La fuerza del amor siempre ha movido montañas pero ya sin él  sentía el frío de la realidad más fuerte que nunca. El velo que envolvió mi vida durante cinco años vividos en amor había desaparecido. La seguridad de sentirme acompañada, protegida, amada, ya no existía.

Cuantas veces me encerraba en mí buscando un sentido a mi existencia. Pero tenia que seguir viviendo. Mis posibilidades eran muy limitadas, el mundo de la peluquería que siempre había formado parte de mi vida me iba cerrando sus puertas, me costaba mucho que aceptaran mi condición de travestido o transexual. La imagen social, hasta en una profesión tan liberal como es la moda, profesión en la que me desenvolvía  con mucha experiencia.

Los barrotes de cárceles invisibles volvieron a aparecer en mi vida. El mundo marginal. Y allí conocí a los corazones de hierro.

          Como explicarte a ti, que vives en este mundo en su otra cara, que aquí  en esta parte del mundo donde el sol sale a las ocho de la noche y marcha a las ocho de la mañana, donde la luna es luz y energía de vida, donde todo tiene color metálico, donde una sonrisa se paga y una mirada se sufre.

Como explicarte a ti. En esta otra cara del mundo, esa cara heroica donde sus habitantes con corazones de hierro no piden explicación también florecen las rosas, siempre con color de luna, claro, pero rosas al fin y al cabo.

Como explicarte a ti, que allí gritan voces en silencio, se pasa hambre de amor siempre, se vive a un ritmo diferente marcando siempre el momento. 

Como explicarte a tí.

Y conocí a gente humana, a personas que pasaron de luchar más contra el sistema y crearon el mundo que les permitieron. Allí el corazón de hierro ya no tiene sitio para el sufrimiento. Vives tu soledad pero sabes que están ahí para echar sus manos en tus hombros cuando quieras llorar, sabes que su mundo es el tuyo y tu soledad esta multiplicada por miles de soledades esperando ser llamadas.

Las vivencias de toda una vida son similares entre nosotras, sabemos comprender porque cuesta sonreír  a veces,  porque la mirada se nos pierde a veces. Sabemos comprender porque la agresividad forma parte de nuestra vida a veces. Porque gritamos,  reímos, lloramos, odiamos a veces.

Mi mundo es especial, ocupa lo que tú quisiste que ocupase  y servimos para lo que tu quisiste que sirviéramos, y os conocí. Os conocí cuando a partir de las ocho de la noche, hora en que amanece en mi mundo lo visitabais.

Y allí estaba yo, acostumbrada a todo y a nada  en la esquina que los corazones de hierro me ofrecieron para sobrevivir.

 Mi sexo tan difícil de aceptar se había convertido en tu juguete favorito. Tú señor del sistema,  prototipo de hombre normal, macho, empresario del materialismo, educado, seguro de ti. Tu que te permites el juego de criticar a los diferentes,  de marginar a los no normales. Tu macho me das de comer a cambio de mis servicios  y das de comer a millones de corazones de hierro a cambio de sus servicios.

¡Que diferente se ve todo desde esta cara del mundo ¡

Ahora resulta que soy imprescindible para el sistema, vivo de los hombres y mujeres que siempre me han marginado  y sin embargo  aquí  en la soledad de mi mundo  me buscan, me necesitan,  me aman, me desean y mañana  cuando amanezca en su mundo todo seguirá igual, como siempre hasta las ocho de la noche en que amaneceré de nuevo.

Sin darme cuenta fui entrando en el mundo que el sistema tenía preparado para mí. Te rindes a la lucha, si no qué  ¿dónde reclamas?

Conocí el mundo del espectáculo que esta tan unido a nosotras como la prostitución, si sientes  el arte de la interpretación dentro de ti es una profesión bellísima pero como única opción para sobrevivir es denigrante He conocido a grandes payasos que más que hacer reír hacen llorar, pero están ahí donde deben estar. Dos opciones tu eliges, hacer reír o hacer amar.

Que limitado esta todo en esta cara del mundo. A veces sentada a la sombra de mi patio pienso en los grandes revolucionarios de la historia, ellos no permitieron que sus ideales  en la vida se les  anulara, ellos fueron fieles a su mundo y por el lucharon. Somos millones de corazones de hierro gritando en silencio, nadie dice nada, nuestra libertad merecida se nos arrebata nada mas nacer y vivimos entre dos mundos siempre.

A veces sentada a la sombra de mi patio  mi cuerpo se inunda de ese espíritu revolucionario y siento la necesidad de gritar, de exigir mis derechos de decir ¡ vasta  ¡  Pero la labor es complicada, los corazones de hierro han ido creando su mundo desde siempre y están acostumbrados a él, no se imaginan el otro mundo, el de los normales, que te permite darle a la vida un sentido diferente, que te permite enriquecer tu mente y espíritu, que te permite vivir y no dedicar una existencia a nada, a estar limitada por los demás a no poder realizarte como persona, como ser humano  solo porque eres físicamente diferente al status convencional ¿quién creo estas reglas? ¿Quién se atreve a razonarme porque no tengo el mismo derecho a la vida? ¿Quién eres tú para juzgar a nadie?

Desde mi patio, donde nunca florecen las plantas, donde el sol tiene color de luna, donde el aire sopla deprisa. Aquí en mi nuevo hogar rodeada de corazones de hierro  me siento prisionera de la vida. Ya los sueños de antaño no me inundan, la realidad es hoy mi compañera siempre presente, recordándome continuamente quien soy.        

Esperando a que amanezca en mi mundo para de nuevo ser visitadas por los normales, única fuente de ingresos para vivir, estamos los corazones de hierro preparándonos.

El maquillaje  que resalte tus facciones y te borre  el odio contenido. En los labios siempre hay que pintarse una sonrisa para ellos. El pelo con un color fuerte para que la luz de luna lo resalte y vestidas para amar.

El sexo tan discutido es ahora el protagonista, solemos dejarlo al aire como a ellos les gusta, unos simples ligueros visten nuestras piernas  y un gran abrigo, siempre en colores fuertes, nos aísla del frío.

Los corazones de hierro estamos preparados. Un perfume caro pone punto y final a nuestra indumentaria.

Es la hora. Como si de una batalla se tratara  cada una tiene su sitio en la calle, por tu puesto puedes dar la vida. Todo tiene un orden hasta en nuestro mundo. Ellos los normales pasean en sus coches viendo la mercancía, nosotras con la sonrisa pintada en la cara  los esperamos.

A las ocho de la mañana  cuando anochece en mi mundo, casadas de fingir amor  llegas a tu hogar, borras de tu rostro toda mascara pintada y frente al espejo como único compañero sonríes al ver el dinero que los normales pagaron por tus servicios ¡ La jornada fue buena ¡  Ganas un dinero,  aveces demasiado,  por vender tu silencio, por permitir que utilicen tu vida como ellos quieren, y ese dinero es dinero maldito  que te rodea de lujos pero que no llenara nunca el vacío de tu vida, que lo único que hace es comprar tu alma. Ese dinero sucio y mal ganado te permite vivir, comprar  y pagar  hasta el cariño que tanto te falta.  

       El atardecer inspiraba nostalgia cuando el sol anaranjeaba el color del patio convirtiéndolo en un bello poema. No dudaba en sentarme frente a él  donde la perspectiva lo hacia mas creíble.

Allí inspiro mis pensamientos hacia un  futuro imaginable. Allí concentro mi mundo en sus treinta metros cuadrados y me siento protegida y segura, cuando la realidad me llama a veces, cierro sus puertas con infinidad de llaves protegiendo mi intimidad y  reservando mi patio de miradas indeseadas. Aquí mis reflexiones se convierten en esperanzas y sé que pronto todo dará un giro en mi vida.

La comodidad de adaptarme al lugar que el sistema me tiene asignado no me satisface. Todo este tiempo en convivencia con los corazones de hierro he tenido la esperanza de que algún día podré salir de nuevo y seguir buscando un lugar donde descansar.

La seguridad económica es mi tarjeta de presentación y mis sueños se centran en ese momento en que  mi fuerza económica me pueda abrir  nuevos caminos.

Mi trabajo en la esquina que los corazones de hierro me ofrecieron para sobrevivir da sus frutos. Pronto podré introducirme de nuevo en el sistema para jugar mi última carta. He analizado la posibilidad de un cambio de sexo total, eliminar mi órgano sexual único testigo de mi vida pasada. He deseado tanto tener mi cuerpo como me corresponde, que ahora después de haber vivido la realidad palpándola, después de conocer a fondo la clase de mundo en el que vivo, después de esperar tanto no sé si lo hago por sentirme más realizada o inconscientemente lo que deseo es asesinar ese órgano que desde mi infancia me izo  diferente.

Si realmente me permitieran poder realizarme como persona después de la operación hubiera merecido la pena. Si tuviera el apoyo de la sociedad, me animaran, me sonrieran, me ayudaran. Pero todo va a seguir igual y seguiré buscando ese lugar donde descansar. 

-. Yolanda me escuchas. Vamos a llevarte al quirófano para comenzar la intervención

-. Me da todo vueltas

-. Tranquila es normal, tienes suministrado un tranquilizante.

Llamada a casa de la madre de Yolanda 

Miriam: -. Hola buenos días ¿Sra. Garcia?

-. Si dígame.

-. Mire soy Miriam una amiga de su hija

-. ¿qué ha pasado?

-. No nada no se preocupe, pero  creí necesario llamarles para decirles que Yolanda esta en Barcelona y creo que ha estas horas deben estar operándola de cambio de sexo.

-. ¡Ay Dios mío!

-. Mire yo se que ella no les aviso. Además lo decidió todo sin contar con nadie, pero son operaciones delicadas y creí lo mejor avisarles.

-. ¿Estas tú con él?

-. No Sra. Yo estoy en Las Palmas  ella se fue esta mañana temprano.

-. ¿Tienes algún teléfono o dirección donde este?

-. Se que esta en la clínica Rochas y la Dra. se llama Leyes

-. Bueno gracias por todo.

-. Adiós buenos días.

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Hermana Yolanda: ¿qué pasa  mama? 

-. Tu hermano que se esta operando.

-. ¿operando de que?

-. Operando de cambio de sexo, me llamo una amiga suya.

-. ¿Y que vas ha hacer?

-. No lo se  hija. Nunca he sabido que hacer con tu hermano, siempre he tenido la esperanza de que todo esto pasara con el tiempo pero ya ves.

-. ¿Vas a ir?

-. ¿Ir? Yo estoy totalmente en contra de la vida que lleva tu hermano y de todo esto, no puedo actuar como si no pasara nada y además está tu padre.

-. Mama si ya dio este paso creo que tus esperanzas se acabaron, además él siempre ha procurado separar su vida privada de su vida familiar, bueno era lo único que podía hacer dadas las circunstancias, pero creo que deberías ir.

-. Primero voy a llamar a tu padre a ver que piensa. Me da mucha pena la forma en que tu hermano ha desgraciado su vida, con las manos que siempre ha tenido para la peluquería, ha enfocado todo esto tan mal

-. Es su vida mama.

-. Ya lo se  hija, hace tiempo que me di cuenta que había perdido un hijo.

-. Tu sabes  mama que perdiste un hijo pero podías haber ganado una hija.

-.No seas tonta, se realista. Eso es imposible, puedes aceptar y hasta comprender pero nunca será una mujer, ya sabes, la gente, todo. De que sirve que la acepte como hija

-. Bueno por lo pronto creo que no lo hubieras perdido. Que no se hubieran limitado sus contactos con la familia a simples llamadas telefónicas ! Mama no te pongas a  llorar ahora, venga  llama a papa así sabrás que hacer.  

Un silencio aterrador inunda el escenario presente ante mí, silencio acompañado de miedo ante la duda, miedo ante la nada. Me siento flotar, acaso no es ni siquiera sentimiento simplemente la falta de gravedad me hace etéreo, transparente.  Es el lugar  no hay dudas, es el momento esperado y temido durante toda mi vida. No hay luz, ni sonido, ni nadie esperándome. Estoy sola ante la nada, ante mí.

Al ser consciente de mi estado, por llamarle de alguna forma, descubro la realidad irreal del ciclo de la existencia. Ante mi la nada con sentido de espera, atrás una vida donde los recuerdos y vivencias pierden protagonismo. Delante la espera vacía y sola.

Pertenezco a la nada y soy parte de ella. El sentimiento de espera va desvaneciéndose, mis leves recuerdos también. Me abandono ante lo infinito.

-. Dra. esta al teléfono la madre de Yolanda

-. Dígale que en este momento vamos a comenzar la intervención y no puedo atender su llamada, calculo que durara cinco horas. Que no se preocupe.

Tania, amiga de Yolanda: -Hola Miriam ¿sabes algo de Yolanda?

-. Hola Tania  hace un momento llame a su madre y le conté todo. Ahora quiero llamar a la clínica.

-. ¿Llamaste a la madre?  Si sabes que ella no quería avisar a la familia.

-. Da igual yo he querido hacerlo.

-. Que rápido a pasado el tiempo ¿recuerdas cuando nos dijo que se iba a operar?

-. Si rapidísimo. Me hubiera encantado acompañarla pero ella tiene que hacer siempre todo sola.

-. Y tu Miriam ¿no has pensado en operarte?

-. No lo se Tania aun recuerdo la reunión que tuvo Yolanda con el psicólogo, ví la realidad tan fría y vacía  que todas las  ilusiones que tenia sobre la operación, el cambio de vida, se me han caído todas al suelo.  Ahora estoy viviendo la operación de Yolanda como si fuera la mía. Ya veremos.

-. Yo desde luego ni loca ¿Para que?  siempre seguirás siendo un maricón. Encima ni sientes, te ponen un agujero y ya estas.

-. No digas tonterías Tania, sabes de sobra que es mucho más que todo eso. Aparte del equilibrio que pueda proporcionarte en tu interior, los orgasmos son ya de por si diferentes los de los hombre  de los de las mujeres. Por supuesto un orgasmo conseguido como hasta ahora con su sexo masculino no va a volver a tenerlo, tiene que comenzar a conocer su nuevo cuerpo. Igual que una mujer descubrir donde esta  la sensibilidad de sus zonas erógenas.

-. Las mujeres mismas  tienen diferentes formas de conseguir el placer,  depende de cada una. Ten en  cuenta que es un cuerpo diferente al del hombre, tiene que irse adaptando a él, pero de eso a que no sienta    es absurdo. Ella tiene un cuerpo de carne y hueso como todo el mundo  y el placer es muy variado y personal. Yo estoy convencida que si deseas el cambio con todas tus fuerzas  tu mente se adapta a tu nuevo sexo perfectamente.

-. Bueno vale no te pongas así, cada una tenemos nuestra forma de ver la vida. De todas formas le     deseo lo mejor

-. Tania tu sabes que Yolanda nunca se ha conformado con la vida que le han obligado a llevar. Bueno en el fondo a ninguna nos gusta pero unas se adaptan y otras luchan.  Siempre hemos estado muy desunidas entre nosotras, cada una lleva su cruz y la solemos tapar con nuestra mejor sonrisa  para que no la vean. La lucha va por dentro  y la verdad no debería ser así. Si estuviéramos más unidas conseguiríamos mucho más.

-. Ya estas como Yolanda  intentando lo imposible. Hay que conformarse  tan mal no vivimos

-. No se trata de vivir bien o mal, se trata de las aspiraciones que tengas en la vida. Hay personas conformistas, hombre, mujeres, homosexuales, travestidos, transexuales. Y también gentes c