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                          `` Vivir bajo una piel ajena ´´ Historia de transexual que quieren quitar su hijo

 

Alex Pardo afronta una reasignación de sexo para convertirse en mujer sin renunciar a la paternidad 

Alex Pardo lo arriesgó casi todo por convertirse en la mujer que asegura llevar dentro "desde hace 28 años".  En el 2002 esta transexual lucense decidió dar el paso definitivo hacia la feminidad sin renunciar a su hijo por el que libra una dura batalla judicial desde hace meses. 

ÁNGELES F. MAIRA-. La historia de Alex - un cómodo diminutivo de Alexia- Pardo Vila ha saltado a la primera línea de la actualidad nacional, a raíz del proceso judicial en el que esta transexual lucense de 28 años se encuentra inmersa para defender su derecho a ejercer como el padre que es y del que se ha visto privado de facto desde hace meses -como hace constar en una lista interminable de denuncias-, aunque haya logrado conservar la patria potestad por una reciente sentencia judicial.

En ésta se cuestiona su equilibrio emocional debido al proceso de transformación que lleva a cabo y que ordena un régimen de visitas "similar" al que se aplica a los progenitores "en los casos de abusos y maltrato a menores", en palabras de Alex, por mucho que la declaración de su hijo ante el juez haya eliminado cualquier sombra de duda sobre este particular, poniendo de manifiesto "el cariño" que este hijo siente por su padre, si bien "preferiría que no se maquillara", admite el afectado.

Sin duda, el pequeño comparte con su progenitor la añoranza de tiempos mejores, tan sólo dos años atrás, cuando, tras la separación de los padres, "podíamos quedar los dos para ir con el niño a comer, al cine o a cenar una pizza por ahí, y poder pasar de estas locuras", manifiesta Alex

Esta situación comenzó alterarse "cuando inicié el proceso de cambio de sexo", una decisión que no tomó a la ligera, sino "después de que un psiquiatra y un psicólogo" le hubieran diagnosticado "disforia de género". Según los expertos, y en contra de una errónea opinión bastante generalizada, no se trata de una variación de la conducta sexual, sino de un problema de genero que hace que la persona se identifique con el contrario al que le ha Asignado la naturaleza, lo que provoca infelicidad e insatisfacción con uno mismo.

La transexualidad intentó curarse hasta 1950, cuando un psiquiatra y endocrinólogo anglosajón aplicó. Ambas especialidades al estudio de la transexualidad, concluyendo en que si no se podía cambiar la mente, habría que cambiar el cuerpo para evitar problemas mayores, como el. Suicidio o el consumo de drogas.

Alex no tomó la decisión al albur, sino que sopesé todas las consecuencias. Informático de profesión, "creí que iba a perder a los clientes, amigos y hasta que iba a ser objeto de burla para la gente", pero, en este sentido, "fue mucho mejor de lo que me esperaba", aunque no oculta que hubo algún que otro problema "con niñatos mal educados".

            No ocurrió lo mismo en el entorno familiar. La primera persona a la que el hasta entonces Alejandro comunicó su decisión fue a su ex mujer. "que tras la lógica reacción de sorpresa, me dijo que me apoyada en todo", como así lo esperaba de la persona de la que se había separado "amigablemente", y con la que mantenía "muy buena relación y un hijo en común para el que los dos queríamos lo mejor". En aquel momento "lo único qué nos preocupaba era cómo planteárselo para que lo entendiera", añade.

Las cosas cambiaron "cuando empecé con el tratamiento hormonal" y la forma de vestir y el maquillaje hicieron evidente la situación.

Reconoce que le ayudó "a dar el paso" el hecho de que "mi padre, al que le tenía un respeto enorme, ya había muerto". En cuanto a su madre, "respeta mi decisión, pero no la acepta. Tiene 70 años y se le hace muy difícil asimilaría". También influye en ello "el sufrimiento que ve a su alrededor".

Su único hermano, "militar y cuñado de mi ex mujer", tampoco acepta la situación. "No me habla", resume Alex, quien manifiesta que la mayor parte de los apoyos "han venido de fuera, concretamente de la Asociación de Transexuales de Madrid y de la Fundación de Identidad de Género de Barcelona, a las que me dirigí para informarme", explica. 

Un largo proceso

Los pasos siguientes "ya fueron en Lugo", donde un psiquiatra y un psicólogo, "sin otra información que 195 síntomas que yo presentaba (crisis de ansiedad e insomnio, entre otros), coincidieron en el diagnóstico de disforia de género", cuya única cura es "el tratamiento hormonal y el cambio de sexo", que espera afrontar "dentro de un año".

El tratamiento hormonal que lleva a cabo "bajo la supervisión de un endocrinólogo", tiene como objetivo "cambiar las características físicas de la persona", explica el endocrinólogo José Ignacio Vidal Pardo. En el caso de los varones, "se administran hormonas femeninas para que aumenten las glándulas mamarias". Éstas "también provocan cambios en el depósito de grasa corporal, lo que permite adquirir formas femeninas". También se administran hormonas masculinas "para eliminar el vello". 

Riesgos

Respecto a los riesgos, este especialista lucense señaló que "estos tratamientos no son del todo inocuos, por las fuertes cargas hormonales que se administran, sobre todo al principio del tratamiento", de ahí la necesidad de un control y seguimiento médico a lo largo de todo el proceso, cuya duración está en torno a los dos años. Al cabo de este tiempo, la persona ya está en disposición de someterse a una operación de reasignación de sexo.

En España sólo la sanidad and4luza, concretamente el hospital Carlos Haya de Málaga, realiza este proceso -informe psicológico, tratamiento hormonal e intervención quirúrgica- de forma gratuita.

En el resto de Estado los transexuales tienen la opción de acudir a clínicas privadas, "donde cuesta alrededor de 25.000 euros" (la elección de la mayoría), o empadronarse en Andalucía para intentar solventar su problema gratuitamente, recurso al que han acudido un número importante de transexuales, y que no descarta Alex, aunque tampoco desestima trasladarse "a Ámsterdam o al Reino Unido".

Al respecto, explica que "ya son dos las personas que se operaron en Málaga y no quedaron bien, una estéticamente y la otra porque no tiene sensibilidad en los genitales, algo que diferencia a los transexuales femeninos de los masculinos", explica.

Una alternativa al empadronamiento en Andalucía es acudir al médico de cabecera y plantearle el tenía, ya que podría poner en marcha los informes psicológicos y buscar una fórmula para derivarlo a la sanidad andaluza, pon cuanto la ley permite acudir a otros hospitales si en los de la comunidad no hay medios para hacer determinadas intervenciones.

Además de los riesgos normales de cualquier operación, el cambio de sexo tiene otros añadidos. Para Alex, "los más graves son los de tipo psicológico", lo que ocurre "cuando la persona no se identifica con sus nuevos genitales", algo que no tiene vuelta atrás, ya que este tipo de intervenciones quirúrgicas son irreversibles.

            Con la seguridad que le otorga el encuentro físico con la mujer que lleva dentro "desde hace veintiocho años", a Alex no le quita el sueño tal posibilidad. No ocurre lo mismo con ''el ~ que sufre desde hace meses al verse privado de la compañía de su hijo. "Me haría menos daño que me dieran 80 puñaladas que lo que me están haciendo al privarme de estar con mi hijo", asegura este padre, que teme que los prejuicios sociales, "porque él no los tiene", logren arrebatarle el cariño de su hijo.

Aunque ha interpuesto un mar de denuncias por el incumplimiento del convenio de visitas que tenía con su ex mujer, lo que más le duele ah0r4 es la sentencia que limita los contactos paterno filiales ~ a unas horas determinadas, bajo vigilancia, como si fuera un maltratador ", algo que atribuye "al sentimiento de transfóbia tan arraigado en nuestra sociedad".

Al margen de su coyuntura particular y de los problemas sanitarios que conlleva el cambio de sexo, los transexuales como Alex debe afrontar el cambio de identidad, "un proceso largo y angustioso" para las personas que lo solicitan, esencialmente, "porque mientras no concluye el ciclo no se puede cambiar de identidad". 

Legislación

Ante la falta de legislación sobre transexualidad en España, hasta ahora los jueces siguen la jurisprudencia existente en el país y las referencias del Tribunal Supremo de Justicia.

Existe una resolución del Parlamento Europeo de 12 de septiembre de 1989, y en el plano legal pocos países (entre ellos Italia, Alemania, Suecia y Holanda) le han dado solución.

En este momento se está trabajando en una ley sobre la identidad sexual, a propuesta del grupo parlamentario socialista.

El procedimiento habitual para obtener el reconocimiento de la nueva identidad consiste en pleitear contra el Estado español (a través del Ministerio Fiscal),"interponiendo un juicio declarativo de menor cuantía, para que aquél se dé por enterado. 

REACCIÓN 

Una realidad que genera rechazo familiar y social

Respecto a la reacción del entorno de la persona transexual, psicólogos y psiquiatras coinciden en señalar que en la mayoría de los casos, el descubrimiento de esta condición y los cambios físicos que acompañan al tratamiento de cambio de sexo son una sorpresa para todos.

Así, la reacción común entre familiares y amigos es de desconcierto, al sentir que han sido engañados, y de rechazo.

Muy pocos se plantean que los transexuales sufren una gran presión para adecuarse a rol que la sociedad dicta Corno adecuado para hombres y mujeres, negándose su realidad.

El proceso de adaptación y la asunción de la identidad de género por par-te del transexual y el inicio en un tratamiento marca un punto crítico en las relaciones.

Al principio, familiares, amigos o cónyuges tratan de que el transexual sea curado con medicamentos o terapia, porque no están dispuestos a aceptar el resultado inevitable. Cuando empiezan a darse cuenta de que la cura que ansían no es posible, la relación cae bajo una gran presión, como ocurre en el caso de Alex Pardo, aunque confía en que "el tiempo" y sobre todo la apertura social permita que se nos valore como a seres humanos". 

Requisitos

Para cursar la solicitud son requisitos indispensables ser mayor de edad, gozar de plena capacidad mental, ser soltero o divorciado.

Además, es necesario aportar 'a mayor cantidad de pruebas posibles (informes médicos y psiquiátricos, entre otros) y la documentación acreditativa de la identidad de la persona interesada (inscripción en el Registro Civil, Libro de Familia, etcétera.

Por último, hay que pasar un examen forense, que consiste en un reconocimiento visual, tras el cual se emitirá un certificado al juez, que dará o no la autorización.

Una vez obtenido el cambio de nombre y de sexo en el registro civil, o una anotación al margen, ya es posible la rectificación de todos los demás documentos oficiales, empezando por el Documento Nacional de Identidad y siguiendo con los demás documentos (carné de conducir, titulaciones, cursos y permisos varios), algo que es muy importante para la normalización de un transexual, al ser declarado hombre o mujer de forma legal, "que es lo que nos permitirá hacer una vida completamente normal, sin problemas de discriminación", concluye Alex Pardo.

15-11-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

`` La hora de los asexuales ´´

 

Biografías trans e informes sobre transexualidad

 

Ni homo, ni hetero, ni metrosexuales. La última etiqueta en materia de libido y deseo se refiere a hombres y mujeres que, simple y llanamente, no tienen interés alguno por el sexo. Según estimaciones, un 3% de la población mundial del que, sorprendentemente, apenas habíamos oído hablar. Pero los asexuales están comenzando a organizarse y hacerse un sitio en la sociedad: reivindican no ser tratados como enfermos en un mundo donde impera el fervor sexual. Ahora les toca a ellos salir del armario

Crónica Mundo. Lissi Sánchez-. Se ha demostrado que conforman cerca de un 3% de la población mundial –que en España sería tanto como decir cerca de 1.300.000 personas–, pero casi no hemos oído hablar de ellos: se trata de una creciente comunidad de hombres y mujeres que, sencillamente, no se sienten atraídos sexualmente hacia otras personas. Son los llamados asexuales, empeñados en sentirse normales pese a quienes les tachan de raritos y de enfermos mentales. En muchos casos, prácticamente carecen de impulsos sexuales. Otras veces la sexualidad existe pero no se despierta con el contacto humano. En todo caso, sus páginas web afloran en Internet con un fin primordial: necesitan encontrar otras personas como ellos y, con suerte, poder formar una pareja donde las emociones y la comunicación no se canalicen necesariamente en la cama.

¿Pero es posible nacer asexual? Los doctores aseguran que Lucía, una filóloga de 33 años que nunca ha mantenido relaciones íntimas, no padece ninguna tara física que le impida sentir deseo. “La experiencia juega un papel fundamental en el desarrollo saludable de nuestra sexualidad. Un ambiente represivo o excesivamente promiscuo puede provocar una negación en este terreno”, asegura la psicóloga y educadora sexual María de Montes. La educación parece definitiva en la trayectoria de Lucía, que admite estar muy influenciada por la convivencia con su madre, “divorciada y con tendencia a la promiscuidad: al final, todas sus relaciones se convertían en una especie de psicodrama por culpa del sexo. Las relaciones ya son suficientemente complejas como para añadir un nuevo factor de discordia y creo que el placer se puede obtener de muchas otras maneras”.

Pese a que Lucía descarta el sexo de manera voluntaria, se considera muy alejada de los llamados célibes, que deciden abstenerse por principios morales o religiosos. En su caso, una de las causas que rigen su conducta es la ausencia total de apetito carnal: “Mi cuerpo nunca ha reaccionado como debería. He tenido varios novios, que han intentado estimularme hasta la saciedad, pero yo, como si nada. Desde luego que era muy frustrante para ellos, pero lo cierto es que, al final, siempre terminaba dejándoles yo. Creo que al no acostarme con ellos tampoco se despierta en mí esa pasión o romanticismo habitual en las parejas. De alguna manera no comparto ese tipo de intensidad emocional, ni tampoco la necesidad de estar todo el día pegada a alguien. La verdad, prefiero la variedad; me encanta pasar tiempo con mis amigos y con mi familia. Creo que la asexualidad, en mi caso, me ha convertido en una persona muy generosa: como no estoy enfrascada en mis meollos emocionales, tengo más tiempo para ayudar a los demás”.

A pesar de todo, reconoce haberse sentido incomprendida durante muchos años. “He sido el bicho raro de la pandilla desde siempre, pero, lo que es la vida, de tanto luchar para vencer mis miedos he terminado destacando por mi seguridad. Tengo muy claro que prefiero vivir sola, que no quiero tener hijos ni pareja, y ya no me importa gritarlo a los cuatro vientos”. Lucía desconocía la creciente creación de sitios web para gente como ella, en su mayor parte de origen estadounidense. “Los americanos siempre se preocupan de buscar apoyo para los grupos minoritarios y no me parece mal. Tal vez si en mi adolescencia hubiese oído hablar de casos parecidos al mío me habría sentido menos confusa. Ahora, creo que no deberían meternos a todos en un mismo saco; no se trata de crear escándalo ni de oponerse a los valores reinantes”.

Geri Rich Jones, cantante y fundadora de la Sociedad Asexual Americana, se sintió amparada y feliz al entrar en contacto con otros de su misma condición gracias a una de estas páginas. “Siempre me ha desconcertado la excesiva importancia que se le concede al contacto físico, así que al conocer a personas semejantes me sentí muy aliviada. Sin duda es muy importante que alcemos la voz y nos apoyemos entre nosotros: mi primer novio me abandonó por culpa del sexo y me hizo muchísimo daño. La única vez que lo intentamos sentí muchísimo asco y eso no ha variado en absoluto, así que dudo que se trate de algo temporal. No me atraen los hombres ni las mujeres. Simplemente, nací asexual, nunca me he acostado con nadie y no creo que vaya a cambiar a estas alturas. Me encantaría tener hijos pero supongo que tendré que adoptarlos o hacerme una inseminación artificial”, concluye. Tal vez el pasado y la educación de Geri, nacida en una familia con un padre homosexual, también sea crucial para entender su condición.

Hay quien sostiene que el bombardeo sexual al que nos someten los medios de comunicación –publicidad, cine, televisión...– también puede ser causa de repugnancia y conductas de este tipo. Philip Hodson, miembro de la Asociación de Psicoterapia Británica, asegura que muchas personas terminan aparcando el deseo porque no se identifican con la imagen que se vende del sexo. “La televisión nos educa de manera muy reduccionista y existe una sobrevaloración de la parte genital o coital. Se trata de un punto de vista muy instintivo y animal, apenas se baraja la parte afectiva y emocional de las relaciones físicas. Es normal que algunas personas terminen por rechazar el sexo, de manera consciente o inconsciente”, explica De Montes. El temor excesivo a las enfermedades de transmisión sexual, y muy especialmente al sida, también puede dañar notoriamente la vida íntima de algunas personas e, incluso, conducir a la asexualidad.

Para la sexóloga Pilar Cristóbal, este nuevo boom no es más que una nueva manipulación de los valores en alza. “No se trata en absoluto de un fenómeno moderno. Ese 3% asexual siempre ha existido, ya sea por enfermedad, depresión o simple rechazo”. Tampoco considera que la omnipresencia del sexo en nuestras sociedades pueda llevar a la supresión del deseo: “Los romanos se rodeaban de símbolos fálicos, el Renacimiento estaba poblado de vírgenes desnudas, y no por ello la gente se tornaba asexual. Sin embargo, si eliminas el sexo de tu vida de forma voluntaria ese órgano acaba por atrofiarse. Ya lo dice el refrán: si abandonas a la lujuria un mes, ella te abandona tres. El sexo es una necesidad secundaria, podemos vivir sin él y nuestro cerebro lo sabe. Sin embargo, la negación del deseo termina por convertirse en un trastorno; no es normal sentir repugnancia por una función biológica”, afirma tajante.

Pese a todo, Cristóbal considera que es posible nacer así: “Hay gente que viene al mundo con una secreción hormonal menor, con una biología menos intensa. En la mayoría de los casos, es posible obtener una mejoría con un tratamiento”. También existen algunos tipos de anemia que eliminan el deseo: mucha gente convive con una enfermedad sin ser consciente de lo que le sucede a su cuerpo. También es frecuente que la depresión, el estrés o cualquier otro exceso de adrenalina (traducida en ira, alegría o tristeza extremas) produzca una pérdida del apetito carnal. “Normalmente se trata de trastornos temporales, pero también es muy posible vivir con un desequilibrio físico de por vida sin que ni siquiera seamos conscientes de ello. Sea como fuere, lo importante es sentirse a gusto con uno mismo. La asexualidad no es un problema mientras no se perciba como tal, lo importante es cómo lo percibe la persona y el resto no debería empeñarse en juzgar”, asegura la sexóloga.

Habitualmente, los problemas llegan en la relación con los demás. ¿Es posible la pareja sin sexo? “Todo es posible mientras se estén teniendo en cuenta los deseos de ambos; la negociación debe ser primordial. Por supuesto, es más sencillo cuando ninguna de las partes siente deseos o ambos comparten una inclinación porque, cuando el rechazo es sistemático, lo habitual es sentirse despreciado y pensar que no te quieren. Una comunicación abierta y sincera se vuelve fundamental”, afirma, por su parte, la educadora sexual María de Montes. El testimonio de la americana Terri Barret, casada en terceras nupcias y madre de una niña, encarna una esperanza para muchos de los asexuales que pueden hablar con ella a través de la Red. “He pasado años manteniendo relaciones íntimas por el mero hecho de complacer a mi pareja y eso me hacía infeliz. Recuerdo que durante el embarazo y el posparto me sentía aliviada porque tenía una excusa perfecta para no hacer el amor. Por fin he encontrado a alguien que está dispuesto a aceptarme como soy, que no me exige algo que no puedo darle y, aunque comprendo que puede resultar injusto para él, tenemos una vida afectiva muy rica basada en el amor y el respeto. Dormimos juntos y nos encanta abrazarnos. Estoy segura de que existen muchas parejas como nosotros que se avergüenzan de admitirlo”, apunta. Con independencia de cuál sea la tendencia, los sexólogos desaconsejan el sacrificio por cualquiera de las partes: “La masturbación puede ayudar mucho, a solas o en pareja: no es bueno aguantarse las ganas pero tampoco hay que forzar al compañero”, aconseja Cristóbal.

La creciente expectativa y presión cultural por estar a la altura puede considerarse como otra de las causas que influyen notoriamente en la naturalidad de las relaciones físicas y el apetito sexual. “Ya no se trata de lo permitido versus lo prohibido, sino de lo normal contra lo anormal”, reflexiona el francés Jean Claude Guillebaud en su ensayo Tiranía del placer. Un 42% de los españoles admite mantener relaciones de dos a cuatro veces por semana, el 4% mantiene como mínimo un contacto al día y casi un 8%, de cinco a seis veces por semana: el sexo ha perdido su carácter privado para convertirse en una competición donde las comparaciones se vuelven inevitables. “La intimidad física se asemeja a un examen de deseos cuantificado por estadísticas cuando debería ser un derecho humano a un placer mínimo, vital y móvil. No se trata de exigir el orgasmo olímpico”, concluye Guillebaud.

Tal vez esta exigencia extrema también sea responsable de una nueva hornada de hombres dispuestos a pasar del asunto. Pese a sentir los impulsos considerados como normales, existe una creciente generación de hombres solteros que, a la hora de la verdad, prefiere no complicarse la vida. “Hasta hace poco creíamos que el hombre siempre estaba dispuesto y que la excusa del dolor de cabeza era algo exclusivo de las mujeres, pero la situación ha cambiado. La liberalización de los roles sexuales permite a la mujer mostrarse más promiscua, pero también implica que el hombre es libre de rechazar el sexo. Por fin admiten que no les apetece siempre ni con cualquiera, lo cual debe verse como algo muy positivo”, explica De Montes. Pilar Cristóbal también aporta algo en este terreno. Considera que el orgasmo femenino se ha vuelto tan protagonista que “a los hombres se les pasa el arroz de tanto aguantar: así es que es mucho más gratificante jugar un partido de tenis. A las mujeres les cuesta mucho pedir lo que de verdad quieren, pero, sin embargo, no sienten pudor a la hora de quejarse”. No en vano, un estudio de la marca de preservativos Durex ha concluido que la mayoría de los hombres españoles, concretamente un 90%, se concentra más en la satisfacción de su pareja que en la suya propia. Algo que es una evidente muestra de buena voluntad, pero que no resulta precisamente muy placentero.

Además, a pesar de que ambos sexos buscan el compromiso por igual, a menudo los hombres se sienten presionados ante el cambio de roles de género, lo que irremediablemente afecta en su conducta sexual: “Se les exige atención, cariño y masculinidad por un lado, pero, por el otro, la mujer quiere ser libre y manejarse a su antojo. Son muchas contradicciones y la consecuencia es que un amigo resulta más cómodo que una novia”, añade la sexóloga. Emilio Ruiz, un empresario de 33 años que acaba de alquilar una casa para mudarse con sus dos mejores colegas encaja de lleno en este nuevo perfil. Afirma que prefiere quedarse en casa tomando una cerveza antes que salir de caza por la noche. “Por un lado, las mujeres son unas bordes y piden demasiadas explicaciones. Por el otro, estamos tan rodeados de imágenes de tías buenas que, al final, las que ves por la calle no te gustan. Además, el fácil acceso a la pornografía te facilita el quedarte satisfecho: basta con encender el ordenador”, admite. “Por supuesto que quiero enamorarme pero el sexo, tal y como se plantea ahora, me da mucha pereza”.

Pese a que la encuesta Durex demuestra que la población comprendida entre los 25 y los 34 años es, con diferencia, la más activa sexualmente, también se ha comprobado que los solteros apenas cumplen con una dosis a la semana. Paradójicamente, las relaciones estables tampoco son garantía de asiduidad: la rutina puede llegar a adormecer la libido de manera asombrosa. “Sin duda existe un conflicto entre las necesidades afectivas, que nos llevan a vivir en pareja, y las sexuales: no hay nada tan excitante como seducir a alguien por primera vez”, confiesa Clementina Rubio, diseñadora gráfica de 29 años. “Al principio, mi chico y yo lo hacíamos varias veces al día; pasado un año, los encuentros se volvieron semanales y, últimamente, lo hacemos una vez al mes. Prefiero pensar que es algo normal y no un problema o una señal de que lo nuestro no funciona”.

El estrés se considera otro de los factores externos que más entorpecen la vida sexual en pareja. “No tengo tiempo ni ganas de pensar en el sexo, la verdad. Llego a casa agotada todos los días y lo último que me apetece es que me pongan la mano encima. Me aburre tener que satisfacerle por la noche, cuando estoy pensando en otra cosa o demasiado cansada para excitarme. Aunque, todo hay que decirlo, cuando estoy de buen humor y relajada, me encanta”, explica la vendedora Genoveva Muñiz, casada desde hace cinco años.

“La abstención, la falta de libido, nace de la saturación, y es muy normal atravesar etapas en que tu pareja no te apetece. El deseo sexual no es una constante, hay que dejarse fluir y no darle tantísima importancia. Todos somos asexuales por momentos y todas las conductas deberían aceptarse como naturales: nos hemos empeñado en compararnos con lo que se supone que es sano o normal, y es en ese momento cuando surgen los problemas o el bloqueo”, concluye María de Montes.

Saber más: www.asexuality.org

¿Soy asexual?

(Basado en los cuestionarios de la página AVEN (Asexual Visibility and Education Network), en www.asexuality.org.

La asexualidad es una condición subjetiva que nadie más que uno mismo puede proclamar. No existen criterios estrictos bajo los cuales medirse, ni exámenes que nos señalen semejante condición. Nadie experimenta la asexualidad de la misma manera. Sin embargo, existen ciertas categorías basadas en los siguientes factores:

Atracción. Las personas asexuales difieren mucho en el planteamiento de sus relaciones afectivas. Algunos se sienten fuertemente atraídos por otras personas: necesitan y desean desarrollar un vínculo de intimidad con su pareja pese a que este lazo no implique la sexualidad. No es extraño que estas personas tiendan a considerarse bisexuales u homosexuales. Otros asexuales no sienten atracción alguna por quienes les rodean. No encajan dentro de ninguna orientación sexual, porque no es habitual que lleguen a enamorarse.

Libido. También existen formas diversas de experimentar la libido y el deseo. Algunos asexuales se excitan con regularidad pese a que no existe intención de intimidad sexual compartida. En estos casos, la masturbación se presenta como una opción habitual. Para otros, la libido es sencillamente una molestia que prefieren ignorar. Hay quienes no se excitan en absoluto pero que rehúyen seguir un tratamiento médico por no considerarlo un problema físico ni psicológico.

Relaciones. Existen diversidad de maneras en las que la asexualidad puede intervenir en las relaciones sociales. En muchos casos, estas personas se encuentran a gusto en soledad y tienden a aislarse. Sin embargo, la mayoría se muestra muy activa socialmente y se preocupa por cultivar un amplio círculo de amigos que sepa comprenderles y apoyarles. Algunas de estas personas incluso se involucran sentimentalmente con otras, pese a que la barrera entre amistad y pareja tiende a resultar ambigua y poco clara.

Preguntas. ¿Cuál es la diferencia entre asexualidad y celibato? Mientras que el celibato conlleva una abstención decidida, las personas asexuales simplemente no sienten deseos de relacionarse sexualmente. ¿Un o una asexual puede llegar a enamorarse? Las relaciones que descartan el sexo pueden ser tan cercanas e íntimas como las que sí lo contemplan. El sexo es una manera de expresión emocional, pero no la única: la intimidad física y la complicidad no quedan descartadas en este tipo de relaciones. Sin embargo, mientras que muchos asexuales deciden formar pareja, otros prefieren limitarse a una fuerte amistad. ¿Hay mucha gente asexual? Pese a que muchas personas no se sienten atraídas sexualmente por otras, muy pocas se consideran asexuales. Probablemente se debe a que apenas se habla de esta condición: hasta ahora no se consideraba una opción. La creación de las páginas web para asexuales está ayudando a muchas personas a relajarse y entenderse

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                                                       `` Catalina de Erauso, la monja alférez ´´

 

Juan Antonio Cebrian-. Esta es la historia de una de las mujeres más controvertidas que llegaron al Nuevo Mundo en un tiempo de conquistadores y pendencieros a los que no les importaba dejar sus vidas en el fútil empeño de aumentar riquezas y hacienda. Disfrazada de hombre, transgredió las rígidas normas establecidas y consiguió para sí una merecida leyenda que la convirtió en una de las primeras aventureras europeas que llegaron a los vírgenes territorios americanos.  

Nació en 1592 en San Sebastián (Guipúzcoa) y era hija del capitán don Miguel de Erauso y de doña María Pérez de Galarraga y Arce, un matrimonio acomodado que no hubiese pasado a la crónica de lo insólito de no ser por su díscola descendiente.

La pequeña no tuvo muchas oportunidades en cuanto a su educación, dado que fue internada cuando sólo tenía cuatro años en un convento cuya priora era su tía carnal. De ese modo, nuestra protagonista fue creciendo entre oraciones y hábitos hasta que a la edad de 15 años su corazón libre le empujó a escaparse de aquel recinto sagrado tras haberse peleado con una novicia. Por entonces, el aspecto físico de la forzosa monja no daba a entender que tras sus ropajes se pudiera encontrar mujer alguna. Era poco agraciada, de gran altura para aquella época y sin formas femeninas, e incluso ella misma presumía de haber utilizado una receta secreta con la que conseguía secar sus pechos.

Durante meses deambuló por el país vestida como un labriego, desempeñando oficios exclusivos del género masculino, hasta que llegó a la localidad de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde se pertrechaban buques con destino a las Indias. Catalina consiguió un empleo de grumete en uno de esos barcos, para lo que utilizó uno de tantos nombres falsos de los que aparecen en su biografía: Alonso Díaz, Ramírez de Guzmán, Pedro de Orive, Francisco de Loyola o Antonio de Erauso.
Una vez que su nave arribó a las costas de América, obtuvo trabajo como mancebo de un comerciante y, más tarde, se la pudo ver ayudando a un funcionario. En todo caso, las aburridas tareas no suplían la necesidad de emociones fuertes que anhelaba la vasca y, al poco, se enroló como soldado en las unidades reales que combatían a los indios araucanos por el norte de Chile. Su valor temerario en la lucha y la destreza que demostraba con las armas la destacaron en decenas de refriegas y, por méritos propios, fue ascendida al grado de alférez.

Pero Catalina tenía algunos defectos que la comprometieron en diversas ocasiones. Su adicción al juego y su inclinación a la violencia le hicieron formar parte de broncas, algarabías y duelos a muerte de los que siempre salió indemne, quitando en cambio la vida a varios oponentes. Lo más trágico para ella aconteció cuando, en 1615, un amigo le pidió que fuera su padrino en un lance que se iba a celebrar para salvar su honor. Como quiera que los dos oponentes quedaron heridos tras el primer intercambio de mandobles, los padrinos, cumpliendo con el protocolo, se vieron obligados a continuar con el desafío. Catalina desenvainó y, con fiereza, arremetió contra su rival, hiriéndole de muerte. Éste, viéndose moribundo, dijo su nombre en voz alta, descubriéndose que era su hermano Miguel de Erauso.

Sin ningún tipo de remordimiento por ese hecho, Catalina volvió a huir, dando tumbos por buena parte de la geografía americana.

En 1624, cuando participaba en una de sus habituales pendencias por el amor de una mujer o por deudas contraídas en el juego de naipes, recibió una terrible herida que le hizo pensar en su inminente óbito. Fue entonces cuando quiso confesarse ante un obispo y desvelarle su verdadera condición femenina, explicándole que, en origen, había sido monja. Nunca sabremos si reveló su más íntimo secreto para ponerse a bien con Dios o para escapar de la más que segura pena capital por sus crímenes. Lo cierto es que el clérigo se compadeció y la amparó bajo su protección, aunque la hicieron pasar, eso sí, por un riguroso examen médico a cargo de unas matronas de confianza. Éstas no sólo confirmaron que era mujer, sino que también era virgen, y la noticia se extendió como la pólvora.

Pronto, la historia de la antigua novicia reconvertida a militar bravucón recorrió las latitudes americanas y europeas. Así, precedida por su fama, Catalina llegó a España el 1 de noviembre de 1624. El propio rey Felipe IV la recibió en audiencia personal y la ratificó en el grado de alférez, concediéndole una pensión anual de 800 escudos por los servicios que había prestado a la corona española. Posteriormente, viajó a Roma para entrevistarse con el papa Urbano VIII, quien la autorizó a seguir usando sus atuendos masculinos.

Durante algunos años vivió en Madrid, pero la necesidad de nuevos avatares le impulsó a regresar a América, donde había experimentado sus más intensas pasiones. Y es aquí donde la bruma de lo épico confunde la realidad. Unos dicen que murió ahogada desembarcando en el mexicano puerto de Veracruz en ?635, mientras que otros creen que se transformó en arriera y que de esa guisa vivió hasta su fallecimiento en Cuitlaxtla, localidad cercana a Puebla (México), en 1650.

Sea como fuere, sabemos que existió gracias a un manuscrito supuestamente dictado por ella y que se encuentra en el archivo de Indias con el título “El memorial de los méritos y servicios del alférez Erauso”. Además, contamos con un cuadro pintado por Pacheco en 1630 en el que podemos ver a la monja alférez en todo su esplendor masculino.

20-09-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
                      `` David no aguantó ser Brenda ´´ se suicida hombre que vivió macabro experimento Dr

 

Mundo Salud-. OLIVER BURKEMAN/GARY YOUNGUE-. Hasta hace unos años, el nombre de David Reimer no le sonaba a nadie externo a su círculo inmediato, y para cuando se suicidó el pasado martes en circunstancias desconocidas en su aldea natal de Winnipeg (Canadá), ya se había tintado de matices oscuros, los de un nombre que pertenecía a un peculiar vecino de 38 años, un hombre separado de su mujer que se ofrecía a hacer pequeñas chapuzas, antiguo trabajador de un matadero a quien le gustaba ir de compras a los rastrillos y hacer arreglos en su coche. De hecho, para alguien interesado en el desarrollo de la psicología entre los años 70 y 80, la historia de la vida de Reimer habría resultado vergonzosamente infame.

Bajo el nombre de Brenda, David Reimer fue un conejillo de 'indias' involuntario, junto con su hermano gemelo Brian (que se quitó la vida en 2002), en un experimento médico inicialmente muy famoso pero que se labró después una mala reputación, llevado a cabo por el médico de Baltimore (EEUU), John Money.

El destacado médico de EEUU intentó resolver, de una vez por todas, el peligroso debate entre naturaleza y educación y demostrar que el sexo de una persona es tan incierto al nacer que con un simple cambio en la práctica de su aprendizaje, junto con una sencilla operación quirúrgica, un chico podía convertirse en una chica mientras su hermano gemelo se desarrollaba en su cuerpo de hombre.

La idea era dividir en dos el mundo de la psicología sexual. Y tras 12 años de tratamiento traumático, seguido de otras dos décadas intentando reparar el daño causado, el ensayo llevó a David Reimer hacia su propia muerte.

"Fue una especie de lavado de cerebro", afirmó Reimer una vez para resumir su identidad masculina tras haber pasado su niñez como Brenda. "Daría cualquier cosa porque un hipnotizador lograra borrar todos los recuerdos de mi pasado. Es una tortura que no soporto. Lo que me hicieron en el cuerpo no es tan grave como lo que aquello provocó en mi mente".

Janet Reimer con sus gemelos

ERROR MÉDICO.

Las raíces de la tragedia se remontan hasta 1965, durante una visita rutinaria de Janet y Ron Reimer al hospital, con sus bebés gemelos Bruce y Brian, foto derecha de Janet y sus gemelos. Los médicos les habían recomendado la circuncisión, una práctica aún muy común en el norte de EEUU, pero la operación de Bruce resultó nefasta. Al igual que el resto de detalles de la historia. Lo que ocurrió aún da lugar a agresivas disputas entre los implicados, pero lo que está claro es que el cauterizador eléctrico que utilizaron los médicos para llevar a cabo la intervención quemó su pene de manera tan severa que dejó el órgano completamente inútil.

La cirugía genital de reconstrucción aún era una ciencia 'en' 'pañales', y los expertos mostraron un gran pesimismo al respecto. Por ello, cuando meses después los desconsolados padres vieron por casualidad un programa en televisión, donde John Money defendía a capa y espada las nuevas y radicales teorías sobre la formación del sexo, les pareció que aquello podría arrojar un atisbo de luz en el oscuro mundo en el que se había sumido a su hijo. "Aseguraba que es posible que los bebés tuvieran un sexo neutral al nacer, un sexo indefinido, que se puede cambiar en el desarrollo de su vida", explicó más tarde Janet Reimer a John Colapinto, autor de un libro sobre este experimento titulado 'Tal como la naturaleza lo hizo'.

En las fotografías realizadas en aquella época, Money -entonces profesor de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, EEUU, donde sigue ejerciendo en la actualidad-representa la parodia de un sexólogo progresista, con bigote y cuello vuelto, una imagen ratificada además en sus escritos.

Dr Money

Este médico, foto izquierda, educado en una familia religiosa y conservadora de Nueva Zelanda, se había sublevado para autodescribirse como un 'misionero del sexo', desvelando mediante respuestas asombrosas su defensa infatigable de los matrimonios abiertos y el sexo bisexual en grupo, su debilidad y preferencia.

Las afirmaciones más extremas de Money aprobaban, o al menos no condenaban, el incesto y la pedofilia, pero en el programa que Janet y Ron Reimer vieron en televisión no se mencionaron estos temas. Le escribieron una carta y él no tardó en responder.

El médico confiaba ciegamente en que Bruce podía ser educado como una chica. Desde una perspectiva experimental, Brian Reimer sería el individuo perfecto para hacer de control: su herencia genética era idéntica a la de su gemelo Bruce. La única diferencia es que uno podría ser educado como una chica, y el otro como un chico. El énfasis de Money en la educación por encima de la naturaleza encajaba a la perfección con el espíritu progresista de la época, sobre todo con el movimiento femenino, cuyos defensores aseguraban que el papel tradicional y social de la mujer no venía biológicamente definido.

"En cualquier caso, tras la guerra se produjo un cambio, que desmentía que la gente fuera biológica, innata e inherentemente lo que parecían ser", explica Lynne Segal, catedrática de Psicología y Sexo en el Colegio Birkbeck de Londres (Reino Unido). "Acabábamos de ser testigos del nazismo y de la idea de que algunas personas eran malas por naturaleza, como los judíos o los gitanos, entre otros, por lo que la fuerza del concepto de cultura y sociedad encajaba al dedillo con los ideales socialdemócratas". Los Reimer no entraron en este tipo de debates, simplemente querían 'salvar' a su hijo. "Yo admiraba al doctor Money como si fuese un dios", resumió Janet.

CASTRACIÓN.

Bruce Reimer comenzó su conversión a Brenda el 3 de julio de 1967. Los médicos del Johns Hopkins le practicaron una operación de castración y la piel restante se utilizó para crear una "fisura vaginal cosmética". Money envió a la familia de vuelta a casa con instrucciones muy estrictas. "Nos dijo que no habláramos del tema, que no le contáramos la verdad y, sobre todo, que jamás debería saber que no era una niña".

Las cosas fueron mal desde el principio. Janet Reimer recuerda que lo que ocurrió cuando le puso a Brenda su primer vestido, justo antes de que cumpliese los dos años. "Intentó arrancárselo, romperlo. Recuerdo que pensé: ¡Dios mío, sabe que es un chico y no quiere que le vista como a una chica!". A Brenda la atacaban constantemente en el colegio. Cuando orinaba de pie en el baño, la amenazaban con una navaja.

La decisión de si Money fue o no el culpable de todo aún es un tema de discusión. Algunos especialistas afirman que las técnicas de cirugía de reconstrucción de aquella época eran tan poco eficaces que el intento de convertir a Bruce en Brenda debería haber sido la última y más desaconsejable opción.

David como Brenda Reimer

En público, Money aseguraba que el estudio "John/Joan" había tenido un éxito arrasador. "Este caso constituye un apoyo férreo a la mayor de las batallas de la liberación de la mujer: el concepto de que las pautas convencionales sobre el comportamiento masculino y femenino pueden alterarse", publicó 'Times,' en un artículo que disparó las ventas de la revista. Pero en privado, las cosas se le iban de las manos. Brenda necesitaba asistir con regularidad a una terapia con Money en Baltimore, en compañía de su hermano. Según relata Colapinto, aquello pronto degeneró en una especie de encuentros terroríficos que traumatizaron profundamente a los dos niños.

La muestra de "imágenes sexuales explícitas" a los pequeños resultaba fundamental, según las teorías del doctor sobre reasignación sexual. David Reimer (entonces Brenda) relató más tarde: "Money me gritaba, me decía que me quitara la ropa y yo no quería. Me quedaba quieto, y él me chillaba: ¡No! A mí me asustaba que fuese a darme una paliza, así que terminaba por desnudarme y quedarme inmóvil, temblando de pánico".

Entre los recuerdos más sombríos del niño, tras años de una total imposibilidad para hablar sobre ello, se encuentra el hecho de que Money supuestamente hizo a Brenda "ponerse a cuatro patas en el sofá de su oficina y obligó a Brian a colocarse detrás de rodillas y a frotar su entrepierna con el trasero de su hermana", algo que Money denominaba "ensayo sexual".

John Heidendry, que escribió recientemente una crítica en defensa del sexólogo, calificó esta acusación de "vergonzosa y ofensiva", asegurando que Brian sufría un síndrome de falsa memoria.

Cuando Brenda llegó a la adolescencia, la chica ya había intentado suicidarse al menos una vez. Se negó a que se le practicasen más operaciones pero aceptó, aunque de manera irregular, tomar estrógenos que favorecieran el desarrollo de sus mamas. El doctor John Money se fue alejando gradualmente de la vida de los Reimer, pero Brenda continuó en tratamiento psicológico.

Tras una de aquellas sesiones con un psiquiatra, en 1980, Ron Reimer recogió a su hija y, en vez de conducir de vuelta a casa, la llevó a una heladería, donde le contó toda la verdad. La suerte de la familia mejoró durante unos años. Brenda optó por un cambio de sexo a las pocas semanas de este encuentro. Gracias a los desarrollos de la faloplastia, ella, que tomó el nombre de David, se sometió a un proceso quirúrgico durante cinco años que le devolvió un pene reconstruido parecido a uno real, con sensaciones limitadas pero con capacidad para llevar una vida sexual.

David Reimer

A los 23 años conoció a Jane, una madre soltera con tres hijos, y no tardó en casarse con ella. En el año 2000, la historia de David se hizo pública. Pero su felicidad no duró demasiado ya que, por razones aún sin esclarecer, David y Jane terminaron por separarse.

Dos años más tarde, Brian Reimer (el gemelo que sirvió de sujeto control en los terribles experimentos de Money) se quitó la vida con una sobredosis de los fármacos que tomaba para tratar su esquizofrenia. Según parece, David se sentía responsable de su muerte, por lo que visitaba a diario la tumba de su hermano.

Aunque Colapinto asegura que David ganó muchísimo dinero con la publicación del libro, los que le conocían aseguran que su situación económica era penosa. En el club de golf donde se ofrecía a realizar sus pequeñas chapuzas, los miembros hacían una colecta y se la entregaban para que, al menos, pudiera comer.

Los amigos afirman que cayó en un estado de angustia total durante los pasados meses, después de que las acciones por valor de miles de dólares que había comprado en una inversión sufrieran una bajada descomunal.

EN CONTRA.

El mundo de la psicología aprendió del error de Money mediante un artículo escrito por un rival suyo, el doctor Milton Diamond, miembro destacado de la Universidad de Hawai (EEUU), que finalmente identificó a los que se habían hecho cargo del tratamiento de los gemelos.

Para Lynne Segal, la historia del experimento no inclina la balanza del debate entre naturaleza y educación hacia ningún lado. En su opinión, compartida por la mayoría de expertos, esta dicotomía es falsa.

Por su parte, John Money se abstiene de realizar comentarios sobre el tema, según ha explicado su ayudante personal al diario 'The Guardian'. "Sencillamente no hay ningún comentario que hacer", ha apuntado de manera tajante.

William Reiner

La identidad de género está en manos de la genética

La literatura científica parece no apoyar la hipótesis del doctor Money. Precisamente, dos trabajos presentados durante el transcurso del congreso de la Sociedad de Endocrinología Pediátrica, celebrado en Boston(EEUU) en mayo de 2000, respaldan la teoría contraria y determinan que "las evidencias científicas apoyan que la identidad de género viene establecida por la biología por encima de la educación". De hecho, tal y como apunta William Reiner, foto derecha, psiquiatra y urólogo en el Centro Infantil Johns Hopkins (Baltimore, EEUU), "los niños que han participado en la investigación han demostrado que el género masculino se puede desarrollar no sólo con la ausencia de pene, sino también cuando se extirpan los testículos". En el trabajo participó un total de 14 niños que nacieron con defectos en sus genitales, como la ausencia de pene, debido a una malformación congénita.

Al parecer, los autores realizaron un seguimiento de estos menores y constataron que de los 14 niños genéticamente varones, 12 fueron intervenidos para convertirlos en niñas. Sin embargo, los padres de estos menores relataron que su comportamiento a lo largo de toda la infancia fue masculino. Además, dos de los menores que no fueron sometidos a cirugía y que carecían de miembro tenían una actitud psicológica masculina. Según el especialista de Baltimore, "la controversia sobre la reasignación del sexo acaparó la atención hace tres años, cuando se da a conocer el caso del experimento 'John/Joan'. No obstante, los candidatos a este tipo de operación son muy pocos". De hecho, cerca de uno de cada 2.000 niños nacidos posee unos genitales ambiguos o estructuras reproductivas de ambos sexos y muy pocos sufren la ablación del pene. "La primera asunción errónea es que las relaciones sexuales son la cosa más notoria que realiza el ser humano y la segunda que el pene es el miembro más importante. Esto es una tontería. El cerebro es el mayor órgano sexual. Es él el que le dice al individuo qué hacer con el falo, la vagina o cualquier otra parte de la anatomía", ha insistido William Reiner. Este experto recuerda que la identidad de género "es complicada y que existen evidencias de que en ella interactúan muchos elementos".

David Reimer

Cuando los menores no se comportan según su sexo

En España hay más de 30.000 transexuales, de los cuales sólo 2.286 están diagnosticados, según un último estudio realizado por la Fundación para la Identidad de Género. Este organismo, que defiende la financiación estatal de las operaciones de cambio de sexo (una iniciativa que ya llevan a cabo la Junta de Andalucía y el Gobierno de Extremadura) estima que el coste anual de este tipo de intervenciones sería de un millón de euros. Sin embargo, la decisión de pasar por quirófano no puede tomarse a todas las edades. Miguel Fernández, psicólogo del Centro de Estudios de Salud Sexual, en Gran Canaria, explica que "existen unos criterios internacionales sobre cómo se debe tratar a los niños y a los adolescentes que se presentan en las consultas porque no se comportan de acuerdo con su género. De hecho, insiste que en el caso de los más pequeños se "debe ser muy cauteloso, porque la manifestación de un problema de identidad sexual puede deberse a un conflicto de orientación (homosexualidad o lesbianismo) o de identidad. Es decir, a lo mejor más adelante decide que es homosexual y no transexual. A esas edades, es muy difícil que un profesional sepa cómo se va a desarrollar el menor. Es más, lo que conocemos es que un 25% de estos niños será transexual y otro 25% homosexual". Por este motivo, los expertos se muestran en contra de dar cualquier tipo de tratamiento farmacológico en este sector de la población, aunque apoyan la necesidad de realizar un seguimiento de los más pequeños, así como de trabajar con la familia. En el caso de los adolescentes, "no se trata de realizar terapias masculinizantes o feminizantes. Si un chico descubre que quiere ser chica, o al contrario, intentamos que la terapia se encamine a detener el desarrollo de sus caracteres sexuales secundarios porque así, en un futuro, las soluciones que se adopten tendrán mejores resultados". Este psicólogo recuerda que todo este proceso se realiza con la participación de los familiares. "En muchos casos los padres vienen desorientados y, sobre todo, no aceptan lo que está pasando, pero con la terapia y trabajo acaban comprendiendo todo". En nuestro país, no hay unidades específicas para niños o adolescentes, aunque sí las hay en Holanda y Reino Unido.

Web-. Recientemente en TV Digital Canal Satélite se emitió un documental sobre la vida de David - Brenda -, titulado `` El niño que fue transformado en niña ´´, altamente recomendable por toda la historia y estudios paralelos que hace con otras investigaciones que desmentían las pretensiones del macabro Dr Money. 

20-05-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
                             `` El duro combate de la cabo transexual Pantoja ´´

 

Nacida como José Antonio hace 30 años, ha luchado por ser reconocida como María del Mar. La primera transexual del Ejército español volverá al cuartel con uniforme femenino, puesto que un dictamen del tribunal médico acaba de considerarla apta para el trabajo militar. Pese al apoyo de su madre, que admite que nunca notó nada, su tragedia personal la condujo a dos intentos de suicidio. A la espera de nuevo destino, sueña con culminar su transformación en el quirófano. 

Mundo Magazine-. Si por ella fuera, hace tiempo que la cabo segunda María del Mar Gordo Pantoja le habría metido fuego al retrato de ese mocetón de cejas espesas y juntas, mandíbula prominente y nariz de boxeador que mira al vacío vestido con el uniforme y la gorra de cuando hizo la mili. Si por ella fuera, le habría metido fuego a todos esos años en que María del Mar vivió disfrazada de José Antonio. “Respeto la foto por mi madre, pero si no no estaría ahí, porque ése no soy yo. Pertenece a una parte de mi vida que no quiero ni recordar. ¿Tú me reconoces?”.

Pues se parecen lo que una oruga a la mariposa que sale de su crisálida. Todo y nada. Es el mismo/misma, y sin embargo aquel tiarrón de la foto es ya para siempre otra persona. De aquel José Antonio, a María del Mar sólo le quedan unos genitales masculinos que tarde o temprano moldeará en una operación de cambio de sexo, y la rémora de su DNI, con esa cara de marine extrañamente inocente y con barba de cuatro días que tanto le disgusta enseñar. Por lo demás, rebosa atributos externos de mujer-mujer: la melena teñida de rubio, el maquillaje en la piel y los labios, la camiseta escotada y las caderas dibujadas en el pantalón de pana fina. La pulsera, los pendientes, el anillo, el colgante, las cejas depiladas, la manera de hablar. Pero ella sabe que ser mujer es algo más profundo. Una afirmación, una conquista. Una decisión soberana. “Al verme desnuda en el espejo tengo mis genitales femeninos: no los veo, pero están en mi mente”.

María del Mar, la cabo Pantoja, es la primera transexual declarada de las Fuerzas Armadas españolas. Más aún, recuerda orgulloso su amigo Pepe Coronil, coordinador de la asociación de gays y lesbianas Arcadia de Cádiz, adonde ella llegó por primera vez hace dos años “hecha polvo” en busca de ayuda: “Es la primera transexual militar en activo de Europa y la segunda del mundo tras una de EEUU; es una mujer valiente que se enfrentó a un Ejército homófobo y machista”.

La cabo Pantoja vive en una nube de euforia desde el pasado 19 de marzo. Ese día, tras un año y medio de litigio, sus superiores le comunicaron en la base naval de Rota que su proceso de transformación sexual no era fruto de un capricho y la consideraban apta para seguir ejerciendo sus funciones en la Armada. El dictamen del tribunal médico le abre, en teoría, la puerta para reincorporarse a su destino vistiendo un uniforme femenino.

Viéndola reír y hablar extrovertida en el humilde piso de la localidad gaditana de Puerto Real donde vive con su madre, Josefa, su hermana Sofía y su abuela, es fácil olvidarse del durísimo camino de lágrimas y tortura psicológica que debió recorrer para llegar a estos días de liberación. Como esos dos arrebatos suicidas, rememora Pepe Coronil. “Una vez intentó cortarse el pene”.

Infancia difícil. Segundo de cinco hermanos, durante un tiempo fue a un colegio interno por las dificultades económicas de la familia. En la imagen, el día de la Primera Comunión

El tercero de cinco hermanos, cuatro chicos y una chica (“bueno, ahora tres hijos y dos... hijas”, corrige la madre, que anda todavía hecha un lío y mezcla el nuevo Mari con el Jose de toda la vida), María del Mar nació como José Antonio en 1973 en el seno de una familia sin suerte de Cádiz. Su madre tuvo que ingresar en internados de la Diputación Provincial a los cuatro primeros hijos después de que el padre, ferrallista, cayera enfermo con tuberculosis. Poco después murió en un accidente de tráfico cuando José Antonio tenía ?3 años. Y así, huérfano y solo, arrastró oculta su verdadera identidad por un mundo masculino y cerrado de orfanatos y cuarteles.

“Desde la EGB guardaba ropita interior femenina en mi macuto, entre los libros, y en el cuarto de baño me cambiaba para sentirme segura por dentro. Me transformaba. Entonces era yo realmente. Mi frustración ha sido sentirme mujer, mirarme al espejo y no verme. Me engañaba vistiéndome mal, engordando una bestialidad, siendo lo más masculino posible. Te dices: ‘No luches más, esto es lo que hay’. Iba con chándal por fuera, pero por dentro era yo, con braguita y sujetador. Tenía sentimientos de culpa. ¿Quién era? Algunos transexuales se suicidan y otros saltan a la vida. Y es lo que yo hice, salté a la vida”.

Pasó de la disciplina del internado a la del cuartel con naturalidad. Le gustaba la rectitud que aprendió en el Ejército y que hoy sigue ejerciendo en su vida privada con una seriedad que poco tiene que ver con ese estereotipo del travesti descocado que ella detesta: la marinera loca. “Yo soy una mujer de 30 años normal, trabajadora; en este caso, militar”.

En 1995, tras hacer la mili en Algeciras en el Ejército de Tierra, inició su carrera de militar profesional ingresando de marinero en la Armada, con la especialidad en Electrónica Industrial que había aprendido en la FP. Su primer destino lo llevó a la fragata Numancia, con base en Rota. Su misión era supervisar y mantener los equipos de radar en el Centro de Información y Combate de la nave. Recuerda esos años felices: la buena relación con los compañeros, la condecoración por los días de vigilancia en el Adriático durante la posguerra yugoslava. Pero el engaño seguía creciendo día a día en su camarote. “Me daba envidia un compañero que era gay y se lo decía a todo el mundo. Pero no quería para mí el cachondeo que tenían con él. ‘Mira el maricón éste, adónde va’”.

El conflicto de su alma estalló en una primera crisis mientras estudiaba en la Escuela de Electrónica de la Armada en Vigo, poco antes de presentarse para los exámenes de cabo segundo. “Estuve dos días prófugo. Mi madre llamó al programa de Paco Lobatón. Estuve desaparecido en un hotel de Vigo. Me dio un bajón, no podía engañarme más. Me arrestaron 15 días”.

Jurando la bandera durante el servicio militar en Algeciras. abajo

Un año y medio después logró ascender a cabo segundo y lo destinaron a la fragata Canarias, con cuatro marineros a sus órdenes. El cabo Pantoja era un devoto de su trabajo. Pero cuando terminaba su jornada se encerraba con sus cosas, sus dibujos animados japoneses, su música inglesa de los 80. Tenía compañeros pero no amigos, y a la tripulación le extrañaba ese tipo amable y tan raro. ¿Qué secreto guardaba? “Yo llevaba mi ropa femenina en el macuto, cogía mi bicicleta de montaña y me perdía sola para ser yo: esa era mi poca libertad. Llegaba al hotel vestida de hombre y salía vestida de mujer. Lloraba si tenía que llorar, reía si tenía que reír. Y ocho años así”.

El disfraz o el corsé llamado José Antonio agonizó y murió en la última singladura con la Canarias, durante la primavera de 2002. Tenía entonces 28 años. Internet le había abierto los ojos sobre la transexualidad. Empezó a escondidas un tratamiento hormonal para desarrollar senos, tras tomar la decisión de iniciar el largo proceso para asumir la identidad sepultada. Había pedido un destino en tierra para poder ser tratada de cerca por los médicos. El secreto iba a reventar.

“Al final del verano del 2002 hablé con el comandante: ‘Se presenta la cabo segunda José Antonio Gordo Pantoja, destinado a la flotilla de aeronaves. Con una salvedad: que soy transexual’. ¿Que qué cara puso? Como si a ti te toca la lotería. ‘Muy bien’, dijo, ‘a ver cómo te voy a tratar ahora. Déjame tiempo para que consulte’. Luego me vi marcada por 40.000 ojos. Llevaba sólo un poco de maquillaje muy suave, porque no había ninguna ley en el Ejército que regulara eso. De 98 kilos que pesaba me había quedado en 65. Llevaba una camisa militar femenina porque la de hombre, con los pechos, no me entraba. Me dieron un cuarto para mí sola en el pabellón masculino. Me duchaba de madrugada, a solas, para que ellos no se sintieran cohibidos y mi atracción sexual no diera de sí... Que una no es de piedra. Empezaron las presiones. El encargado de mi destino me decía. ‘Mira, me han dicho que vas muy maquillada (me trataba ya como mujer) y que no puedes ir así’. La gota que colmó el vaso fue cuando se metieron con que iba vestida de mujer al entrar y salir de la base. Decidí cortar y me di de baja por depresión”.

Un refugio. Había reclamado a sus superiores apoyo psicológico y médico para afrontar el cambio de sexo, pero dice que hicieron oídos sordos. Sí la escucharon en Arcadia, la asociación homosexual de Cádiz. “Empezó a ganar la batalla”, cuenta Pepe Coronil, “el día que empezamos a tratarla como lo que es. Yo le dije: ‘¿Qué le pasa a usted, señorita?’. Se fue sonriendo”.

María del Mar recuperó la moral y acabó convirtiéndose en un símbolo del colectivo en su lucha contra la discriminación. A finales de 2002 hizo público su caso en la revista gay Adán-daluz antes de comenzar el periplo legal y médico. Le abrieron un expediente para estudiar si padecía “doble personalidad”, pero ella recurrió indignada alegando que no estaba loca y lo sustituyeron por otro nuevo para decidir su posible “inutilidad física”. Tras un surrealista desfile (desobedeciendo siempre la orden de acudir vestida con el uniforme masculino de gala) por el hospital militar San Carlos de San Fernando en las consultas de la endocrinóloga, el urólogo y el psiquiatra, el pasado ?6 de marzo le mandaron un telegrama para ir a recoger a la base de Rota el veredicto del tribunal médico.

Acudió a la cita temblando, pero muchos oficiales y marineros le revelaron el lado moderno del Ejército al recibirla con felicitaciones. “Has conseguido más de lo que querías”, la avisó sonriendo el subteniente Marentte al entregarle la resolución del expediente. El texto hablaba de “patología” (la palabra la horroriza), de hipotrofia testicular y peneana (tamaño más pequeño de lo normal de los genitales masculinos), de ginecomastia (aumento de mamas) y de “alteración de la identidad sexual con egosintonía”. Pero en el fondo, resume la afectada, lo que importa es que el informe reconocía que es apta para el servicio activo. Victoria. “El mismo comandante me dio la enhorabuena y me dijo que no iba a tener ningún problema allí. El trato con la Armada ha sido correctísimo. El problema eran las leyes”.

Algo debe estar cambiando en los cuarteles, cuando en la Guardia Civil permiten que una pareja de agentes gays o lesbianas comparta vivienda oficial o en la Armada acepten que un transexual no es un lisiado. La Asociación Nacional de Militares y el Círculo de Oficiales de las Fuerzas Armadas dejaron ver que el caso de Pantoja sería recibido “con toda naturalidad por el sector joven del Ejército. Es un primer paso para que otros gays, lesbianas o transexuales se muestren abiertamente”, dijo Jesús Navarro Jiménez, especialista en Derecho Público militar. Las páginas reivindicativas gays de Internet se apresuraron a colgar las declaraciones del letrado como un trofeo. Y en Transexualia, la Asociación Nacional de Transexuales, ya lo presentan como un simple anticipo de los cambios legales que esperan del nuevo Gobierno de Rodríguez Zapatero.

María del Mar recuerda el impacto en su familia. A su madre, Josefa, se le vino el mundo abajo la noche en que le contó que se sentía mujer: “Nunca le he notado nada. Hasta que hace tres años empezó a cogerle la ropa a su hermana. Pensaba que era un travesti. Una noche me llevó a dar un paseo y me lo dijo. Nos vinimos llorando a casa. ‘¿Y dónde está mi hijo José Antonio?’, decía yo, como si hubiera muerto”.

Pasado el shock, Josefa ha aceptado de buen grado la nueva identidad. Sofía, la hermana de 21 años, se convirtió en su mejor cómplice en casa. “¿Te das cuenta que es más guapa que yo?”, bromea admirada al verla posando coqueta para el fotógrafo.

Pero aún se siente incompleta. Por eso dice que no quiere tener una relación estable con un hombre hasta que no pueda ofrecerle lo que ahora no tiene. “He tenido relaciones, claro, pero novios, novios, no”. Su transformación de hombre a mujer culminará en el quirófano. Aún no sabe si el Instituto Social de las Fuerzas Armadas, del que depende su atención sanitaria, cubrirá los 12.000 euros que cuesta. Le queda la alternativa de recurrir al Servicio Andaluz de Salud, donde el cambio de sexo es gratuito.

Antes de llegar al bisturí, espera saborear la victoria: el regreso al cuartel vestida de mujer. Mientras consigue un destino, seguirá en el servicio activo de la Armada, cobrando sin salir de casa 800 euros al mes. Cuando expiren los seis meses de contrato que le quedan (por los que estuvo de baja) podrá prorrogarlo cuatro años más. Con la brecha que ha abierto en el muro pasarán muchos otros. Y como lo saben, algunos compañeros y compañeras de los que sirven a la patria, al verla por la calle le reconocen su valor con una rotunda frase española: “¡Ole tus cojones!”.
 

China. El caso más sonado es el de Jin Xing, hoy una famosa bailarina. Sirvió 28 años en el Ejército y llegó a coronel antes de operarse y colgar el uniforme.

Otros ejércitos 

Aunque la homosexualidad está siendo poco a poco aceptada en los cuarteles, la transexualidad es mucho más difícil de digerir. Hoy, ejércitos de 24 países permiten gays en sus filas, según el Centro para el Estudio de las Minorías Sexuales en el Ejército, con base en California (EEUU). Mientras, transexuales como Gordo Pantoja están poco a poco derribando sus particulares barreras.

Reino Unido. La sargento Joanna (antes Joe) Rushton fue el primer transexual del Ejército de Su Majestad. Medalla al mérito por su labor en Bosnia, casado cuatro veces y padre de un hijo, anunció en 1998 su intención de someterse a una operación de cambio de sexo. Un año más tarde, las Fuerzas Armadas británicas decidieron no vetar la incorporación de transexuales.

Brasil. El Ejército brasileño reconoció en el año 2000 su condición de transexual al cabo José Carlos da Silva, que llevaba 21 años vistiendo uniforme. Padre de una hija adolescente, también hizo pública su intención de operarse. Aunque se retiró con todos los beneficios económicos, le declararon “incapaz” para ejercer todo tipo de actividad militar.

China. El caso más sonado es el de Jin Xing, hoy una famosa bailarina. Sirvió 28 años en el Ejército y llegó a coronel antes de operarse y colgar el uniforme.

Israel. No se considera “apropiada” la transexualidad. El Ejército se negó en 2003 a llamar a la reserva a Tal Isaac, ex instructor, pues para la ley no es “un hombre”.

EEUU. Hasta la homosexualidad está prohibida. Clinton excluyó en 1993 por ley a gays y lesbianas del Ejército y desde entonces 10.000 soldados han sido expulsados por revelar su identidad sexual. La política de “don’t ask, don’t tell” (no preguntes, no cuentes) permite el reclutamiento de homosexuales condenándolos a una doble vida
 

EDUARDO DEL CAMPO. FOTOGRAFÍA DE JOSÉ F. FERRER

21-04-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
                                                                      ``Queremos casarnos ´´

 

El País Semanal. Por Luis Sánchez Mellado. Fotografía de Leila Méndez. -. “Ahora o nunca”. Han pasado a la acción. Después de reivindicar libertad y visibilidad, los gays y lesbianas españoles exigen igualdad. Quieren poder contraer matrimonio civil y criar hijos juntos con todas las de la ley. Dejar de ser familias clandestinas. Por eso piden en los tribunales los derechos que el poder les niega.

Cuatro meses antes del estallido nupcial del febrero rosa de San Francisco, el 22 de octubre de 2003, tres parejas de activistas gays españolas (Boti García y Beatriz Gimeno, Pedro Zerolo y Jesús Santos, y Antonio Poveda y Miguel Ángel Fernández) se plantaron en los Registros Civiles de Madrid y de Valencia y dijeron: “Queremos casarnos”. Rellenaron la solicitud de matrimonio, presentaron dos testigos, firmaron el consiente. La respuesta de los magistrados tardó dos semanas. No, no y no. Los novios vetados interpusieron recurso. La vía jurisdiccional por el derecho al matrimonio civil homosexual en España está abierta. La mecha ha empezado a arder.

Las bodas frustradas de Valencia y Madrid duraron poco en los medios de comunicación. Alguna foto de portada, las rutinarias declaraciones escépticas o empáticas de los líderes políticos según fueran de partidos de derecha o de izquierda. Otra escenificación –un poco más audaz, eso sí– de una minoría en lucha por sus objetivos. Más ruido causó la sentencia de Ana Clara Villanueva, juez de Pamplona, que, a mediados de febrero, apeló “al interés prioritario de las menores” para conceder la adopción de dos gemelas a la compañera de la madre biológica de las niñas, concebidas por inseminación artificial. Las gemelas navarras, que aún no han cumplido un año, son las primeras personas en la historia de este país que pueden acreditar, legalmente, ser hijas de dos madres.

Sin llegar a la polarización de Estados Unidos, donde el presidente Bush amenaza con modificar la Constitución para prohibir lo que considera “un atentado al pilar fundamental de la civilización”, la exigencia del matrimonio y de sus derechos inherentes por parte de los homosexuales ha suscitado un debate social en España. Todos los partidos, de derecha y de izquierda, han ignorado el asunto en la campaña electoral. Pero la mecha sigue avanzando.

“¿Y si nos separamos? ¿Y si caigo enfermo? ¿Y si me muero? ¿Y si se muere?”. A pocas parejas se les pasan por la cabeza estas grandes preguntas existenciales justo en el eufórico momento de emprender una vida juntos, comprar una casa, decidir tener un hijo. Pero hay enamorados que han de ser cenizos de oficio. Si una pareja española de gays o de lesbianas, por muy inscrita en el Registro de Parejas de Hecho correspondiente que esté, se separa, o enferma, o fallece uno de sus miembros, lo que sigue puede ser un infierno burocrático añadido al infierno emocional del desamor, la desgracia o la soledad. Porque para la ley no son nada el uno del otro. Esa pareja no existe. Aunque haya cumplido las bodas de plata.

José María Bañón, funcionario de la Biblioteca Nacional, de 47 años, lleva un anillo con un nombre y una fecha por dentro: “Antonio, 28 de febrero de 1979”. Hace 25 años que José María y Antonio (Pacheco) salieron cada uno de casa de sus padres y fundaron su propia familia. Una familia de dos. Sin señora, sin niños y sin papeles. La noche del pasado 28 de febrero echaron el cierre a su castiza taberna La Copla, en el corazón de Madrid, y montaron una fiesta por todo lo alto para celebrar su primer cuarto de siglo juntos. En realidad, Antonio y José María sí tienen un papel. El 28 de febrero –“nuestro día”– de 2000, lunes, se pusieron un esmoquin y fueron a inscribirse en el Registro de Parejas de Hecho de la Comunidad de Madrid. La única forma de legalizar su familia que ofrece hoy la Administración, a través de las comunidades autónomas, a las parejas gays y lesbianas.

Todas las bodas de homosexuales que aparecen de cuando en cuando en los medios de comunicación, desde los periódicos nacionales –el alcalde Odón Elorza casando en San Sebastián a los concejales socialistas Jesús Gasco e Íñigo Alonso– hasta la prensa del corazón –las ex grandes hermanas Raquel Morillas y Noemí Ungría, de blanco nupcial en Barcelona–, son eso. Una ceremonia más o menos solemne para recoger un certificado de inscripción en una lista de parejas. “Papel mojado”, según muchos. Papel en el aire, en cualquier caso.

La Ley de Parejas de Hecho de la Comunidad de Madrid, promovida por el ex presidente de la región Alberto Ruiz-Gallardón (PP) y “de las menos progresistas del país”, según los colectivos de gays y lesbianas, está pendiente de un recurso de inconstitucionalidad planteado por el partido Familia y Vida. La actual presidenta, la también popular Esperanza Aguirre, ha anunciado que no piensa acudir a defender esa ley heredada. Los textos legales del País Vasco y de Navarra –“más aperturistas”, ya que recogen el derecho a la adopción conjunta y el acogimiento de menores por parejas del mismo sexo– están también recurridos ante el Tribunal Constitucional por el Partido Popular o sus socios en esas comunidades autónomas.

Mientras, el bloqueo a una posible ley nacional ha sido total. La mayoría absoluta del PP en el Congreso tumbó, en solitario, cinco proposiciones de ley presentadas por partidos de izquierdas durante la pasada legislatura para modificar el Código Civil y equiparar los derechos de las parejas homosexuales con los de las heterosexuales. Hartos de esa “desesperante” parálisis, un puñado de personas, con la presidenta de la Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales, Beatriz Gimeno, al frente, han decidido pasar a la acción para conquistar los derechos civiles que, afirman, les están siendo hurtados exclusivamente por su orientación sexual.

Las leyes de parejas de hecho ya no les bastan. “Tuvieron su momento. Fue muy importante que se abriera, en 1994, el primer Registro de Parejas en el Ayuntamiento de Vitoria. Fue la primera puerta que abrimos”, dice el abogado Pedro Zerolo, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, activista gay y uno de los solicitantes formales de matrimonio, “pero es una etapa superada, válida para quien quiera regular así su convivencia, pero insuficiente como reconocimiento de la dignidad de los ciudadanos homosexuales”. Ahora van a por todas. “Es ahora o nunca”, según Zerolo. El momento de conquistar derechos que cualquier heterosexual da por supuestos. Quieren boda.

No hablan de una ceremonia con pajes, trajes de gala, anillos y arroz. O no sólo de eso. “Claro que hay parejas gays que se casarían por convención social. ¿Y qué? ¿No hay heterosexuales agnósticos que esperan dos años para casarse en los Jerónimos?”, dice Marce Rodríguez, periodista, de 39 años. Pero Rodríguez y su novio, Pablo Peinado, también periodista, de 42, dan la cara en este reportaje por otra cosa. “Si no nos eximen de nuestros deberes por ser homosexuales, ¿por qué nos vetan derechos?”. Rodríguez y Peinado no quieren casarse. Quieren tener la opción de hacerlo.

“Hay quien olvida que el matrimonio en España no es ni más ni menos que un contrato jurídico entre dos personas unidas por el amor, con sus correspondientes derechos y deberes”, dice Zerolo. “Y eso es lo que exigimos, la posibilidad de firmar ese contrato, no el sacramento que administra la Iglesia, y que parece ser el único concepto de matrimonio que tiene la derecha”. Quieren derechos, no bendiciones.

“Estamos hablando del derecho a tener o adoptar hijos en común, a cobrar pensión de viudedad, a heredar de nuestra pareja, a disfrutar de los beneficios sociales y fiscales de la familia, a garantizar nuestros bienes en caso de separación. Hablamos de cosas tan de andar por casa como poder entrar a ver a tu pareja si está en la UVI. Porque todo eso, aquí y ahora, no lo podemos hacer por ser homosexuales”, dice Desirée Chacón, abogada y coordinadora del área de políticas lésbicas del Colectivo de Gays y Lesbianas de Madrid (Cogam).

Chacón, acostumbrada a intervenir como letrada en procesos de divorcio o separación de matrimonios y parejas heterosexuales, considera las leyes de parejas “injustas y discriminatorias” con los homosexuales. “¿Qué pasa si una pareja de hecho heterosexual se separa? Que se le aplica el Código Civil por analogía en cuestiones de reparto de bienes, pensión compensatoria o custodia y régimen de visitas de los hijos comunes. ¿Qué ocurre si una pareja de hecho homosexual se separa? Si no han hecho (y pagado) un acuerdo notarial complementario, no son nada ante la ley. Si no hay acuerdo, y todos sabemos lo que es una separación, el titular de los bienes se queda con ellos, y si hay hijos, el padre o madre biológicos, o el titular de la adopción, se queda con la custodia, y el otro miembro de la pareja no tiene ningún derecho sobre el hijo que ha criado”.

Así están las cosas. Pero mientras llega o no el desbloqueo parlamentario, o prosperan o no los recursos ante los juzgados, los cientos de miles de parejas de gays y lesbianas que están constituidas en España existen. Se enamoran, conviven, crían hijos en común, se separan. Trabajan, compran, viajan, se quedan en el paro. Enferman, se jubilan, mueren. Y hay gente para todo. Los hay que viven al día, sorteando dificultades según se presentan, y los hay que se curan en salud con las medicinas que les vende el sistema. “No es tanto saltarse la ley, sino transitar por sus carreteras secundarias hasta que nos dejen ir por la autopista del resto de la gente”, resume un abogado especializado en “resolver la papeleta” a sus clientes gays.

Su bufete redacta todos los días documentos, poderes y acuerdos privados entre miembros de parejas del mismo sexo para poder hacer las cosas más peregrinas. “Desde ir a buscar al colegio al hijo de tu compañero hasta asuntos menos cotidianos, pero posibles, como tener un vis à vis con tu novio/a si éste está en la cárcel”.

La proliferación de este papeleo paralelo ha hecho pedir árnica a las instituciones a algunos miembros de una institución tan poco sospechosa de libertina como el Ilustre Colegio de Notarios de Madrid. Los fedatarios públicos son conscientes de la contradicción. Los documentos, los poderes, los acuerdos privados que firman son perfectamente legales. Pero, ante la ausencia de una legislación clara, única y determinante, el que manda al final en la regulación de las parejas es el Código Civil. Y para él, sencillamente, las parejas homosexuales no existen.

Gerardo Meil, profesor de sociología de la Universidad Autónoma de Madrid, ha investigado este expediente X jurídico. “Alrededor de un tercio de los hombres y mujeres homosexuales españoles vive en pareja. Los jóvenes gays y lesbianas se emancipan de sus padres mucho antes que sus coetáneos heterosexuales, y también se emparejan antes. Mientras una pareja heterosexual espera una media de tres años y diez meses para vivir junta, la mayoría de gays y lesbianas no deja pasar un año entero antes de convivir”. Meil es autor de Las uniones de hecho en España (Centro de Investigaciones Sociológicas, 2004), un exhaustivo informe sobre esta forma emergente de convivencia. La única permitida a los homosexuales. En él se constata que el emparejamiento con vocación de durabilidad es un fenómeno en auge entre las parejas del mismo sexo. “Una vez superada la fase inicial de liberación y eclosión de la identidad y el orgullo gay, con un rechazo de los modelos establecidos de organización de la vida privada, la aspiración a una relación especial respecto a la satisfacción de las necesidades afectivas ha ido ganando terreno en la cultura homosexual”. Y es que, según Meil, las ventajas del paquete familiar –“flujo continuado de intercambios sociales, ayudas, cuidados, afecto, bienes económicos que redundan en un aumento del bienestar individual y colectivo”– son muy atractivas, independientemente de la orientación sexual.

Varios ensayos recientes –Las familias que elegimos. Lesbianas, gays y parentesco (Kath Weston. Bellaterra, 2003), Padres como los demás (Anne Cadoret. Gedisa, 2003)– abundan en la idea. Los homosexuales forman familias. Eso no es nuevo. Pero ahora quieren hacerlo con todas las de la ley. “Antes vivías en el gueto, bastante tenías con encontrar a alguien como tú. Ahora la gente se permite soñar, hacer proyectos, decidir su futuro”, dice Ana Segura, ocho años de convivencia con Isabel.

Esta especie de tercera fase del movimiento gay –“primero gritábamos libertad, después visibilidad, ahora exigimos la igualdad de derechos”, dice Pedro Zerolo–, la del asalto a las instituciones heterosexuales milenarias (matrimonio, descendencia), no ha dejado indiferente a nadie. Tampoco a algunos notables del movimiento de liberación gay. Óscar Guasch, antropólogo y profesor de la Universidad de Barcelona, deplora el afán de “copiar modelos caducos y fracasados, como el matrimonio” por parte de la línea oficial. “Claro que debemos tener los mismos derechos. Eso no habría ni que discutirlo. Pero yo, ni soy normal, ni quiero serlo. Los gays y lesbianas hemos inventado nuevos modelos de familias, la pareja abierta, los tríos, las parejas de amigos… En vez de copiar los suyos, podríamos aportar a los heterosexuales nuestros propios hallazgos”.

En el polo opuesto del discurso de Guasch, la pretensión del matrimonio y sobre todo del derecho legal a criar hijos en común ha puesto en guardia a muchos. Y no sólo a los que cabría esperar. Pocos se sorprendieron de la reacción del Partido Popular a la sentencia de la juez de Navarra que concedió la patria potestad de dos menores a dos mujeres lesbianas. Es el PP el que ha bloqueado y recurrido las leyes de parejas de hecho más abiertas, como la de Navarra. Tampoco hubo sorpresas con la Conferencia Episcopal, cuyo portavoz declaró “injusto” para los adoptados el que “se les prive de padre o madre, necesarios ambos para el desarrollo del niño”. Hacía poco que los obispos habían publicado su polémico texto deplorando modelos familiares no compuestos como Dios manda.

Más inquietud causó en los interesados la “tibia” reacción de José Luis Rodríguez Zapatero, líder del PSOE, en vísperas de la campaña electoral. El líder socialista apeló a la “necesidad de un amplio consenso social” para regularizar la adopción conjunta por parejas del mismo sexo. Las declaraciones cayeron como un jarro de agua fría sobre Pedro Zerolo.

El concejal socialista quiere pensar que Zapatero se refería a la necesidad de “una nueva mayoría parlamentaria” en el Congreso. “No es éste un momento para las medias tintas. O se está a favor de la igualdad de derechos, o se está en contra. Quien esté contra la igualdad de los homosexuales es homófobo, y no se puede ser homófobo y socialista. El consenso social existe, nos lo hemos ganado a pulso los colectivos con nuestro trabajo de 25 años. Pero aunque no existiera, hay cosas en las que la izquierda debe creer de oficio. La libertad y la dignidad de la persona, recogidas en la Constitución, son dos de ellas”.

El CIS midió el consenso social en 1997. El 57% de los españoles se mostró a favor de equiparar los derechos de las parejas del mismo sexo con los de los casados; un 33%, en contra. Una encuesta on-line de este periódico realizada en 2003 clavaba estos resultados. Pero si se afina la pregunta surgen claroscuros. El 57% de los pro igualdad se dividía cuando el CIS le preguntaba, específicamente, por el derecho de gays y lesbianas al matrimonio civil (85% a favor) o a adoptar hijos en común (59%). La adopción, la crianza de hijos en un entorno abiertamente homosexual son, para muchos, palabras mayores.

El único informe existente en Espa-ña, realizado en 2002 por la Universidad de Sevilla, por encargo del Defensor del Menor de Madrid, concluye que “no hay diferencias apreciables” en el desarrollo personal de menores criados en familias homoparentales respecto a niños educados por padres heterosexuales”. “Si acaso”, explica Mar González, psicóloga, responsable del estudio, “se observa una mayor apertura de estos menores a la hora de considerar los roles de géneros y las distintas opciones de orientación sexual”. La opinión de muchas personas al respecto parece tener más que ver con sus más íntimos planteamientos morales que con su adscripción política o religiosa. Así, popes de la izquierda como el socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra no han dudado en mostrarse escépticos, cuando no militantes contra la posibilidad de la adopción conjunta. Mientras, otros políticos y especialistas cristianos, como la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azcárate (PNV), o el filósofo y teólogo Francesc Torralba –autor de Pares i fills (Planeta, 2003)–, rompen tópicos. “Creo que lo absolutamente necesario en el desarrollo del niño es el deseo de potenciar el otro, de velar por su bien, y este deseo no requiere necesariamente de dos figuras, ni tampoco de dos figuras de condición sexuada distinta. Una persona con una pareja de la misma condición sexuada puede ser un foco de amor y entrega en el sentido más genuino. Nadie tiene el patrimonio del amor”, opina Torralba sobre la adopción conjunta.

Mientras el debate social sigue abierto, la mecha avanza en los juzgados. Es cuestión de tiempo que los recursos interpuestos por las tres parejas de novios vetados lleguen al Tribunal Constitucional. Entonces, si ninguna otra instancia inferior se pronuncia, alguien tendrá que dictaminar si la pretensión de los Zerolo-Santos, las García-Jimeno y los Poveda-Fernández cabe en los márgenes de la ley fundamental del Estado. Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional, cree que sí. Y cita tres artículos. El 32: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica”. El 14, que consagra la igualdad. Y el 10.1, que garantiza la dignidad y el libre desarrollo de la personalidad. “Naturalmente que el legislador no estaba pensando, en 1978, en los matrimonios homosexuales”, admite. “Pero la ley es más lista que el legislador, y el camino está abierto. La garantía de la igualdad no consiste en que todos tengamos que ser iguales, sino a que tengamos derecho a ser diferentes”.

Ana Segura e Isabel Fernández

Ana Segura e Isabel Fernández
“Exigimos poder decidir el futuro”
45 y 43 años. Funcionaria y ganadera. Inscritas en el Registro de Parejas de Hecho de Madrid desde 1997.

Fueron las primeras españolas que disfrutaron juntas de 15 días de permiso de boda, al inscribirse en el Registro de Parejas de la Comunidad de Madrid, donde Ana es funcionaria. “Es el único beneficio que sacamos. La ley de Madrid no da ningún otro derecho a las parejas del mismo sexo”. Su apuesta por la visibilidad les ha traído disgustos. Afirman que la hostilidad y el acoso de sus vecinos de la aldea de La Hoya (Madrid) las ha “obligado” a abandonar el pueblo. Exigen poder casarse: “Tenemos derecho a decidir nuestro futuro”.

Luis Miguel Castillo e Íñigo Ayuso

Luis Miguel Castillo e Íñigo Ayuso
“No somos ciudadanos de segunda clase”
21 y 27 años. Estudiante de económicas y administrativo. Seis meses juntos. Casarse permitiría legalizar la residencia en España de Luis, venezolano.

‘Salir del armario’ ante sus padres le costó caro al venezolano Luis Miguel Castillo. Enterados de la homosexualidad de su hijo, decidieron no seguir financiándole sus estudios en España, pese a lo cual Luis se las arregló para volver a Madrid y seguir con su carrera de económicas. Al salir precipitadamente de Venezuela no pudo renovar su permiso de estudiante, y su situación en Madrid es “digamos, no del todo regular”. Íñigo y Luis Miguel están “enamoradísimos”, y aunque pueda parecer muy pronto, Íñigo se pregunta por qué no puede casarse con su novio y, de paso, regularizar su estancia en España, “como hacen tantas parejas heterosexuales de distinta nacionalidad”. Así, ambos dejarían de ser “ciudadanos de segunda clase”. “Luis Miguel podría trabajar y yo podría beneficiarme de los incentivos que mi empresa ofrece a las familias, porque somos una familia”.

Pedro Zerolo y Jesús Santos

Pedro Zerolo y Jesús Santos
“Peleamos porque se reconozca nuestra dignidad”
43 y 34 años. Concejal socialista de Madrid y administrativo. Siete años juntos. Han recurrido la negativa judicial a su matrimonio.

Se conocieron en el activismo homosexual y han decidido llevar su aventura hasta el final. Son una de las tres parejas del mismo sexo que han solicitado formalmente el matrimonio civil en España. Se lo han negado. Han recurrido. Están dispuestos a llegar al Tribunal de Estrasburgo. Pero creen que antes “una nueva mayoría parlamentaria” o el paso “valiente y revolucionario” de algún juez les abrirá la puerta de los registros. “La lucha por el matrimonio es un movimiento de liberación personal y político transgresor, como lo fueron la lucha contra la discriminación de las mujeres o de los negros. Tiene como fin el reconocimiento de nuestra dignidad. Cualquier español es digno per se, según la Constitución. Al no reconocérsenos los mismos derechos, los homosexuales españoles tenemos un déficit de libertades, de dignidad. Últimamente tenemos que soportar, además, la homofobia liberal. Esos que dicen que ahora sólo se quieren casar los curas y los homosexuales. Déme los mismos derechos que usted tiene y ya haré yo lo que quiera”.

José María Bañón y Antonio Pacheco

José María Bañón y Antonio Pacheco
“Después de 25 años no somos nada el uno del otro”
47 y 57 años. Funcionario y empresario de hostelería. 25 años de convivencia y 4 inscritos en el Registro de Parejas de Hecho de Madrid.

Lo suyo fue un flechazo con una barra de por medio. Antonio era el tabernero. José María, el parroquiano. De aquello hace un cuarto de siglo. “Da igual, después de 25 años, a las malas, no somos nada el uno del otro”. A pesar de haberse inscrito en el Registro de Parejas de Hecho de Madrid hace cuatro años, son conscientes de que son “absolutamente solteros” ante la ley. Por eso se niegan a “pagar a un notario” por hacer testamento uno a favor del otro, u otro documento privado para poder cuidar el uno del otro en caso de enfermedad o incapacidad. “No somos diferentes de otras parejas. Exigimos casarnos, y esperaremos a poder hacerlo”. Mientras tanto, en su entorno personal son un matrimonio a todos los efectos. Su médico de familia de la Seguridad Social tiene su historial conjunto. Juntan 30 sobrinos. “En estos años, la tolerancia y el respeto social han crecido muchísimo. En el terreno político se ha retrocedido”, dice José María, que no le perdona al PSOE, su partido, que no legislara el matrimonio civil en su etapa de gobierno.

Marce Rodríguez y Pablo Peinado

Marce Rodríguez y Pablo Peinado
“El político gay no necesita leyes. Se las salta”
Catedrática.

“Es discriminatorio, injusto, molesto y caro. ¿Por qué tenemos que comprar lo que a un matrimonio se le supone?”. Rodríguez y Peinado han pagado 600 euros a un notario por levantar acta de que su convivencia “ha contribuido a incrementar el patrimonio de ambos miembros de la pareja”, y, por tanto, “cualquiera de ellos tiene derecho prioritario sobre el uso de los bienes comunes en caso de muerte”. Así evitan, al menos, que la familia de uno u otro –con el derecho que les da la ley– pueda echar al viudo de la casa de ambos. “Siento que con 40 años, después de trabajar y pagar impuestos desde los 18, aún no soy ciudadano de primera por ser gay”, dice Marce. “El problema”, añade, “no es político, sino moral. Sigue considerándose al homosexual un pervertido incapaz de generar vínculos de afecto y responsabilidad familiar. Y la izquierda no es ajena. Zapatero, al citar la necesidad de consenso social para la adopción conjunta, les da la razón. Lo que ocurre es que los políticos gays no necesitan leyes, usan su influencia para saltárselas”.

Almudena Pérez y Nuka Jorge

Almudena Pérez y Nuka Jorge
“Casarse no es antiguo ni moderno, es un derecho”
28 y 39 años. Dependientas. Conviven desde hace año y medio. El 17 de enero, un sacerdote católico las ‘casó’ en Madrid.

Almudena es creyente. Nuka, no. Pero las dos querían boda, así que le pidieron a un sacerdote católico venezolano amigo que las casara con anillos, regalos, familia, amigos y convite nupcial. No son ilusas. Saben que esa ceremonia “de afirmación” de su amor carece de validez, por lo que están esperando a las vacaciones para viajar a Bilbao, donde está empadronada Nuka, e inscribirse en el Registro de Parejas de Hecho del País Vasco. “La ley vasca es de las más progresistas de España, por eso vamos allí; pero lo que en realidad querríamos es contraer matrimonio como todo el mundo”. Ambas trabajan como dependientas en tiendas ultramodernas de la calle de Fuencarral, en Madrid, uno de los santuarios de la vanguardia de la capital. A los que piensen que su decisión de casarse es “conservadora, convencional y pasada de moda” les espetan: “Casarse no es antiguo ni moderno, es un derecho que ellos tienen, y del que nosotras, por lesbianas, carecemos. No sólo es casarse, es también poder separarse con garantías”.

Pilar Roca es ginecóloga. Insemina a lesbianas que quieren tener hijos con sus novias. Roca les hace firmar un documento en el que ambas figuran como ‘madres’ del futuro bebé.

Hijos de su madre y de su madre

Muchos de los niños que han venido al mundo gracias a la doctora Pilar Roca tienen dos madres. Al menos en el primer documento que generaron, mucho antes de venir al mundo. La doctora Roca es ginecóloga especializada en inseminación artificial. A su consulta de Barcelona acuden parejas de lesbianas que quieren ser madres. Tener un hijo en común. La ley española de reproducción asistida no contempla esa posibilidad. Una soltera puede solicitar su inseminación, pero si su pareja es una mujer, ésta no consta en ningún documento. De hecho, 19 años después del nacimiento de Victoria Anna, la primera niña-probeta española, la burocracia administrativa aún no concibe que hay niños sin padre conocido. Y así, toda madre soltera es obligada a poner un nombre de varón –“ponen cualquiera, hasta el del funcionario que las atiende”, dice Roca– en la casilla destinada al padre en el impreso del Registro Civil. Aunque el hijo sea fruto de semen de donante anónimo.

Pero la doctora Roca lleva su propia burocracia. “En el documento legal en el que la madre consiente ser inseminada tacho el espacio del varón que figura como ‘pareja’ y pongo el nombre de la novia de la inseminada. Conservo ese papel como prueba del acuerdo de maternidad de la pareja desde antes de la concepción. Ya se ha visto, con la sentencia de Navarra, que la hora del reconocimiento de los derechos de ambas madres puede estar cerca”.

Pilar Roca pertenece a la Asociación de Familias Lesbianas y Gays (FLG). Su compromiso le ha reportado un cupo extra de clientas. Lesbianas europeas –“sobre todo francesas”– que acuden a ella para ser inseminadas, dado que en sus países esa opción está vetada a las solteras. El proceso de inseminación suele durar de dos a tres meses y cuesta 900 euros, extras aparte. Las mujeres que acuden en pareja suelen estar “en torno a la treintena, o más, y llevar una convivencia de unos cinco años; la decisión de tener un hijo en estas circunstancias no se toma a la ligera, y requiere de madurez, tanto de las personas como de su relación”.

Roca, que realiza unas doce inseminaciones de parejas de mujeres al año, pide a la futura madre biológica que haga un testamento vital “cediendo la tutoría del niño a su compañera en caso de muerte” para dejar clara la voluntad de maternidad conjunta de ambas. Según Roca, en las parejas de mujeres siempre hay una de ellas que evidencia un deseo “muy superior al de la otra” por experimentar físicamente la maternidad: el embarazo, el parto, la lactancia. “Lo habitual es que decida inseminarse la más joven, lo cual es bueno porque facilita la consecución del embarazo. Pero también hay casos en los que, si fracasa el intento con la más dispuesta, acuerdan que se insemine a la otra mujer, que es finalmente la que resulta embarazada”.

Roca tiene una relación muy estrecha con sus pacientes. Aunque no las somete a ninguna evaluación psicológica de idoneidad para afrontar la maternidad conjunta –“la ley no lo pide”–, es “muy realista” con ellas. “Les planteo crudamente cosas que, en su euforia, quizá no se han cuestionado en profundidad. Ese niño será siempre fruto de inseminación e hijo de dos madres. Y tenemos la sociedad que tenemos. Es una realidad que ni a mí ni a ellas nos gusta, pero es así. Algunas, no muchas porque el optimismo y la esperanza suelen ser más fuertes que el temor a las dificultades, han renunciado a inseminarse”. Las clientas de Roca y sus compañeros en la FLG están eufóricos tras la reciente sentencia de Navarra. “Sé de algunas/os que se han animado y van a pedir en los tribunales la adopción de los hijos biológicos o adoptados de sus compañeras/os”. El juez que tenga que resolver no podrá ignorar el precedente de Pamplona. Puede que, a no tardar, los papeles de la doctora Roca tengan su momento de gloria en los juzgados.

Dos parejas de recién casados en San Francisco. Arriba, dos mujeres apodadas ‘Green’ y ‘Root’. Abajo, Doug Okun y Eric Ethington, con sus gemelas, Sofia y Elizabeth.

Las bodas de San Francisco

Por José Manuel Calvo-. Febrero de 2004 será recordado como el mes de las bodas de San Francisco. El alcalde Gavin Newsom, poniendo la Constitución norteamericana sobre la mesa, abrió las puertas del Ayuntamiento a las parejas de homosexuales que quisieran casarse. Más de 3.000 acudieron a su llamada

Cuando, hacia el año 2020, se quiera poner fecha a lo que entonces será algo normal –los matrimonios entre homosexuales–, se dirá: todo empezó en San Francisco, en aquellos días de febrero de 2004 en los que miles de parejas gays se casaron allí, y en Oregón, y en Nueva York… En realidad, todo empezó en Vermont, en 1999, cuando el Supremo dijo que las parejas homosexuales merecían una unión con los mismos derechos que las heterosexuales; dio un salto adelante en noviembre, cuando el Supremo de Massachusetts falló que es inconstitucional discriminar a las personas por razón de sexo, y estalló el 12 de febrero, cuando el alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, decidió que la Constitución está por encima de la ley de parejas y autorizó las bodas homosexuales. El asunto pasará por varias montañas rusas: se anularán, y se permitirán, y se volverán a anular licencias matrimoniales; fallarán a favor y en contra diversos tribunales; habrá referendos; se ganarán y perderán elecciones. Pero la cuestión del matrimonio gay está aquí para quedarse, destinada a ser una batalla de derechos civiles antes de convertirse en historia.

“En virtud de la autoridad que me otorgan el Estado de California y la ciudad de San Francisco, os declaro, Judith y Marie, esposas para toda la vida”. Son las doce de la mañana del 26 de febrero. Susan Leal, tesorera del Ayuntamiento de San Francisco, pronuncia la fórmula, y Marie, que lleva 20 años viviendo con Judith, no puede evitar las lágrimas. “La gente quiere asumir un compromiso solemne, y creo que eso es estupendo”, dice Leal, hija de inmigrantes mexicanos. “Quizá haya al principio gente incómoda con estos matrimonios; pero aunque se tarde, aunque haya reveses, esto se normalizará, porque los estadounidenses creen en la justicia y la equidad”.

El momento quizá no sea el más apropiado, porque en unas elecciones tan polarizadas como las de este año cualquier argumento es bueno para ganar o perder un voto, y, según el Centro de Investigación Pew, dos de cada tres estadounidenses se oponen a las bodas gays. Pero “ningún momento es bueno para cosas así”, cree el alcalde de San Francisco. Newsom –demócrata, heterosexual, millonario y ambicioso– estuvo en Washington en enero, en el discurso sobre el estado de la Unión, y se quedó de piedra al oír a Bush hablar de la santidad del matrimonio (en EE UU hay un 50% de separaciones, un alto nivel de adulterios y un tercio de hijos nacidos fuera del matrimonio). El alcalde volvió a su ciudad, dijo que había jurado –fue elegido el 7 de octubre– no tolerar las discriminaciones y dio luz verde a las bodas para todos. El país se alborotó unos cuantos días. Bush anunció una enmienda constitucional –menos por convicción que para satisfacer a su base fundamentalista– para definir el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Ahora, el movimiento –el de las condenas y el las bodas– se extiende.

“Reclamar el derecho al matrimonio es la pieza central de la lucha por la igualdad de los homosexuales; no sólo requiere la aceptación individual del homosexual, sino también de sus derechos cívicos, los derechos de alguien que quiere legalizar su vínculo afectivo con otra persona”, dice Jon Davidson, asesor jurídico de Lambda Legal, el grupo legal de apoyo a los gays. Con palabras distintas, pero razonamientos similares, se explica Alejandra, de 22 años, cinco minutos después de casarse con Arlene: “Algunos se vuelven como locos porque dicen que no es lo normal. No saben cómo ver algo que es diferente a ellos. Hace algunos años tampoco querían que se casara gente con la piel de distinto color”. Donald Bird, que le acaba de casar, asiente: “Es una cuestión de igualdad de derechos, que es lo que garantiza nuestra Constitución”.

22-03-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
                                            La historia de María, transexual de El Paso, Texas

Cedido a ésta Web por Lynn Conway-. Me llamo Maria. Nací en El Paso, Texas. Mi familia se mudo a Chicago cuando yo tenía un año. Nos quedamos en un barrio de Chicago conocido como Pilsen Hasta el dia de hoy mi madre aun vive en la misma casa en que me crié. "Enorgullecerte de quien eres. Enorgullecerte de tu pasado. Por que esa es tu fuerza." Esta frase de Vicente Barba sintetiza el espíritu de el Barrio de Pilsen que es un barrio que hasta el día de hoy lucha por representación política, educación, justicia social y derechos de los trabajadores. Pilsen ha dado la bienvenida a numerosos inmigrantes que buscan empezar una nueva vida en América. Hoy por hoy es una de las mejores Comunidades Hispanas en los estados dos unidos según la según la Sociedad Histórica de Chicago. Además de los maravillosos restaurantes y la cultura, uno de mis lugares favoritos en Pilsen es el Museo de Bellas Artes Mejicano.

Fui educada por la mejor madre del mundo. Se llama Josefina de la Rosa y esta orgullosa de mi en la actualidad. Mi padre eligió marcharse cuando yo tenía dos años. No diré mas nada de él por que encuentro difícil hablar de alguien a quien añoras, pese a no saber si esta pensando en ti. Solo puedo decir que el perdió una gran familia. Hasta el día de hoy lucho por perdonar a mi padre por irse, especialmente perdonarlo por el daño que hizo a mi madre. Tengo la firme creencia que tanto el padre como la madre deberían de dar hasta la vida por sus hijos. Con eso me refiero a que deben amar y estar junto a sus hijos. Durante mi adolescencia, estaba resentida con mi madre por no tener un padre, no se por que. Haría cualquier cosa por mi madre, y haría cualquier cosa para ayudarla. Lo haré hasta que yo muera. 

Soy la mas joven de ocho hermanos. Tengo cuatro hermanas hermosas y tres atractivos hermanos. Todos me apoyaron en mi transición. A uno de mis hermanos le costo un tiempo entender mi transición. Siempre estaba intentando hacerme un "hombre". Hoy me besa en la mejilla cuando me ve. Para el no tengo mas que amor y respeto; es un asombroso cabeza de familia y un gran padre para sus cuatro hijos. Siempre estaré orgullosa de mi hermana Yvonne: la manera que se maquillaba y el hecho que siempre tenia un novio.. Yo quería se como ella. Es interesante como nos parecemos hoy por hoy. Siempre fuimos hermanas y ambas lo sabíamos.

Los años más duros para mi fueron irónicamente los mejores para mi hermana. Mis últimos diez y algo y mis primeros veintitantos fueron una época temible y confusa en mi vida. Recuerdo que en la guardería inmediatamente me puse a jugar con ollas, platos, muñecas y dibujar con hermosos colores. También tuve mi primer flechazo. Ambos estuvimos en la misma clase hasta sexto grado. Yo era una buena estudiante en la primaria hasta la secundaria. No tenía muchos amigos. Era silenciosa e introvertida por miedo a que descubriesen que me gustaban los chicos. Mis acciones siempre fueron femeninas, aunque no lo sabia o lo negase. Una vez que mi cuñado nos puso una grabación de la familia fue cuando vi lo femenina que hablaba y me movía. Asustada, me quise esconder para siempre en el armario.

En mi último año de secundaria tuve mi primera experiencia sexual con Gabriel, un chico al que conocí en el lago. Gabriel tenía aspecto hetero. Era exactamente aquello que me atraía. Resulto que vivía con su novio y fuimos por caminos distintos. Me gradué de la secundaria y llegue a la Universidad. Frecuentaba bares gay durante mis años universitarios y tenía muchos amigos gay. Tuve unas cuantas parejas después de Gabriel, pero me seguía sintiendo fuera de lugar, o mejor dicho, en un cuerpo erróneo. Estaba confundida, ¿era gay o transexual? Mis amigos gays y yo solíamos ir al Normandy, un bar hispano gay, después yo me iba a casa y ellos seguían de marcha. Un sábado decidí ir con ellos al Cheek, a donde iban después del Normando. Ese fue mi primer contacto con transexuales. Finalmente entendí quien yo era. Había averiguado quien era y empezaba a volver a casa. La siguiente semana fui a Fashion Under 10 y compre mi primer vestido liso negro y me lo puse ese fin de semana. GUAU, me sentía magnifica. Me hice habitual en Cheek y empecé a visitar pubs hetero. Lo que fue algo de un fin de semana, se convertiría en mi vida.

Me gradué en la Universidad DeVry en 1991 con una Licenciatura en Informacion de Sistemas. Rápidamente encontré trabajo como Analista de Sistemas. Trabaje en ese puesto durante un año. Aun vivía en mi casa de Pilsen cuando "vestirme" se convirtió en algo de todas las noches. Finalmente perdí mi trabajo de Analista de Sistemas por que en lo único en lo que podía pensar era que iba a llevar el fin de semana y no me concentraba en el trabajo. Una noche, al salir de casa, mi sobrino Roy me vio como Maria. Creo que estaba mas impresionada que el. Roy ya no esta entre nosotros, pero su espíritu vive en mí. Roy no me trataba de ninguna forma especial, y siempre tenia una sonrisa en su cara. Era su forma de decirme que yo estaba bien. Yo creía que nadie sabía que me escabullía vestida por las noches. Hoy, mi madre y mis hermanas me dicen lo contrario. Sabían que hacia, pero no adonde iba.

En 1993 me fui de casa, con un chico que también estaba en transición, quien ahora es una Hermosa joven. Tenía veintiséis años. Era una gran oportunidad. Ella me enseño como ganarme la vida. Afrontémoslo: la transición es cara. Me anuncie como una transexual pre-operada para hombres que buscasen una chica guapa con un extra abajo. Aun estaba lejos de ser mujer.

Por aquel entonces, me aventure en el Club China. Un pub que ya no esta abierto. Básicamente era un chico con vestidos en esas fechas, pero era una chica en los ojos de la gente del Club China, y me concentraba en que los chicos me viesen así. Una noche estaba hablando a este atractivo tipo cuando hubo este escándalo en la escalera. Fuimos y vimos esta diosa bajando las escaleras. Llevaba un vestido de encaje transparente sin ropa interior. "Es un hombre", gritaban. Yo vi una vagina tras ese vestido, vi una mujer. La persona a la que se referían era Angie (Anjelica Kieltyka), quien hoy es una de mis mejores amigas y mi "madre". Se me presento meses mas tarde en Crobar, otro pub de Chicago. A lo largo de los años ella me ha inspirado para ser la mujer que soy hoy. Sigo pidiéndole consejo, en particular en lo que se refiere a los hombres.

Angie me presento al Dr. Bailey, a quien admiraba. Era un hombre atractivo, inteligente y educado, y un poco "buscador de transexuales", Puedo decir eso por que se algo del Dr. Bailey que poca gente conoce. Inmediatamente me ofreció una carta de recomendación para una CRG (Cirugía de reconstrucción de genero, SRS). Mas tarde escribió cosas de mi en su libro con las que no estoy de acuerdo y de las que me puedo defender en esta biografía. No solo me traiciono a mi, sino a todas las transexuales. Lo mejor de esta controversia es que hice fantásticas amistades.

Empecé a ahorrar para futuras operaciones, como implante de pechos, inyecciones de silicona, y la que parecía imposible, reasignación de género. En 1995 me realice implantes de pecho. Fue entonces cuando decidí vivir las 24 horas como mujer. Por aquel entonces frecuentaba pubs heteros, conociendo y saliendo con chicos, recuperando el tiempo perdido. Fue una época maravillosa, pero dolorosa. Experimentar el ser tratada como una mujer, ser invitada a cenar, dormir con hombres hetero que admiraban mi belleza, al mismo tiempo que me hacían daño. No podían comprometerse a una relación larga debido a no estar operada. Me gustaba pensar que no estaba listos para una relación seria.

En Enero de 1997, volé a Bruselas, Bélgica, para realizarme operación de reasignación de género. Mi hermana Yvonne me presto el dinero para pagar la operación. Era una mujer nueva a mi llegada a Chicago. Estaba en la cima del mundo, feliz y satisfecha. Estaba completa. En 1998 estaba de vuelta al mundo laboral, legalmente hablando. Mi primer trabajo fue trabajar en unos suburbios para una pequeña consultoria. Exploraba mi nuevo cuerpo con chicos. Así encontré a Henry, un judío, mi primer novio. Me ayudo a comprar mi primer coche, y estaba allí cuando quería hablar. Creo que fuimos mas bien buenos amigos. A día de hoy mis amistades me dicen que no le debería haber dejado ir. Estaba dispuesta a encontrar al chico de mis sueños.

En los primeros meses del 2000 encontré a Jim, con quien después me case. Era divorciado, atractivo, exitoso en los negocios, tenia una bonita casa, y la custodia de dos niños. Familia al instante, maternidad, pensé que mi familia estaría orgullosa. Esto es lo que habrían querido que tuviese. Me propuso matrimonio en Italia durante un viaje. Entonces decidí hablarle de mi CRG. Me dijo que me amaba y que seguía queriendo casarse conmigo. Dije que si... estaba excitada. Deje mi apartamento y mi trabajo en Chicago para vivir con el en el campo. Poco después de casarnos, empecé a echar de menos la ciudad, mis amigos, mi apartamento y mi vida de soltera en la ciudad. Jim y yo empezamos a discutir a diario. Finalmente sugerí el divorcio. No estaba lista para el matrimonio. Tiempo de empezar de nuevo.

Poco después de mi divorcio, fui a vivir con Claire. Un año después ella compro una propiedad en Naperville y yo me mude a una habitación en el mismo complejo de apartamentos. Nos divertíamos viviendo juntas. Estaba conectando con mis amigas de nuevo. Finalmente volví a trabajar para una pequeña compañía en Naperville. Empecé a salir de nuevo, y a finales del verano del 2002 Angie me invito "Market Days", un festival predominantemente gay celebrado al norte de Chicago. Al final de la noche estaba en la intersección de las calles Belmont y Halsted cuando vi a tres chicos, obviamente heteros. Uno en particular tenia este aspecto atlético juvenil, gorra de baseball y todo, me entro por los ojos. Para proteger su identidad me referiré a el como "Erez". Erez tenía 22 años y yo 35 cuando nos conocimos. Pensé para mí, esto puede ser divertido. Yo iba por sexo claramente. Decidí hablarle de mi pasado y darle mi número de teléfono. Esa misma noche Angie y yo llevamos a Erez y sus amigos a un bar transexual llamado Lola. Para mi sorpresa me llamo unos días después. Seguimos citándonos. Me ha enseñado como puede tratar un hombre a una mujer. Espero que siga siendo una parte de mi vida mucho tiempo.

Ahora vivo en Chicago, Illinois. Actualmente trabajo como asistente de un abogado y estoy tomando clases para conseguir una Titulación en leyes. Estoy más cerca de mi madre que nunca. Tengo una casa magnifica, dos bellos gatos y los mejores amigos del mundo. Lo más importante es que tengo a mi familia y ellos me tienen a mi, sin ellos seria una gata perdida en el bosque. Todos tenemos una historia y una vida. Yo la vivo día a día, y agradezco por lo que tengo ahora..

María

Web oficial de Lynn Conway

26-01-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                    El tabú de regular la prostitución

Mujeres a la espera de clientes en la Casa de Campo de Madrid, junto a un vehículo de la policía municipal.


 

Los secretos más ocultos, las necesidades más veladas, los deseos más inconfesables, los han guardado las prostitutas a lo largo de la historia. La más antigua de las profesiones sigue en la clandestinidad en el siglo XXI y genera más de 18.000 millones de euros anuales libres de impuestos, según los empresarios de locales de alterne. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha reavivado el debate moral de la regulación de la prostitución. De un lado, los que abogan por que se reconozcan como "trabajadoras del sexo", coticen a la Seguridad Social y tengan prestaciones sociales. De otro, los que ven en eso "la legitimación de la violencia contra las mujeres". En medio, las prostitutas tratan de alzar su voz. 

El País-. PATRICIA ORTEGA DOLZ-.- Nombre: Mariló Femenía. Edad: 29 años. Estado civil: soltera (y madre). Residencia: Valencia. Trabajo o actividad: prostituta. Mariló Femenía se dedica a vender sexo desde que cumplió los 18 años. Aunque tuvo una etapa en la que se dedicó "a ser okupa y a tocar la flauta por las calles". Pero aquello duró hasta que se quedó embarazada. Entonces volvió a la prostitución para poder afrontar el nacimiento de su hija, "como nos pasa a todas". Igualito que su madre, que ahora limpia los baños y hace las camas de los clubes en los que antiguamente retozaba con sus clientes.

Femenía ya lo ha visto todo. El antes: los años de sus comienzos en el negocio. Y el después: todas las imágenes de su madre trabajando, que quedaron grabadas en su memoria con la esponjosidad de la infancia y la contundencia de la adolescencia. "Muchas veces uno no vive lo que quiere, sino lo que le toca", dice sin demasiada resignación. Hoy casi podría decir cómo va a ser su vida. Pero su voluntad de luchar por los derechos de las prostitutas ha cambiado sus perspectivas.

Sin embargo, la combinación de esas dos palabras, "derechos" y "prostitutas", tiene dos lecturas completamente contrarias y que centran un debate tan oculto u ocultado como controvertido, que tiene como telón de fondo la posibilidad de regular la prostitución en España, y que esta semana resurgía con motivo de una polémica sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

De un lado, los que consideran que las más de 300.000 mujeres que se prostituyen en España (la mayoría extranjeras) son "mujeres prostituidas" y explotadas porque ejercer esa actividad es, de por sí, un atentado contra la dignidad y los derechos humanos. Por tanto, "regular sus condiciones laborales es legitimar una práctica de violencia contra las mujeres". Ésta es la postura abolicionista que defiende la Red de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género, junto con otras 70 organizaciones de mujeres que insisten en que hay que criminalizar al cliente.

De otro lado, los que consideran que la prostitución no tiene por qué ser una explotación, sino que precisamente puede serlo gracias a la clandestinidad de esa actividad. Por eso reivindican una regulación mediante el reconocimiento oficial de los "trabajadores del sexo", que permita que éstos tengan los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro trabajador. Es decir, que estén dados de alta en la Seguridad Social, por cuenta ajena o como autónomos, y puedan cotizar y así tener derecho a prestaciones sociales como el desempleo, el permiso de maternidad, las vacaciones, las bajas por enfermedad... Ésta es la posición reglamentista que defienden las asociaciones de prostitutas constituidas en los últimos años como Hetaira, la Asociación de Mujeres que Ejercen la Prostitución (AMEP) o la Asociación Libre de Mujeres de Alterne (ALMA) y la Federación de Mujeres Progresistas, entre otras.

Traducido en cifras, el negocio clandestino de la prostitución mueve al año unos 18.000 millones de euros (dos billones de pesetas), que si declarasen impuestos supondrían un ingreso anual de 3.000 millones de euros en las arcas del Estado, según los datos de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (ANELA).

La reciente sentencia del TSJA obliga a los dueños de un local de alterne a dar de alta en la Seguridad Social como "camareras de alterne" a 12 mujeres, por entender que existía una relación laboral entre ellas y los propietarios de local. La sentencia pone el dedo en la llaga y genera jurisprudencia en la línea reglamentista, evidenciando un vacío legal. Y plantea muchas cuestiones: ¿Cómo se puede dar de alta en la Seguridad Social a unas mujeres como "camareras de alterne" si tal epígrafe no existe? Ser "camarera de alterne" en un club, registrado también como hotel y en el que las chicas pueden alquilar habitaciones, ¿no puede implicar que se esté ejerciendo allí también la prostitución?; Si finalmente el dueño del local las da de alta, ¿cuáles serían las condiciones de trabajo? Y si además las chicas se prostituyeran, ¿no podría ser acusado el dueño del local de incitar a la prostitución (o hacerlo realmente) y, por tanto, de proxenetismo?, actividad tipificada como delito en el Código Penal, independientemente del consentimiento de la persona.

En opinión del magistrado Miguel Carmona, portavoz de Jueces para la Democracia, "no sería ningún disparate jurídico que las prostitutas pudieran cotizar a la Seguridad Social como autónomas, pero el Derecho no puede favorecer la venta del cuerpo, porque la experiencia nos revela que siempre tiene algo de vejatorio. El Derecho no debe fomentar la mercantilización de esa actividad desde un punto de vista moral".

Pero, "¿de qué moral?", se pregunta Cristina Garaizabal, portavoz de la asociación Hetaira. "El problema, cuando es la sexualidad lo que está en juego, es que el Estado legisla queriendo imponer una moral, la dominante. Y es justamente esa moral la que estigmatiza a las prostitutas y a su trabajo".

Según Garaizabal, debería empezarse por reconocer a "los trabajadores del sexo" y arbitrar una serie de reformas legales que permitiesen darles de alta como autónomos y cotizar en función de una estimación de ingresos, como en otros muchos trabajos; o bien en régimen de asociación, y que pudieran regentar sus propios negocios como otra empresa, o bien en régimen asalariado. Esta última posibilidad es la más controvertida porque significa legitimar la figura del chulo, "pero delimitando sus exigencias mediante todas las cláusulas necesarias", dicen. Además hay que ofrecer alternativas para las que quieran dejarlo.

Los empresarios de locales de alterne barren para casa y defienden la regulación laboral de las prostitutas, siempre que sean autónomas y no sean ellos los que paguen su Seguridad Social, lo que podría implicar tener contratadas a menos chicas por ser menos rentable. "La profesión de prostituta sólo puede ejercerse en libertad. Lo otro [trabajar por cuenta ajena] sería legalizar el proxenetismo", dice su portavoz, José Luis Roberto.

Una comisión de investigación en el Senado recoge todas las posturas para publicar, en breve, una conclusión sobre la situación legal y social de la prostitución.

En medio de todos ellos las prostitutas se asocian para que se oiga su voz. Como la de María José Barrera (AMEP): "Estamos hartas de que todo el mundo sepa lo que nos pasa, lo que nos hace falta y lo que pensamos sin que nadie nos escuche".

Mucha ley y poca práctica   

C. KRAUTHAUSEN – Berlín-. La prostitución dejó de ser "contraria a las buenas costumbres" en Alemania el 1 de enero de 2002, cuando entró en vigor una ley impulsada por el Gobierno de socialdemócratas y verdes. La normativa incluye la posibilidad de que las meretrices se afilien a la Seguridad Social y acudan a los tribunales cuando los clientes se nieguen a pagarles. En la práctica, sin embargo, poco ha cambiado para las 400.000 prostitutas que trabajan en el país. Además, más de la mitad de ellas -las extranjeras sin permiso de trabajo- están excluidas de la protección legal. Pero incluso las alemanas sólo se han afiliado a la Seguridad Social en casos aislados. Los dueños de los prostíbulos son reacios a formalizar contratos de trabajo porque tendrían que pagar parte de las cotizaciones. Y las mismas meretrices -también las que son autónomas- prefieren no darse a conocer frente a las autoridades.

Contar con un contrato de trabajo y estar afiliado a la Seguridad Social conlleva pagar impuestos, y muy pocas quieren hacerlo.

Tampoco ha sido muy eficaz el hecho de poder defenderse ante los jueces del impago de sus servicios porque "los clientes casi siempre pagan por adelantado", explica Stephanie Klee, prostituta que preside la Asociación Federal de Servicios Sexuales, creada tras la reforma legal.

La ley se ha quedado a medio camino y quedan detalles por regular. Pero Klee cree que "es importante por reconocerle derechos a las prostitutas".

El Hilo Rojo de Holanda  

ISABEL FERRER - La Haya-. Holanda (16 millones de habitantes) legalizó los burdeles en octubre de 2000 en un intento de equiparar el negocio del sexo a cualquier otra empresa y eliminar así la prostitución de menores y la explotación de inmigrantes ilegales. La ley obliga a las prostitutas, unas 30.000 en cifras oficiales, a darse de alta como trabajadoras y a pagar impuestos. Por su parte, los dueños de las casas públicas deben pedir un permiso municipal de explotación, garantizar la seguridad e higiene del local y tener a sus empleados en regla. El tráfico de personas o la prostitución forzada se penalizan hasta con 6 años de cárcel. Las trabas burocráticas han provocado que algunos burdeles hayan cerrado, al no obtener el sello oficial.

Según un informe del Ministerio de Justicia en 2002, la desidia administrativa ha entorpecido la mejora de la situación de las prostitutas. Una visión compartida a medias por El Hilo Rojo, el sindicato del colectivo: "Legalizar los burdeles supuso una gran oportunidad para modificar nuestra situación laboral y la emancipación que ello conlleva. Hay que entender que el proceso es lento", señala una portavoz. Los críticos de la norma aducen que la transparencia en los burdeles ha trasladado a los menores sin papeles a regiones apartadas más difíciles de supervisar. Pero, para El Hilo Rojo, el problema de los ilegales de toda clase es del Ministerio de Exteriores, y no iba a mejorar con una norma sobre burdeles. 

19-01-2004  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                         
 
                        Guantánamo: Bienvenidos al infierno donde no hay derechos

Las imágenes de los detenidos, esposados, amordazados, cegados, encerrados en jaulas y vestidos con un mono anaranjado escandalizaron al mundo entero.


 

HACE DOS AÑOS que George Bush llenó la base militar norteamericana de Guantánamo, en Cuba, con prisioneros de medio mundo-entre ellos un español- acusados de terroristas. Las imágenes de los detenidos, esposados, amordazados, cegados, encerrados en jaulas y vestidos con un mono anaranjado escandalizaron al mundo entero. Sin embargo, el peor de los horrores de estos «combatientes enemigos» en manos del «país de la libertad» es la amenaza de una reclusión indefinida, sin acusaciones concretas, sin derecho a una defensa legal y a expensas de juicios militares que ni siquiera tienen fecha. El periodista James Meek, del diario británico «The Guardian», dedicó el mes pasado a hablar con algunos de los escasos prisioneros que han sido puestos en libertad y con varios responsables de aplicar esta «kafkiana» justicia del Pentágono. Por su interés informativo, CRONICA ha realizado un despliegue de páginas excepcional en este número para mostrar las interioridades de uno de los más aberrantes atentados a la libertad del mundo actual.

JAMES MEEK

El panadero afgano Shah Mohamed intentó quitarse la vida varias veces en su celda de Guantánamo.

Crónica Mundo-. Cierto día de verano del año 2002 en Cuba, un tal Abdul Razaq, un paquistaní de 31 años de edad, profesor de inglés, notó algo que se salía de lo corriente en las pautas rutinarias con que se movían las figuras con ropas anaranjadas de las jaulas de tela metálica que tenía a ambos lados. Dos o tres jaulas más allá de la suya, otro prisionero paquistaní como él, Shah Mohamed, se movía silenciosamente en su intento de ahorcarse con una sábana atada al alambre. Se había colocado la tela alrededor del cuello y se estaba asfixiando. 

Otros prisioneros de las celdas vecinas se habían dado cuenta y, como hacen siempre que cualquier recluso del campamento de prisioneros de los Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo ha tratado de poner fin a su vida, prorrumpieron en un gran griterío en numerosos idiomas.

«Primero conminamos a Shah Mohamed a gritos a que desistiera pero, cuando siguió adelante, llamamos a los guardias», afirma Razaq, que fue liberado de Guantánamo en julio y volvió a su ciudad natal en octubre después de pasar otros tres meses detenido por las autoridades paquistaníes. «Llegaron los guardias y le salvaron. Era la primera vez que intentaba suicidarse e inmediatamente se lo llevaron inconsciente a otro lugar».

Se trataba de uno de los cuatro intentos de suicidio de Mohamed durante su estancia en Guantánamo. En mayo fue puesto en libertad y vive en el valle paquistaní de Swat, en la parte más extrema de las montañas de Malakand, en Peshawar, a unas pocas decenas de kilómetros de la casa de Razaq. Es una zona de agricultores temerosos de Dios, que cultivan tabaco y azúcar, aficionados al cricket, orgullosos de su tierra y de su libertad y defensores de su derecho a llevar armas.

Mohamed, de 23 años, es panadero y mide 1,60 de altura. Desde que regresó, tiene pesadillas. Su rostro asoma detrás de una lustrosa barba negra y de una larga melena. Parece un chiquillo que jugara a esconderse entre los pesados abrigos de un guardarropa.En Kandahar y en Guantánamo fue interrogado en 10 ocasiones.

Su rostro sólo se ilumina cuando le preguntas por la pesca. Desde su regreso ha dedicado a esa actividad buena parte de su tiempo.El otro día capturó una trucha de más de dos kilos con su caña de fabricación japonesa. «El daño mayor me lo han hecho a la cabeza. Mi estado físico y mental no es normal. Soy otra persona -afirma-, no soy capaz de reírme ni de pasármelo bien».

A la pregunta de por qué intentó suicidarse tantas veces, Mohamed responde con vaguedades. Habla de sus preocupaciones por los problemas que había en casa; la salud de su madre, el negocio de su hermano y «mis propios problemas». Sin embargo, sus intentonas de hacerse daño en Guantánamo empezaron a partir de que lo recluyeran durante un mes, sin explicación alguna, en una celda de castigo cerrada a cal y canto. Según parece, no porque hubiera quebrantado ninguna de las normas del campamento sino porque las autoridades no disponían de ningún otro lugar en el que tenerlo mientras se terminaban unas nuevas instalaciones.

Sin acusaciones concretas, sin derecho a una defensa legal y a expensas de juicios militares que ni siquiera tienen fecha

CELDAS DE CASTIGO

En la Sección India, como se conoce a la zona de las celdas de castigo, «no había ventanas. Consistía en cuatro paredes y un techo de hojalata, una bombilla y un aparato de aire acondicionado que encendían a tope y hacía un frío espantoso. Me quitaban la manta por las mañanas y me la volvían a dar por las noches. Así estuve un mes. Les preguntaba si es que hacían aquello para castigarme y el intérprete me respondía que no, que esto lo hacen por órdenes del general».

Como tratamiento de las tendencias suicidas de Mohamed, los médicos norteamericanos le pusieron, en contra de su voluntad, unas inyecciones de un fármaco que no sabe cuál es. «Yo me negaba y entonces llamaban a siete u ocho individuos que me sujetaban y me ponían la inyección -cuenta-. No podía mirar ni hacia arriba ni hacia abajo. Durante un mes tuve una sensación de parálisis... Por sus efectos, me sentía incapaz de pensar o de hacer nada. Me administraron tranquilizantes.No hacían más que decirme que mi cabeza no funcionaba bien. Me forzaron a ponerme esas inyecciones y a tomarme las pastillas, aunque yo no quería».

La version de los 20 detenidos liberados (casi todos paquistaníes y afganos) es la única fiable para conocer cómo es la vida en esta cárcel de Guantánamo. Como en los recorridos organizados de la Casa Blanca, las visitas para periodistas ofrecen una imagen superficial de la realidad de sus ocupantes.

En los dos años transcurridos desde que se abrió, el lugar se ha consolidado. El recinto de encarcelamiento improvisado y, a veces, brutal de un principio -en un territorio gris de la legislación internacional-, está ahora perfectamente desarrollado. Allí se castiga a unos extranjeros con toda la severidad del punitivo sistema carcelario de los EEUU sin el alivio de los derechos legales de que disfrutan los reclusos norteamericanos.

Añádase a ello la amenaza, mentalmente corrosiva, extraña a la constitución de los Estados Unidos, del encarcelamiento sin fecha de liberación, sin tribunal ni apelación, al capricho de un solo hombre, el presidente de los Estados Unidos. La pregunta de cómo es Guantánamo en realidad tiene todo el atractivo de lo desconocido.Sin embargo, dentro de ella se esconde una pregunta más siniestra, con todas las implicaciones que conlleva su respuesta para la libertad en los Estados Unidos y en el resto del mundo: ¿qué es Guantánamo?

Una de las escasas afirmaciones políticas de un hombre que todavía permanece allí detenido pero que ha escapado a los censores se contiene en una breve postal enviada por un recluso francés, Nizar Sassi, a su familia en agosto de 2002. «Si queréis una definición de lo que es este lugar -escribió-, es donde no tienes derecho a tener derechos».

La mayoría de los 660 detenidos que todavía están en Guantánamo fueron apresados en Afganistán aunque otros muchos fueron entregados a los Estados Unidos por otros países. «Se trata de un grupo extremadamente heterogéneo. Hay registradas unas 40 nacionalidades y 18 idiomas distintos», cuenta Daryl Matthews, un psiquiatra forense que trabaja en Hawaii y que pasó en mayo una semana en el campamento.

«Hay una primera distinción fundamental entre los que hablan árabe y los que hablan urdu y pasto. Hay entre ellos individuos extraordinariamente bien educados y occidentalizados y otros que no lo están bajo ningún concepto. Hay algunos muy jóvenes y otros muy mayores y sabios; los que hablan bien inglés y los que no saben decir una palabra; los completamente laicos y los profundamente devotos. También hay detenidos con serios trastornos mentales», añade el psiquiatra.

El origen de los prisioneros es variopinto. Jamil al-Banna y Bisher al-Rawi, dos refugiados que vivían en Gran Bretaña, fueron detenidos en Gambia, en el Africa occidental, y entregados a los Estados Unidos por los gambeses. David Hicks, un australiano que se había dedicado anteriormente a la pesca del tiburón y al comercio de pieles de canguro, dio con sus huesos en la cárcel de Shebergan después de haber combatido en Albania con el KLA [Ejército de Liberación de Albania] y con Lashkar-e-Taiba, una organización rebelde de Cachemira.

Mehdi-Muhamed Ghezali, que se crió en la localidad sueca de Rebro, de padre argelino y madre finlandesa, tenía por delante una prometedora carrera como futbolista antes de enrolarse en las filas talibanes en Afganistán y ser capturado. Nizar Sassi y Mourad Bechnellali crecieron en Venissieux, un suburbio de la ciudad francesa de Lyon. Sus vidas terminaron girando alrededor de la mezquita del Boulevard Lenin antes de emprender viaje hacia Oriente.

Sami al-Haj, un sudanés, ayudante de cámara de la emisora de televisión Al-Jazeera, fue identificado y retenido cuando cruzaba la frontera de Afganistán a Paquistán después de la caída de Kabul con el resto de su equipo. Airat Vakhitov, uno de los ocho rusos que hay en Guantánamo, pensó que había recuperado la libertad cuando le descubrió un periodista del diario francés Le Monde en una cárcel de los talibanes en la que, a lo largo de siete meses, había permanecido en total oscuridad y sufriendo periódicas palizas como sospechoso de actividades de espionaje para el KGB.Sin embargo, lo único que consiguió fue cambiar la prisión de los talibanes por la de los norteamericanos.

¿DEFENSORES DE LA LIBERTAD? En la entrada al Campamento se lee este paradójico cartel: «Por nuestro honor defendemos la libertad».


GENTE SENCILLA

Para muchos detenidos, entre ellos los pocos que han sido excarcelados desde entonces, el calvario empezó, según su versión, por motivos que nada tienen que ver con los combates, por estar donde estaban cuando resultaron detenidos. Mohamed afirma que se dirigía a su trabajo de panadero de los talibanes; Razaq sostiene que él era misionero. Fueron capturados por la Alianza del Norte en Afganistán y seleccionados para ser sometidos a una entrevista por la CIA. Después fueron trasladados por vía aérea a Kandahar, donde quedaron retenidos durante unas cuantas semanas antes de ser embarcados en un avión con destino a Cuba.

En su primera entrevista con un periodista, Razaq me explicó que estaba convencido de que la única razón por la que le mandaron a Cuba fue porque hablaba inglés. La Alianza del Norte lo tuvo encerrado durante un mes en la cárcel de Shebergan, en condiciones de hacinamiento y con escasa comida. Cuando llegaron unos soldados y preguntaron que quién, de entre aquel grupo de paquistaníes, árabes y uzbequistaníes, hablaba inglés; Razaq dio un paso al frente.

Le ataron las manos y lo condujeron a una pequeña habitación de paredes de adobe donde le obligaron a arrodillarse delante de dos norteamericanos de uniforme, uno de ellos sentado en un banco adosado a una de las paredes y el otro, de pie. La entrevista duró tres minutos y se limitó a dos preguntas: su nombre y razón por la que está usted en Afganistán. Acto seguido se lo llevaron fuera. Tuvo tiempo de ver a un grupo de hombres, puestos en fila con las manos atadas, a los que les habían colocado una capucha sobre la cabeza, justo antes de que se la pusieran también a él. Los llevaron a un aeródromo y los trasladaron a Kandahar.

Otro de los paquistaníes puestos en libertad, Mohamed Saghir, un hombre de barba cana, propietario de un aserradero, que tiene 53 años, me cuenta que él ni siquiera pasó por esa entrevista aparentemente intrascendente en Shebergan antes de que, atado de pies y manos y con los ojos vendados, lo condujeran la ciudad santa de los talibanes.

Los detenidos que han sido excarcelados cuentan la brutalidad con la que les trataron en Kandahar desde el mismo momento de su traslado a este lugar. «Una cosa de los norteamericanos de la que me he enterado es que son muy brutos a la hora de transportar personas de un lado a otro», afirma irónico Razaq. «Me ataron las manos tan fuerte que no pude emplear la derecha durante un par de meses. Te agarran bruscamente del cuello y te tiran violentamente del avión con unos modos muy desconsiderados. Pasó mucho tiempo hasta que supimos que estábamos en Kandahar. Creíamos que nos iban a matar allí mismo».

En Kandahar, el alojamiento era incómodo. Los prisioneros dormían y pasaban el día sentados en pequeños grupos bajo unos toldos de lona, en la pura tierra, cercados por alambradas de espino y bajo constante vigilancia. A cada uno le daban sólo una manta a pesar de que era invierno. Razaq puntualiza que el agua embotellada que les daban para beber aparecía congelada por la mañana. Añade que, durante los primeros 20 días, tuvieron estrictamente prohibido hablar entre ellos. Saghir asegura que a nadie se le permitía dormir durante más de una hora. «Si alguien se quedaba dormido más de ese tiempo, le gritaban: ¡Levanta ahora mismo!».

Los interrogatorios a los prisioneros eran constantes, con largos intervalos entre sesiones. «Solíamos preguntarles que por qué nos tenían allí -recuerda Mohamed- y nos respondían que nos iban a interrogar y que a los que se les encontrara inocentes se les permitiría marchar. Nunca nos dijeron que nos fueran a llevar a Cuba».

Razaq fue uno de los últimos en salir de Kandahar. Vio cómo el campamento se iba vaciando a su alrededor. De acuerdo con su testimonio, da la impresión de que, una vez que un detenido era enviado a Kandahar, la gigantesca burocracia militar estadounidense no podía hacer otra cosa que reenviarlo a Guantánamo. «No tengo ni idea de qué fue lo que hizo que sospecharan de mí, aunque circularon rumores de que me habían detenido porque estaban convencidos de que yo era un alto cargo muy importante de los talibanes -comenta-.De hecho, durante mi último interrogatorio en Kandahar, el interrogador norteamericano me ofreció agua para beber y me aseguró que me iban a soltar».

AFEITADO GENERAL

Lo último que hicieron sus guardianes norteamericanos antes de despachar a Cuba a los detenidos de Kandahar fue afeitarles las barbas, un hecho que a los afectados les resultó humillante. La explicación que le dieron a Razaq fue que, sin duchas, habían cogido piojos. «Nos resistimos, pero llegaron cuatro o cinco de las fuerzas especiales y, con la maquinilla que tenían, me raparon completamente la barba y el bigote», explica Saghir.

Para viajar a Cuba, a los prisioneros se les hizo entrega de los monos anaranjados bien conocidos gracias a las imágenes televisivas de su llegada a Guantánamo. Los llevaron atados de pies y manos, con los ojos vendados, amordazados y con tapones en los oídos.Una vez a bordo del avión militar de transporte, les sujetaron los pies al suelo con cadenas, les ataron las manos a los brazos de los asientos y les colocaron en torno al cuerpo unas correas que les impedían moverse. «El intérprete nos dijo: 'No hagan ningún movimiento, no se preocupen, los llevan de vuelta a casa' -relata Mohamed-. No sé cuántas horas nos tuvieron así, pero salimos de Kandahar de noche y llegamos a Cuba al anochecer.Hicimos escala en algún sitio desconocido y nos hicieron transbordar de avión».

Saghir explica que, al igual que a la llegada a Kandahar, los detenidos, todavía atados, amordazados y con los ojos vendados, fueron arrojados violentamente del avión a su llegada a Cuba.«Algunos incluso se rompieron la nariz» -afirma- «Tuve un buen cardenal bajo el ojo izquierdo, del golpe que me di contra el suelo».

A los primeros prisioneros se les hizo ir de la pista de aterrizaje a un camión, de éste los pasaron a una lancha que cruzó la bahía y, de ella, a las jaulas de tela metálica, sin más aditamentos, que iban a constituir su vivienda durante los primeros meses del 2002. Aquellas primeras imágenes de unos hombres ciegos, sordos, mudos, atados y vestidos de naranja chillón se transformaron en una potente arma en manos de quienes se oponían a la forma en la que el gobierno Bush hacía frente al terrorismo, particularmente en Europa y en el mundo musulmán.

HERENCIA ESPAÑOLA

El mismo país que no refrendaba la existencia de un tribunal penal internacional había erigido una cárcel internacional en condiciones de extrema dureza. En sí misma, la extraña elección de Guantánamo, un enclave fortificado de los norteamericanos en uno de los últimos baluartes del comunismo que quedan en el mundo, se sumaba a la sensación de que se había arrojado a los prisioneros al centro de una serie de círculos concéntricos de aislamiento. Los cubanos recuerdan que los primeros campos de concentración del mundo fueron construidos en su isla por los españoles en el siglo XIX.

Durante las primeras semanas de existencia del Campamento Rayos X, el régimen interno era incluso más duro de lo que mostraban las imágenes de aquellas minúsculas jaulas. A los prisioneros no se les permitía cruzar palabra, ni siquiera un murmullo. «Me pase el primer mes en el más absoluto silencio», afirma Mohamed.

Según Saghir, en esta primera etapa en Guantánamo había muy escasa tolerancia para la práctica de la religión islámica, entre cuyas exigencias figura la de rezar cinco veces al día. «Durante el primer mes y medio, no nos dejaban hablar con nadie, ni llamar a la oración, ni rezar en los recintos. Nos daban tan sólo 10 minutos para comer. Yo intenté ponerme a rezar y se me echaron encima cuatro o cinco miembros de los comandos que me dieron una paliza. Si a alguien se le hubiera ocurrido llamar lo habrían amordazado. Después del primer mes y medio, nos pusimos en huelga de hambre», explica Saghir.

Fue después de esta acción de rebeldía masiva, que se prolongó durante cuatro días, cuando se levantó la prohibición de hablar, se instaló un altavoz para difundir las llamadas a la oración, se les concedió más tiempo para las comidas y se les facilitaron ejemplares del Corán y otros libros. Mohamed subraya que otra huelga de hambre de ocho días, motivada porque un guardián tiró un Corán al suelo, terminó cuando uno de los oficiales superiores presentó disculpas y formuló una promesa de que no se volvería a tocar ningún ejemplar del libro más sagrado para ellos.

Razaq, que llegó a Guantánamo cuando ya se había desmantelado el Campamento Rayos X, ha subrayado que la cultura de la protesta era una característica de la vida allí. En algunas ocasiones, los detenidos se arrancaban las chapas de plástico en las que constaba el código de identificación asignado por los norteamericanos y se las tiraban a los guardias o armaban un estrépito a base de golpear los bancos metálicos. «Cuando nos quitábamos las chapas, los guardias nos obligaban a entregarles las mantas, pero dos de nuestros compañeros se negaron y entonces los rociaron con gas hasta dejarlos inconscientes, los ataron y se los llevaron a la sección de castigo. Durante el traslado, el comportamiento de los guardias fue bastante brutal», cuenta Razaq.

La vida en Rayos X se hizo más fácil cuando se levantó la prohibición de hablar. Las autoridades del campamento instituyeron una especie de mosaico lingüístico de manera que los detenidos tuvieran una posibilidad razonable de encontrar a alguien con quien charlar pero evitando al propio tiempo que se formaran grandes corrillos de gente que hablara el mismo idioma.

Los prisioneros de Guantánamo no tienen forma de saber lo que ocurre en el mundo. Aparte de los guardias y de los interrogadores, su único contacto es con los representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y con alguna visita que les hagan miembros de los servicios de espionaje y representantes de los ministerios de Asuntos Exteriores de sus países de origen. El CICR nunca habla de las condiciones de Guantánamo y poca cosa más se ha filtrado al exterior.

EL UNICO ESPAÑOL. El ceutí Hamed Abderramán lleva dos años en Guantánamo. Su familia se queja del trato del Gobierno español.

[Este es el caso del español Hamed Abderraman, de 28 años, del que su familia, en Ceuta, lleva más de un año sin saber nada, informa Juan Carlos de la Cal «Recibimos cinco cartas de él seguidas el año pasado. Pero no decía nada. Sólo que estaba bien, que nos echa de menos y que espera vernos en un día mejor que este.Evidentemente, estaban censuradas. Nosotros le hemos enviado cuatro pero nos las han devuelto. Imagina, ¿cómo puede estar bien en ese agujero?», se pregunta Nayat, su hermana.

La familia de Hamed asegura que nadie del Gobierno español les ha llamado, a pesar de lo que recientemente manifestó la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, sobre que su Ministerio está en «contacto permanente con el preso y su familia». «Eso es mentira», se queja amargamente Nayat. «Nos dieron un número de teléfono que siempre tiene el buzón de voz y nada de nada. Ni una llamada, ni una visita, ni un mensaje. Toda la información que tenemos es a través de la televisión. Es una vergüenza, porque aunque seamos musulmanes y de Ceuta, somos españoles. Aunque yo me siento cada vez menos porque lo que está haciendo este Gobierno por mi hermano lo hará por mí algún día», añade Nayat.

Hamed fue detenido en octubre de 2001 en Afganistán por tropas norteamericanas. Unos meses antes se había despedido de su familia, en el deprimido barrio ceutí de El Príncipe, para vajar a Londres en busca de trabajo. Su intención era ahorrar para pagarle a su madre un viaje a La Meca. En enero del pasado año, ésta se enteró por la televisión de que su hijo estaba en Guantánamo.«La actitud del Gobierno español es inhumana con esta familia.Si esta detención es en sí un atentado brutal contra los derechos humanos, la actitud de este Ejecutivo no es mucho mejor. Estoy defendiendo a un hombre del que no sé todavía de qué se le acusa», afirma a CRONICA su abogado Javier Nart]

Los que sí han conseguido algo son los activistas suecos que hacen campaña por la excarcelación de Mehdi Ghezali. A pesar de los intentos de la Administración norteamericana para impedirlo, han recurrido a la legislación sueca sobre libertad de información para conseguir una versión censurada del informe de un miembro de los servicios de espionaje, Bo Eriksson, que visitó Guantánamo en febrero de 2002.

«Las celdas miden aproximadamente dos metros por tres -escribió Eriksson-. En el exterior, su libertad de movimientos está restringida por las ataduras de pies y manos. Uno de los guardias mantiene permanentemente sujeto con una mano al detenido por la parte posterior del cuello y le fuerza a echar la cabeza hacia adelante, de modo que no puede más que mirar al suelo mientras se mueve.El hecho de que las paredes de las celdas sean de tela metálica implica que, como es natural, los detenidos no tengan un solo momento de intimidad. En alguna ocasión han colgado de la valla un trozo de plástico a fin de impedir que otros les vean, pero se han visto obligados a retirarla dado que se hace insoportable por el calor a pesar del frescor de la brisa que proviene del mar».

Estas son todas las pertenencias de las que disfrutan los presos de Guantanamo desde hace dos años

NUEVO CAMPAMENTO

En abril del año 2002, los prisioneros fueron trasladados a un nuevo recinto, el Campamento Delta, y se procedió a clausurar el Campamento Rayos X. Les volvieron a crecer las barbas. Las nuevas instalaciones, que constituyen la parte principal del campamento de prisioneros en estos momentos, comprenden secciones de 48 jaulas cada una, separadas por un estrecho pasillo. Las secciones no tienen paredes exteriores, sólo un tejado de alquitrán. Se levantan sobre bloques de hormigón en una superficie de grava, rodeadas de unas vallas altas y opacas, de color verde, rematadas por alambre de espino.

Además de este tipo de alojamiento existen otros seis, como mínimo. Hay lugar para el régimen interior más relajado del Campamento Cuatro, donde los prisioneros más dóciles y serviciales reciben como recompensa una habitación de tipo dormitorio y la posibilidad de relacionarse libremente con otros detenidos. Existe asimismo la Sección Delta, donde los internos con problemas mentales están sometidos a observación especial; y la Sección India, en la que se encuentran las celdas de aislamiento de castigo.

Mohamed, Saghir y Razaq han sufrido todos ellos la experiencia de las celdas de castigo. Saghir explica que le encerraron durante más de una semana en uno de los cajones metálicos sin ventanas cuando uno de los árabes escupió a un guardia y la hilera de 24 jaulas al completo fue castigada al aislamiento.

Una de las razones aducidas por los Estados Unidos para justificar el encarcelamiento de los prisioneros de Guantánamo por tiempo indefinido en celdas de aislamiento es que es preciso interrogarlos para obtener información confidencial de alto valor. Lo más habitual es que cada prisionero haya sido sometido a interrogatorio entre 10 y 20 veces, lo que, calculando que las sesiones duran un promedio de 90 minutos, ha producido unas 15.000 horas de transcripciones, que posiblemente hayan reunido unos 200 millones de palabras, lo que equivale a unas 250 biblias, aproximadamente.

Los prisioneros describen el lugar de los interrogatorios como una habitación pequeña, sin ventanas, con aire acondicionado, hecha de contrachapado de madera e iluminada por tubos fluorescentes en el techo. Uno, dos o tres norteamericanos formulan las preguntas, a través de un intérprete en caso necesario. El único mobiliario es una mesa de madera con las patas metálicas y sillas también metálicas. Hay un aro de metal fijado al suelo que sirve para atar las cadenas del prisionero mientras es interrogado.

«Las preguntas eran: ¿dónde está Osama? ¿Sabes algo de los cabecillas de al-Qaeda? ¿Has estado con ellos? Cosas así», informa Saghir.«No se enfadaban por lo que les respondía. Nosotros les preguntábamos y decían que no sabían cuándo nos iban a dejar en libertad, que sólo sus jefes lo sabían y que ellos se limitaban a cumplir con su trabajo».

En ocasiones, parecía que los interrogadores querían que los detenidos mostraran simpatía hacia las víctimas del 11-S. A Saghir le dijo una vez un intérprete que había estado a punto de que lo pusieran en libertad porque había dado una respuesta «correcta».«En el último interrogatorio me preguntaron si yo llamaría musulmanes a los que atentaron contra las torres gemelas. Yo respondí que no, pero que yo no tenía una formación religiosa de alto nivel, que yo no era quién para juzgar a aquella gente. El intérprete me dijo entonces que había ido un paso más allá y que no iba a haber más interrogatorios».

Para los reclusos, Guantánamo es un lugar inhóspito, triste y represivo. No obstante, hay algo allí que quizá no llame de manera inmediata la atención de los europeos, consternados ante el grado de seguridad, las cadenas y la forma humillante y vejatoria con que se mete en jaulas a los prisioneros. A fin de cuentas, no difiere mucho de las instalaciones habituales del sistema civil de prisiones, brutal, de los Estados Unidos.

Al centrar la atención en las condiciones materiales, se corre el peligro de pasar por alto el aspecto más singular de Guantánamo: el procedimiento arbitrario, injusto y sin precedentes con el que el presidente Bush ha privado de libertad a centenares de personas sin la más mínima idea de cuánto tiempo van a permanecer encerrados y sin la más mínima posibilidad de organizar la defensa de su caso. Este es el punto que los estamentos jurídicos de los Estados Unidos y Europa consideran más amenazador. El que produce mayor tormento mental a los prisioneros y a sus familias.

«En los Estados Unidos, las prisiones son un gran negocio -afirma Daryl Matthews-. La gente no llega a comprender la magnitud y los sufrimientos de estas prisiones. Yo he mantenido entrevistas con individuos que tenían puestos una máscara y unos grilletes.Son lugares que dan miedo. En el caso de estos tipos de Guantánamo yo no creo que el tema esté en las condiciones materiales de reclusión. Es fácil sentirse fascinado por un lugar en el que no se puede entrar, pero ahí no está el tema. El tema está en los derechos humanos».

TRIBUNALES INFAMES

Las comisiones militares encargadas de juzgar a los detenidos tienen la facultad de imponer las sentencias más duras, hasta la de muerte. A diferencia de los violadores, secuestradores de niños y asesinos en serie que se enfrentan a acusaciones que comportan la pena de muerte en los Estados Unidos; a diferencia del terrorista de Oklahoma Timothy McVeigh, de los espías soviéticos de la guerra fría o de los criminales de guerra nazis; a diferencia incluso del dinamitero del zapato, Richard Reid, terrorista confeso y miembro de al-Qaeda, a los centenares de individuos encerrados en Guantánamo ni siquiera se les ha informado de las causas por las que llevan dos años privados de libertad, ni de en qué fechas y bajo qué condiciones podrían ser excarcelados, acusados o procesados, ni se les ha dado la oportunidad de plantear su situación ante un tribunal.

«Semejante aislamiento e incertidumbre, -subraya categórico Matthews-, supone una carga extraordinaria sobre los detenidos. Se aburren mortalmente, hay ruidos, no tienen intimidad, hacen algo de ejercicio, pero no mucho. Tienen que convivir permanentemente con extraños que no les agradan, guardias y otros reclusos. No pueden tener consigo objetos personales. En una prisión normal, los reclusos se centran en el tiempo que les queda por cumplir, en los contactos con sus abogados, en ser capaces de hacer algo constructivo con vistas a salir de allí; se trata de recursos de suma importancia con los que los presos afrontan la tensión del encarcelamiento, pero es que esos otros no pueden hacer nada de eso».

Cuando los terroristas atentaron contra los Estados Unidos el 11 de septiembre, el mundo encontró en Bush y en su ministro de Justicia, John Ashcroft, a unos hombres que ya habían asumido la idea de que las encarcelaciones a gran escala y las ejecuciones eran la fórmula para luchar contra la criminalidad, unos hombres empeñados en empujar a los jueces a que impusieran sentencias más duras, unos hombres que tenían la sensación de que los abogados defensores eran la ruina de la justicia.

La retórica de que se había aflojado la mano en la guerra contra el terrorismo se inscribía de manera natural en el discurso derechista de los últimos tiempos, que retrataba a unos liberales sin agallas que traicionaban a las víctimas del delito por su preocupación excesivamente escrupulosa en relación con los derechos de los sospechosos. Ashcroft concatena esas opiniones de manera explícita: «Hemos demostrado que las ideas sencillas, unas leyes duras, unas sentencias duras y una constante colaboración, son más fuertes que los criminales o que las células terroristas».

La orden presidencial que sentó las bases para la creación del campamento de prisioneros de Guantánamo y para la constitución de las comisiones militares que juzgarán a los detenidos acusados de delitos terroristas o crímenes de guerra fue publicada el 13 de noviembre de 2001, el mismo día que la Alianza del Norte se hizo con el control de Kabul. Con la repentina e inesperada caída de Mazar-i-Sharif en el norte pocos días antes, el gobierno Bush empezó a ver con claridad que estaban a punto de caer en sus manos cientos, quizás miles de talibanes y combatientes aliados, algunos de los cuales podían ser terroristas.

De pronto pasó a ser urgente qué condición otorgar a los cautivos de forma que los Estados Unidos pudieran interrogarlos, detenerlos a voluntad del presidente y castigarlos. En aquel momento, las esperanzas de capturar a Bin Laden eran altas. Es posible que, hasta cierto punto, los detenidos de Guantánamo estén pagando el precio de la incapacidad de los norteamericanos de atrapar al cabecilla de al-Qaeda.

LA «LOGICA» DE BUSH

Siguen siendo un misterio las razones por las que el gobierno Bush prefirió no seguir la legislación internacional y optó por fabricar la suya. Su primera desviación respecto de las normas internacionales fue la de negarse a clasificar a los cautivos de Afganistán como prisioneros de guerra. Cierta fuente me ha contado la historia, posiblemente apócrifa, de que Bush y su equipo estaban repasando la convención de Ginebra cuando el presidente llegó al punto que establece que los prisioneros de guerra deben recibir una paga de 75 francos suizos al día. La historia continúa diciendo que, en ese momento, Bush perdió la calma y ordenó a los suyos que encontraran una fórmula para que los cautivos no fueran considerados prisioneros de guerra.

Oficialmente, los Estados Unidos se amparan en el hecho de que, en Afganistán, la resistencia no iba uniformada como soldados regulares. Es cierto que, al igual que los miembros de la CIA que actúan en Afganistán e Irak, y al igual que muchos de los de la Alianza del Norte, aliados de los Estados Unidos, los combatientes talibanes y los no afganos no llevaban uniforme, pero eso no impide que sean declarados prisioneros de guerra. El artículo 5 de la Tercera Convención de Ginebra es claro al respecto: cualquier beligerante capturado cuya condición sea dudosa deberá ser considerado prisionero de guerra hasta que su condición sea fijada por un «tribunal competente». Los Estados Unidos pusieron en marcha cientos de tribunales de éstos durante la guerra del Golfo de 1991 y en la reciente de Irak.

Preguntado acerca de las razones por las que no había habido tribunales de éstos para los cautivos de Afganistán, el comandante John Smith, abogado militar del departamento del Pentágono que organiza los futuros procesos de los detenidos de Guantánamo, afirma que se debe a que «el presidente decidió que no había necesidad de ello».

De haberse constituido formalmente esos tribunales, los Estados Unidos podrían haber interrogado, acusado y procesado igualmente a los prisioneros de guerra. Del mismo modo, también podrían haber sustraído de los ojos del público algunos de los casos más patéticos de cautivos antes de hacerles pasar por Guantánamo, como ha ocurrido con Mohamed Hagi Fiz, un anciano afgano de 70 años, desdentado y frágil, puesto en libertad en octubre de 2002, o con Abdul Razeq, un afgano que sufre esquizofrenia, puesto en libertad en mayo de 2002 con medicación para seis meses.

La singularidad de la posición norteamericana es que, a pesar de que no califica como prisioneros de guerra a los cautivos de Guantánamo, los considera prisioneros de guerra en un sentido muy concreto: pueden ser mantenidos en prisión hasta que la guerra se acabe. Se les llama combatientes enemigos, una expresión que no figura en la legislación internacional. A la pregunta de cuál es esa guerra, el gobierno Bush responde que «la guerra contra el terrorismo». En otras palabras, los cautivos pueden seguir encerrados tanto tiempo como guste el presidente de los Estados Unidos: o sea, por siempre jamás.

Lo más paradójico es que el gobierno norteamericano no se considera obligado a someterlos a juicio, por lo que no tiene obligación de proporcionarles abogado. Incluso en el caso de que sean procesados y absueltos, de acuerdo con sus peculiares reglas, podrían sin más volverlos a encerrar de nuevo.

«A mí me da la impresión de que nuestro gobierno está incurriendo en contradicción. Por una parte decimos que no son prisioneros de guerra y que no se les va a tratar como prisioneros de guerra pero, al mismo tiempo, decimos que estamos en guerra. O una cosa o la otra. Si el mensaje que lanzamos al resto del mundo es que en nuestro país seguimos los procedimientos debidos y las prácticas más acrisoladas, no deberíamos aplicar a otras personas unos tratos que son injustos», opina James Harrington, abogado de los barrios altos de Nueva York que representa a un ciudadano norteamericano que está a la espera de sentencia (no en Guantánamo) acusado de terrorismo.

«A estos tipos los han cogido» -añade-, «los han enviado a un país que no es el suyo, los han metido allí [Guantánamo] para que no estén en los Estados Unidos y así no tengan los mismos derechos que en los Estados Unidos, y además se les aplican unas normas hechas ad hoc por el gobierno para acomodarse a los intereses del gobierno».

Después de haber acuñado la idea de combatiente enemigo para abordar la captura de Bin Laden y de haberla aplicado al batiburrillo de prisioneros sacados de las cárceles de la Alianza del Norte en Afganistán, el gobierno norteamericano se ha sentido tan a gusto con ella que ha comenzado a aplicarla al resto del mundo y en el interior del país de una manera que alarma a los activistas de derechos humanos y a los abogados. Ahora, al parecer, cualquiera, sea ciudadano norteamericano o no, puede ser declarado combatiente enemigo y, en consecuencia, ser detenido por tiempo indefinido a discreción de Bush.

La condición de combatiente enemigo está extendiéndose fuera de Guantánamo y está llegando al interior de los Estados Unidos.En la actualidad, son tres los combatientes enemigos encarcelados en prisiones militares de los Estados Unidos. Uno de ellos es un estudiante de informática, de nacionalidad qatarí, que vive en Illinois, Ali Saleh Kahlah al-Marri. Se encontraba a la espera de juicio, acusado de delitos menores ligados de manera indirecta al terrorismo cuando, inmediatamente después de que las acusaciones del gobierno en su contra parecieran que estaban en dificultades para mantenerse en pie, el gobierno Bush le declaró combatiente enemigo y lo trasladó a un centro de reclusión de alta seguridad de la Armada, dando lugar a que el juicio no se celebrara y a que el acusado se encuentre encerrado durante todo el tiempo que le plazca al presidente.

Los dos aspectos de las comisiones militares que más pasiones han despertado son que el Gobierno se arroga el derecho de conocer el contenido de todas las conversaciones entre los abogados defensores y sus clientes y que, en caso de condena, el acusado no tiene posibilidad de que su situación sea revisada por un órgano independiente de apelación.

Sin embargo, en la manera en que se supone que van a funcionar las comisiones militares hay otros muchos detalles que parecen como si se estuvieran leyendo páginas de una obra de Franz Kafka.

Lo primero que llama la atención del profano que pretende enterarse de lo que son las comisiones militares es el enorme poder del que queda investido el subsecretario de Estado de Defensa de los Estados Unidos, Paul Wolfowitz, que es la «máxima autoridad sobre la composición» de las comisiones. Los jueces (siete en un proceso en el que se pida la pena de muerte) son designados por Wolfowitz. Antes de que se emita sentencia, cualquier juez puede ser sustituido; por Wolfowitz. Los fiscales militares son seleccionados, como no, por Wolfowitz.

Los sospechosos contra los que presenten acusaciones y las acusaciones que presenten son decisión de Wolfowitz. Todos los acusados tienen derecho a un abogado defensor militar, a elegir de un grupo previamente seleccionado por Wolfowitz. Los acusados tienen derecho a contratar a un abogado civil, pero tienen que pagarlo de su propio bolsillo y deberán revelar de dónde sacan esos fondos, que corren el riesgo de ser confiscados por orden de Wolfowitz bajo sospecha de que puedan ser utilizados para actividades terroristas. Los acusados no tienen que perder las esperanzas en caso de condena; pueden recurrir a un jurado integrado por tres personas, nombradas por Wolfowitz.

«Lo que el gobierno Bush ha hecho ha sido adoptar textualmente como modelo un conjunto de normas que Roosevelt aprobó para hacer frente al problema de los saboteadores alemanes en la II Guerra Mundial, siete años antes de las Convenciones de Ginebra», asegura Eugene Fidell, abogado y presidente del Instituto Nacional de Justicia Militar de EEUU.

MUCHOS INOCENTES

«Uno de los fiscales me ha dicho que ellos creen que el 30% de los que hay en Guantánamo no ha tenido nada que ver con el terrorismo. Lo que ocurre es que estaban donde no tenían que estar cuando no tenían que estar», comenta Clive Stafford-Smith, un abogado británico conocido por representar a clientes en el corredor de la muerte. «Cuando un fiscal te habla de un 30%, yo automáticamente tiendo a pensar que es más bien un 70%. Ahora bien, la cuestión de fondo es que no estamos hablando de los 600 individuos más infames del mundo. Hablamos de un par de centenares, como mínimo, que no han hecho nada».

«Secuestras a unas personas que es posible que sean inocentes, te las llevas a la otra punta del mundo cubiertas con una capucha y encadenadas con grilletes, las mantienes incomunicadas durante un par de años, les niegas un abogado y no les dices de qué se les acusa. El problema no está en ver si se ha hecho algo mal, la cuestión está en si se ha hecho algo bien», añade Smith.

A Shah Mohamed no le pidieron disculpas ni le dieron ninguna indemnización cuando lo excarcelaron. Simplemente una carta de tres párrafos de una unidad destacada en el aeropuerto de Bagram, en Afganistán. Está firmada por un tal Joseph P. Burke, un soldado con un rango inferior al de cabo. La carta termina con las siguientes palabras: «Se ha llegado a la conclusión de que este individuo no representa amenaza alguna para el Ejército de los Estados Unidos ni para sus intereses en Afganistán o Paquistán. El gobierno se propone que esta persona vuelva a reincorporarse a su familia de manera plena».

«Si me han enviado una carta para dar fe de que soy inocente, ¿por qué entonces me tuvieron encerrado allí 18 meses?», pregunta Shah Mohamed. «¿No tienen ninguna responsabilidad o ninguna obligación conmigo?». Responsabilidades, ninguna; en todo caso, un sentimiento de vago rencor: a pesar de haberlo declarado inofensivo, el Ejército de los Estados Unidos lo devolvió a Paquistán de la misma manera que lo había llevado a Cuba: encadenado a unos grilletes.

«Cuando nos quitábamos las chapas para

protestar por nuestra situación, los guardias nos obligaban a entregarles las mantas. Pero dos de nuestros compañeros se negaron y entonces les rociaron con gas hasta dejarlos inconscientes.

Luego los ataron y se los llevaron a la sección de castigo. Durante ese traslado, el comportamiento de los guardias fue bastante brutal»

ABDUL RAZAQ

«Yo me negaba a que me pincharan y entonces llamaban a siete u ocho individuos que me sujetaban y me ponían la inyección. Después no podía mirar ni hacia arriba ni hacia abajo. Durante un mes tuve la sensación de parálisis. Por sus efectos, me sentía incapaz de pensar o de hacer nada. También me obligaban a tomar tranquilizantes.No hacían más que decirme que mi cabeza no funcionaba»

SHAH MOHAMED

«Durante el primer mes y medio no nos dejaban hablar con nadie, ni llamar a la oración, ni rezar en los recintos. Sólo nos daban 10 minutos para comer. Yo intenté ponerme a rezar y se me echaron encima cuatro o cinco miembros de los comandos que me dieron una paliza. Si a alguien se le hubiera ocurrido llamar a la oración le habrían amordazado. Por eso nos pusimos en huelga de hambre»

MOHAMED SAGHIR

«El mayor daño me lo han hecho a la cabeza. Mi estado físico y mental ya no es normal. Soy otra persona completamente distinta.No soy capaz de reírme ni de pasármelo bien. Intenté suicidarme después de estar un mes encerrado a cal y canto en una celda sin ventanas y con el aire acondicionado encendido a tope. Me moría de frío y no lo soportaba más»

SHAH MOHAMED

«Recibimos cinco cartas seguidas de mi hermano el año pasado.Pero éste ninguna. No decían nada. Sólo que estaba bien, que nos echa mucho de menos y que espera vernos en un día mejor que éste. Evidentemente estaban censuradas. Imagina, ¿cómo puede estar bien en semejante agujero? Nosotros le hemos enviado cuatro pero nos las han devuelto»

NAYAT, HERMANA DEL ESPAÑOL DETENIDO

«Una cosa de los norteamericanos de la que me he enterado es que son muy brutos a la hora de transportar personas. Me ataron las manos tan fuerte que no pude emplear la derecha en un par de meses. Te agarran bruscamente del cuello y te tiran violentamente del avión con muy malos modos»

ABDUL RAZAQ 

09-12-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                      
 
                                         Budismo: Encuentro con el Dalai Lama

Magazine Mundo. David Jiménez fotografías de Ángel López Soto-.-  Su Santidad el Dalai Lama recibe al periodista como a un amigo de siempre, saliendo al porche de su sencilla residencia de Dharamsala, en La India. En la conversación, el desterrado del Tíbet habla de sus sueños, de política y se declara a favor del amor gay y el aborto en determinados casos. A sus 68 años, este ex miembro del Partido Comunista chino que se decanta por el socialismo, recomienda a musulmanes y cristianos acercarse más. En octubre visitará España, pero el Gobierno no le recibirá por no enfadar a China, que le considera un separatista peligroso.

De niño, a Tenzin Gyatso le gustaba encaramarse hasta una de las terrazas del palacio de Potala, en la capital tibetana de Lhasa, desplegar su viejo telescopio y otear el horizonte hasta dar con el patio de la cárcel estatal de Shol. Los presos, al descubrirle, solían dejar lo que estuvieran haciendo para postrarse en la distancia ante el pequeño monje de sonrisa abierta y brillantes ojos negros que se sonrojaba ante las muestras de devoción.

El pequeño Buda. Tenzin Gyatso, el XIV Dalai Lama, fue identificado como la reencarnación de Buda cuando tenía dos años.

Aquel muchacho travieso acaba de cumplir 68 años y conserva intacto el humor infantil que le ha llevado a reírse tantas veces de esa contradicción que le ha perseguido toda la vida: la gente siempre tratándole como si fuera un Dios y él empeñado en comportarse como si no lo fuera. “No soy más que un simple monje”, protesta el XIV Dalai Lama, consciente de que, al menos en esto, no se le hace mucho caso.

La sencilla residencia del líder espiritual, religioso y político del Tíbet, Premio Nobel de la Paz 1989 y símbolo de la resistencia no violenta en el mundo, tiene unas envidiables vistas de las puestas de sol del valle de Kangra, en la remota localidad india de Dharamsala, a 8.000 kilómetros de España. Lo primero que hizo al exiliarse aquí en i959, tras la invasión del Tíbet por las tropas de Mao Zedong, fue terminar con la regla que obligaba a sus invitados a sentarse en sillas más bajas que la suya para no superarle en altura, como había sido tradición en la corte tibetana. Leyendo como él mismo lo cuenta en su biografía, Libertad en el Exilio (i990), uno no puede dejar de imaginar que habría sido mucho más incómodo entrevistarle antes de que descubriera que los formalismos le “alejaban de la gente”.

El Dalai Lama te recibe estos días saliendo al porche, cogiéndote de la mano y llevándote hacia el interior de su casa mientras, por el camino, te pregunta por la familia y el trabajo con la naturalidad de un amigo de toda la vida.

Nacido el seis de julio de 1935 en una pequeña aldea del nordeste del Tíbet, Tenzin Gyatso fue identificado, a los dos años, por una expedición de religiosos del Tíbet, como la reencarnación del fallecido XIII Dalai Lama y conducido poco después a Lhasa. Allí, en su nuevo palacio de 1.000 habitaciones, fue aclamado por su pueblo con el nombre de Jetsun Jamphel Ngawang Lobsang Tenzin Gyatso (Señor Sagrado, Gloria Gentil, Elocuencia, Reencarnación de la Compasión, Ilustrado Defensor de la Fe, Océano de Sabiduría).

P. Me preguntaba qué soñó el Dalai Lama la pasada noche.

R. Creo que nada. Pero hace dos días me vinieron a ver en sueños mis antiguos tutores. Me sorprendió porque en lugar de saludarles a la manera tibetana lo hacíadándoles la mano y diciéndoles “good morning” (buenos días). Cuando me levanté me sentí muy feliz.

P. ¿Sueña en alguna ocasión Su Santidad que es otra persona diferente al Dalai Lama?

R. En realidad, en mis sueños, casi nunca me considero a mí mismo el Dalai Lama, sino un monje budista más. Cuando algunas veces aparecen mujeres en esos sueños, enseguida me doy cuenta que soy un monje y que debo tener cuidado. Otras veces, en mis sueños, estoy en medio de una pelea y de nuevo recuerdo que soy un monje y que no debería golpear a nadie.

P. ¿Se acercan también las mujeres al Dalai Lama en la vida real?

R. Uh, sí. En la realidad también, por supuesto. Bueno, en la vida real incluso más (risas). Creo que al menos he tenido i0 propuestas matrimoniales de mujeres que querían casarse conmigo, algunas incluso me lo han pedido llorando.

P. Muchos hombres le envidiarían.

R. Yo les he dicho a esas mujeres que pensar de esta forma es un error y desde el punto de vista del budismo un pecado. Les digo que me deberían considerar como a un hermano.

P. Un monje budista tiene 253 reglas que respetar. ¿Es el celibato la más difícil de cumplir para Su Santidad?

R. Hay cuatro principales: evitar el sexo, no matar, no robar y no mentir. Siempre hay un peligro en la referente a la mentira por la tentación de aprovecharme de mi posición. Matar a otra persona no está entre los peligros y robar (hmmm), creo que tampoco. Así que de las cuatro, supongo que el deseo sexual es la más difícil. Por supuesto que los pensamientos vienen a mi cabeza, como ser humano que soy (risas). Cuando estaba en el Tíbet nunca encontré demasiados problemas para mantener el celibato, pero en el exilio, al entrar en contacto con más gente... Lo que también he notado es que las personas casadas, a pesar de disfrutar de libertad sexual, tienen otras preocupaciones. Tenía un amigo monje que decidió casarse y tuvo un bebé y se quejaba de que no podía dormir por las noches... (risas).

P. ¿Ha pensado alguna vez cómo habría sido ser padre?

R. No sé Para algunas cosas tengo mucha paciencia, pero para otras no tanta.

P. ¿Tiene quizá el Dalai Lama un carácter fuerte?

R. Oh, sí, sí. Si los niños fueran gamberros, no sabría qué hacer. Algunas veces veo a las madres con niños que no paran de llorar y llorar, pero ellas no dejan de mostrarles compasión y esto lo admiro mucho.

Transmite el Dalai Lama algo de la paz de Mahatma Gandhi, la determinación de Nelson Mandela y el optimismo a prueba de realidades de... Tenzin Gyatso.

Él asegura que es “un hombre feliz a pesar de las circunstancias” y que su carcajada fácil es herencia de familia.

En el cajón de los días tristes siempre encuentra, en primer lugar, el 3i de marzo de 1959, el día que tuvo que abandonar el Tíbet. Después de 24 días de odisea a través de la nieve, ocultándose de las tropas chinas, el entonces joven líder tibetano llegó a la frontera con La India y se despidió de los guardaespaldas que le habían ayudado a escapar y de un pueblo que veía marcharse a su última esperanza.

El Reino de las Nieves había sido invadido una década antes por el Ejército de Liberación Popular y la represión se había hecho insostenible. “Creí que serviría mejor a los míos desde fuera, tratando de buscar apoyo internacional para nuestra causa”, recuerda.

El “mensajero del altruismo” es hoy líder de un Estado que sólo existe en la imaginación de quienes lo habitan, asentado en un pedazo de tierra prestado por el Gobierno indio, donde los impuestos son voluntarios y sus ciudadanos, sin pasaporte ni país que les acepte, viven de la esperanza de volver algún día al Tíbet. Más de 130.000 tibetanos han seguido al Dalai Lama en el exilio –10.000 de ellos viven en Dharamsala– y Su Santidad recibe cada día a los nuevos refugiados que logran llegar a la pequeña Lhasa para escuchar, casi siempre con lágrimas en los ojos, sus historias.

Hace algún tiempo, en una de las partidas que lograron cruzar la frontera, se encontraba un monje que había sido torturado y encarcelado por el Ejército chino. Abatido, el religioso relató cómo durante su cautiverio había pasado por un grave peligro. “¿Qué peligro fue ese?”, preguntó el Dalai Lama. “El peligro de perder la compasión hacia los chinos”.

P. La destrucción cultural del Tíbet parece imparable y el Dalai Lama pide a su pueblo sentimientos de compasión hacia quienes han tomado su país y reprimen a su gente. ¿Todavía piensa que la lucha pacífica puede funcionar?

R. Yo creo firmemente que sí. Hay un cambio positivo en el pueblo chino y en grandes ciudades, como Beijing o Shanghai, la gente muestra cada vez más respeto hacia el Tíbet y se siente más cercana a nosotros. Si nos hubiéramos dedicado a matar chinos esto jamás se habría conseguido. A largo plazo, para que los tibetanos vivamos felices y en paz con nosotros mismos, es esencial que logremos nuestros objetivos sin violencia.

P. No parece esa la opción más popular entre los líderes del mundo estos días.

R. (Carcajadas). No, no, las cosas están muy complicadas.

P. Atentados constantes, guerras en Afganistán e Irak, Oriente Medio sumido en el caos. ¿Existe ese choque de civilizaciones que algunos ven entre musulmanes y cristianos, Oriente y Occidente, pobres y ricos?

R. Este no es un conflicto que se haya desarrollado en los últimos años como consecuencia de un suceso en particular [atentados del 11-S], sino que ha germinado a través de varios siglos o, al menos, varias décadas. La solución, por lo tanto, también llevará tiempo y necesita de mucha paciencia y determinación. Los mundos musulmán y cristiano se encuentran enfrentados y deben esforzarse por contactar entre ellos: los estudiantes, los hombres de negocios, los políticos, todo el mundo, en uno y otro lado, debe acercarse y relacionarse más.

Uno de los episodios más desconocidos de la biografía del Dalai Lama es que durante su juventud se afilió al Partido Comunista Chino e incluso llegó a ocupar un puesto en el Gobierno de Mao Zedong. Tras la invasión del Tíbet, un entonces novel Dalai Lama de i9 años, viendo que la ocupación era irreversible, viajó a Pekín para negociar la autonomía del Tíbet con el Gran Timonel. Tenzin Gyatso llegó a sentir una gran admiración por el revolucionario chino y por su idea de crear una sociedad sin clases. El altruismo que pregonaba el marxismo parecía guardar ciertas similitudes con el budismo y, durante su estancia en China, el Dalai Lama sintió que Mao le trataba “como a un hijo”, dándole incluso de comer con sus propios palillos durante las recepciones oficiales. La decepción no tardó en llegar: las promesas de respetar el Tíbet fueron incumplidas y Su Santidad descubrió que en la utopía maoísta no había lugar para la libertad individual ni la compasión.

P. En alguna ocasión ha dicho que se considera medio comunista, ¿qué hay de la otra mitad?

R. Si tuviera que elegir entre capitalismo y socialismo, no hay duda, me declararía socialista. Aparte, entre los socialistas, están los comunistas, que quieren eliminar las clases y la explotación trabajadora y distribuir la riqueza con igualdad, unas ideas que considero justas. El problema es que los partidos marxistas eventualmente se vuelven dictatoriales, porque ponen demasiado énfasis en el odio y dejan de lado la compasión, desprecian los valores humanos. El capitalismo, por su parte, me parece que también tiene sus excesos: se basa en crear riqueza rápida y para conseguirlo, a veces utiliza la explotación. Ambos sueñan con cambiar las cosas...

La visita del Dalai Lama a España en la segunda semana de octubre será la cuarta desde 1982 y, como en otras ocasiones, ningún miembro del Gobierno le recibirá para evitar enfadar a una China cada vez más golosa comercialmente y que considera a Tenzin Gyatso un separatista peligroso. En la sala de visitas donde recibe a sus invitados, aparte de una chillona moqueta verde, un cuadro torcido con el mapa del Tíbet y varios muebles deslucidos por el paso del tiempo, Su Santidad ha colgado los premios y placas recibidos todos estos años. Una de ellas está firmada por el Cuerpo Nacional de Policía de Barcelona y le fue entregada “con admiración” en su última visita a España hace seis años.

No deja de ser una de las grandes contradicciones de la causa tibetana que, a pesar del apoyo de actores famosos como Richard Gere y de la simpatía que su causa despierta, ningún país haya hecho nunca nada concreto por ella. Durante los años 60 EEUU distribuyó armas entre una guerrilla tibetana, pero el Dalai Lama nunca agradeció el gesto porque iba contra su política de no violencia y estaba motivado por la intención americana de frenar el comunismo y no de ayudar al Tíbet. “Al contrario que Irak, por ahora, no se ha descubierto petróleo en el Tíbet”, comenta con sarcasmo.

De sus anteriores visitas a España, el Dalai Lama recuerda, sobre todo, la locura de los horarios. “Mis actividades del día nunca empezaban antes de las ocho de la mañana. ¡Uf! Demasiado tarde, demasiado tarde”, repite. Las ocho de la mañana es “demasiado tarde”, sin duda, cuando uno se levanta a las cuatro de la mañana. Un día ordinario en la vida de Tenzin Gyatso en Dharamsala viene a ser algo así: nada más despertarse dedica 45 minutos a la meditación, después se da un baño, pasea por el jardín y las 5.15 desayuna. Con el estómago lleno empiezan varias horas de estudios –filosofía budista, escrituras antiguas, historia...– y la lectura de la prensa. A partir de las 13.00 recibe audiencias y trata los asuntos del Gobierno tibetano en el exilio hasta las 17.30. A las 18.30 llega la hora de uno de sus pocos vicios: escuchar el boletín de la BBC World Service. De nuevo meditación, rezos y, a las 20.30, a dormir (“la forma de meditación de todas las personas”). Sus aficiones por la fotografía antigua, la reparación de relojes antiguos y el tiro con escopeta –“sólo para asustar a los pájaros, porque los budistas no podemos matar a ningún ser vivo”– han quedado casi en el olvido por falta de tiempo.

El Dalai Lama es, superando en esto al también viajero Juan Pablo II, el líder religioso que más se desplaza por el mundo (casi 200 viajes desde que se exilió). La “reencarnación de la compasión” nunca parte, sin embargo, con la misión de promover su fe, hacer más popular a Buda o convencer de sus ideales a nadie. Prefiere dedicar el tiempo a hablar del altruismo –“cuando nos preocupamos menos por nosotros la experiencia de nuestros propios sufrimientos también es menos intensa”– y de los “principios morales seculares” que él considera por encima de todas las religiones. Sin pretenderlo, el Dalai Lama se ha convertido en una celebridad internacional, invitado a dar conferencias en todo el mundo sobre su “Justicia Universal”, sus guías para ser una mejor persona y la ruta para encontrar lo que llama “el camino medio”, ese punto de acuerdo que siempre puede alcanzarse cuando se deja de pensar sólo en uno mismo.

P. Holanda y Canadá han aprobado los matrimonios entre gays. ¿Qué le parece?

R. Aquí yo haría una distinción. Hay religiones, incluido el budismo, que consideran las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo como una conducta sexual errónea. Algunas parejas homosexuales vienen a verme y me piden que “bendiga” su situación y esto no es posible. Ahora bien, si como seres humanos y no como fieles, dos personas que tienen el mismo instrumento [genitales], encuentran satisfacción de esa forma, si los dos están de acuerdo y son felices, entonces me parece bien. Creo que los gays no deben ser discriminados, merecen los derechos de cualquier ciudadano. Y si, además, la ley permite los matrimonios, entonces me parece bien que se casen. Incluso si son dos señores ya viejos o dos señoras mayores (carcajadas).

El Dalai Lama cree también aceptable el aborto si se dan circunstancias especiales, no descarta que en el futuro su lugar lo ocupe una mujer y piensa que “la clonación puede ser buena si tiene como motivación un beneficio médico”. Unas ideas liberales que se mezclan con firmes convicciones religiosas. Entre ellas está la de la reencarnación, que le ofrece la certeza de que volverá a ver el Tíbet, si no en esta vida, en la próxima. Nada volverá a ser como antes. La pequeña cárcel de Shol, aquella sobre la que el infante Dalai Lama tenía una vista privilegiada desde el palacio de Potala, es hoy un complejo para miles de presos repartidos en campos de trabajos forzados y centros de reeducación cuyos patios están ocupados por aquellos que no renuncian a seguir venerando al hombre que consideran una especie de dios viviente. “De forma intencionada o no, se está cometiendo un genocidio cultural”, explica Su Santidad, perdiendo por primera vez la sonrisa. “La masiva emigración de población china ha convertido a los tibetanos en una minoría discriminada. Las tiendas, los restaurantes, todo está en manos de los chinos, la vida y la cultura están cambiando. El tiempo se está agotando para salvar el Tíbet”.

Quizá porque se sabe indispensable para el futuro de los suyos, tal vez porque nunca se ha perdonado del todo haberse marchado, este simple monje se resiste a pensar en el final para el que ha sido preparado desde la infancia. “En la tradición tibetana tenemos una práctica que consiste en la imaginación de la muerte. A menudo me he preguntado si al llegar el momento seré capaz de marcharme con coraje. Por una parte, si falleciera hoy, no me preocuparía demasiado, pues creo que he hecho un buen servicio y he ayudado a otros, pero cuando pienso en el Tíbet..., entonces creo que no debería morirme aún”.
 

El príncipe Siddharta Gautama

En lo que creen 

Por Isabel Azcona-. La religión budista surgió en La India hace 2.500 años y fue fundada por el príncipe Siddharta Gautama, conocido como Buda. El Dalai Lama es la XIV reencarnación de Chen Chenrezig, Buda de la Compasión. En esta religión no hay dioses, sino diferentes budas. Un buda surge en la persona que ha llegado a la perfección y adquiere el estado de budeidad, la iluminación o nirvana, y se libera del ciclo de reencarnaciones (aunque excepcionalmente sea un “bodhi satra” y se vuelva a reencarnar, como en el caso de Chen Chenrezig). Ser budista significa pertenecer a una comunidad de personas que siguen las enseñanzas del Dharma, el libro de Buda. Sin embargo, los budistas no le rezan a un dios creador, simplemente llevan a cabo prácticas meditativas piadosas que pueden compararse con los rezos de otras tradiciones espirituales. Ellos creen que cuando se repiten una serie de palabras y sonidos o mantras se despierta una energía interior positiva. Cuando un mantra es repetido durante largo tiempo, la mente se abre hacia un estado de conciencia que está más allá de palabras y pensamientos, lo que ellos llaman el nirvana. Para convertirse al budismo sólo hay que observar cinco preceptos, parecidos a los 10 mandamientos del cristianismo: no matar ni herir a ningún ser vivo, no robar, no entregarse al exceso sexual, no mentir, no beber alcohol ni ingerir sustancias tóxicas. De los 253 preceptos, los monjes o monjas, además, tienen que prometer otros cinco, como mínimo: no comer después del mediodía, no bailar o participar en espectáculos, no usar adornos ni perfumes, utilizar asientos y camas que no sean amplios y lujosos, no aceptar oro, plata o joyas.Además, van vestidos con una túnica de color azafrán, la cabeza rapada y un cordón de 108 bolas para rezar. El ideal de vida de un budista no es llegar a ser un hombre santo, sino una persona iluminada. Toda la austeridad se encamina a apagar el deseo interior con el fin de poseer la libertad necesaria para el ejercicio de la meditación. Si al morir está libre de todo apego a la vida física entrará definitivamente en el nirvana y su alma se reencarnará. El budismo cuenta con 400 millones de seguidores y se ha convertido en la cuarta religión del mundo, tras el cristianismo, el islam y el hinduismo. Unas 20.000 personas lo practican en nuestro país. 

Viaje a España 

El Dalai Lama estará en nuestro país los días 8 y 9 de octubre. Miércoles 8 de octubre de 2003. Llegada al aeropuerto madrileño de Barajas. 10.00 h: desayuno conferencia en el Club Siglo XXI, Hotel Eurobuilding. Título de la conferencia: “Ética Secular”. 11.15 h: reunión de Prensa en el Hotel Eurobuilding. 16.00 h: conferencia en la sede de la Fundación FRIDE (Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior). Título de la conferencia: “Una aproximación humana a la Paz Mundial”. Jueves 9 de octubre de 2003. Entrega a S.S. el Dalai Lama del Premio de la Fundación Jaime Brunet 2001 a la promoción de Derechos Humanos. 16.00 h: conferencia Pública en el Auditorio Príncipe Felipe del Hotel Auditorium de Madrid. Título de la Conferencia: “Responsabilidad Universal”. Entradas a la venta en Servicaixa, Tel.: 902 33 22 11. Precio: de 15 a 25 euros. 

Embajadora del Tíbet. Jetsun Pema, la hermana pequeña del Dalai Lama es desde 1964 la encargada de la dirección de las aldeas infantiles de niños tibetanos exiliados en La India.

Su hermana y mano derecha 

por Guy Cochard-.  Su Santidad el Dalai Lama no podría encontrar mejor embajadora que su hermana pequeña Jetsun Pema, una mujer sonriente y elegante que acaba de cruzar el umbral de la sesentena. Quizás, esta mujer a la que el Parlamento tibetano concedió el título de “Pequeña Madre del Tíbet”, estuviese ya predestinada al papel que está cumpliendo hoy.

Tal y como cuenta en el libro Para que florezca el mundo, a la muerte de Archala, su hermana mayor, en 1964, el Dalai Lama le confió la dirección de las aldeas infantiles, entre las que se encontraban tres orfelinatos. En aquel entonces, Jetsun tenía sólo 24 años y muy poca experiencia, a pesar de que hablaba un perfecto inglés aprendido en La India y en Europa durante sus años de estudiante. “Nuestra hermana mayor, que tenía 20 años más que yo, había sido la iniciadora de las aldeas infantiles, The Tibetan Children’s Villages, que acogían, desde 1960, en Dharamsala a los primeros refugiados procedentes de los campos de Sikkim, Bután o Nepal, tras haber huido del Tíbet, arrasado por las tropas chinas. Afortunadamente estábamos acostumbrados a las familias numerosas. Mi madre, a la que llamábamos Amala, dio a luz a 16 hijos de los que murieron nueve”.

Jetsun Pema se instaló en Dharamsala en 1964. “Tras haber abandonado el Tíbet a los 9 años para ir primero a La India y, después, a Occidente, me encontraba, 15 años después, en territorio desconocido y me daba la sensación de ser una marciana”. La joven ya no hablaba demasiado bien el tibetano y no sabía leerlo y, mucho menos, escribirlo. “En las ceremonias religiosas era incapaz de recitar la más mínima plegaria. Pero en aquella época la situación era tan desesperada que me dije que los niños y los enfermos estaban por delante de la lengua. Después, con la práctica, el tibetano me vino por sí solo. Hoy, en todas las escuelas, los niños aprenden y hablan tibetano e inglés desde su más tierna infancia”.

En 1965 llegaron a La India cerca de 100.000 refugiados, entre ellos miles de niños enfermos, agotados y desnutridos. “La situación era tremenda, pero la ayuda nos llegó del mundo entero. El Pandit Nehru fue nuestro protector excepcional, así como su hija Indira Gandhi, a pesar de las presiones del Gobierno chino”. Poco a poco, la vida se fue organizando. Desgraciadamente, el clima caliente y húmedo de Dharamsala no les sienta bien a los tibetanos, acostumbrados a las alturas, y muchos murieron. “Ante este océano de miseria, a veces sentía un poco de desánimo. Entonces iba a hablar unos cuantos minutos con Su Santidad, para que me ayudase a encontrar las soluciones más adecuadas a mis innumerables problemas. Él nunca se quejaba y vivía tan humildemente como los más humildes de sus fieles. Estos pequeños momentos pasados con mi hermano me aportaban un enorme consuelo”.

Unos años después, el Dalai Lama introdujo a su hermana en el Gobierno. “Aguanté tres años, pero ese tipo de puesto no me convenía realmente y le pedí a Su Santidad que me dejase salir para dedicarme por completo a los niños”.

Desde el comienzo del exilio en Dharamsala, el Dalai Lama puso el acento sobre la educación y la pedagogía. Había que formar rápidamente profesores para esos miles de niños exiliados. Es decir, abrirse al mundo, pero conservando las propias raíces. Ésta era la voluntad del Jefe espiritual de este pueblo desorientado, cuyo futuro se anunciaba incierto. Y a pesar de una inquebrantable voluntad de volver, los más sabios comprendieron enseguida que su tierra se cerraba para ellos indefinidamente.

Jetsun Pema participó en la construcción de este nuevo mundo que los exiliados tenían que crear desde cero. “Para lograrlo necesitábamos no sólo confiar en el trabajo, sino también en la fe. El budismo me ha ayudado en cada instante de mi vida. La espiritualidad tibetana nos hace más fuertes, más serenos y espero que más sabios”.

En 2001, más de 3.000 tibetanos cruzaron la frontera huyendo de la opresión china. A todos ellos hubo que alojarlos, encontrarles trabajo y, sobre todo, ocuparse de sus hijos. “No sé cuánto durará, pero si sigue así, pronto no quedarán ya tibetanos en el Tíbet”.

Cuando se le pregunta qué piensa de estos años, su rostro refleja serenidad y tristeza a la vez. “¡Han pasado tantas cosas! Tuve momentos de felicidad intensa, con los niños de las aldeas a los que intenté volver a dar la alegría de vivir y la esperanza en el futuro. Pero lo cierto es que también me equivoqué. Por ejemplo, temo haber descuidado a mis propios hijos, demasiado absorta en mi tarea y en mis viajes. Además, perdí a mi primer marido, Lhundup Gyalpo en un accidente de coche, en un momento en que le necesitaba tanto... Para nosotros, los desenraizados, la felicidad es casi inaccesible, porque echamos tanto de menos nuestra tierra...

 22-09-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
                                            ¿ Legalizar la eutanasia ?

 

Mundo Salud-. Imagine que un familiar suyo enfermo, por supuesto en muy malas condiciones, le pide ejercer su derecho a morir dignamente. ¿Qué haría usted? Pues bien, la pasada semana una revista de divulgación médica ponía el dedo en la llaga planteando abiertamente el debate acerca de la eutanasia. Uno de los datos más relevantes es el siguiente: las familiares de un paciente terminal con cáncer que ha decidido voluntariamente el día de su muerte sufren mucho menos que los de un paciente oncológico que ha fallecido sin poder despedirse.

Los expertos médicos se han propuesto indagar en el tema de la eutanasia después de que países como Holanda hayan legalizado su práctica y otros muchos estén replanteándose la posibilidad de hacerlo. La cuestión fundamental que se ha tratado de esclarecer es ¿porqué los pacientes eligen la eutanasia?

Un tema tan complejo como la posibilidad de programar nuestra propia muerte está sujeto a múltiples factores. Los partidarios de una legalización arguyen razones de compasión y autodeterminación para pacientes con una enfermedad incurable que padecen dolores insufribles y a los que sólo les queda la libertad de adelantar su muerte. Los detractores preconizan una mejora de la atención médica para centrarse en eliminar el dolor de una persona que sufre y no al sujeto que sufre. Este grupo alega además la innegable irreversibilidad que tiene un proceso de esta índole.

La realidad es que, como defienden los firmantes del editorial publicado en el
'British Medical Journal', existe un vacío relativo a los principios que deben regir una práctica tan delicada. Y es por ello que tal vez la eutanasia no se esté prescribiendo con toda la adecuación que merece y que, en ausencia de unos principios médicos, deontológicos y jurídicos, pueda incurrirse en abusos.

En el editorial se explica la necesidad de delimitar el punto hasta el que la eutanasia debe ser permitida. Aunque la mayoría pensemos que su uso se centra en pacientes en estados terminales que padecen dolores o minusvalías insuperables, hay ocasiones en que la decisión por parte del enfermo puede verse influenciada también por cuestiones sociales o psicológicas que a menudo podrían pesar más que las puramente fisiológicas. Sentirse una carga para familiares y amigos, la incapacidad para volver e enfrentarse a la vida, la pérdida de autoestima y otro tipo de consideraciones pueden mover a un paciente a adelantar su final sin que esta práctica esté, ni mucho menos, indicada para esta clase casos.

Si la vida ya no tiene sentido

Cuando se les preguntó a seis pacientes con un cáncer avanzado porqué deseaban practicar la eutanasia las respuestas fueron las siguientes: la realidad de que la enfermedad era imparable, la sensación de sufrimiento, la capacidad de decidir su futuro, los deseos de una mejor calidad de vida, y la creencia de que su vida ya no tenía sentido. Aunque el dolor esté detrás de la mayoría de argumentos expuestos por los pacientes, son palpables las razones existenciales y psicosociales.

Otro dato de interés en lo relativo a la eutanasia es las consecuencias que su práctica tiene en el entorno de amistades del paciente. Un estudio llevado a cabo con 189 amigos cuyo conocido había fallecido por eutanasia y 316 cuyo amigo había muerto de forma natural mostró que los primeros arrastraban menos síntomas de dolor y tristeza que los segundos. La posible explicación a estas diferencias está en que la oportunidad por parte del enfermo de despedirse de sus seres queridos, su decisión a la hora de decidir el día de una muerte sin duda inminente y su capacidad para hablar abiertamente sobre la muerte aportan al entorno del paciente una sensación menos dolorosa de la situación vivida. Y seguramente algo parecido ocurra en la percepción del enfermo.

La complejidad del asunto lleva a los especialistas a ser escépticos ante una posible legalización que por ahora consideran "prematura". Las investigaciones al respecto son escasas, y el abordaje del tema por parte de la comunidad científica, que no ética o intelectual, está todavía en ciernes. Por ello, desde la orilla de la prudencia se propone una mejora en la formación de los médicos y la creación de una especialidad a caballo entre las humanidades y la medicina. Lo primero, según los autores del editorial, es mejorar el nivel de comprensión entre médico y paciente, impulsando la habilidad del experto para "conectar" en profundidad con el paciente y replantearle su deseo de morir. Para ello sería necesario que los especialistas focalicen su atención en el alivio del dolor que lleva a los pacientes a pensar que su calidad de vida no merece la pena.

Por otro lado, merece la pena mencionar otros dos estudios que han sido publicados esta semana. El primero, aparecido en
'The Lancet' ha estudiado 20.480 muertes registradas en Bélgica, Dinamarca, Italia, Suecia, Suiza y Holanda. La conclusión ha sido que las decisiones médicas para acabar con la vida de los pacientes son frecuentes en la mayoría de estos países. Alrededor de un tercio de las muertes acontecieron inesperadamente, pero en los dos tercios restantes la decisión médica de acabar con la vida de paciente parece haber estado presente.

Por último, un segundo estudio publicado en el
'New England Journal of Medicine' ha evidenciado que son relativamente frecuentes los casos de pacientes que eligen terminar con su vida negándose a ingerir bebida y alimentos. En opinión de las 429 enfermeras empleadas en instituciones para pacientes terminales en Oregón (EE UU), los pacientes eligieron esta opción por considerar que su vida carecía de sentido.

Una reflexión acerca de la libertad

JORGE ESCOHOTADO -. "La muerte no es una enfermedad, todos los seres vivos experimentan un declive fisiológico que finaliza con el fallecimiento, pero en nuestro mundo la mayoría de las personas muere tras un proceso de deterioro físico y psíquico que sí incumbe e implica a profesionales de la salud y que preocupa a los ciudadanos", afirma Fernando Marín Olalla, médico experto en cuidados paliativos en un reciente artículo publicado en la revista 'Archipiélago'.

Reflexionar acerca de nuestra muerte es urgente. El ser humano puebla este mundo desde hace miles de años, pero todavía se niega a aceptar ese proceso fisiológico e inevitable que pone el fin a nuestra vida. Pero lo importante ahora no es deliberar en si queremos o no dejar este mundo, consideración que inevitablemente se escapa a nuestro deseo, sino en la manera que vamos a dejarlo. Existe una fuerte polémica entorno al tema de la eutanasia, y es responsabilidad de toda la sociedad abrir un debate que estudie los pros y los contras de esta posibilidad.

El uso de una tecnología cada vez más puntera en los hospitales ha logrado estirar la vida de muchos pacientes que hace unos años no habrían sobrevivido. Pero unido a ese ánimo médico de prolongar la vida del paciente está un visión de la muerte como un enemigo al que hay que doblegar, cuando se trata de un proceso inevitable para el que, presumiblemente, jamás podrá hallarse remedio. Puede verse aquí cierto 'paternalismo' por parte de los médicos, que asumen bajo su responsabilidad el destino de las personas. A este respecto hay que señalar que debe ser una obligación de los facultativos mantener la vida de los pacientes, pero no cualquier vida, sino la vida buena, que nada tiene que ver con el sufrimiento indecible sin visos de prosperidad que padecen algunos pacientes en un alarde de estoicismo.

Los detractores de la eutanasia opinan, entre otras cosas, que los seres humanos no somos quienes tenemos disponibilidad para dar o quitar vidas, sino que esto compete a un 'Dios' que la concede y suprime. A este respecto conviene recordar una frase de Peter Singuer, profesor de Bioética en el Centro para los Valores Humanos en la Universidad de Princeton (Inglaterra): "En un mundo de embriones conservados durante años en nitrógeno líquido ya no podemos seguir considerando la vida humana como base inamovible de nuestros puntos de vista éticos". Por todo ello, no debemos olvidar que la iglesia mantiene una poderosa organización con grupos de presión que bloquean toda tentativa de legislación que acerca de la eutanasia se plantee.

A modo de conclusión, es obligatorio aquí recordar el caso de Ramón Sampedro, tetrapléjico español que estuvo 25 años solicitando que alguien le ayudase a morir sin que éste fuese después perseguido por la justicia. Su caso, que dio la vuelta al mundo por la crudeza de las imágenes y la valentía de Sampedro hasta el preciso momento de ingerir un vaso de cianuro de potasio. De sus
declaraciones pueden extraerse algunos argumentos que son extrapolables a otros casos similares.

 

Legislación mundial

En el aspecto legislativo, la regulación de la eutanasia varía de unos a otros países. Holanda es, como en la legalización del cannabis y la prostitución, nación pionera en la regularización de esta práctica. Según datos oficiales, en 1999 se registraron 2.216 casos de muerte asistida (el médico proporciona el producto, pero no lo administra). Aunque no fue hasta el año 2000 cuando el parlamento holandés aprobó la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido. Para que los ciudadanos holandeses puedan ejercer su derecho a una muerte digna es necesario que el paciente exprese su deseo y es obligatorio recurrir a una segunda opinión médica.

Otro país donde la práctica de la eutanasia no es considerada una práctica ilegal es Bélgica, ya que desde 2002 es legal. Esta nación, la primera de cuño católico que aprueba esta práctica, exige la mayoría de edad de la persona y una declaración expresa del paciente que tiene una validez de cinco años.

En Estados Unidos todavía no ha sido legalizada, aunque el Estado de Oregón permite el suicidio asistido por facultativos en enfermos terminales. Aus
tralia fue el primer país anglófono en legalizar el suicidio asistido en 1996, pero la ley fue rechazada un año después.

En la mayoría de países latinoamericanos la práctica de la eutanasia no está permitida, aunque sí está contemplada la atenuación de la pena. Uruguay supone una excepción, ya que allí está admitida. En Colombia la eutanasia se consiente a pesar de estar prohibida.

Respecto a otros países de Europa, Dinamarca, Letonia, Checoslovaquia y Suiza no permiten la eutanasia, pero veladamente la consienten. En Suiza, desde 1988 opera una asociación que pone al alcance del paciente los productos necesarios para su fallecimiento. En Italia la eutanasia es ilegal, aunque también aquí operan organizaciones que facilitan una muerte deseada en otro país tras la aportación de pruebas y certificados notariales.

En Alemania, tras la Segunda Guerra Mundial no se ha querido, prácticamente, ni mencionar el tema por culpa de los programas nazis de eliminación de discapacitados. No obstante, en el país teutón se está luchando por un cambio legislativo que despenalice el suicidio asistido.

La situación en España

En nuestro país la práctica de la eutanasia es ilegal, aunque la regulación del Código Penal diferencia si existe consentimiento del enfermo o no en caso de que se realice. La despenalización de la eutanasia en España, que fue propuesta por Izquierda Unida y el Grupo Mixto en febrero de 1998, fue rechazada, pero se creó una comisión especial sobre el tema en el Senado que concluyó sus trabajos el 18 de enero del 2000, cuando se disolvieron las Cortes antes de las elecciones generales del 3 de marzo.

Hay voces que aseguran que la despenalización de la eutanasia ya ha comenzado, pues el Código Penal de 1995, como ya se aseguró en la Comisión del Senado, erradicó el delito de auxilio al suicidio, y reduce la pena por la participación en una eutanasia directa a prisión condicional en régimen de libertad. Según las encuestas de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) de enero de 2000, cerca de un 15% de los médicos encuestados ha participado activamente en al menos una eutanasia activa.

 11-08-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                           Kamasutra

Hace más de dos mil años, en la India, un hombre llamado Nandim escribió unos "aforismos del amor" en 1.000 capítulos. Fue resumido, interpretado y abreviado por varios autores, pero el que ha llegado hasta nuestros días es de Mallanaga Vatsyayana, autor del Kamasutra que hoy se conoce. Existen otros libros de tradición hindú que hablan del placer sexual, como el Ananga Ranga, escrito por Kalyana Malla. Es una obra escrita en otra época distinta del Kamasutra, en la que existían muchas más restricciones respecto al sexo. Por eso, se trata de un libro lleno de normas sobre dónde, cómo o qué hacer en una relación sexual, aunque el contenido final es muy similar al Kamasutra. El Jardín Perfumado, de Sheikh Nefzawi, proviene del mundo árabe y se distingue del resto en que incorpora un fino sentido del humor, algo muy pocas veces utilizado para referirse al sexo.

Poco se sabe de Vatsyayana, el autor del Kamasutra; sólo que nació en el sudeste de la India alrededor del siglo III de nuestra era y que, basándose principalmente en los escritos de Nandim y en sus propias experiencias y reflexiones, escribió el Kamasutra, un libro dedicado a los ciudadanos acomodados de la sociedad hindú para instruirlos en las artes amatorias y que se ha convertido en una crónica de las costumbres de su época. 

Lo que menos se puede encontrar en el Kamasutra es pornografía, pues es un libro escrito con seriedad y rigor casi científico, ya que Vatsyayana comienza por estudiar las características de hombres y mujeres a los que clasifica por especies, como si de un tratado de biología se tratara. Además, el autor trata también de los aspectos externos de una relación, por ejemplo cómo elegir una esposa, las virtudes de las cortesanas, etc. 

Dartha, Artha, Kama

Vatsyayana comienza el Kamasutra indicando a los lectores cómo alcanzar el estado perfecto, que es lo mismo que la paz interior, para lo cual se necesita la obtención de las tres cualidades superiores del "Dartha", "Artha" y "Kama". El Dartha para los hindúes es aquello que se refiere al alma, a los sacrificios y méritos religiosos, es por lo que tiene que pasar el ser humano para alcanzar su superación. 

El Artha es la propiedad terrenal, la consecución de bienes materiales que producen alegría, como, por ejemplo, la riqueza. El Kama, por último, es la satisfacción erótica, la posesión del amor y su disfrute. El Kamasutra es, por lo tanto, una obra destinada ala realización del Kama o placer. Para esto, dice Vatsyayana, es necesaria la participación de todos los sentidos, tacto, visión, gusto, oído y olfato con la comunión del espíritu, es decir, la unión de cuerpo y alma al completo para que la realización del acto sexual sea perfecta. 

El legado Hindú

En una primera lectura el Kamasutra puede parecer muy lejano a las costumbres occidentales, con sus imágenes llenas de símbolos, sus costumbres diferentes, sus elogios al amor como sentimiento sublime; sin embargo, se puede calificar como un tratado de sexología moderna y en muchos aspectos se anticipa a las teorías que revolucionaron el estudio del sexo. En el Kamasutra se dice que tanto para la total superación del alma como para el goce de los placeres terrenales es necesaria, también, una satisfacción sexual o el Kama. Si no existe esta conexión de los tres estados, el ser humano se siente lleno de frustraciones que afectan a su personalidad. Cientos de años después el psicólogo Sigmund Freud vino a decir prácticamente lo mismo, la conexión que existe entre la mayoría de los traumas o complejos y una represión de tipo sexual. 

Por eso, en el Kamasutra no se encuentra pornografía, pero sí una forma de disfrutar de la sexualidad plenamente, sin tabúes ni restricciones. 

A la mujer, en cambio, históricamente le ha estado prohibido llevar la iniciativa en cualquier relación sexual, obligada a ir siempre a remolque de lo que el hombre dictara, aunque ello le impidiera disfrutar plenamente. En términos sexuales, la mujer tiene un proceso de excitación más lento, con lo cual es importante que ella guíe al hombre señalándole lo que le agrada o le desagrada, haciendo la relación más satisfactoria. De esta forma, la relación se hace "con" el otro, y no "a pesar" del otro. 

APLICACIÓN AL HOMBRE

El Kamasutra distingue tres tipos de hombres y mujeres según el tamaño de sus órganos sexuales. Las medidas, descritas en dedos, corresponden a las medidas utilizadas en los tiempos en los que se escribieron estos libros. Además del tamaño de los órganos sexuales se desprenden algunas características físicas y de la personalidad de los hombres y mujeres. Esto no intenta ser un estudio de psicología a través del tamaño del pene o de la vagina, sino que, más bien, debe ser considerado como uno de los primeros estudios de sexología, que por mucho tiempo resultaron ser los únicos. 

Tal como se indica en el Kamasutra, el hombre se divide en Hombre-liebre, Hombre-toro, y el Hombre-caballo, dependiendo de la dimensión de su "lingam" o pene. 

El Hombre-liebre posee un "lingam" que en erección sobrepasa los seis dedos. De él se dice que es un hombre bajo, pero de cuerpo proporcionado. Sus manos, rodillas, pies y muslos son pequeños. Tiene la cara redonda, los dientes pequeños y finos, el cabello sedoso y sus ojos son grandes y bien abiertos. Posee un carácter tranquilo, practica el bien como virtud y ambiciona la fama, aunque su apariencia es humilde. Se muestra parco en el comer y es moderado en sus deseos carnales. 
El Hombre-toro posee un "lingam" de nueve dedos de longitud en erección. Su cuerpo es robusto y recio, de pecho amplio, vientre duro. Posee una frente ancha y unos ojos grandes. Su temperamento es violento, inquieto e irascible. 

El Hombre-caballo tiene un "lingam" de doce dedos de longitud en erección. Es un hombre alto, pero no obeso. Prefiere las mujeres robustas y grandes. Posee un cuerpo duro, el pecho ancho y musculoso. Sus dientes, cuello y orejas son largas, al igual que sus manos y dedos. Su pelo es grueso, la mirada fija y dura y tiene una voz profunda. Su espíritu es audaz, pasional, ambicioso, perezoso y dormilón. 

APLICACIÓN A LA MUJER

Las mujeres a su vez se dividen en Mujer-cierva, Mujer-yegua y Mujer-elefanta, según la profundidad de su "yoni" o vagina. 
La Mujer-cierva tiene un "yoni" de seis dedos de profundidad. Su cuerpo es delicado, de aspecto infantil, suave y tierno. La cabeza es pequeña y bien proporcionada, su busto es erguido, el vientre delgado, mientras que los muslos son carnosos. Los brazos son grandes y redondeados. Tiene el cabello grueso y crespo, los ojos negros, las mejillas y orejas grandes. Su temperamento es afectuoso y su mente activa, aunque, en ocasiones, se muestra celosa. 

La Mujer-yegua presenta un "yoni" de nueve dedos de profundidad. Su cuerpo es delicado, pero de brazos gruesos. Sus senos y caderas son anchos. Camina con gracia, le gusta dormir y la buena mesa. Se muestra afectuosa con su compañero. 
La Mujer-elefanta alcanza los doce dedos de profundidad. Posee unos grandes senos. Su nariz y sus orejas son largas y gruesas. Tiene las mejillas y los labios muy carnosos. El pelo es muy fuerte y negro. Sus pies, manos y brazos son cortos y redondeados. A este tipo de mujer le cuesta conseguir un orgasmo, por lo que sus coitos deben ser largos y lentos. 

TIPOS DE UNIONES SEXUALES

Una vez que se han descrito las diferentes clases de hombres y mujeres, el Kamasutra intenta ahora determinar los tipos de uniones sexuales. Para esto, se consideran tres variables, que son, las dimensiones de los órganos sexuales, la duración del coito y la fuerza de la pasión. Nuevamente nos encontramos con una clasificación que hoy en día sería imposible de mantener, pero que, sin embargo, no deja de ser un intento por descubrir la sexualidad en el ser humano. 
La unión sexual según las dimensiones de los órganos sexuales

De las tres clases de mujeres y hombres se desprende que existen tres tipos de uniones iguales entre personas de dimensiones que se corresponden. Estas son las uniones sexuales del Hombre-liebre con la Mujer-cierva, donde ambos poseen unas dimensiones de sus órganos relativamente pequeñas; la unión del Hombre-toro con la Mujer-yegua, que tienen dimensiones medianas; y el Hombre-caballo con la Mujer-elefante en la que ambos poseen órganos genitales de mayor tamaño. 

Según el Kamasutra este tipo de uniones son las que más satisfacen a la pareja, puesto que sus órganos sexuales se acoplan y complementan perfectamente y deben acostarse de "forma normal". Cuando las dimensiones de los órganos sexuales son diferentes, bien porque las del hombre sean superiores a las de la mujer o las de esta sean mayores, la unión es desigual. En el caso de que un hombre posea un "lingam" superior en tamaño al "yoni" de la mujer, se denomina unión alta o muy alta. Para que la cópula no sea difícil y la mujer no quede insatisfecha Vatsyayana aconseja que al acostarse utilicen posiciones donde el "yoni" de la mujer quede ensanchado. 

Si ocurre que la vagina de la mujer es demasiado profunda en comparación con el pene del hombre, la unión sexual tampoco será confortable; para estos casos en el Kamasutra se recomienda que se adopten las posturas donde el "yoni" de la mujer quede contraído. 

La unión sexual según la duración del coito

Según esta distinción de las clases de amar, el Kamasutra explica que existen tres categorías de hombres y mujeres de acuerdo con el tiempo que tardan en realizar el coito. En la primera división se encuentran los hombres y mujeres que emplean poco tiempo; otra se refiere a los hombres y mujeres que necesitan un tiempo moderado; y la tercera, en la que los hombres y mujeres precisan de largo tiempo para realizar el acto sexual. 

Vatsyayana dice que en la primera unión sexual la duración del coito es menor, pero que en las sucesivas uniones ambos emplearán más tiempo en la cópula para saciar completamente su placer. 

La unión sexual según la fuerza de la pasión

El Kamasutra divide tanto a hombres como a mujeres en tres categorías de acuerdo con la fuerza de la pasión en el momento de realizar el acto sexual. Un hombre es de pasión pequeña cuando su deseo en el momento sexual no es vivo, su esperma es poco abundante y no puede soportar los abrazos de su compañera. La mujer que posee una pasión pequeña encuentra escasa satisfacción a la hora de amar y continuamente está rechazando los deseos de su compañero. A los hombres y mujeres que tienen mejor temperamento los llama de pasión mediana, y son los que más gozan con el acto sexual. En la tercera categoría se encuentran los hombres y mujeres que gozan de una pasión intensa, con un gran apetito sexual y ambos buscan constantemente el placer carnal. 

Pero Vatsyayana asegura que la primera vez que se produce la unión sexual, la pasión del hombre es intensa y corto el tiempo que emplea, mientras que en las siguientes relaciones sucederá lo contrario. En cambio, en la mujer la primera vez su pasión es débil y necesita de más tiempo para satisfacer su deseo y, a medida que transcurren otras relaciones, aumentará su pasión y necesitará menos tiempo para disfrutar. 

Todas estas divisiones son categorías extremas, y por tanto, el Kamasutra aclara que es muy difícil que cada hombre y mujer pertenezcan a una sola clase, y que todas estas características aparecen mezcladas en los seres humanos. También, dice, es raro que se produzca la unión sexual entre iguales de cada categoría. Para esto precisamente, el Kamasutra explica en otros apartados toda una relación de juegos amorosos, tanto como para conocer a la pareja como para disfrutar del acto sexual plenamente. Lo mismo que muchos siglos después ha venido a estudiar la sexología occidental.

Fuente Vicent Bataller 15-06-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  Midi 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                 Esta es la caridad que hace el mejor cirujano del mundo, doctor Ivo Pitanguy de Brasil

doctor Ivo Pitanguy
 

Emilio M. Lacave, fotografías de Zed Nelson-. En Brasil, un país obsesionado por el culto al cuerpo, los más humildes sólo pueden alcanzar el sueño de unas medidas perfectas gracias al especial altruismo de Ivo Pitanguy. El cirujano plástico más exclusivo del mundo acude a una enfermería de Río de Janeiro enclavada en un barrio popular para operar prácticamente gratis a pacientes sin recursos. Jóvenes como Michelle Bezerra acuden allí para aumentar su pecho. “Aquí, si alguien es muy feo o quieres insultarle”, cuenta Michelle, “le dices: ni tan siquiera Pitanguy puede arreglarte”.

Magazine El Mundo-. “Un médico como éste, que a pesar de su fama no se olvida de los pobres, se merece el cielo”. Lourdes, de 20 años, habla agradecida mientras reposa en una de las i4 camas de la Santa Casa de Misericordia, una humilde enfermería famosa para todos los habitantes de Río de Janeiro. La joven se recupera de una operación de cirugía estética.

El día anterior, Lourdes se presentó en la clínica. Después de esperar pacientemente su turno, pasó a una sala donde le aguardaba el doctor Ivo Pitanguy, el cirujano plástico más famoso del mundo. Y el más caro. Junto a sus ayudantes, un escogido grupo de médicos en prácticas, Pitanguy examinó atentamente los pechos de Lourdes. La joven no presentaba ninguna anomalía ni enfermedad. Simplemente, quería un implante de mama para realzar su talle. Hoy, Lourdes ha conseguido por fin su sueño, que es compartido por miles de brasileñas humildes. ¿Cómo es posible que haya accedido a un tratamiento médico prohibitivo para su salario casi de miseria?

Sala de espera. Tres pacientes aguardan su turno en el servicio de cirugía plástica “Ivo Pitanguy”.

Durante el año pasado, el servicio de cirugía plástica de la Santa Casa de Misericordia realizó 1.500 intervenciones. El 30% de los clientes acudió para un aumento o reducción de mamas; el 25% se sometió a una liposucción del abdomen; el 20% recibió tratamiento para quemaduras; el resto deseaba una corrección de la nariz, de las orejas, de los maxilares o de las manos. “No importan los sacrificios”, explica Lourdes, feliz tras la intervención. “El hecho de ser tratada aquí me garantiza un trabajo perfecto. Yo nunca podría haber sido operada por una eminencia como el doctor Pitanguy en su clínica particular. No tendría para pagarlo. Sé que mi dinero en esta enfermería será bien empleado, ayudando a los que tienen menos que yo”.

Una vez a la semana, Pitanguy se entrega a la misma rutina. Abandona su confortable mansión en el barrio más exclusivo de Río de Janeiro al volante de su reluciente Mercedes hasta dejarlo en el aparcamiento del viejo centro sanitario público. Ya sabe lo que le espera dentro: una destartalada sala atestada por 60 futuros pacientes, mujeres la mayor parte. No hay aire acondicionado, y la espera se hace eterna. La verdad es que nadie en la sala echa de menos las comodidades. Pocos se pueden permitir el lujo de disfrutar en sus casas de electricidad o de agua corriente. Sin embargo, acuden en masa para someterse a una intervención quirúrgica aparentemente innecesaria. A un reducido número, los que presentan en su cuerpo graves malformaciones congénitas o han sufrido aparatosas quemaduras, el tratamiento les saldrá gratis. El resto, pacientes como Lourdes, sólo pagarán los costes de la intervención.

“En muchas ocasiones, la cirugía es muy importante para la autoestima de una persona”, afirma Pitanguy. “Creo que en esos casos, las operaciones deben ser asequibles para todo el mundo. Lo que practico es una verdadera democracia trasplantada a mi trabajo”.

Considerado el mago de la cirugía estética, un venerado escultor de cuerpos y de rostros, Ivo Helcio Jardim de Campos Pitanguy nació en la ciudad brasileña de Belo Horizonte el 5 de julio de 1926. Dotado de una gran sensibilidad para la pintura, ocupa el sillón número 22 de la Academia Brasileña de las Letras y ha hecho de su casa en el elegante barrio de La Gavea, en Río, un verdadero museo con valiosísimas piezas pictóricas y escultóricas.

Viajero empedernido, amplió sus estudios de cirugía en los centros más prestigiosos de Estados Unidos, Francia e Inglaterra. Su clínica privada se ha convertido en la meca donde decenas de personalidades se han rendido a la maestría de sus manos. “Mi profesión es el único vicio que no soy capaz de dejar, después de tantos años de ejercicio”, dice. Su currículo deja boquiabierto: ha efectuado más de 60.000 operaciones quirúrgicas, ha pronunciado 1.500 conferencias por todo el mundo, ha publicado 800 trabajos científicos, ha formado a más de 400 médicos…

Paciencia. En la sala de espera llegan a juntarse hasta 60 pacientes. Los que han sufrido quemaduras no pagan nada por la intervención

PRECIOS SIMBÓLICOS. Sin embargo, quizá lo que más le satisface es su labor en la Santa Casa de Misericordia, un vetusto edificio de más de 400 años. Allí prepara con esmero a su equipo de colaboradores desde i962, año en que creó el servicio de cirugía plástica y reconstructora que lleva su nombre. Allí trabaja desde entonces un centenar de médicos sin recibir un céntimo y declarándose recompensados por el hecho de ayudar a mucha gente de escasos recursos y por estar a las órdenes del eminente científico. “Lo que recaudamos con los servicios de cirugía estética”, explica la doctora Wanda Elizabeth Correa, “es destinado por entero a nuestra enfermería y representa nuestra única fuente de ingresos para la compra de material quirúrgico y medicamentos y para el pago de la nómina del personal auxiliar”. Correa lleva 23 años dedicada a esta tarea. Lo que nadie dice, ni tan siquiera esta veterana doctora, es que el personal sanitario suele contribuir con dinero de su bolsillo a cubrir los gastos del centro. Los precios populares que cobran son casi simbólicos: 500 euros por un aumento o reducción de mama; 600 euros por una intervención en el rostro; 450 euros por un retoque en la nariz. Aunque sus tarifas no son públicas, Pitanguy cobra en su clínica privada al menos 6.000 euros por la operación más sencilla, un leve retoque en la cara.

Con el paso de los años, Pitanguy ha elaborado una llamativa filosofía para referirse a su trabajo. “No todas las arrugas deben ser eliminadas”, ha dicho. “Muchas de ellas pueden tener la virtud de recordarnos momentos de alegría sin eliminar la dignidad de nuestro rostro. A veces, representan un verdadero tesoro conquistado arduamente durante nuestras vidas”. Su gran carisma le ha convertido en un personaje muy popular en Brasil. En los carnavales de i999, la escuela de samba Caprichosos de Pilares, una de las más famosas de Río, le rindió un sentido homenaje. El siempre circunspecto doctor se encaramó a la cima de una inmensa carroza de ocho metros de altura vistiendo un elegante traje blanco y una impecable camisa azul celeste. El septuagenario cirujano no paró de bailar y de cantar las letras compuestas en su honor.

Cuando el desfile pasó por la céntrica avenida Marqués de Sapucaí, conocida como el Sambódromo, Pitanguy fue vitoreado por los ricos vecinos de la ciudad que frecuentan su clínica privada, situados en las gradas de la izquierda de la calle. A la derecha, en los incómodos graderíos de cemento, los menos favorecidos por la fortuna también le saludaban con fervor. Algunos habían sufrido graves quemaduras y mutilaciones, y el doctor había puesto un milagroso, y económico, remedio a su sufrimiento. Es parte de la labor más humanista de su trabajo. “Puede entrar en mi consultorio una persona con una nariz enorme, y yo no pronuncio una palabra. Lo que deseo es que me diga por qué ha venido. El ser humano tiene derecho a tolerar y a convivir con sus deformidades, no tiene la obligación de corregirlas. Después de oírle, tomo una posición. Pienso que, hoy en día, el cirujano es un psicólogo con un bisturí en la mano”.

No todo en la enfermería es estético. En i96i, un incendio devoró la carpa de un circo en la ciudad de Niteroi, cerca de Río. Cientos de espectadores fueron tratados en el centro. Más recientemente, los clientes fueron los internos de un reformatorio de menores que también fue pasto de las llamas.

Culto al cuerpo. Algunas revistas brasileñas dedican todas sus páginas al mundo de la cirugía plástica.

UNA LEYENDA. En un país obsesionado con el culto al cuerpo, el doctor se ha convertido en una leyenda. “Hay una frase que todo el mundo repite”, dice Michelle Bezerra, de 22 años, que acaba de ser operada. “Si alguien es muy feo, o si quieres insultarle, le espetas: ni tan siquiera Pitanguy puede arreglarte”. Michelle acudió a la Santa Casa para aumentar sus pechos. Cuando hablamos con ella, todavía no había visto los resultados. El doctor Saulo Souza, de 33 años, le retira con cuidado sus vendajes, pero el rostro de la joven se crispa cuando ve su cuerpo. “¡Son mucho más grandes de lo que quería!”, grita alarmada. Souza trata de tranquilizarla. “Sí, los he hecho más abundantes de lo que acordamos, pero te sientan mejor. Los vas a querer mucho así”. Muy cerca, Pitanguy asiste a la escena y cabecea con gestos de aprobación. Michelle se dispone a abandonar el centro acompañada de su hermana y de su madre. “No puedo esperar. Estoy deseando ir a la playa y enseñarlos en mi biquini”.

“Michelle es una de nuestras pacientes más típicas”, afirma Pitanguy. “No tiene nada malo, no está enferma, pero después de la intervención se siente mucho mejor”. Una amiga de la veinteañera ha pasado ocho veces por el quirófano. “Todo el mundo que conozco o se ha operado o piensa hacerlo”, asegura. “Es normal”. Río de Janeiro, una enorme ciudad habitada por seis millones de personas, tiene el récord mundial de intervenciones de cirugía plástica per cápita. Juliana Borges, que ganó en 2001 el concurso de Miss Brasil, se ha operado 19 veces.

Uno de los secretos mejor guardados por el cirujano es la lista de sus clientes (privados). Se sabe que la perfilada nariz de Gina Lollobrigida nació de su habilidad con el bisturí. También que echó una mano a la belleza natural de Sofia Loren o de la princesa Farah Diba, esposa del sah de Persia. Y se rumorea que el presidente libio, Muamar Gadafi, también se desplazó hasta la clínica de Río. Amenazado por la llegada de una incipiente calva, acudió hasta allí para probar una técnica que aseguraba el aspecto más natural al implante de cabello.

Pero entre sus muchos milagros destacan dos. El piloto austriaco Niki Lauda se presentó en su centro de la calle Doña Mariana desesperado. Lo único que quería era recuperar las ganas de vivir. Las secuelas del gravísimo accidente sufrido en una prueba automovilística en i976 eran bien visibles en todo su cuerpo. Después del exitoso trabajo, el doctor comentó: “Nadie merece ser condenado a ir por la vida exhibiendo unas deformaciones en el rostro que le perturben física y psíquicamente para el resto de sus días”.

En1981, Italia se conmovió ante la tragedia de Ivan Locci, un niño de cuatro años desfigurado por la explosión de una botella de alcohol. Sus padres pidieron socorro al cirujano y éste fue claro: tan sólo unas dolorosas operaciones podrían restituir su rostro al estado original. El niño pasó más de 20 veces por el quirófano e Ivan no tardó en volver a sonreír. “La cirugía no es ninguna magia”, explicó en esta ocasión. “Lo que yo ofrezco son técnicas de una ciencia cuyo fin es el bienestar del ser humano, que esté satisfecho con su imagen, el aumento de su autoestima”.

A sus 76 años, con cuatro hijos y cinco nietos, Pitanguy no ha dejado de admirar la belleza. En su mansión tiene colgados los cuadros que le han regalado algunos de sus pacientes. También una colección de alfombras del rey Husein de Jordania. Desde los ventanales, observa a su pies la ciudad. Muy cerca, se desparraman por las colinas lujosas mansiones. A lo lejos, las infraviviendas no dejan de crecer por los arrabales hasta que se pierde la vista. En las favelas malviven muchas de sus anónimas pacientes, jóvenes como Lourdes o Michelle, seducidas por el imparable culto al cuerpo. “Siento que tengo una deuda”, explica el doctor. “Los brasileños quieren siempre aparentar una buena imagen, sea cual sea su clase social. La cirugía plástica no debe ser un lujo al alcance tan sólo de presidentes, reyes o reinas”.

Pitanguy rompe los precios

Laura Guerrero-. El doctor Pitanguy cobra en la Santa Casa de Misericordia un 10% de la tarifa que aplica en su clínica privada. Éstas son las intervenciones más comunes que su equipo practica en la clínica popular de Río de Janeiro.

Orejas . La intervención más frecuente es la eliminación de las “orejas de soplillo”. Se realiza una incisión en la parte posterior de la oreja, remodelando el cartílago. Se utiliza anestesia local y el posoperatorio no suele ser doloroso. Precio en una clínica estética: 2.000-3.000 euros. Pitanguy cobra en la enfermería de Misericordia 450 euros.

Nariz. Se pretende crear un contorno natural y eliminar problemas respiratorios. El resultado depende de la anatomía ósea y del grosor de la piel. Se utiliza anestesia general suave y local de corta duración. Precio en una clínica estética: 3.000-4.000 euros. Pitanguy cobra en la enfermería 450 euros.

Mamas. Es más frecuente el aumento, aunque también se practica la reducción. Se colocan implantes blandos de gel de silicona detrás del músculo pectoral. Es frecuente la asimetría de los pechos mientras dure la inflamación. Precio en una clínica estética: 3.500-5.000 euros. Pitanguy no cobra en la enfermería más de 500 euros.

Muslos. Para una liposucción en la cara externa de los muslos se realizan pequeñas incisiones en la zona y se infiltra un suero frío y una sustancia vasoconstrictora. Después, una cánula absorbe la grasa. En el posoperatorio es frecuente la sensación de “acolchamiento”. Precio en una clínica : 2.700-4.000 euros.

Abdomen. La dermolipectomía consiste en eliminar la piel sobrante en barriga, muslos y nalgas. Se realiza una incisión a la altura del pubis. Es normal que aparezcan moratones o edemas en la cicatriz. Se recomienda seguir una dieta rica en líquidos. Precio en una clínica estética: 3.000-4.500 euros.

Información facilitada por Manuel Sánchez, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). www.secpre.org

Magazine Mundo.14-04-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )

 

                                                               El tamaño de los labios importa

Un ícono de la labios a los pies.
 

Es otro capítulo de la vieja novela "el tamaño sí importa".

Ahora los científicos dicen que el tamaño de los labios juega un papel importante en el atractivo sexual que una persona tiene a los ojos de los demás.

La fórmula es la clásica: mientras más grandes, mejor.

Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Louisville advierten que no hay que tomárselo muy a pecho: los modelos tamaño "buzón" no tienen el mismo encanto.

Jagger: ¿un milagro?
 

Y además, como casi todo lo que tiene que ver con el atractivo físico, hombres y mujeres no son medidos con la misma vara.

Michael Cunningham, psicólogo y autor del estudio, dijo a la BBC que los labios grandes y llenos son fórmula ganadora en las mujeres, pero no en los hombres.

Las féminas buscan una combinación de sensualidad y aspereza que se la pone difícil a la naturaleza a la hora de dotar "adecuadamente" al sexo opuesto.

Virilidad

Los labios del hombre deben comunicar la impresión de virilidad. "Al mismo tiempo, debe haber un destello de generosidad y calidez", dice Cunningham.

Según el psicólogo, los labios de mediano espesor tienen más probabilidades de reunir todas estas características.
Jolie: ¿demasiado grandes?

Ellos, en cambio, son más simples. Los caballeros los quieren "picantes": llenos, rojos y cálidos.

También los prefieren relajados. Labios fruncidos envían la clara señal de "no pise la grama" a potenciales pretendientes.

¿De dónde lo sacaron?

El equipo dirigido por el profesor Cunningham sacó sus conclusiones después de estudiar los cambios en la atracción sexual ejercida por pares de labios ajustados ligeramente.

Los investigadores encontraron que "buenos labios" pueden volver un rostro mucho más atractivo, pero no pueden hacer milagros. Si la cara es poco atractiva en general, los labios tienen poca influencia en la opinión que los demás se formarán de su dueño.

Sin embargo, pueden transmitir sensaciones muy agradables, como calidez y receptividad. E incluso ser un poco indiscretos.
Pitt: ¿sensuales y ásperos?

"Son tan expresivos, que cuando alguien se alegra genuinamente de verte, se llenan y se ponen más oscuros", dice Cunningham.

Por su parte, Roy Levin, psicólogo de la universidad de Sheffield, dice que el acto de besar está lleno de estimulación sensorial.

"En los labios hay sensores de tacto y presión que lanzan mensajes al cerebro", señaló.

De modo que se puede correr, pero no esconderse: "uno sabe de inmediato si se trata de un beso amistoso o apasionado", agregó.

En general, los especialistas encontraron que una nariz pequeña, unos ojos grandes y unos labios voluptuosos son igualmente atractivos en hombre y en mujeres.

BBC.27-02-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )

 

       La verdadera historia de Ruht García que navegó desde los cielos hasta los infiernos de la droga

 

(Redacción web-.  Por su corte altamente humano reproducimos integramnete este reportaje, desde que ha comenzado la triste odisea de Ruht Garcia, es el único que ha tratado con dignidad de persona a ésta mujer transexual, que ha navegado desde los cielos hasta los infiernos de la droga, viéndose envuelta en un delito contra la salud publica. )

La Provincia Diario de Las Palmas-. ¿ Quién es Ruth, la travestí de la silicona» ¿Cuál es su historia» ¿Cómo ha sido su deambular por los 50 años de su vida»... Precisamente sobre eso trata este reportaje.

El objetivo es reconstruir la vida de quien de la noche a la mañana, a la velocidad de un rayo, se ha visto elevada a los altares de la popularidad y casi al mismo tiempo a la miseria de un calabozo en la isla de Lanzarote.

Para situar al lector diremos antes que Pedro/Ruth Socorro García es la transexual a la que señalan como la persona que hacía las infiltraciones de silicona en los pechos, una de cuyas “beneficiarias” denunció el estado de sus mamas a un médico y éste, a su vez, a la Guardia Civil. Ésa es, desde el punto de vista judicial, la Ruth a quien el periódico LA PROVINCIA /DLP localizó en la mañana del martes pasado en una vivienda de Zárate, en la que habitaba con unos amigos y en la que hasta ese momento se escondía de la autoridad judicial, que le había citado para declarar. Una vez que su imagen se hizo pública a través de este periódico, se supo que Ruth es adicta a las drogas y que asumía su responsabilidad en los hechos denunciados con dos frases así de rotundas: “He puesto miles de inyecciones de silicona”, fue una. La otra: “Nunca engañé a nadie; jamás dije que tenía titulación de nada, ni de enfermera... Y así lo decía siempre”.

Creerla o no es cuestión de cada cual. Otra cosa es que esta mujer –“así me siento”, dice, “aunque nunca me operé porque para mí el sexo es muy importante”– tenga que pagar por los que ha sido un práctica de intrusismo en una actividad, la medicina, que evidentemente realizaba al inyectar silicona.

UNA BARCELONA DORADA

Pero haciendo historia de su vida digamos que Ruth / Pedro –“me puse así porque me gustó mucho ese nombre; corto, judío e iba con mi estilo”– digamos que Ruth ha vivido prácticamente toda su juventud en Barcelona, ciudad en la que “lo he tenido todo”, dice. “Dinero, encargada de una peletería en la calle Londres de Barcelona...”. Y es que cuando tenía 21 años decidió buscarse la vida en la Ciudad Condal en la que, tal como ella contaba hace unos días en el avión que nos trasladaba a Madrid para participar en un programa mañanero de Antena 3 TV –ver recuadro en esta misma página–, “todo me sonrió. Es que este cuerpo que tú ves hoy no tiene nada que ver con el que tenía cuando no estaba metida en la droga”.

La intención no confesada de poder dar rienda suelta, con mayor libertad que la que tenía en las Islas, a sus evidentes tendencias sexuales, originó aquel viaje. Pero de eso no habla Ruth: “Yo por esa época trabajaba en Las Palmas en una peletería que se llamaba Kanelopoulos, en la cercanía del Hotel Cristina y fue allí, en esa peletería de tanto lujo, cuando conocí a gente de Barcelona, Madrid, etc... Así que decidí marcharme para allá. ¿Con quién», con nadie. A trabajar, a ver cómo me iba”. En ese tiempo cuenta Ruth que no tenía ningún problema con las drogas, sustancias que en Barcelona probaba “muy de vez en cuando”.

En Las Palmas de Gran Canaria, Ruth dejó a sus padres y sus ocho hermanos, con los que nunca perdió el contacto. Como le iba muy bien en Barcelona, por sus conocimientos en el mundo de las pieles y su innegable estilo –mermado ahora por su mala vida–, fue introduciéndose en un mundo de lujos. Incluso alguien pensó en ella para nombrarla encargada de un taller de peletería situado en la calle Londres, en la parte alta de la ciudad.

“Allí conocí a gente muy importante, gente de la alta sociedad catalana que me respetaba y a la que yo atendía y también respetaba”. Sólo la confidencia de haber pasado tantas horas hablando le da confianza para dar nombres y apellidos de personajes de la vida social canaria –y nacional–, con los que mantuvo relaciones que iban mucho más allá de la profesionalidad: “Ahora mismo, con el problemas que tengo encima, si nombrara a esas personas les haría un daño tremendo y no sería justo porque fueron muy generosos conmigo”.

No se sabe si es producto de su imaginación cuando relata cómo en las perfumería más caras de la Ciudad Condal su tarjeta visa aguantaba sin rechistar los asaltos más cuantiosos. “Eso es cierto; durante muchos años en Barcelona lo tuve todo, todo, todo... Tenía mi negocio, porque, en definitiva, como encargada del taller de peletería siempre trabajé en él como si fuera mío. Ganaba mucho dinero y tuve un novio que me lo pagaba todo. Me tenía como una reina”.

Volviendo a Canarias, de entre sus amigas más íntimas del barrio en el que creció, en Zárate, algunas se han alejado de ella porque la droga la ha cambiado mucho. Pero los recuerdos de aquella época aún están vivos: “Si por aquí –en Zárate– hay alguien que siempre ha ayudado a todo el mundo, ésa es Ruth, que ha sido una persona muy buena”, contaba el viernes una de sus mejores amigas, casada y con hijos. La misma que le tiró por la ventana una bolsa de ropa para que la luciera Ruth en el programa de Antena 3 TV Cosas de la vida. “Ella sabe que en esta calle tiene a sus amigos de siempre y también sabe que no todo el mundo está dispuesto ahora a dejarla en su casa, porque se ha metido en muchos líos. Pero aún así, hay que decir que es una persona muy buena”.

Es la misma persona que, en unión de otra amiga, recuerda que Ruth viajaba siempre a la Isla desde Barcelona para ver a sus padres y hermanos. “Fue muy generosa con todos, quizás demasiado”, comentan con cierta ironía.

Cuando vivió en Barcelona trabajó en la confección del vestuario de espectáculos musicales tales como El mundo gay, dentro del círculo en el que se movió, pero “siempre con personas de nivel”. Si de algo está orgullosa la que alguien ha bautizado como travesti de la silicona es de contar con gente que la quiere. Por contra, si de algo está arrepentida es de haberse metido en el mundo de la droga.

Cierto es que ganó mucho dinero en Barcelona en sus diversas actividades y cierto es también que a su madre le pagó el tratamiento en una clínica privada de Las Palmas de Gran Canaria para curar una enfermedad que padecía. “Me costó un millón y pico de pesetas”, comenta orgullosa de ese gesto. Pero aún vivía en la Ciudad Condal.

Fue en 1994 cuando a Ruth se le metió en la cabeza que su madre, que estaba malita, se le moría, y entonces lo dejó todo y se vino a la capital grancanaria a cuidarla. “La cuidé a ella y a mi hermano, que tiene una parálisis”, explica. Llegó a Las Palmas de Gran Canaria con la ilusión de cuidar a su madre, que ésta mejorara y más tarde volver a Barcelona a seguir con su vida, alejada del barrio de Zárate, pero aquello se complicó mucho por varias razones.

Lo cierto es que poco a poco Ruth se vio prisionera de una situación, la enfermedad de su madre y hermano. Barcelona cada vez se alejaba más y esa falta de expectativas le sumió en una depresión que fue combatiendo con la ayuda “poco a poco” de la droga. Ésta es la versión que de los inicios en ese mundo tiene un amigo de Ruth: “Eso es sólo una parte de la verdad; ella se fue introduciendo en la droga porque se echó un novio que se metía, así que poco a poco la probó hasta que entró en picado”.

Ella sabe, así lo cuenta, que su familia, sus hermanos, sus ocho hermanos, están “rabiosos”: “Pueden aguantar todo, pero nunca me han perdonado que me haya metido en esta mierda... Pero qué voy hacer”, dice entrecerrando sus ojos verdes. “La droga, los que la venden y los que la consumen, es una cadena de la que se nutre mucha gente. Si Dios me ayudara y pudiera dejarla me volvería loca porque esto es un infierno”.

Contábamos antes que cuando regresó a Las Palmas de Gran Canaria a cuidar a su madre comenzaron sus malos rollos; “Lo perdí todo, todo. Fue entonces cuando empecé a trabajar en mis cosas de silicona, diseños de peluquería y tal... Y ahí fui sacando dinero para ir viviendo y costearme mi adicción, pero todo se complicó al morir mi madre. La depresión y la droga se hicieron más presente en mi vida”.

La depresión la llevó a momentos duros. Una vez desaparecida su madre, rota o bastante deteriorada la relación con una parte importante de su familia y prisionera de la droga, Ruth intenta quitarse la vida.

Tres veces lo ha intentado. La última vez inhalando gas butano, “pero alguien me vio a tiempo”, cuenta.

Cuando se le pregunta por qué es tan cobarde que quiere poner fin a su vida y no hace justo lo contrario, es decir, llenarse de valor y tratar de salir de la droga para que su vida cambie, ésta es su respuesta: “Hace años que no tengo nada por lo que vivir; nada. No hay un aliciente en mi existencia. ¿Qué vida me espera» ¿qué va a ser de mí sin familia, metida en la droga...» Siendo una travesti y metida en la droga... Soy la víctima más propicia para el suicidio”. Dura confesión la de Ruth, que continúa relatando cómo “la idea de poner fin a todo ronda todavía” en su cabeza.

“Estamos volando sobre Gran Canaria, mi Isla –la conversación se produce en el viaje de regreso a la isla después del programa de televisión– y te confesaré una cosa: si me veo muy atrapada en el caso de la silicona me suicido sin hacer ruido...”. Debe haber visto la expresión disgustada de mi cara porque de inmediato guiña un ojo y me dice: “tú tranquila, que yo sé cómo lo hago”.

PRESA EN UN CUERPO DE VARÓN

Dice Ruth que la vida le ha jugado una mala pasada, “una broma pesada”, porque quiso Dios ponerla en el mundo “para que comiera un plato de sopa con tenedor”. Un hombre con cuerpo de mujer, ése es el símil. “Yo me siento una mujer, pero así me he sentido siempre”.

Una de sus amigas recuerda lo guapa que era Ruth hace unos años, “tampoco tantos”, y el estilo del que siempre ha hecho gala: “Hace unos años la llevamos a una fiesta familiar y allí estuvimos todo el día; al día siguiente uno de los amigos me preguntó por Ruth, que le había gustado mucho la chica...”, relata a quien llamaremos Manuel. “Cuando me vi obligada a decirle que no era una chica, que era un travesti, el muchacho se quedó asombrado, sencillamente se había enamorado de Ruth sin saber, claro, que era lo que era”.

Tenía fama entre sus amigos de estar siempre “de punta en blanco”, de estar a la última, guapa, esbelta, limpia y en perfecto estado. Hoy aquella imagen se ha perdido en el negro túnel de la droga. “Pero la seguimos queriendo mucho”, dice una vecina que hace unos días se interesaba, una vez que saltó en LA PROVINCIA / DLP la cara de Ruth: “Mire, a mí me duele muchísimo ver a lo que ha llegado esta chica, porque para mí siempre ha sido una mujer”.

“Cuando la vi en televisión, en ese programa de Antena 3 TV”, continúa, “me bebía las lágrimas porque quienes la hemos conocido de cerca, con unas manos maravillosas para tratar la piel, para maquillarse... Y esa cara y esos ojos cansados que tiene ahora nos duele. Mire, yo sé que ha hecho lo que ha hecho, pero pongo las manos en el fuego por ella porque es incapaz de hacerle daño a nadie, pero a nadie, ¡eh!”.

En el barrio de Zárate cuentan cuando Ruth hace años se hizo cargo de cuidar a una niña de corta edad porque su madre estaba en tratamiento. “Ella la atendió como si fuera hija suya y sin una mala cara. A la chiquilla la llevaba al colegio, la tenía como un palmito y la niña la quería con locura. Ocurrió después que la madre un día vino, se la llevó y la apartó de Ruth con mala cara. Eso a esta mujer le dolió mucho, pero es que ella, como decimos nosotros, a veces de tan buena es boba”, dice esta vecina. “Por ser tan boba e ignorante se ha metido en esto de las inyecciones de silicona; estoy segura que empezó como un juego, que lo hacía sin afán de ganar dinero. Seguro que, como ella ha dicho, “para ver a la gente más guapa, más feliz”. Ruth ingresó en la cárcel de Tahíche en Lanzarote el viernes a las 3.40 de la tarde.

REINA POR CINCO DÍAS

Desde que el pasado martes saliera a la luz en LA PROVINCIA / DLP la historia de Ruth Socorro García, el travesti directamente implicado en la administración de inyecciones de aceite de silicona, la maquinaria mediática ha convertido a este grancanario en todo un personaje catódico. Y cotizado. Desde que el martes se hizo público en los medios informativos canarios que el día anterior habían sido detenidos en Lanzarote “tres personas, dos peluqueras y un travesti” por inyectar silicona en las mamas de una mujer a la que “hubo que extirparle los pechos”, Pedro/Ruth se convirtió en la presa periodística más cotizada. Los hechos habían ocurrido en esa isla y muchos pensaron que el cirujano estaba afincado en Lanzarote.

Todas las miradas se centraron pues en la denunciante, Pino, convertida también en personaje mediático. Al día siguiente, ésta ya estaba en Madrid contándole a Ana Rosa Quintana “lo que le dolían los bultos en las tetas” por unas pesetitas que nunca vienen mal; lo mismo que haría una de las peluqueras de Lanzarote, Mariló. Pero con mucho, la estrella del asunto era ya el travesti que, según se supo al mediodía de ese martes, “se desplazaba desde Gran Canaria a Lanzarote” para hacer “los arreglos”. Localizarle era el objetivo, un tarea difícil dado que si Ruth tenía dos dedos de frente, debía estar escondida.

A las 11.30 de la mañana, el primer golpe de suerte; la compañera de la redacción de este periódico en Lanzarote, Aránzazu Fernández, habla con quien firma esta crónica y aporta una dirección. “Ahí dicen que vivía este chico”, comenta Aránzazu. Con esa dirección y tras confirmar por amigos que viven en la zona Zárate, vinculados al mundo del travestismo, si conocían a un travesti que se llama Ruth, empezó nuestra investigación. La respuesta de los consultados fue “sí. Trabaja aparcando coches en el solar del Materno o San Cristóbal, frente a la Guardia Civil. Pero hace dos o tres días que no le vemos”.

Atando, pues, esos cabos, a las 12.30 salí con el redactor gráfico Juan Gregorio para “hacerle una foto a la fachada de un edificio en Zárate, donde podría vivir Ruth”. Sin más. Pero saltó la liebre; una hora después un joven del barrio nos puso en una pista falsa: “Ella para por La Isleta”, y cuando ya íbamos a ponernos rumbo a esa zona del Puerto, otro personaje, digno representante del submundo de esta ciudad, nos dio una segunda pista tan mala que nos hizo sospechar: alguien quiere que nos larguemos de Zárate, lo que quiere decir que Ruth está cerca. “Ella está en Jinámar, debajo del túnel; ahí se prostituye”. No lo creímos y le pedimos al coche que regresara a Zárate, a la calle Tenesoya Divina. Allí aparcamos.

SALTAR A LOS MEDIOS

No habían pasado 30 minutos cuando una persona amiga que charlaba con dos hombres nos hace una señal para que nos fuéramos. Esperamos hasta que se disolvió la reunión. Hizo una señal y con una voz casi imperceptible, en un susurro dijo: “Ruth está escondida en el número tal de... Yo no he dicho nada”, advirtió la fuente.

El mono lo habíamos visto ya en varios jóvenes de esa calle, con lo cual dedujimos que Ruth estaría también en ese mundo. Localizada la casa, tocamos en la puerta y sin más preguntamos a un joven extremadamente delgado que se asomó con sigilo por la ventana, si estaba Ruth: “Espera en la esquina. Bajo ahora”, dijo desde la ventana.

A la media hora estábamos frente a Ruth en una habitación destartalada. Había dado permiso para que entráramos. Convencida de que su situación era mala, que estaba siendo buscado por policías y periodistas, Ruth decidió contarnos en exclusiva “de mujer a mujer”, dijo, “la verdad, sin mentiras”. Posó cuanto quisimos, se hizo fotos con la autora de la entrevista y como la mayoría de los personajes marginales que se sienten respetados por la prensa, se entregó a la charla. “Te vamos a sacar muy guapa, mira, mira qué bien haz quedado”, le mostrábamos las fotos en el visor de la pantalla digital de la cámara fotográfica. “Lo único que te pido Marisol”, dijo Ruth, “es que quiero vender la exclusiva y con ese dinero irme a Lanzarote y entregarme al juez”.

La portada que el miércoles sacó LA PROVINCIA / DLP con la foto de Ruth contándolo todo disparó las ofertas. A las 9 de la mañana de ese día, miércoles, las llamadas de teléfono eran decenas y decenas: desde compañeros de medios canarios interesados en contactar con Ruth, pasando por productores de programas televisivos de cadenas nacionales como Día a Día, Como la vida misma, Crónicas Marcianas, otro de Tele Madrid... y publicaciones como Así son las cosas, pasando por revistas e informativos de ámbito nacional y regional. Incluso un plumilla del SCS metido a investigador de lo que no se sabe qué sucedió, cámara en mano, la persiguió en el aeropuerto de Gran Canaria, una vez fracasados sus intentos de comprar por 4 euros la exclusiva por la que, por cierto, LA PROVINCIA / DLP no pagó nada. En Antena 3 Ruth fue estrella del programa de Alicia Senovilla. Cuando la maquilladora intentó ponerla guapa Ruth dijo que de otra cosa no, pero de belleza “sé más que tú, rica”.

C. A.27-01-2003  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )

 

                        Pereira un pueblo con record maldito, el de la protitución

Adriana con sus dos hijos en la casa donde vive oculta desde que regresó a Colombia. Fue llevada a España engañada por una red de prostitución.

La periodista se desplaza hasta Pereira, un pueblo colombiano con un récord maldito: ser el máximo exportador de mujeres que acaban en burdeles en España. Adriana, explotada en León, Sevilla, Madrid..., intenta convencer a otra mujer para que no cometa su error

El Mundo. SALUD HERNÁNDEZ. Enviada especial a Pereira (Colombia)-. Adriana, foto, nunca leyó el poema de Luis Carlos González que describía a su Pereira natal como «querendona, trasnochadora y morena», ni sabía del mito que subió la cotización de sus mujeres en los burdeles. Tampoco de redes que venden y compran jóvenes, ni siquiera conocía su existencia. En su pequeño mundo, lo único diferente a la lucha diaria por llenar la olla de la familia, lo brindaban las telenovelas, en donde los sueños siempre se hacen realidad.

Regresó hace seis meses del infierno, un lugar que nunca había aparecido en la pantalla. Durante semanas tapó con alcohol y lágrimas los recuerdos. Era incapaz de relatar en voz alta las imágenes que aún le persiguen a cada instante y que le hacen llorar. El martes pasado lo hizo por salvar a una amiga, a otra pereirana escultural que ya tenía las maletas hechas para viajar a Madrid, Eldorado, junto a Japón, de las madres desesperadas de estas verdes tierras de cafetales y cañas.

Una amiga, quien, a diferencia de ella que creía que iba a España a cuidar niños, sabía que le esperaba la prostitución, eso sí, de lujo, como todo lo que hay en esos países ricos, y cobrando en dólares. A sus 20 años, es madre soltera que sólo trabaja de vez en cuando, en lo que salga, menos en ese oficio, pero esta vez estaba dispuesta a ese sacrificio que entregaría a cambio de la prosperidad de sus cuatro hijos. «Usted, Alba Patricia, ni se imagina a lo que va. Por mucho que intente pensar en lo peor o haya visto cosas terribles, ni se imagina. Yo nunca había contado esto a nadie, me da mucha vergüenza, mucha, pero hoy me decidí porque a usted la quiero mucho y no quiero que pase lo que yo pasé». Adriana hace una pausa, se seca las lágrimas con los dedos y sigue. «Vea, piense en el hombre que más le repugne, el peor que haya visto. Antes que nada le tiene que lavar esa vaina, ¿comprende?, luego tiene que convencerlo de que se coloque la goma, y el señor le pide que haga unas cosas que jamás pensó que alguien haría (una larga pausa y susurra: «¡Qué asco!»). Termina con él, 20 minutos, y usted baja, y vuelve y sube con otro igual, y así hasta 10, 15, así esté usted muy enferma, como me ocurrió a mí. Estuve una noche con 24, el día que más. Yo no los contaba, lo veía a la mañana siguiente por los cupones que dejaban. Siempre estaba borracha para olvidar». Adriana calla, mira a la amiga sin ver, ahogada en sus recuerdos.

EL PESEBRE DE ORO

Alba Patricia mantiene la mirada fija en el suelo de madera de la modesta vivienda de dos habitaciones, separadas por una cortina, en donde vive Adriana. No se atreve a levantar los ojos color miel y encontrarse con los de su compañera de miserias, cargados de tristeza. Esta periodista toma nota de la conversación, intentando escribir suave, para que ni el menor ruido las distraiga. «Yo también me creí el cuento del pesebre de oro, de los millones, que iba a dar una sorpresa a la familia, enviando plata para comprar la casita, para el mercadito, regalos para los niños por Navidad, pero vea. Arrumados en casa de unos familiares que no nos quieren, durmiendo los cuatro en un colchón en el piso (suelo), aguantando hambre, sin un peso siquiera para agua panela; todo lo que ganaba, todo, me lo quitaban. Nunca en los dos años que estuve por allá, gané una peseta, no pude mandar nada. A usted la van a hacer lo mismo; la van a engañar igual. No se vaya, por favor, no se vaya».

Adriana conserva la cara angelical de madre responsable, pero a sus 25 años tiene el organismo destrozado por las enfermedades venéreas. Vive en casa de unos parientes, con su marido de una década y sus dos hijos, en Dos Quebradas, un pueblo dormitorio a cinco minutos en coche de Pereira.

Alba Patricia, una muchacha muy atractiva, con cuerpo de reina de belleza, tiene alquilada una habitación en una casucha en un barrio de Pereira donde hace años una avalancha de barro se tragó unas manzanas, y en otras ocasiones fue el río Ortún el que arrasó con varias casas. Una cama y unos ganchos a modo de percheros, para ella y los cuatro niños, el último de siete meses. Paga el equivalente a 25 euros mensuales y tiene dos recibos atrasados porque no hay manera de encontrar trabajo con la crisis actual. España y la prostitución, de la que todo lo desconoce, son su única oportunidad, o eso pensaba, el camino/huida que siguen cada año cientos de pereiranas desesperadas como ella.

Los detectives de Interpol de Bogotá, responsables de combatir la trata de blancas, calculan que hay cerca de 50.000 colombianas dedicadas a vender su cuerpo en el exterior. Más de la mitad parten de Pereira y sus alrededores, núcleo del llamado Eje Cafetero, en el centro de Colombia, lugar de mujeres sensuales y eterna primavera caliente.

Según la Organización Mundial de las Migraciones, cada día 10 mujeres y niñas colombianas son objeto de trata. Se estima que en España (la policía contabilizó en 2000 hasta 4.761 prostitutas colombianas) habría hoy unas 8.000, de las que algo más de la mitad serían pereiranas. España es, según las mismas fuentes, el segundo importador de prostitutas colombianas, sólo por detrás de Japón. Estas mujeres ocupan el primer lugar, por nacionalidades, entre las que se dedican a la prostitución en nuestro país.

Desde su nacimiento en 1863, Pereira ha sido un cruce de caminos, un puerto terrestre, ciudad sin puertas. A ella llegaron los primeros liberales radicales, que no cabían en otras regiones conservadoras, y muchos hombres solos, colonos en busca de futuro.La historia y la tradición fueron tejiendo el mito de sus mujeres, que se regó por toda la nación, hasta hacerlo casi real. «Las pereiranas son sordas», dice el chiste fácil que todos repiten.«Cuando les piden que se sienten, se acuestan».

LAS MAS BELLAS

«Son tan exuberantes como la naturaleza de esa tierra bendita, en donde los patios encierran selvas tropicales. Son abiertas, sensuales, cariñosas, con un hablar envolvente», comenta Alfredo González, un guinista que ha recorrido los cafetales.

También contribuyó una especie de Corín Tellado local en versión porno, un tal Hernán Hoyos. Todas las putas de sus historias baratas son de Pereira. Tanta es la fama, que a una telenovela sobre mujeres de vida alegre la titularon Las pereiranas, si bien la presión de las autoridades locales obligó a cambiarlo cuando ya llevaba un tiempo en el aire.

El historiador Víctor Zuloaga, autor del libro Génesis de un mito. La Pereirana, piensa que la culpable del estigma es la ciudad vecina y rival, Manizales, estancada en el pasado y prisionera de su rígida moral. «La manizaleña era una sociedad muy homogénea, blanca, conservadora, muy católica. Por eso a Pereira, a sólo una hora de distancia por carretera hoy día, llegaron los negros, los indígenas, gentes de todas partes del país que no se sentían rechazados. Esa apertura la asimilaron las mujeres».

«Además», prosigue, «de esa mezcla de razas nacieron féminas muy bellas que hoy pueblan los clubes y prostíbulos de nuestro país. Lo que no dicen es que ésta es tierra de mujeres berracas, que nunca se echan atrás. Lo de la prostitución es una minoría».

En esa minoría nunca pensó estar Adriana. Mujer de familia, su única obsesión era ayudar a su marido a sacar adelante a sus retoños. Y pensó lograrlo cuidando niños en España.

La primera vez que le permitieron llamar a su casa, estaba completamente borracha, la única forma de soportar el trabajo y el aislamiento. Habló con su marido. Le contó lo que hacía, los hombres que pasaban cada día por su cama. Nunca se lo ha perdonado y cuando discuten, él saca a relucir el rosario de clientes.

«Vea, Alba. Las colombianas de allá que conocían el oficio me decían que, por terrible que sea la prostitución en Colombia, nunca es tan degradante y aberrante como en España».

Con Adriana siguieron todos los pasos del manual de las redes que operan en Pereira. Ella pertenece al 30% que viaja con la promesa de un trabajo decente; el resto son prostitutas que buscan mejores ingresos.

CLUB PARAÍSO

«Una mujer se sentó un día junto a mí en un banco de la calle. Me dijo que no sufriera por mi familia, que ella sabía cómo ayudarnos, que yo era muy bonita y que me podía conseguir trabajo en una casa en España». Todos los trámites corrían por cuenta de ellos, y Adriana no debía comentarlos con nadie, ni siquiera con su marido, al que daría una gran sorpresa. Su contacto, como siempre ocurre, era una señora elegante, cubierta de oros que se desplazaba en buenos coches, y que la solía citar en uno de los dos complejos comerciales del centro de Pereira, frecuentados, además, por los ojeadores de las redes.

En un mes le sacaron el pasaporte y el día anterior al viaje le entregaron un billete de avión y los papeles. Tres días antes de la partida, se arrepintió pero ya no había nada que hacer.«Esto no tiene reversa. Sabemos dónde vive su familia. Usted verá».

Llegó a Madrid, vía Frankfurt, una noche de noviembre. Del aeropuerto al AVE y de Sevilla al club El paraíso, y a trabajar nada más llegar. «Mi primer cliente era un camionero gordo; sudaba, olía feo y tenía unos dientes sucios. Me pidió un beso pero no se lo podía dar. Yo no hacía sino llorar». Cuando descubrió el whisky y su capacidad de olvido, dejó de oler y sentir.

Una vez se escapó con una compañera, ayudadas por un cliente, pero a ella la cogieron en Alicante. «Yo llevaba un móvil y ellos me llamaron y amenazaron con matar a mis hijos». Regresó con más miedo y angustia. «Me pegaron muy duro, quedé muy aporreada. Pasé por clubes en León, Ponferrada, Madrid y regresé al de Sevilla, hasta que me volví a escapar y esa vez pude llegar a un convento. Unas monjas me ayudaron mucho y me dieron para el pasaje de vuelta. Salí de una pesadilla para meterme en otra. En Pereira encontré de nuevo a la mujer que me llevó. Me estuvo amenazando y me tuve que ir un tiempo de la ciudad. Me da mucho miedo, aquí en Colombia lo matan a uno por nada. Imagínese la presión que uno mantiene con esas amenazas, que le hagan algo a la niña, al marido, a mí», guarda silencio un buen rato y se le pierde la mirada.

«Me han destrozado la vida, estoy amargada, me cambiaron. No tengo ganas de reírme, de nada. El marido no me entiende, yo le digo, mire, que estoy enferma. Me dieron un tratamiento pero no tuve con qué pagarlo, nosotros somos muy pobres. No puedo estar con él, íntimamente, ya sabe; no comprende lo que me traumatiza.La niña me dijo hace unos días que no me perdonará jamás que los abandonara. Imagine, sólo ocho años y dice que nunca me perdonará».

Su vida la escupe a borbotones. «Nosotros éramos felices. Así fuera que nos fuésemos a sentar a un parque, pero estábamos contentos. Pero ya no me provoca nada. Aquella vida la aguanta una con los tragos, en una borrachera permanente. Me levantaba y tomaba lo primero. Tenía una amiga que era más alcohólica que yo. Me daba cuando yo no tenía. Me vendían el whisky en el club, yo no podía salir para nada. En Colombia, cuando volví, tomaba aguardiente a escondidas. Me duró bastante la tomadera. Al poco de llegar, a mí no me importaba ni el marido ni mis hijos, si se bañaban o me bañaban. Me llamaba mi mamá y me decía, ¿está borracha?, ¿está tomando?». El infierno parecía interminable, hasta que un día la atormentada Adriana cogió fuerzas para seguir viviendo.«Un día la niña llamó a mi mamá toda asustada y decidí dejarlo. Yo le pido a mi Dios que me deje olvidar aquellos dos años, pero nada, siempre vuelven los recuerdos».

Ha vuelto a callar. Se le escurren unas lágrimas y esta vez mira fijamente a su amiga, casi suplicándole. «Diga, Alba Patricia, ¿qué va a hacer?, ¿qué piensa con lo que le he dicho?».

Y Alba, al fin, contesta. «No me voy. De verdad, me quedo si ustedes me apoyan. Me da mucho miedo. No quiero abandonar a mis hijos, vivir lo mismo que usted. No sabía que fuese así, nadie me dijo nunca. Mañana le digo a la señora ésa que me viene a buscar, que me quedo, que ya no viajo. Que ella no me debe nada a mí ni yo a ella. Aún no ha gastado plata conmigo, no le importará», asegura con firmeza.

Por la noche, cuando habla por teléfono con la señora, ésta intuye algo. «La veo que pierde entusiasmo, Alba Patricia, como que algo ha estado pensando», le dice. «No me irá a dejar metida con la gastadera de plata que llevo. Ni lo piense. Mañana a las 11».

Suena a amenaza. Alba está asustada. Se ha convencido de que no tiene escapatoria y no logramos que lo medite. Tres minutos antes de la hora fijada, Alba Patricia camina hacia el lugar convenido. Va muy inquieta; ha tenido un mal presentimiento y apenas ha pegado ojo en toda la noche, la última en Pereira. Adriana le sigue a distancia, también con el alma encogida.

SECUESTRADA

Desde una lujosa camioneta de ventanas oscuras, alguien grita su nombre. Se abre una puerta y, rápidamente, un brazo le agarra y la mete dentro. En un segundo desaparece a toda velocidad calle abajo.

Desesperadas, Adriana y la periodista que escribe corremos hacia el cuartel de la policía judicial, para buscar al oficial experto en trata de blancas. Pone en marcha un fuerte operativo para encontrarla. Sólo han pasado 10 minutos pero a la camioneta y a Alba se las ha tragado la tierra.

Alba Patricia acabará en España de todas formas. La red la esconderá unos días, hasta convencerla de la inutilidad y de las consecuencias nefastas para su familia de su resistencia. Quizás antes de la Navidad ya esté en un burdel español.

Tendrá que tragar, como hizo Adriana en su día. Irá con documentos falsos, bajo otra identidad. Le robarán a su bebé, al que podrán vender para adopción. Si tiene suerte, dentro de cuatro o cinco años habrá pagado su deuda, si es que alguna vez la cancela. Cuando regrese será una mujer acabada, alcohólica, amargada, sin hijos, repartidos quién sabe por dónde.

Su amiga no puede dejar de llorar. «Ella sabe lo que va a sufrir, las cosas que le van a hacer, la vida que llevará. Ahora estará llorando, angustiada, qué pesar. Mi Dios no permita que viva lo que yo».


EL PEOR DESTINO ES JAPÓN

Cuando las redes de prostitución fijaron sus ojos en Colombia, mandaban a sus nacionales a buscar carne fresca en ciudades como Pereira, cuna de mujeres bellas. El conflicto armado que vive el país, agudizado en los últimos años, complicó la presencia de los extranjeros de ojos rasgados o monos (rubios) que no podían pasar desapercibidos en una nación sin turismo.

Comenzaron entonces a contratar colombianos y a obligar a las propias mujeres a las que prostituían, a enganchar nuevas jóvenes para pagar más rápido la deuda contraída. Las mismas mujeres que han sufrido la pesadilla, no tienen inconveniente en llevar a vecinas, primas o amigas animadas por un sentimiento de rencor hacia una sociedad que nada hizo por ellas o que, incluso, las vendió. Por esa razón, las zonas de las que proceden son casi siempre las mismas.

Los lugares preferidos para captarlas son centros comerciales, parques o cafeterías de barrios pobres, anuncios en prensa o, el más insólito, mediante brujas que auguran un futuro de éxito y dinero en el exterior. Como a Alba Patricia, les toman fotos en ropa interior cuando las han convencido de un futuro de modelo, o por la calle, antes de abordarlas. El álbum va a parar a las redes, quienes a su vez las envían al exterior. Quienes pasan la prueba, acaban en España, Holanda o Japón, el peor destino para una prostituta.

Las perversiones sexuales de los nipones son difícilmente superadas por los clientes de otras latitudes. Les llegan a obligar a hacer el amor con sus mascotas o sobre escenarios ante una nutrida audiencia. Y cuando al cabo de tres o cuatro años la mafia considera que ya no pueden sacarle el rendimiento inicial, las envían a otros países.

Comienzan entonces un peregrinaje que suele iniciarse en Ámsterdam y concluir en un local de mala muerte de Barcelona.

C. A.19-12-2002  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )

 

  Parinya Charoenphol, la boxeadora tailandesa que ganó su reasignación en el ring

  

Del boxeo a seductora modelo Modelo de pasarela, disfruta de la fama en un país donde los transexuales son heroínas y sus historias se llevan a la gran pantalla

El Campeón de boxeo de Tailandia Parinya Charoenphol se ganó su cambio de sexo a base de golpes en el «ring». Ahora, convertida en mujer y modelo de pasarela, disfruta de la fama en un país donde los transexuales son heroínas y sus historias se llevan a la gran pantalla
Ahora que por fin es toda una mujer, Parinya Charoenphol lo admite abiertamente con una sonrisa: «Cuando saltaba al cuadrilátero, los oponentes más atractivos lograban desconcentrarme». Ella, estrella de televisión, modelo y cantante, era hasta hace poco tiempo él: campeón de boxeo, peso ligero del deporte rey de Tailandia y hombre récord con 45 victorias -20 de ellas por KO- y sólo cinco derrotas.

La transformación de Parinya y su posterior viaje al estrellato sólo podrían entenderse en este paraíso del cambio de sexo en el que se ha convertido el antiguo reino de Siam. Tailandia es cada año la sede del concurso de Miss Universo para transexuales, tiene los mejores cirujanos del mundo en operaciones de cambio de sexo y ha creado una sociedad en la que las katoeys, como se conoce a los travestís, copan el protagonismo en programas de televisión, películas de cine y bailes de cabaré repartidos por todo el país.

Parinya Charoenphol nació en 1982 en la pobre Tailandia rural, cerca de la norteña ciudad de Chiang Mai. Desde niño deambuló con su familia de provincia en provincia en busca del cazo con arroz diario y, durante un año, llegó a vivir una vida absolutamente tranquila como monaguillo en un monasterio budista. «Aquello no era lo mío. Siempre me sentí niña, chica, mujer», asegura ahora mientras se fotografía junto al cartel de la película que narrará su vida y que comenzó a filmarse el pasado mes de julio con el título de Beautiful boxer. «Pelea como un hombre para convertirse en una mujer», dice el mensaje promocional, resumiendo las desventuras de esta joven de 20 años.

Parinya lanzó su primer gancho a los 11 años, cuando varios chicos de su edad se burlaron de su feminidad para terminar pagando la osadía con varios moratones. El entonces escuálido adolescente pensó que quizás fuera así, a golpes, como podría lograr su objetivo de convertirse algún día en una mujer.

 

EL CAMPEON de boxeo de Tailandia Parinya Charoenphol se ganó su cambio de sexo a base de golpes en el «ring».

Antes de la transición

El boxeo tailandés, o Muay Thay, es, en aquel país, lo que el fútbol en España, el deporte nacional. Miles de chavales ven en el cuadrilátero la única esperanza de salir de la miseria y hacer carrera en uno de los deportes más violentos del mundo (la disciplina tailandesa incluye rodillazos, codazos y golpes ilegales en el boxeo occidental). «Sólo como profesional del boxeo podía lograr el dinero para operarme. Lo pasé muy mal porque al hacerme más fuerte, y con cada victoria, me sentía más hombre y veía mi sueño alejarse un poco más», explica la conocida como boxeadora perfumada o Rocky de Tailandia.

Tras años de duro entrenamiento y peleas en pequeños tugurios de provincia, Parinya logró con apenas 16 años el objetivo de llegar a la capital, Bangkok, y comenzar a luchar con los mejores. No le hizo falta lanzar ningún directo al mentón para ganarse la atención del público y convertirse en el gran acontecimiento nacional.

Las fotografías de su aparición en el ring con los labios pintados y una gruesa capa de maquillaje coparon las portadas de todos los periódicos el día de su estreno. Su progresiva transformación se aceleró con cada victoria: una melena más larga, pantalones cortos cada vez más ajustados, sujetador, perfume de mujer y, finalmente, una sonada negativa a desnudarse durante la tradicional ceremonia en la que los contendientes se pesan antes de los combates.«En aquella ocasión se marchó llorando porque no quería que le vieran desnudo. Fue un escándalo porque se trataba del momento en que los boxeadores deben mostrarse como machos antes de la pelea», explica el director de Beautiful boxer y biógrafo de Parinya, Ekachai Uekrongtham.

Perder con aquel púgil vestido de mujer y con maneras afeminadas se convirtió en una humillación para el resto de boxeadores.La posibilidad de ser enviados a la lona ante las cámaras de televisión les aterraba y Parinya se aprovechó de ello haciendo precisamente eso, tumbarlos a todos, uno a uno, para reafirmar su condición. Peleando en la categoría de los 59 kilogramos y con 1,72 metros de altura, el Rocky tailandés ganó 18 de sus siguientes 22 peleas por fuera de combate, incluida una histórica victoria sobre el campeón danés Dennis Datrat en 1998. «Cuando empezaba la pelea no podía permitirme ser tímida o dejarles acercarse demasiado a mí. Era peligroso. Por eso siempre empleé la cabeza más que la fuerza», asegura Parinya al hablar de su táctica durante los combates.

D. Preecha Tiewtranon

MANOS PEQUEÑAS

Tailandia es el país con más población transexual del mundo y también el lugar donde se llevan a cabo más operaciones de cambio de sexo. Aunque las autoridades locales carecen de datos fiables, los cálculos más conservadores apuntan a que existe un mínimo de 10.000 transexuales viviendo sólo en la capital, Bangkok, y que se realizan más de 1.500 operaciones de cambio de sexo al año (implantación de pechos y cambio de órganos genitales, sobre todo).

La calidad de las intervenciones y su bajo coste han atraído, además, a miles de extranjeros de todo el mundo, que llegan a Tailandia con la maquinilla de afeitar en la maleta y se marchan ajustándose la falda. Uno de los magos del cambio del sexo es el doctor Preecha Tiewtranon, con más de 1.500 intervenciones en sus 25 años de carrera.

«Los tailandeses suelen tener unas manos pequeñas y delicadas, ideales para este tipo de operaciones», asegura Tiewtranon, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica de Tailandia. Los mejores expertos en cirugía estética están considerados escultores del cuerpo y son, con diferencia, los mejor pagados del país.

El físico medio del varón tailandés -sin vello, delgado, con una voz no demasiado grave y rasgos poco masculinos- hace mucho más fácil la transformación y ha creado en muchos transexuales una duda existencial. «Cuando he tenido un novio, nunca me he atrevido a contarle que una vez fui hombre. Para ellos es imposible saberlo, pero seguramente se lo tomarían mal», comenta Gokgorn, que trabaja como bailarina en un cabaré de la ciudad de Pattaya y sale desde hace dos años con un empresario británico de mediana edad.

Algunos operadores turísticos extranjeros han comenzado a aconsejar a sus clientes que «presten especial atención antes de elegir pareja» durante su estancia en Tailandia. Otros, en cambio, son menos delicados y ofrecen la posibilidad de acudir a espectáculos y bares de transexuales como uno de los grandes atractivos de ciudades como Bangkok, Pattaya, Phuket y Samui.

Lo cierto es que, incluso para los tailandeses, resulta en ocasiones muy difícil diferenciar entre una mujer transexual y otra que no lo es. Kesaraporn Duangsawan ganó hace dos años el concurso de belleza regional de la provincia tailandesa de Ratchaburi. Cuando ya se marchaba encantada con el premio, la policía la detuvo para interrogarla. El resto de concursantes había denunciado que la joven de 22 años «no era lo que parecía». Kesaraporn era transexual y el jurado la despojó de su recién ganada corona, a la vez que le recomendaba que buscara su gran oportunidad en el concurso de Miss Universo para transexuales que se celebra cada año en la bonita ciudad costera de Pattaya.

La película tailandesa Mujeres de acero, que el pasado año arrasó en las taquillas de toda Asia y que próximamente se estrenará en España, cuenta la historia real del equipo de voleibol femenino que ganó el título nacional en 1996. Todas sus miembros eran katoeys procedentes de familias pobres que «combatieron los prejuicios y las dificultades para llegar al triunfo». Las representantes de la provincia de Lampang también se quedaron sin título tras las quejas del resto de los equipos femeninos.

Las protagonistas de la historia se convirtieron, al igual que Parinya, en estrellas. Dos de ellas representan en la película sus papeles en la vida real. Cuentos con final feliz como el que narra Mujeres de acero han servido para que los transexuales tailandeses tengan un reconocimiento que no podrían ni soñar en Occidente, aunque su posición en la sociedad sigue siendo marginal.

Los transexuales tailandeses no están reconocidos legalmente, siguen siendo hombres en sus carnés de identidad, casi siempre tienen que emigrar a las ciudades para eludir la discriminación rural y no pueden casarse. El doctor Preecha Tiewtranon lleva años luchando por el reconocimiento de sus pacientes y asegura que en Tailandia hay cientos de transexuales viviendo como esposas clandestinas sin que sus maridos sepan que una vez fueron hombres.

Varios casos reales fueron descritos en el reciente congreso sobre la especialidad que se celebró en Bangkok. El Gobierno tailandés, teniendo en cuenta a la población budista más conservadora, ha empezado a incomodarse con la imagen de «excesiva tolerancia» hacia los transexuales. Las autoridades cerraron hace dos años una revista dedicada al público travestido y están tratando de limitar las apariciones televisivas de las katoeys en programas de máxima audiencia por temor a la «negativa influencia» que ejercen sobre la juventud. «Tenemos chicos de 12 años que están tomando muchas hormonas femeninas porque quieren ser como ellas, aunque en realidad no tienen ninguna necesidad psicológica o biológica de convertirse en mujeres», han advertido varios cirujanos.

La prostitución sigue siendo la única salida para esa mayoría de jóvenes transexuales que no consigue llegar al ansiado estrellato. En algunas zonas de alterne, su número supera ya al de las mujeres sin cambio de sexo. Las katoeys buscan el reconocimiento final y la mejora de sus oportunidades con una operación -extirpación del pene y creación de una vagina- que a menudo se realiza en clínicas paupérrimas. Las muertes o las secuelas físicas irreparables han llevado a la policía a perseguir a los empresarios de centros ilegales.

MUSA DE DIRECTORES

Los triunfos de Parinya le sirvieron para reunir el dinero suficiente y acudir a uno de los mejores médicos en 1999. Sus manos fuertes y castigadas ofrecen ahora una de las pocas pistas sobre su pasado como el boxeador Nong Toom. «Puedo decir con toda confianza que soy una mujer», asegura con renovada decisión. Al menos cuatro directores de cine habían intentado llevar su vida a la pantalla antes, pero fue el joven cineasta Ekkachai el que finalmente la convenció.

«La gente compara la historia con una especie de Rocky a la tailandesa», asegura el realizador. Los carteles de presentación de la película están en todas las grandes ciudades y la productora tailandesa GMM Grammy, jefe del proyecto, se vio sorprendida por los miles de candidatos y candidatas que se presentaron a los castings para representar a su ídolo en la pantalla. «Parinya no puede interpretarse a sí misma porque ahora es una mujer y no podría actuar en la parte de su vida en la que fue un hombre. Le hemos reservado un papel de extra», explica el director.

Los productores aseguran que la película será un éxito internacional y que grandes multinacionales como Miramax o Warner Brothers ya se han interesado en distribuir Beautiful boxer en el mercado estadounidense. Parinya ha comenzado a desfilar en pasarelas, actúa en series de televisión y la noche antes de entrevistarse con CRONICA fue la estrella en uno de los programas de mayor audiencia en Tailandia. Incluso puede que saque un disco al mercado, a pesar de que cantar no parece su fuerte, precisamente.

El próximo año, en la gran pantalla, los tailandeses conocerán la verdad de cómo Parinya llegó a la cima del éxito en Beautiful boxer. Ella, sin embargo, no se termina de identificar con ninguna de las dos historias. «Lo único que echo de menos», dice con aires de estrella, «es boxear en el cuadrilátero».

OPERACIONES DESDE 700 EUROS

Tailandia ha sido durante años el principal destino del turismo sexual en Asia. En los últimos años, sin embargo, no sólo los bares de alterne y los espectáculos eróticos han sido un negocio. Miles de personas de todo el mundo han comenzado a elegir Tailandia como el destino para cambiar de sexo.

El objetivo es pasar el control de pasaportes como un hombre y marcharse convertido en una mujer. Los cirujanos tailandeses ofrecen las mejores técnicas a un precio sin competencia en el mundo, en ocasiones 10 veces más barato que en Occidente. El éxito ha sido tan grande que las autoridades sanitarias de uno de los principales destinos turísticos del país, la isla sureña de Phuket, han comenzado a promocionar la región con la oferta de paquetes turísticos que incluyen sol, playa y cambio de sexo.

Aunque Tailandia es el país con más transexuales del mundo, la mayoría de los pacientes de cirujanos como el prestigioso Preecha Tiewtranon, de la Universidad Chulalongkorn, son extranjeros. Los precios por una operación oscilan desde los 5.000 euros de las mejores clínicas hasta apenas 700 euros, dinero suficiente para ser intervenido en la ciudad costera de Pattaya.

Los médicos se están haciendo millonarios aprovechando, entre otras cosas, la menor tolerancia de otros países asiáticos con los transexuales. En Japón, por ejemplo, el cambio de sexo es ilegal. En Malasia pueden ser azotados e incluso encarcelados.

Pero también han surgido en Tailandia cientos de supuestos cirujanos que ofrecen gangas que a menudo terminan saliendo caras. La policía ha detectado clínicas donde la implantación de pechos se hacía utilizando preservativos llenos de agua en lugar de bolsas de silicona. Las autoridades están tomando cartas en el asunto para evitar que se degrade esta fuente de divisas.

                                

Reportaje Diario el Mundo- Material fotográfico del mismo y fotos de archivo rescatadas por esta web en Internet, así como los links.

C. A.02-09-2002  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  

 

                        “Discriminación laboral en varones homosexuales seropositivos.” 

  

 

INTRODUCCIÓN 

            El rechazo a lo diferente es una práctica que desde tiempos remotos se realiza, aún en contra de la dignidad y el respeto humanos. Las manifestaciones sexuales diferentes a la ortodoxia sexual han sido atacados duramente. No voy a referirme al término heterosexualidad porque el sufijo griego hetero significa diferente, diverso, plural, y en el contexto de la sexualidad, significa totalmente lo contrario. Para referirme a este concepto utilizaré el término sociológico acuñado por Guasch (2000)[1] ortodoxia sexual.

            Manifestaciones como el amor y deseo erótico entre hombres, llamado homosexualidad; entre mujeres, lesbianismo y manifestaciones de identidad social diferente a los genitales, transexualidad; han causado innumerables muestras de discriminación y homo, lesbo y transfobia en la sociedad.  En estas páginas se hará un análisis sobre las bases de la discriminación laboral presentes en la homofobia, definida como el rechazo, miedo y aversión a los homosexuales. Y a la vez se discutirá sobre la situación de los varones homosexuales portadores del virus de inmuno deficiencia humana (VIH), quienes sufren además del estigma social de seropositivos.           

 

HOMOSEXUALIDAD ¿IGUALDAD Y DERECHO DEL TRABAJO? 

            Primeramente haremos mención de los aspectos jurídicos y normativos, que para muchos son considerados un logro a los derechos humanos, pero que sin embargo, triste y lamentablemente, no se cumplen en los hechos; y después, describiremos como la realidad de todos los días es otra, haciendo mención de los factores que intervienen en la discriminación hacia los seropositivos homosexuales. 

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en el artículo 21 titulado No discriminación, prohíbe toda discriminación por razón de sexo, raza, color, convicciones políticas, discapacidad, edad u orientación sexual[2], además esta carta de derechos manifiesta en el artículo 15 libertad profesional y derecho a trabajar, elegida y aceptada libremente. También ofrece protección de datos de carácter personal en el artículo 8 y ante todo se declara en el artículo 1 la dignidad humana es inviolable, será respetada y protegida. 

Estos derechos no pasan de ser una mera declaración  de intenciones, puesto que el incumplimiento carece de eficacia fáctica. En este punto surge la pregunta ¿Quiénes promueven la homofobia y la discriminación por estado serológico?: El gobierno, la iglesia y los medios de comunicación. 

 

EL GOBIERNO 

            Pérez Cánavas, citado por Morales Ortega (1999)[3] denuncia dos casos de atentado contra la intimidad con respecto a la identidad, manifestación y prácticas sexuales. El primero ocurrido a un grupo de 365 profesores de centros educativos del Gobierno de Navarra que tuvieron que contestar en un examen cuestiones sobre sus inclinaciones sexuales, su estado de salud y sus creencias religiosas. Tal cuestionario era para dotar una provisión de plazas de funcionarios y la justificación del Gobierno Navarro era que con esas preguntas no sólo se valoraban las capacidades del candidato para la realización de funciones en el puesto de trabajo, sino que también se detectaba si padecía alguna enfermedad que impidiesen la realización de sus funciones.

            El siguiente caso es el cuestionario que se presentó a los policías locales de Silla (Valencia) en el que se preguntaba para que respondieran con verdadero o falso a cuestiones tales como: “Me siento atraído por personas de mi mismo sexo”, “hay algo irregular en mis órganos sexuales”, “nunca me he entregado a prácticas sexuales fuera de lo común”. 

LA IGLESIA CATÓLICA 

El Vaticano da a conocer un artículo titulado “La homosexualidad y la verdad del evangelio. Hacia una transformación eficaz”. En el cual invita a las personas homosexuales a dejar el estado de vida que llevan, dejándose transformar por Cristo, ayudándose de pastores de la iglesia y de organizaciones promotoras de cambios legislativos que pongan en peligro a la familia y pretendan que las uniones de homosexuales tengan el mismo estatus que la heterosexual.[4] 

            En Tapachula, Chiapas en los Estados Unidos Mexicanos, el obispo de Tapachula, Felipe Arizmendi en su homilía dominical critica: “aquellos que utilizan los medios para defender la homosexualidad, la pornografía, el lenguaje vulgar, la infidelidad matrimonial y la falta de respeto a las autoridades.”[5]

 

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN 

            Salvo algunas raras excepciones los medios de comunicación, como los programas de televisión que representan la figura de un homosexual, casi siempre aparece como blanco de burla, sarcasmo y desprecio hacia esa condición, exagerando sus movimientos, su lenguaje y su vestuario, estigmatizando de forma negativa a los homosexuales e incrementando su discriminación, lo cual induce a pensar que el homosexual puede o debe ser objeto de agresión. 

RESPUESTA DE LOS COLECTIVOS DE GAYS, LESBIANAS, BISEXUALES Y TRANSEXUALES. 

            El 1º de mayo, día del trabajo, tuve la oportunidad de presenciar la manifestación en Donostia- San Sebastián en la cual el colectivo EHGAM hizo presencia haciendo las siguientes denuncias y demandas:

*Reforma del Estatuto de l@s Trabajador@s. 

* Prohibición de la obligatoriedad de los análisis de vih y anonimato de los seropositivos. 

* Política activa contra las agresiones físicas y morales a los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales y fomento de un clima positivo.

* Llamamiento al colectivo de GLBT (gays, lesbianas, bisexuales y transexuales)  a salir del “armario laboral” y luchen contra la lesbofobia y homofobia de sus centros de trabajo.

* Implicación activa del colectivo  en los sindicatos, en los convenios laborables. 

*Reconocimiento explícito de los beneficios por matrimonio a las parejas del mismo sexo: días de permiso por inicio de convivencia, enfermedad de la pareja, etc. 

La demanda principal del Colectivo de Gays, lesbianas, bisexuales y transexuales EHGAN por sus siglas en vasco fue el siguiente: 

Exigimos: la NO DISCRIMINACIÓN en el puesto de trabajo por razón de opción sexual.”      

LA HOMOSEXUALIDAD EN LAS RELACIONES LABORALES 

            Según Morales Ortega la homosexualidad es una condición innata o inherente al individuo que condiciona su desarrollo como ser humano, y cuyo desconocimiento supone menospreciar su dignidad.[6] Bajo esta perspectiva cualquier trato peyorativo o que marque la diferencia a la homosexualidad del trabajador es inconstitucional. 

Sin embargo la percepción social y empresarial es que el/la trabajador@ provoca una situación intolerable por culpa de su orientación sexual, ya que la homosexualidad perjudica la imagen de la empresa, en otras palabras atenta contra el prestigio y la reputación de la empresa.  

Esto es reflejo del desprecio y rechazo de la homosexualidad basado en una serie de dicotomías permitido/ no permitido, natural/ contra natura, sano/ enfermo, virtuoso/ vicioso; las cuales están presentes en el imaginario colectivo.

Otra representación colectiva que genera el mito, que es una serie de creencias basadas en referencias lingüísticas, narraciones con finalidad explicativa, pero no libre de estereotipos y valoraciones.  La idea colectiva a la que nos referimos es la que Butler[7] menciona en alusión a la homoserxualidad como palabra contagiosa. Donde al decir públicamente “Soy homosexual” significa “Te deseo sexualmente”, causando miedo, fobia y rechazo. Además, en el imaginario colectivo la condición homosexual es de naturaleza contagiosa. La homosexualidad se puede contagiar como el sida. Este es el miedo latente que fundamenta el rechazo hacia la figura del homosexual, a contraer el sida, a contraer la homosexualidad, como si ambas fueran enfermedades que se contagian con la socialización. 

Por lo tanto, si la homosexualidad no es aceptada socialmente, los homosexuales se convierten en sujetos disfuncionales en las empresas, cuyo fin último es la puesta en el mercado de sus productos y servicios, no la reivindicación de los derechos humanos o el respeto de l@s trabajador@s de la empresa; ya sean mujeres, homosexuales, seropositiv@s, discapacitados, etc. 

Un problema presente en la discriminación laboral de l@s homosexuales es la confusión entre los ámbitos público/ privado. Para Mc Kinnon [8] se permite la homosexualidad en el ambiente privado, mientras nadie tome conciencia de ello, nunca en la esfera pública ya que al ser mal vista es relegada a la clandestinidad y la marginación. Sin embargo el lema feminista “Hacer público lo privado” como la condición homosexual es una aportación hacia la una situación de equidad de derechos y de manifestaciones sexuales. Ya que la sexualidad no es privada, sino tiene una serie de contenidos sociales presentes en la cotidianidad y la esfera pública. 

Según la ortodoxia sexual la homosexualidad es una subversión al orden moral, una ofensa y una desviación de las buenas costumbres que trasciende al prestigio de la empresa y causa disgusto e incomodidad entre los compañeros de trabajo forzados al roce con el desprestigiado compañero. Sin embargo, la condición de homosexual no legitima su rechazo y sus concretos actos de interés para la empresa serán los únicos que podrán ser tomados en cuenta como posibles incumplimientos sancionables.   

EL VIH/ SIDA Y LA RELACIÓN DE TRABAJO 

El seropositivo es la persona que ha desarrollado anticuerpos contra el virus después de varias semanas o meses de contagio. No presenta síntomas de enfermedad, es un portador asintomático y gracias a las terapias antiretrovirales su estado pasa de ser mortal a crónico.

El Tribunal Constitucional ha declarado que padecer una enfermedad como el SIDa es un hecho que cae dentro del ámbito de la intimidad de las personas (SCT 20/1992), por lo que debe estar sustraído a injerencias extrañas. Por lo que la realización de la prueba de detección del virus de VIH con desconocimiento del trabajador constituye una flagrante violación del derecho a la intimidad y de los derechos inviolables que le son inherentes. El test sorpresivo, hecho a espaldas del trabajador es, por su naturaleza degradante, intrusiva y lesiva de la libertad del individuo y de su patrimonio moral, una conducta reprobable absolutamente ilegítima.[9]

Según Goñi Sein (1997) el examen serológico, como método que pone al descubierto la condición de portador del virus, representa una medida discriminatoria. En principio el trabajador puede legítimamente rechazar la prueba del test del sida; pero al adoptar esta decisión, puede tener consecuencias negativas sea para su ingreso al trabajo, sea para su renovación o incluso para la pervivencia del contrato.

El/ la seropositiv@ como el enfermo de sida, salvo en los periodos agudos, es capaz de desarrollar normalmente su actividad laboral. Sin embargo en palabras del colectivo de seropositivos el miedo y el estigma es muy grande comentando: “¿Quién me va a coger si pido permiso para ir a mis consultas y exámenes médicos o si necesito estar de baja laboral por problemas de salud?”. Sin embargo, de acuerdo a los datos obtenidos en mi experiencia estando en colectivos de personas portadoras de vih, la mayoría está integrada al mercado laboral o al ámbito escolar. Como la condición de seropostivo muchas veces no es visible, pueden ejercer trabajos sin problemas, aunque el miedo y el estigma propios y de los compañeros que temen tener un compañero infectado es grande, aunque no tenga fundamentos legítimos, ya que las únicas formas de contagio son por relaciones sexuales con intercambio de líquidos, intercambio de jeringuillas infectas por usuarios de drogas inyectables, infección prenatal de madre a hijo en el parto o por la ingestión de leche materna. Por lo cual, el trabajar con un varón homosexual seropositivo no es contagioso para los compañeros o los clientes que demandan sus servicios. 

CONCLUSIONES

Al atender el problema de la seropositividad nos acercamos a las dicotomías asociadas a lo bueno y lo malo, las valorizaciones y categorizaciones imaginarias que tenemos del concepto del sida ligado al castigo divino por drogadicto u homosexual. Sin embargo, como hemos visto, las raíces hacia lo diferente, lo socialmente sano y conveniente, son los fundamentos hacia la discriminación y la homofobia.

La prevención de infecciones de enfermedades de transmisión sexual es importantes, pero también las campañas de aceptación y conocimiento de la sexualidad son imprescindibles al hablar del vih/ sida.

                                          REFERENCIAS

 

                Butler, J. (2000) Homosexualidad: palabra contagiosa. Madrid: Reverso. 

Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Proclamada en  Niza, 7-9 diciembre 2000.Documentación laboral. Nº 63, año 2000 III. Madrid: ACARL. 

Goñi Sein, José Luis (1997): El sida y la relación de trabajo. Revista Relaciones laborales. Septiembre 1997. Madrid: La ley Actualidad. 

Guasch, Oscar. (2000): La crisis de la heterosexualidad. Barcelona: Laertes. 

L´Osservatore Romano, 23 de julio de 1999

Periódico La Jornada. 15 de marzo de 1999. 

Prevención del VIH/Sida en inmigrantes y minorías étnicas.(2001) Ministerio de Sanidad y consumo. Madrid.           

Mc Kinnon. “Hacia una teoría feminista del estado”. Madrid: Cátedra. 

Morales Ortega, J.M. (1999): Nuevos fenómenos discriminatorios: homosexualidad y transexualidad. Relaciones Laborales, II, 1999. Madrid. 

Revista FIT Agenda de Acción. 1er. Trimestre 2001. Madrid. 

Revista “Lo más positivo”. Otoño 2000. Núm. 15. Barcelona.

 

[1] GUASCH, O. (2000): La crisis de la heterosexualidad. Barcelona: Laertes.

[2] Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Proclamada en  Niza, 7-9 diciembre 2000.

Documentación laboral. Nº 63, año 2000 III. Madrid: ACARL.

[3] MORALES ORTEGA, J.M. (1999): Nuevos fenómenos discriminatorios: homosexualidad y transexualidad. Relaciones Laborales, II, 1999. Madrid.

[4] L´Osservatore Romano, 23 de julio de 1999.

[5] Periódico La Jornada. 15 de marzo de 1999.

[6] MORALES ORTEGA. Op. Cit.

[7] Butler, J. (2000) Homosexualidad: palabra contagiosa. Madrid: Reverso.

[8] Mc Kinnon. “Hacia una teoría feminista del estado”. Madrid: Cátedra

[9] Goñi Sein, José Luis (1997): El sida y la relación de trabajo. Revista Relaciones laborales. Septiembre 1997. Madrid: La ley Actualidad.

Por Charly Fonseca 22-07-2002  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  

 

                                                      Los hombres-mujeres del Pacifico

  

Mahus en la actualidad

Cuando Gauguin llegó a Tahití, por primera vez, en junio de 1891, llevaba una cabellera que le barría los hombros, un coqueto tocado de piel roja, y, en general, el atuendo llamativo y provocador que había adoptado desde que renunció a su carrera de agente de la Bolsa, en París. Los indígenas de Papeete, sorprendidos, lo creyeron un mahu, especie rara entre los europeos de la Polinesia. Los colonos explicaron al pintor que, en la lengua maorí, el mahu era un hombre-mujer, una variante de los seres humanos que, aunque existía desde tiempos inmemoriales en las culturas del Pacífico, los misioneros católicos y protestantes, empeñados en una pugna sorda entre ellos por el adoctrinamiento de los indígenas, habían, sin embargo, demonizado y prohibido de común acuerdo desde que, a mediados del diecinueve, se aceleró la colonización de las islas.

Sin embargo, la extirpación del mahu de la sociedad indígena resultó un hueso duro de roer, y, al cabo de los años, una ilusión. Disimulado en los asentamientos urbanos, sobrevivió en las aldeas e incluso en las ciudades, recobrando su presencia plena cuando se atenuaban la hostilidad y la persecución oficiales. Y una buena prueba de ello son los cuadros que pintó Gauguin en sus nueve años de vida en Tahití y en las Marquesas, llenos de seres humanos de incierto género, que participan por igual de lo femenino y lo viril con una naturalidad y desenvoltura semejantes a la manera como sus personajes lucen su desnudez, se funden con el orden natural o se entregan al ocio.

Pape Moe de Gauguin

En su libro de fantaseadas memorias, Noa Noa, Gauguin relata una experiencia casi homosexual que habría inspirado su cuadro Pape Moe (Aguas misteriosas), en el que un joven andrógino se inclina a beber en una cascada del bosque. En verdad, las pinturas tahitianas de Gauguin serían muy distintas y parecerían mucho más arbitrarias sin la existencia tan vasta de los mahu en la sociedad indígena de la que él estuvo tan cerca. Ellos son la materia prima, la secreta raíz, de sus mujeres de sólidos muslos y anchas espaldas tan bien posesionadas de la tierra con sus fuertes plantas y de sus jóvenes afeminados, de lánguidas poses, que, a la vez que se estiran para coger los frutos de los árboles, parecen exhibirse, y que adornan sus largas cabelleras con diademas de flores. Es cierto que él inventó a esos inconfundibles personajes; pero, a partir de una realidad humana sobre la que, curiosamente, él que era tan locuaz sobre tantas otras cosas, guardó siempre una reserva empecinada.

Traducir mahu por homosexual es arriesgado porque, incluso en las sociedades más permisivas de nuestros días, acompaña todavía a la noción de homosexualidad una sombra de prejuicio y discriminación, el supuesto recóndito de una forma de marginalidad, de anomalía. Nada de eso existía entre los polinesios antes de que la Europa cristiana viniera a inyectar una carga de malicia y censura sobre una institución que, hasta la llegada de los europeos, tenía perfecto derecho de ciudad y era universalmente respetada y admitida como una variante legítima de la diversidad humana. La extraordinaria libertad sexual de los maoríes de las islas ha sido objeto de incontables estudios, testimonios y caricaturas desde que las primeras naves europeas irrumpieron en esas islas de belleza paradisíaca. Pero, durante mucho tiempo, se vio en aquélla libertad una manifestación de primitivismo pagano, de barbarie. Sólo ahora, que la sociedad occidental va avanzando poco a poco hasta admitir, respecto al sexo, una libertad y una tolerancia comparables a la de las culturas polinésicas, advertimos qué civilizadas y lúcidas eran las pequeñas comunidades maoríes del Pacífico cuando el poderoso Occidente andaba todavía sumergido en el salvajismo del prejuicio y la intolerancia. No sólo lo eran en materia de libertad sexual; también, en la inveterada costumbre de las familias nativas de adoptar a los niños huérfanos o abandonados, costumbre que siguen practicando. (El señor Tetuani, de Mataiea, donde Gauguin vivió unos meses, tenía 25 niños adoptados).

Mahus año 1850

El mahu puede practicar el homosexualismo o ser casto, como una muchacha que hace voto de castidad. Lo que lo define no es cómo ni con quién hace el amor, sino, habiendo nacido con los órganos sexuales del varón, haber optado por la feminidad, generalmente desde la niñez, y, ayudado en ello por su familia y la comunidad, haberse convertido en mujer, en su manera de vestir, de andar, de hablar, de cantar, de trabajar y, a menudo también, claro está, pero no necesariamente, de amar.

Una de las razones por que, pese a las prohibiciones de las iglesias, el mahu sobrevivió en la sociedad maorí durante el siglo XIX, fue que contó con la disimulada complicidad de los colonos europeos. Éstos buscaban mahus para contratarlos como domésticos -cocineros, niñeros, lavanderos, etcétera-, pues en esos quehaceres 'femeninos' el mahu era tradicionalmente competente, y, según la opinión general, 'irremplazable'. Pero, además, en determinados bailes, cantos y espectáculos públicos, el mahu es imprescindible también, pues ciertas canciones, danzas y representaciones le son congénitas, expresiones tradicionales de ese tercer sexo podríamos decir, nítidamente diferenciadas de las de la hembra y las del varón.

¿Es verdad que, en la actualidad, a diferencia de lo que ocurría en la sociedad tradicional polinésica, el mahu es, en el noventa por ciento de los casos, de extracción humilde, y que existe algo así como una relación de causa efecto entre el mahu y los sectores más pobres y marginados de la sociedad indígena? (Me apresuro a hacer la salvedad de que 'pobreza' y 'marginalidad' son conceptos que, en Tahití y las Marquesas, tienen muy poco que ver con los extremos de iniquidad e inhumanidad que expresan esas palabras, por ejemplo, en América Latina). Debe serlo, pues quien me lo dice es un sociólogo de la Universidad de Papeete que estudia hace muchos años la sociedad maorí. Me dice también que, si en el pasado era frecuente que en las familias donde había varios varones, los propios padres decidieran educar a uno de los niños como niña, en la actualidad nadie es mahu por imposición paterna, sólo por libre elección.

En todo caso, aunque, en su mayoría, los mahu procedan de extracción popular, también los segrega en abundancia la burguesía nativa de las islas. Los he visto, por ejemplo, en las aulas universitarias, confundidos con los demás estudiantes, como clientes o empleados en los restaurantes y cafés, y en los oficios protestantes y católicos de los domingos, engalanados con bellos atuendos y tocados, cantando y orando entre los demás parroquianos de alta y media clase social, y sin atraer más miradas impertinentes que las mías.

Confieso mi admiración por la absoluta normalidad con que he visto circular a los mahu en las calles, hoteles, oficinas de la moderna Papeete, o de la remota localidad rural de Atuona, en la isla de Hiva Oa, en las Marquesas. El cocinero del albergue donde estuve alojado en Atuona era un mahu. Se llama Teriki y me contó que entre los once y doce años se dio cuenta de que quería ser mujer. No tuvo el menor obstáculo para que sus padres lo aceptaran; por el contrario, desde el primer momento, la ayudaron, vistiéndola y adornándola como fémina. Me asegura que jamás se ha sentido maltratada o ridiculizada por nadie en Atuona, donde ella y los otros mahu -el 10% de los varones de la ciudad, me asegura- llevan una vida normal. Es verdad que tuvieron algunas dificultades, al principio, con el simpático padre Labró, de la misión católica, pero Teriki, con otros mahu de la isla, le explicaron largamente su caso y, desde entonces, 'el párroco nos aceptó'.

Sin embargo, un curioso personaje que conozco en Papeete, llamado Cerdan Claude, me asegura que, contrariamente a las apariencias, ya no es tan generalizada la aceptación del mahu en la sociedad polinesia como me lo dicen los ojos. Según él, con la modernidad ha llegado también a la Polinesia el machismo y la homofóbia, sobre todo en las noches, en que no es raro ver irrumpir en los barrios prostibularios vecinos del puerto de Papeete bandas de matones en pos de mahus para hostilizarlos y golpearlos. Cerdan Claude tiene sesenta años y es enteco y misterioso como un personaje de Conrad. Nació en un campamento de la Legión Extranjera, en Argelia, pero no ha sido nunca legionario. Ha recorrido mucho mundo, sido en algún momento boxeador, lleva más de treinta años en Tahití, y ahora escribe novelas. La última es un documental novelado sobre el mundo de los rae rae, palabra que yo creía sinónimo de mahu, pero él me asegura que hay entre ambos una 'distancia metafísica'. Su larga explicación sobre lo que los diferencia me deja en una confusa tiniebla. Por último, deduzco que, en tanto que el mahu es el hombre-mujer de raíces tradicionales de la sociedad polinésica, el rae rae tahitiano es, más bien, su expresión urbana y moderna, más en sintonía con los drag-queen tijereteados e inyectados de hormonas y de siliconas de Occidente, que con esa delicada recreación cultural, psicológica y social, que es el mahu de la tradición maorí. El mahu forma parte integral de la sociedad y el rae rae vive en sus márgenes. Cerdan Claude parece conocer al dedillo el mundo prostibulario y noctámbulo de los rae rae, entre los que se mueve como pez en el agua y con los que adopta posturas bienhechoras y paternales. Ellos le cuentan sus penas y anhelos y él les da consejos para 'sortear los escollos de la vida': lo dice con tanta seguridad que le creo.

El 'Piano-Bar' de Papeete, donde Cerdan Claude me lleva un viernes a medianoche, es una discoteca humosa y enorme, en la que alternan rae rae y parejas heterosexuales en perfecta coexistencia. Unos y otros se mezclan todo el tiempo. No es nada fácil detectar las fronteras que separan los sexos -mi impresión es que los separa muy poco o nada- para un profano como yo. Cerdan Claude, en cambio, tiene un ojo zahorí y conoce por su nombre a todo el mundo. Los rae rae vienen, uno tras otro, a saludarlo y besarlo en las mejillas, y él los recibe como un abuelo zalamero. Me los presenta a todos y los incita a que me cuenten sus vidas y a que se dejen fotografiar por mi hija Morgana, algo que aceptan encantados, rebosando buen humor y con curiosidad infantil. Anne, hijo de neozelandés y tahitiana, es una muchacha bellísima, de silueta filiforme, que, dice, tuvo dificultades con sus padres, de niño, cuando empezó a vestirse de mujer. Pero ahora se lleva muy bien con ellos, que no objetan su vida sexual. Cuesta trabajo imaginar que esta risueña chiquilla fuera en algún momento un caballero. Pero así fue, y así lo es en parte todavía, según me cuenta, con mucha gracia y sin pizca de vulgaridad. Ha pasado por los bisturíes de un cirujano que le respingó la nariz y le implantó los enhiestos pechos que exhibe, pero aún no se ha hecho cambiar el falo y los testículos por una vagina artificial, porque la operación cuesta muy cara. Está ahorrando y ya lo hará. Acaba de pasar un par de años en París, donde consiguió buenos contratos modelando, pero la violencia en esa ciudad -donde, una noche, un árabe la amenazó con un cuchillo-, y el frío la devolvieron a la tibia y pacífica Polinesia. Cuando se despide de nosotros, los muchachos del 'Piano-Bar' caen sobre Anne como moscas, invitándola a bailar. A ella le escuché esta frase patriótica, la más sorprendente de la noche y, acaso, de toda mi rauda visita a Tahití: '¡Es mil veces preferible ser prostituta en Papeete que modelo en París!'.

Articulo de Mario Vargas Llosa en El País.

10-02-2002  Comenta este reportaje ( indica en el titulo el reportaje del que estas hablando )  

 

                           Derechos humanos de GLT en Latinoamérica 

 
Miguel Ángel Sánchez, Carla Antonelli y Santiago Esteso fueron tres de los participantes en el taller de DDHH en Latinoamérica celebrados en la UCM

A. Coria. Naciongay.com

Durante los días 16, 17 y 18 se ha celebrado en Madrid una cumbre de Jefes de Estado de América Latina y el Caribe y la Unión Europea. El objetivo ha sido debatir la situación económica, política y social del continente americano. Los colectivos de gays, lesbianas y transexuales del estado español, como país anfitrión, han participado en la cumbre alternativa que el Foro Social Trasatlántico ha organizado con la finalidad de denunciar la situación de discriminación y violencia físico-moral que vive el colectivo glt en el continente. La homofóbia, en la mayoría de estos países no está tipificada como delito en los respectivos códigos penales y las agresiones contra gays, lesbianas y transexuales se salda en muchos casos con la muerte del agredido, gozando el atacante de la más absoluta impunidad. Un continente tan devastado por la crisis económica, deficitario en materia de Derechos Humanos y con unas enormes desigualdades que desembocan en la marginalidad y la falta de perspectivas de futuro. Estamos hablando de una realidad donde la violencia se convierte en moneda de cambio, y el colectivo glt, en uno de los chivos espiatorios.

Compromiso para luchar contra la homofóbia en América Latina.

Los colectivos glt españoles que participaron el pasado 14 de mayo en el taller de Derechos Humanos en América Latina piensan que otra realidad, política, económica y social es posible. De hecho, se han dado pasos muy importantes en Porto Alegre y se apuesta por ese camino. Las distintas asociaciones de lesbianas, gays y transexuales de nuestro país quieren contribuir, con su participación en este movimiento social, a crear en Latinoamérica y el Caribe las condiciones para que el colectivo glt consiga, junto a otros colectivos marginados, unas condiciones de vida fundamentadas en la igualdad, la libertad y la justicia. Solicitan a los Gobiernos de los Estados de América un mayor compromiso en la lucha contra la homofóbia, eliminando legislaciones ambiguas o directamente antigays y creando un marco legal de protección. Asimismo, las asociaciones glbt españolas instan a las fuerzas políticas, sindicales y sociales progresistas a que apuesten por llegar al reconocimiento de la igualdad de derechos.

La visibilidad de la homosexualidad y la normalización de la transexualidad no deben ser un mero recurso retórico y debe lucharse por ellas en los frentes de la educación y la vida cotidiana, apostando por acciones dirigidas a sensibilizar a la opinión pública a favor de una sexualidad plural, respetable y licita. El compromiso del pasado día 14 de mayo no quedó reducido a exponer solamente estas ideas en el Foro celebrado en la Universidad Complutense de Madrid, sino que todos los colectivos participantes quieren hacer llegar estas propuestas al conjunto de las instituciones de los países de América Latina y el Caribe, al conjunto de las fuerzas progresistas del continente y a todos los ciudadanos y ciudadanas de los pueblos americanos.

Mesa redonda del 14 de mayo.

En el taller de Derechos Humanos glbt en América Latina del día 14 de mayo participaron, entre otros, Santiago Esteso (representando la problemática Argentina), Miguel Angel Sánchez (Fundación Triángulo), Carla Antonelli (Transexualia) y Paca Martín (portavoz de la Mesa Estatal del SIDA). La mesa redonda estuvo moderada por Alejandro Mora, colaborador habitual de Naciongay.com. Santiago Esteso se centró en la homofóbia existente en su país natal, Argentina, afirmando que tanto "fuerzas armadas como movimientos sociales coinciden en que la homosexualidad es algo problemático". Asimismo, reveló que las leyes homófobas originadas en los años 40 continúan vigentes a través de diversos reglamentos que "convierten al policía en juez de primera instancia". Tras comentar las penas de cárcel para lesbianas, gays y transexuales y hablar de la creación en los años 70 del Frente de Liberación Homosexual, Esteso concluyó su intervención con la consolidación de los movimientos gays latinoamericanos durante los años 80, alegando que "la comunidad gay argentina está en constante batalla legal en favor de las minorías sexuales".

Por su parte, Miguel Ángel Sánchez, de Fundación Triángulo, comentó el trabajo de su grupo en cooperación internacional con el grupo de acción gay-lésbico de Paraguay, "uno de los países más corruptos que existen". La asociación colabora con ese país a través de jornadas y actividades por los derechos humanos de gays y lesbianas, con lo cual, Fundación Triángulo ha abierto el camino "a colaborar con otros colectivos latinoamericanos", afirmó Sánchez. Por su parte, Carla Antonelli, en representación de Transexualia, basó su intervención en un balance de la crítica situación del colectivo transexual en Latinoamérica, nombrando casos como el cruel asesinato de Vanessa Ledesma en Argentina, "uno de los seis casos simbólicos de vejación en el mundo", afirmó la actriz canaria. Entre otros muchos puntos, Antonelli también habló de casos tan preocupantes como el del colectivo transexual del estado de Carabobo en Venezuela. Además, y como nota importante, la portavoz de Transexualia y miembro del grupo glbt del PSOE, realizó un pequeño inciso en relación al tema, poniendo de manifiesto la prohibición de acceso al colectivo transexual a ciertos locales del madrileño barrio de Chueca. En último lugar, intervino Paqui Martín, portavoz de la Mesa Estatal de SIDA, experta en la problemática de Nicaragüa, país donde estuvo viviendo mucho tiempo. De forma general, en Latinoamérica, "la única cura es la prevención, ya que el tema del VIH no es prioridad", afirmó Paqui Martín que reconoció el hecho de que "las ONG's no pueden asumir gastos para seropositivos". La portavoz de la Mesa Estatal de SIDA no confía en el gobierno nicaragüense, un país donde todo el mundo piensa que el VIH "es cosa de extranjeros".

Adolfo Coria 21-02-2002  Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando )  

 

                                   Miss Shangay Lily la ultima drag transgresora

Adolfo Coria- Naciongay

El hecho de que Miss Shangay Lily sea una drag pionera y transgresora no es algo que se asuma como tópico a la hora de hablar de ella, se trata simplemente de una realidad. De hecho fue la que revolucionó el panorama social de la década de los 90, convirtiéndose en la primera drag queen que llega a España. Trabajó de forma activa en el auge del madrileño barrio de Chueca, fundando así el Shangay Tea Dance, primera fiesta de temática gay en nuestro país, basada en la tradición procedente de Nueva York. Asimismo, y sin parar de proyectar aires de renovación, colaboró en el nacimiento del Shangay Express, primera revista gratuita dirigida al público homosexual español. Su nombre y su prestigio comenzaron a expandirse, a crecer y a revolucionar todos los medios de comunicación. Su primera aparición en el cine vino de la mano de Manuel Gómez Pereira en 1995 con la película "Boca a Boca", junto a Aitana Sánchez-Gijón y Javier Bardem. La televisión requirió su presencia en programas como "Esta noche, sexo", "La noche prohibida" o "Corazón de...". En constante evolución, seguramente causada por su espíritu perseverante y perfeccionista, crea el web site Planeta Femenino y a su vez, en 1999 aborda el mundo de la literatura con su ensayo feminista titulado "Hombres y otros animales de compañía", un éxito rotundo al que le sigue la publicación de su primera novela, "Escuela de Glamour". El 2002 es testigo de una Miss Shangay Lily en pleno reinicio de la innovacion que la caracteriza. Por un lado la inminente publicación de otro libro, "Mari, ¿me pasas el poppers?" (Plaza&Janés), y por otra parte su espectacular aparición en el mundo del teatro con sus "Monólogos Feministas para una Diva" (dedicados a las mujeres afganas), obra altamente recomendable en la que el espectador se topará y descubrirá el lado menos conocido de Miss Shangay Lily: su reivindicación política en favor de los derechos de la mujer y un acertado análisis de la realidad gay.

Naciongay.com: Eres la primera drag que llega a este país. Con los textos de tus "Monólogos Feministas para una Diva" has reiniciado de nuevo esa transgresión de tus comienzos.

Miss Shangay Lily: Por cuestiones de azar un poco, fui la primera persona que habló de drag queens aquí en España. Evidentemente luego todo se sacó de madre y el movimiento drag se olvidó que realmente está hilado al transformismo, al travestismo, a toda una serie de cosas que es un cambio de género y que es un poco el provocar. Lo que pasa es que lo revolucionario que traje yo y trajo el movimiento drag es el vestirse con atributos supuestamente femeninos fuera del escenario, en la calle, ir a sitios, a fiestas y no imitar como hacían los transformistas hasta entonces a mujeres, sino ser una persona en ti mismo. Yo soy Shangay Lily, no me considero un personaje, me considero Shangay Lily, un supuesto hombre que se atreve a retar a la sociedad o a transgredir lo que debe ser masculino o femenino, que como se ven en los monólogos es de lo que me río bastante, de temas del mundo gay como "¿tu eres activo o pasivo?".

N.G.: La originalidad de tus monólogos radica en que reivindicas los derechos de las mujeres, el feminismo. Nos encontramos ante una Miss Shangay Lily política.

M.S.L.: Uno de mis mayores fracasos como individuo, como persona política es que el movimiento drag se fue de las manos, se manipuló mucho por el poder y por la TV y se convirtió en algo frívolo y circense y carente de contenido político y yo lo hago por una reivindicación absolutamente política. No es que me guste vestirme con taconazo ni maquillarme, pero sí quiero reivindicar una serie de cosas: lo activo, lo pasivo, el miedo que los homosexuales también tenemos a nuestra parte femenina y que estamos reproduciendo los peores esquemas del machismo heterosexual.

N.G.: ¿Tu crees que el hecho de que dentro del colectivo femenino haya mujeres machistas y dentro del gay existan homosexuales misóginos frena la lucha por llegar a ciertos derechos legales y hacia una normalización?

M.S.L.: Claro. El peor enemigo no es el hombre machista, que lo conoces y te puedes enfrentar a él. Los gays tienen que darse cuenta de cuánto le debemos al feminismo y que necesitamos aprender del feminismo, de todo lo que las mujeres han aprendido porque nosotros tenemos, ambas comunidades, el mismo problema: un rechazo a lo femenino, porque a los gays por lo que se nos margina es por no ser hombres o lo que ellos han determinado que son hombres. Los gays somos como cuasi hembras, las cuales son vistas como personas de segundo grado. El peor enemigo es el homosexual que se convierte en misógino y odia a la mujer y encima termina intentando agradar al patriarca, al gran hombre hetero homófobo y termina reproduciendo esos esquemas de ser inexpresivo, duro, machote, que es un trauma, porque al final está jugando un juego que le está determinando el poder: tú tienes que ser hombre y es una cosa ridícula porque lo hagamos como lo hagamos, el hablar de normalización de lo gay es absolutamente un absurdo. Nunca habrá una normalización de lo gay porque el poder nunca va a permitir que eso sea así. Nosotros tenemos que reivindicar nuestra diferencia y que esa diferencia sea respetada. No intentar vender como normalización el adaptarnos a los esquemas y controles del poder y hacernos pasar por hombres heterosexuales mediocres porque hemos huido de eso.

N.G.: Dentro de la Comunidad glbt, ¿la drag es una bifurcación del gay a su lado femenino o posee identidad propia?

M.S.L.: No tiene nada que ver. La gente suele confundir hombre-mujer, que es sexo, con género, que es masculino y femenino. Lo masculino y lo femenino va por dentro. Yo no soy más femenina porque me pongo tacones y me maquillo. Biológicamente hay un cerebro masculino y un cerebro femenino. Yo tengo amigas como Lucía Etxebarría que tiene un cerebro eminentemente masculino, yo tengo un cerebro eminentemente femenino. El cerebro femenino funciona más con ambos hemisferios, el masculino funciona más con el derecho que es para cuestiones más espaciales, mientras el femenino está más dado a las relaciones, a la empatía. Eso no tiene que ver con ser hombre o mujer, es muy compleja su forma de desarrollarse. Yo no quiero que se confunda el ser drag con ser el gay femenino porque el gay de por sí ya está más cerca de lo femenino, que para mi está más cerca de la perfección. Lo femenino, no la mujer en general, porque está la mujer machista. Entonces el gay está cuestionando toda esa serie de estrategias de género, de patrones que le han impuesto de lo que debe ser un hombre y un hombre entre otras cosas, lo principal que debe ser es violento y debe negar su parte emocional. El gay es el gran valiente de esta sociedad porque seguro que se atreve a reconocer sus sentimientos y enfrentarse a toda una sociedad con tal de vivir su verdad interna, que es lo que siente. Entonces eso para mi ya es una parte femenina. No creo que las drag queens representen más lo femenino. Pero sí es una expresión muy clara de cuestionar las estrategias de género, los patrones nos han impuesto de cómo un hombre debe ser y como debe ser una mujer. Yo intento evitar sobre todo el que se crea que yo me visto para ser una mujer y cuando me quito el maquillaje y me visto con traje de chaqueta intento ser un hombre porque yo creo que lo que hay que olvidar es esa dicotomía hombre-mujer y hay que irse más a la persona. Yo realmente no soy una mujer ni lo intento. Hace ya tiempo que no llevo pechos ni caderas ni nada, sino que soy una persona única, soy Shangay Lily, y tú eres una persona única y a lo mejor no te acoplas a un esquema de ir con traje y corbata y de machito.

N.G.: En la actualidad y como pionera del movimiento drag en España, ¿qué opinión tienes sobre el panorama hoy en día?

M.S.L.: Para mi toda esa parte de juzgar y analizar el tema drag está ya muy pasado. En mi novela anterior a "Mari, ¿me pasas el poppers?", "Escuela de Glamour", hablaba sobre el "dragpocalipsis" sobre lo que pasó cuando hubo dinero y hubo este boom del movimiento drag y fue cuando se presentó Priscilla y tuvo este auge. Yo creo que en España el movimiento drag no existe, no más que puedan existir ciertos transformistas o ciertas personas. Yo creo que Pawlovski es mucho más transgresor y mucho más drag que muchas que van al carnaval de Las Palmas. Yo eso desde luego no lo considero una drag queen porque no han entendido el contenido político. Drag no es simplemente que te maquilles y te pongas divina, hay que hablar, hay que decir. El 90 o 99% no dan, no hablan, no tienen un mensaje. Hubo una época en que muchas escuchaban lo que yo decía y lo repetían como cacatúas y se creaban unas confusiones realmente horrendas. Terminaban diciendo que las drag queens no son homosexuales, lo cual es una barbaridad porque las drag queens son homosexuales, son la representación más preclara del gay que existe. De hecho, en Stonewall tomaron parte activa las drag queens porque es el extremo, no te puedes ocultar. Un homosexual si va con traje de chaqueta no se sabe si es gay. Una drag queen es evidente que de lo que primero que te van a tachar es de maricón. Yo creo que aquí se ha quedado en nada, se ha diluido totalmente y ha quedado más como una parte del show bussiness que no se distingue del transformista.

N.G.: En tus monólogos haces un balance de las distintas religiones existentes en nuestro planeta. ¿Cuál es la religión de Miss Shangay Lily?

M.S.L.: Yo no soy creyente. Quizá estoy más cercana al budismo, pero yo no creo en los totalitarismos religiosos, me parece que ese es el error. Cada uno son sus valores como ser humano y es lo que debe prevalecer. Yo cojo de cada religión lo que me interesa. El budismo tiene una serie de nociones muy interesantes espiritualmente que te enriquecen, muy libres. Los cultos a la Diosa Madre, son los que realmente expresan la realidad y no existen hoy en día. Solo se rinde culto en La India, y no sirve de nada porque es donde más matan mujeres y les echan ácido y les hacen barbaridades. Creo que las religiones deberían volver a esa etapa de la Diosa Madre, a la mujer que realmente es la gran generadora de vida en este planeta.

N.G.: El budismo te invita a confiar en ti mismo.

M.S.L.: Si, el budismo de todos realmente, por eso ha tenido el alza que ha tenido. Es el más abierto. El budismo tiene una cosa maravillosa que creo que a los homosexuales nos sirve mucho y es la compasión, aprender a tener compasión del semejante. Dice cosas muy sabias como "si puedes ayudar a una persona ayúdala, si no puedes ayudarla, no le hagas mal". El ser homosexual, tal y como nos trata la sociedad desde que somos niños, hace que sea muy fácil que nos convirtamos en personas muy amargas y muy dañinas. Está el estereotipo de la marica mala y retorcida. Pero, ¿como lo vas a evitar? Te están haciendo daño desde pequeño. Entonces eso es lo que yo creo que el budismo puede aportar a la homosexualidad, el aprender a perdonar a otros seres que intelectualmente son inferiores, que están manipulados y a tener compasión por todo el mundo, y en primer lugar sobre ti. Mi religión principal es volver a ti mismo y aprender a quererte porque con toda la mierda que nos echan encima desde que nacemos a los homosexuales creo que esa la gran religión que tenemos los gays, aprender a sanar todo ese daño que nos han hecho y amarnos a nosotros mismos.

N.G.: En tus monólogos analizas la actual realidad homosexual. ¿El gay tiende a ser consumista?.

M.S.L.: Un tipo de gay. En este último libro que he escrito he intentado transmitir esa confusión que hay de centrarse en un solo tipo de gay. Gays hay muchos, se suele olvidar el gay rural, el que nace en un pueblo que es realmente el gay luchador, que al final termina viniéndose a la ciudad. Se olvidan del gay emigrante, se olvidan de los gays ancianos, se olvidan de los gays casados... Se olvidan de tantos, que centrarse solo en que el gay es el que vive en chueca y que tiene poder adquisitivo... pues no, porque realmente no todos los gays tienen poder adquisitivo, no todos los gays viven en Madrid ni en Barcelona ni todos los gays viven en ese gueto. El consumismo lo critico mucho por eso. Yo he cuestionado siempre chueca y todo ese esquema en el cual yo tomé parte muy activa desde que empezó el Shagay Tea Dance, Shangay Express, todo este tipo de empresas, cafés. Lo cuestiono porque es peligroso, ya que en chueca, muchos jóvenes gays van a buscar su identidad y terminan cogiendo una identidad que es totalmente falsa, que es este consumismo, que se creen que la identidad consiste en llevar la ropa de Ovlas, tener casas de Ikea, áticos y ser muy cínico y oír a Mónica Naranjo. Eso no es ser gay, tú identidad te la construyes tu mismo. Y ser gay es simplemente acostarte con una persona de tu mismo sexo. Todo lo demás es ser persona y hay tantas personas y tantos gays como seres humanos hay en la tierra.

N.G.: Referente a una frase que dices en los monólogos, ¿te adjudicarías a ti misma el apelativo de "exiliado republicano"?

M.S.L.: Sí, a mi me pareció una metáfora muy idónea porque realmente es ese juego. Es una parte de la historia que se ha olvidado mucho. Tenemos un gran exiliado homosexual que es Miguel de Molina, que los gays jóvenes no saben ni quien es, y fue una persona condenada a muerte y tuvo que huir de España a Argentina por ser homosexual simplemente. Un gran cantante de copla. Él era un exiliado republicano. Era curioso cómo cuando vivían fuera no dejaban de recordarles que no eran de allí, pero que en cuanto acabase la dictadura tendrían que volverse. Yo lo comparo con la TV. La TV ha sido para mi una etapa dura porque ser homosexual y tener dignidad en TV es bastante imposible. Yo se lo digo a Boris, que es un gran amigo al que quiero mucho pero ha tenido que jugar y caer en unos patrones horrendos de humillarse y dar una serie de imágenes no muy acertadas. Mi etapa en TV fue una continua lucha en la cual no me dejaron expresarme y al final tuve que huir de ahí, como un exiliado de la república pero sin embargo, lo único que le interesa a la gente es si voy a volver a TV. Todo el mundo. A mi me interesa el escenario, el poder expresar esto, mis libros y el buscar una vía alternativa de nuevo. La gente se cree que yo solo soy "Oh my God" y modelos y salir con muchos famosos y a mí eso no me interesa. Si no estoy en esa élite gay en la que no estoy ahora es porque no me interesa dar esa imagen ni meterme en lo que terminan todas las maricas, haciéndonos como una panda de petardas superfluas que solo les interesan los modelones, las marcas y punto.

N.G.: Muchos homosexuales que te oigan afirmar que Judy Garland es la única diva gay se extrañarán, sobre todo por referentes actuales como Mónica Naranjo.

M.S.L.: Claro, pero Mónica Naranjo no ha hecho nada realmente, no es nadie al lado de Judy Garland. Me decía Luis Antonio de Villena, un gran sabio al que hay que reivindicar mucho, que a él le dolía mucho todo el tema de chueca porque pensaba que las nuevas generaciones de gays han olvidado mucho su historia. De Mónica Naranjo para atrás, no conocen nada. Y quien no conoce su historia está condenado a repetirla, deberían mirar hacia atrás porque Judy Garland hizo lo mismo. Realmente lo digo como mujer que luchó con unos estereotipos. Ella reconoció en 1950 que el día que ella muriese, la comunidad gay pondría las banderas a media asta entonces sí era una hazaña. Ella tuvo el primer seguimiento de homosexuales que se conoce en la historia. Hoy día la diva gay no es necesaria, es absurdo. Era necesario cuando Judy Garland porque ningún hombre reconocía que era homosexual, ningún artista. ¿Para qué necesitamos a Mónica Naranjo si hay homosexuales que reconocen su homosexualidad y pueden representarlo? Sin ir más lejos está mi gran ídolo que es Boy George.

N.G.: Entonces, obligatoriamente, la diva tiene que tener un elemento de trasgresión.

M.S.L.: Claro, eso es lo que intento transmitir. Son luchadoras políticas además, que es lo mismo del tema drag. La diva es transgresión. Son mujeres que han montado grandes escándalos porque no se han ajustado a los parámetros de lo que es la mujer sumisa, dulce. La gran diva es luchadora. Una serie de mujeres que han roto los esquemas de lo que podía ser.


Miss Shangay Lily interpreta "Monólogos feministas para una Diva" (escritos por ella misma) en Ensayo 100 Teatro de Madrid (Raimundo Lulio, 20) hasta el 31 de marzo. Viernes y sábados: 22.30 h. Domingos: 21.00 h.

Adolfo Coria 13-02-2002  Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando )  

 

                                                 HOMOFOBIA EN AMÉRICA LATINA


Por Luiz Mott
 
Cuando se descubrió América, en el tránsito del siglo XVI al XVII, España y Portugal vivían su período de mayor intolerancia contra quienes practicaban el "abominable y nefasto pecado de sodomía". Exactamente en esa época se instalaron en la Península Ibérica más de una decena de Tribunales del Santo Oficio de la Inquisición, que convirtieron a la sodomía en un crimen tan grave como el regicidio y la traición a la patria. En la América hispana se instalaron tribunales de la Inquisición en México, Perú y Colombia. En Brasil, visitadores y familiares del Santo Oficio hacían inspecciones regulares a la colonia, denunciando y apresando a los sodomitas. El abominable y nefasto crimen de la sodomía era uno de los pocos crímenes que las primeras autoridades de Brasil tenían autoridad para castigar con la pena de muerte sin necesidad de consulta previa con el rey de Portugal.
La homofobia en la América Latina contemporánea tiene sus raíces más profundas en el machismo ibérico, cuyo basamento ideológico se inspiró en los tratados de teología moral de la época de la conquista que declaraban: "de todos los pecados, la sodomía es el más torpe, sucio y deshonesto, y no se encuentra otro más aborrecido por Dios y por el mundo. Por este pecado lanzó Dios el diluvio sobre la tierra y por este pecado destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra; por causa de la sodomía fue destruida la Orden de los Templarios por toda la Cristiandad en su día. Por lo tanto, mandamos que todo hombre que cometa ese pecado, sea quemado y convertido en polvo por el fuego, para que ya nunca de su cuerpo y sepultura se tenga memoria". Los homosexuales eran perseguidos por tres tribunales: la Justicia Real, la Santa Inquisición y el Foro Episcopal.
Al desembarcar en el Nuevo Mundo, los europeos encontraron una gran diversidad de pueblos y civilizaciones, cuyas prácticas sexuales diferían en gran medida de la matriz cultural judeo-cristiana, siendo algunas diametralmente opuestas en cuanto a la desnudez, la honra, la virginidad, el incesto, la poligramia, el divorcio y sobre todo, la homosexualidad, el travestismo y la transexualidad. Ya en 1514 se divulga en la Historia General y Natural de las Indias, que el gusto por el vicio nefasto se encontraba presente en todo el Caribe y en los territorios de Tierra Firme. Los conquistadores se escandalizaron profundamente al encontrarse con esculturas e ídolos venerados por los pueblos amerindios que mostraban en forma explícita relaciones homoeróticas. En México, América Central, América del Sur -tanto en los Andes como en la Amazonia-, se dio la misma constatación: "muchos indios e indias son sodomitas". Diversos cronistas asociaron la sodomía a la falta de piedad religiosa: "como no conocen al verdadero Dios y Señor, cometen gravísimos pecados de idolatría, sacrificio de hombres vivos, ingesta de carne humana, conversaciones con el diablo, sodomías, etcétera".
Pero no todas las culturas amerindias, sin embargo, estaban a favor del amor entre personas del mismo sexo. Entre los pueblos mayas y aztecas, según los cronistas franciscanos, "la sodomía pasiva es abominable, nefasta y detestable, digna de desprecio y de risa por parte de las gentes". Llama la atención la contradicción observable en estas civilizaciones precolombinas que, por un lado, cuentan con una mitología extremadamente dionisíaca, que valora incluso el hermafroditismo y la homosexualidad, y por otro, muestran prácticas morales a veces bastante represivas, de tipo apolíneo, aplicando incluso la pena de muerte a ciertos casos de homoerotismo. Lo que no niega la información aportada por el precursor de los estudios sobre homosexualidad en el Nuevo Mundo, el venezolano Antonio Raquena, que en un trabajo con fecha de 1945 señala: "Aceptada o rechazada, honrada o severamente castigada, según la nación donde se la practicaba, la homosexualidad estaba presente desde el estrecho de Bering hasta el de Magallanes".
1513 puede ser considerada la fecha inagural de la intolerancia homofóbica en el Nuevo Mundo: el conquistador Vasco Balboa, al encontrar un numeroso séquito de indios homosexuales en el istmo de Panamá, apresó a cuarenta de ellos y los entregó a perros feroces para que los devoraran, conforme narra Pietro Martire y lo retrata un dramático grabado de la época.
 1548 es la fecha en que se registra la primera persecución institucional contra europeos homosexuales: en Guatemala van presos siete sodomitas, siendo cuatro de ellos clérigos y tres legos. Al ser llevados para la hoguera, lograron eludir la pena capital debido a un disturbio que tuvo lugar entre la población.
De 1549 data la noticia del primer sodomita público y notorio que fue desterrado a las Américas. Se trata de un joven portugués, Estevao Redondo, que fuera criado del gobernador de Lisboa y condenado al exilio perpetuo en el nordeste de Brasil.
En 1571 se instalan Tribunales de la Santa Inquisición en México y Perú, y en 1610 en Cartagena de Indias, litoral de Colombia. En la América hispana, a diferencia de lo que ocurría en la América portuguesa, el Santo Oficio no tenía autorización para perseguir el pecado de sodomía, correspondiéndole a la justicia real y al obispo la represión a los/as practicantes del amor que no osaba decir su nombre.
En Brasil, entre 1591 y 1620, 44 hombres y mujeres fueron acusados/as y procesados/as por sodomía, llegándose a fines del siglo XVIII a un total de 283 denuncias de luso-brasileños/as por el pecado mayor, muchos de ellos condenados a remar en las galeras del rey o desterrados a áreas remotas de Africa e India. De las 29 lesbianas denunciadas por tales en el Brasil colonial, 5 recibieron penas pecuniarias y espirituales, 3 fueron desterradas y 2 condenadas a azotes en público. La más famosa, Felipa de Souza, dio su nombre al premio internacional más importante de derechos humanos homosexuales, iniciativa de la Comisión Internacional de los Derechos Humanos para Gays y Lesbianas. En 1646, el lesbianismo fue despenalizado por la Inquisición, pasando las lesbianas a ser perseguidas por la justicia real y episcopal.
Hay documentos que prueban dos ejecuciones de homosexuales en la historia de Brasil: en 1613, en Sao Luis do Maranhao, por orden de los invasores franceses, instigados por los misioneros capuchinos, un indio tupinambà, públicamente insultado y reconocido como tibira (sodomita pasivo), fue amarrado a la boca de un cañón, siendo su cuerpo despedazado al salir la bala, "para purificar a la tierra de sus maldades". En 1678, se ejecutó a un segundo mártir homosexual en la capitanía de Sergipe: un  joven negro, esclavo, "fue muerto a azotes por haber cometido el pecado de sodomía".
México lideró la persecución a sodomitas en América Latina durante el período colonial: en 1658 fueron denunciados 123 sodomitas en la ciudad de México y sus alrededores, 19 de ellos fueron presos y 14 quemados en la hoguera. Uno de ellos logró eludir la hoguera por ser menor de 15 años, recibiendo pese a todo 200 azotes y 6 años de trabajos forzados como castigo. En 1673, hubo otro progrom: siete mulatos, negros y mestizos fueron quemados en Mixoac.
Con el fin de las inquisiciones portuguesa y española, también en América Latina se extinguieron los Tribunales del Santo Oficio en 1820 en Perú y México, en 1821 en Cartagena y Brasil. Se extingue así ese Monstrum Horribilem pero, desgraciadamente, como las mentalidades no se cambian por decreto, hasta hoy persiste en América Latina el fantasma de la inquisición no sólo en la ideología moralista e intolerante sino también en la composición de las elites locales, cuyas capas más tradicionales en muchas zonas descienden aun hoy en día, directamente, de los terribles familiares y comisarios del Santo Oficio.
 Por inspiración modernizadora del Código Napoleónico, la sodomía fue despenalizada en la mayor parte de los nuevos países latinoamericanos, dejando de estar incluida en los respectivos Códigos Penales, pero siguió persistiendo durante todo el siglo XIX el fuerte prejuicio y discriminación sobre todo contra los "pasivos". Bajo acusaciones de atentado al pudor y ejercicio de la prostitución, e incluso alegando falsedad ideológica en el caso de las travestis, un número incontable de homosexuales siguieron siendo chantajeados, encarcelados y torturados por los agentes del nuevo orden policial. Pasaron de las garras de la Inquisición a las comisarías. A pesar de que muchos médicos y científicos demostraron su buena intención de retirar a las mujeres y hombres "invertidos" de las comisarías y prisiones, para intentar su "cura" en consultorios y clínicas, en su condición de perros guardianes de la moral oficial, adoptaron a veces formas modernas de violencia, torturando a indefensas mariquitas con terapias dolorosísimas que llegaron a incluir descargas eléctricas, dosis enormes de hormonas y peligrosos productos químicos, incluyendo transplantes de testículos de monos.
En el siglo XX, el suicidio, la total clandestinidad, la baja autoestima, la marginalidad, los asesinatos, pasaron a ser el pan de cada día de millones de gays, lesbianas y transgéneros en América Latina, rechazados por sus familias, humillados en las calles, impedidos de acceder al trabajo. Investigaciones realizadas en Brasil, país que debe albergar a más de 17 millones de homosexuales, revelan que de todas las minorías sociales, gays y lesbianas constituyen la más odiada, observándose un continuum que va del insulto verbal al trato humillante en los medios de comunicación, la violencia física en las calles, las detenciones arbitrarias, los asesinatos. En México, hasta hoy a los gays se los llama "cuarenta y uno", en recuredo de los 41 maricones presos en una sola noche en 1901, que fueron sometidos a castigos humillantes, obligados a barrer las calles de la capital y a lavar las letrinas públicas.
Según la Spartacus Gay Guide, hay áreas de levante, bares y establecimientos comerciales afines o abiertamente frecuentados por la población GLT en todos los 41 países de América Latina y el Caribe. Pese a todo, sólo en la mitad de ellos se tiene noticias de la existencia intermitente de uno o más grupos de defensa de los derechos homosexuales.
Pese a la gran dviersidad socioeconómica y cultural de estos países, algunos fuertemente marcados por la herencia indígena, otros con gran influencia de la cultura africana, unos pocos con tradición ibérica más acentuada, América Latina como un todo se caracteriza por la extrema virulencia del machismo y la homofobia, que reforzados por el omnipresente control familiar de inspiración cristiana y las grandes dificultades que la independencia económica presenta para los jóvenes, hacen que la suma de estos factores inhiba el proceso de coming out en los jóvenes, explicando en parte el reducido tamaño y breve duración de los grupos de militancia homosexual. Desprecio social, humillación pública y persecuciones policiales, hacen parte del cotidiano de los homosexuales latinoamericanos de norte a sur, a tal punto que se acostumbra decir que "hay que ser muy macho para ser gay en América Latina". El término marica y sus variantes regionales, se usa en todo el mundo latinoamericano, incluso en Brasil, como uno de los insultos más frecuentes contra los homosexuales. La misma hostilidad recae sobre las lesbianas, que sufren grave violencia por parte de sus familias, ex-amantes o compañeros, inspirados por la ideología lesbofóbica y misógina que interpreta y trata el lesbianismo como ultraje y amenaza a la hegemonía machista.
 Dentro de los países de esta región, Cuba se destacó en la década del 60 por la violencia con que persiguió, apresó y obligó a exiliarse a centenares de homosexuales, identificando la homosexualidad con la decadencia capitalista. Libros y películas como  Fresas y Chocolate, de Tomás Alea Gutierrez  y  Antes que anoiteça, de Reinaldo Arenas, revelan la intolerancia homofóbica de un período que felizmente está siendo superado. Aunque no se tienen noticias de movimiento homosexual organizado en la isla de Fidel, se sabe que dentro de las estructuras propias de los comités vecinales, lesbianas y gays discuten sus reivindicaciones teniendo buena acogida por parte de la comunidad. Prueba de esta nueva postura oficial de respeto a la orientación sexual y a los roles de género se ha puesto de manifiesta en la ONU, cuando en la Conferencia sobre la Mujer realizada en Beijinga, Cuba fue el único país latinoamericano que defendió todas las referencias anti-discriminatorias basadas en la orientación sexual.
 Pese a la generalizada ideología fuertemente marcada por el machismo, que redunda en prácticas homofóbicas violentas y discriminatorias, en 1969 se fundó en Argentina el primer grupo de defensa de los derechos huymanos en América Latina, que a partir de 1971 fue conocido Frente de Liberactión Homosexual.   En 1978 se fundaron grupos gays en México y Brasil, y en la década del 80 en Perú, Colombia y Venezuela. En los años 90 el movimiento GLT se organiza en Chile, Uruguay, Puerto Rico y Jamaica.
Hasta mediados de los años 90, la homosexualidad seguía siendo considerada un delito en Chile, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Puerto Rico. A comienzos del siglo XXI todavía persisten leyes contra la sodomía en dos países: Puerto Rico y Nicaragua. Ecuador es un bello ejemplo: saltó de la edad de las cavernas a la modernidad, volviéndose el segundo país del mundo después de Africa del Sur que incluyó en su Constitución la prohibición de discriminar por orientación sexual. En la década del 90 se aprobaron diversas leyes a favor de la libre orientación sexual: en más de 70 municipios del Brasil; y en Buenos Aires y Rosario, de Argentina. También en el estado de Aguascalientes y en el Distrito Federal de México, donde una diputada abiertamente lesbiana ocupa un curul en la Legislatura. Manifestaciones masivas se han realizado en diversas capitales del continente, en ocasión de las celebraciones del orgullo gay, destacándose la de Sao Paulo que en 2001 reunió a más de 200 mil participantes.
Persiste, sin embargo, en todos los países latinoamericanos y caribeños, legislación moralista represiva, que generalmente se aplica con mayor rigor y de forma discriminatoria contra los homoexuales, considerándose la homosexualidad como agravante en la corrupción de menores, reprimiéndose el travestismo como atentado contra el pudor o identidad falsa, excluyéndose legalmente a gays y lesbianas del acceso a la unión civil, en la medida en que los códigos civiles y constituciones de los diversos países restringen el casamiento o el reconocimiento como familia e inclusive el concubinato, a las parejas de sexos opuestos.
Como consecuencia del pasado colonial y del esclavismo, una característica significativa observada en la mayor parte de los países latinoamericanos y caribeños es el alto grado de violencia física y opresión moral que se ejerce contra travestis, gays y lesbianas. En Brasil se repite de norte a sur el mandato "viado (pédé) tem que morrer!" y en todo el continente padres y madres dicen públicamente que preferirían tener un hijo ladrón o una hija prostituta antes que un gay o una lesbianas. Los obispos de la iglesia católica y, últimamente y con mayor rencor, los integrantes de las iglesias protestantes fundamentalistas, atacan gravemente a los homosexuales en los medios y en los púlpitos, censurando las campañas de prevención del SIDA para gays y obstaculizando la legislación de unión civil para personas del mismo sexo. Esas mismas sectas patrocinan clínicas de cura para homosexuales. En el Caribe angloparlante persisten las leyes colonias antisodomía, que han redundado inclusive, en los últimos años, en medidas extremas de homofobia como el impedir que desembarcaran los pasajeros gays que participaban de un crucero por esa región.
Aún más graves son los crímenes homofóbicos: la prensa internacional constantemente ha denunciado el asesinato brutal de gays y travestis en casi todos los países de la región, crímenes que exhiben rasgos de crueldad y son objeto de una impunidad repugnante. Muchos de esos homicidios tienen como autores a escuadrones de la muerte, la propia policía y, recientemente, grupos neonazis.
Pese a la inexistencia de estadísticas policiales sobre crímenes de odio en la región, disponemos de información bastante fidedigana sobre crímenes homofóbicos documentados en los dos países más grandes de América Latina: en México, según la Comisión Ciudadana de Crímenes de Odio por Homofobia, fueron asesinados 213 homosexuales en el período 1995/2000, calculándose que el número real debe ser tres veces más alto. Para Brasil, de acuerdo con los registros del Grupo Gay da Bahía, se han documentado 1960 asesinatos en el período 1980-2000, 69% de gays, 29% de travestis y 2% de lesbianas, lo que da un promedio de un homicidio cada dos días.
 En números absolutos y relativos, no cabe duda que es en América Latina y el Caribe donde ocurre el mayor número de crímenes homofóbicos del mundo. Un triste liderazgo para un continente tan cordial con los turistas y con la alegría de vida y la exhuberancia de la cultura homosexual como marcas registradas de la región.
 

Bibliografia sobre Homofobia en América Latina:
Young, Allen. Gays Under the Cuba Revolution. San Francisco, Gay Fox Press, 1981
Ordonez, Juan P. Ningún Ser Humano es Desechable: Limpieza Social, Derechos Humanos y Orientación Sexual en Colombia. San Francisco, IGLRHC, 1995
Mott, Luiz. Epidemic of Hate: Violation of Human Rights of Gay Men, Lesbians and Transvestites in Brazil. S.Francisco, IGLRHC, 1996
ICCHRLA. La Violencia al Descubierto: Represión contra Lesbianas y Homosexuales en America Latina. Toronto, 1996
Comisión Ciudadana de Crímenes de Odio por Homofobia, REPORTE DE CRIMENES 2000, Mexico, 2001
Mott, Luiz & Cerqueira, Marcelo. Causa Mortis: Homofobia. Salvador, Editora Grupo Gay da Bahia, 2001.
 
Datos sobre el autor:
Luiz Mott es Doctor en Antropología, profesor de la Universidad Federal de Bahía, fundador y presidente del Grupo Gay da Bahía y del Centro Bahiano Anti-Aids. Es autor de 15 libros y más de 200 artículos sobre historia de la homoexualidad, inquisición y SIDA, entre ellos:
Lesbianismo no Brasil. Porto Alegre, Editora Mercado Aberto, 1987
Escravidão, Homossexualidade e Demonologia. S.Paulo, Editora Icone, 1988
Sexo Proibido: Virgens, Gays e Escravos nas garras da Inquisição. Campinas Editora   Papirus, 1989
"Brasil" , Encyclopedia of Homosexuality, New York, Garland University Press, 1990
“Ethno-histoire de l’homossexualité em Amérique Latine”, in Pour l’histoire du Brésil. Crouzet, François (Ed), Paris, L’Harmattan, 2000, p. 285-303

Luiz Mott 21-02-2002  Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando )  

 

 

     

VIOLENCIA Y HOMOFOBIA. ANÁLISIS DEL PODER DE LA HETEROSEXUALIDAD SOBRE OTRAS FORMAS DE MANIFESTACIÓN SEXUAL.  

Por  Charly Fonseca 

 

INTRODUCCIÓN 

“61 decapitados en lo que va del año en Arabia Saudí, en cumplimiento de la condena por homosexualidad”.-- “Denuncian la detención de 37 homosexuales en China”.--  “Muere un joven golpeado por ser “gay” en EE UU”.--- “Los españoles prefieren a vecinos con animales domésticos que a homosexuales o gitanos”.--`` absueltos cuatro jóvenes acusados de pegar a un gay en el Retiro”.-- “El agresor homófobo es cada vez más joven. Dice un estudio”.--- “Un grupo de jóvenes apalea en Puente Tocinos a dos mujeres por ser lesbianas”.--- “El fiscal jefe de Bilbao opina que reconocer a las parejas homosexuales es “premiar lo vicioso.”---   “La medicina china saca a los homosexuales de los manicomios para “curarles” con electrochoque”.--- “Cada tres días se cometen dos crímenes de homosexuales”.--- Un homosexual muerto cada semana”.---   “Mujer transexual prostituta de la Castellana, en estado de coma por agresiones de jóvenes” .

Agencia Raud.  1as. Jornadas contra la homofobia, Almería, 2001,  El  País, El Sol.

 

La homofobia es el miedo y aversión hacia la homosexualidad y los homosexuales, sus prácticas, estilo de vida, afectividad y presencia social.  La homofobia se podría dividir en lesbofobia y transfobia, que sería el rechazo y aversión a las lesbianas y l@s transexuales. 

Las agresiones verbales y físicas son el resultado de esta práctica que justificándose en las “buenas costumbres, el respeto a la ley de Dios, contra el pecado nefando, contra natura” ha mandado a la hoguera, a tortura, a la cárcel, a la marginación, a la prostitución y a la violación de los derechos humanos: a miles de seres humanos en casi todas las culturas.

 El presente trabajo pretende hacer un acercamiento al fenómeno de la homofobia y la violencia causada por orientación sexual; relacionando la violencia de género con la homofobia; pues dicha violencia es casi hermana de la opresión de género de los hombres hacia las mujeres, bajo un común aspecto, la aportación de literatura que trate de ofrecer explicaciones y alternativas hacia la liberación tanto de mujeres como de personas con una orientación sexual distinta. Mi trabajo es producto del Programa de Doctorado ”Perspectivas del Género en las ciencias sociales”.  Y se abordará desde los enfoques contemporáneos de la teoría feminista, las propuestas epistemológicas, metodológicas y políticas de sus principales representantes. Además se trabajarán algunos autores de la llamada teoría “queer” y quienes no definidos en ninguna corriente, explican sobre el tema y la problemática gay, lesbiana, bisexual y transexual.

 Asimismo también es resultado del trabajo de campo en varios colectivos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en Almería, Barcelona, Burgos, Donostia-San Sebastián, Madrid, y Pamplona-Iruña. 

HOMOSEXUALIDAD / HETEROSEXUALIDAD

La heterosexualidad se fundamenta en el ejercicio de la sexualidad con fines reproductivos, excluye el placer en la práctica sexual, las relaciones entre personas del mismo sexo; se fundamente además en la jerarquía entre hombres y mujeres, dualismo que se extiende a heterosexualidad/ otra preferencia, orientación y/o identidad  sexual, ya sea homo, bi, o transexual,

            Rich (1996)[1] sostiene que la heterosexualidad es una imposición sobre las mujeres para garantizar a los hombres el acceso físico, económico y social. Cita a Chodorow quien argumenta que la heterosexualidad no es una preferencia; es una obligatoriedad que separa lo erótico de lo emotivo.  

En nuestra cultura, a las mujeres no se les cuestiona si quieren casarse, estar al lado de un hombre y ser madres, sino, se les capacita para convertirse en amas de casa, en cambio a los hombres para ser los padres proveedores y mantener el sistema de “familia heterosexual”.   Rivera Garretas[2]  encuentra en el contrato sexual una pérdida importante de soberanía sobre sí y sobre el mundo. El modelo heterosexual, que debería llamarse ortodoxia sexual, pues en sentido literal hetero, significa diferencia, diversidad, pluralismo y claramente se ve que es todo lo contrario; y ortodoxia se emplea en un sentido más cerrado, de carácter más normativo, prescritivo y regulador.  Bien, el modelo de ortodoxia sexual, como he mencionado antes, espera de las mujeres un modelo de sexualidad reproductiva como único modelo que ellas deben conocer.  Llamada por Rivera Carreras “modo de producción doméstico”. Sin embargo, para las lesbianas este derecho es negado legalmente, tal y como lo demuestra el artículo publicado en el País  en el cual relata el caso de una pareja de madres lesbianas que se separan y que la madre biológica le quita todo el derecho de ver a la niña, hablarle por teléfono o acercarse a ella por la ausencia de leyes que regulen una situación como ésta.  

Uno de los argumentos en contra para conceder adopciones a homosexuales es dada en el mismo artículo por Esperanza Ochaita de la Universidad Autónoma de Madrid quien considera que el problema principal es que aún sigue provocando un choque en la mentalidad común de la sociedad y los niños son muy vulnerables y tendrían que soportar las burlas de sus compañeros.  Sin embargo para Jordi Petit de la Coordinadora Gay-Lesbiana, refiriéndose a la posible marginación o burlas que pudiera sufrir el niño en el colegio, arguye: “Ese es el mismo argumento que oímos hace veinte años cuando iba a promulgarse la ley del divorcio y no se ha hundido el mundo”[3].  Atacar lo diferente es una repetición histórica. 

Atacar lo diferente significa en algunos casos lapidar, condenar al silencio, la vergüenza, a la “curación del vicio”.   Vigarello (1999)[4] argumenta que en la Francia del Antiguo Régimen, siglo XVIII, los delitos contra las buenas costumbres, tales como fornicación, adulterio, sodomía y bestialidad, tenían un carácter moral.   La sodomía alude inmediatamente a perversión, significaba en aquella época blasfemia y trasgresión a las leyes divinas.  La sodomía era el más condenable de los actos de lujuria, se castigaba con la muerte por fuego por ser a la vez el más grave y detestable para las leyes divinas y humanas, la sodomía, según Vigarello, representa un acto “contra natura”, su escándalo se centra en el desafío de las normas. Para el antiguo régimen es ante todo un desafío a Dios. 

En la actualidad, la homosexualidad está dejando de ser un desafío, una trasgresión, un acto reivindicativo por su carácter comercial que tiene estar de moda ser gay, ser amigo de gays, vestir como gay, etc. Y para algunos sectores de la comunidad gay, la adopción de niños y la ley de parejas de hecho, equivaldría a perder todo carácter reivindicativo al pretender alienarse al modelo de la ortodoxia sexual, en otras palabras, la ortodoxia sexual, con su institución la familia, llegaría a manos de las parejas homosexuales, quienes a la vez reforzarían uno de los  planteamientos moralistas como la unión de la familia, clave en el modelo heterosexista. 

En cuanto al sentido de “ser gay  es la moda”, para MacKinnon (1995), el significado sexual no está formado sólo por palabras o textos visuales, está hecho de las relaciones sociales de poder en el mundo. Para MacKinnon  permitido/no permitido es el eje ideológico básico de la ortodoxia sexual, y para tal efecto, sexual significa que dicha sexualidad es buena, natural, sana, positiva, apropiada, placentera, saludable, noble, propia, que debe aprobarse y expresarse.   Asimismo, el campo de lo sexual, se divide en restricción, represión y peligro, por una parte y placer y acción por la otra.  A través de las cuales  codifican al hombre y a la mujer en la heterosexualidad, al activo y pasivo en el homosexualismo y lesbianismo, y al amo y esclavo en el sadomasoquismo.[5] 

Como es conocido, nuestra sociedad fuerza a las personas homosexuales a la privacidad. La falsa libertad en la cual las personas homosexuales tienen derecho a ser gay en la medida que mantengan sus actividades en privado, es una visión perversa, según lo denuncia I. M Young (2000), quien argumenta que hacer demostraciones de afecto gay, llamar la atención en público sobre el hecho que uno es gay, e incluso mencionar en público los derechos y necesidades de gays, lesbianas y transexuales, provoca la burla y el temor de mucha gente, es decir, sus prácticas homófobas.  La sociedad sólo está preparada para aceptar estas prácticas fuera de la vista pública.  Sin embargo, el eslogan “hacer público lo privado” contribuye a dejar el estado de invisibilidad en el que nos hemos marginado los homosexuales.

M. Young[6] remarca la importancia de reformular los conceptos de público y privado y al mismo tiempo negar una división social entre las esferas públicas y privada.  Ser heterosexual es un hecho natural, sin embargo ser homosexual se convierte en un acto y reivindicación política.  Y tomando el concepto de ámbito heterogéneo de Young, seríamos capaces de promover una política de inclusión.  Heterogéneo significa en este contexto reconocer las diferencias, aunque quizá no se entiendan del todo.   El concepto de ámbito heterogéneo implica, de acuerdo a Young, dos principios políticos: 1) a que ninguna persona, acción o aspecto de su vida debería ser forzada a la privacidad, Y 2) no debería permitirse que ninguna institución o práctica social sea excluida de la expresión y la discusión pública. 

En el argot gay, “estar en el armario”, “en el closet”, se refiere al estado de privacidad de las prácticas homoeróticas, así como el no reconocimiento público de la homosexualidad.  Según Llamas y Vidarte (2000) el armario es una estrategia de sobrevivencia, una institución de represión verdadera,  de persecución, de control, invisibilidad y conminación al silencio: el armario está pensado para borrarnos de la sociedad robándonos la palabra y el acceso a la vida pública, según los autores, si consiguen meternos dentro del armario, parecerá que la homosexualidad no existe o es algo marginal, despreciable y no digna de consideración.[7] 

La condena al silencio, a la discriminación, a la marginación, también puede conducir al suicidio o a la prostitución, Barry (1988) sostiene que en lugares donde la discriminación sexual ofrece escasas oportunidades de empleo y se les impide el acceso a los estudios, es muy probable que su alternativa sea la prostitución.[8]  Este es el caso de mujeres transexuales quienes marginadas de una fuente de empleo convencional, 96% de ellas se dedican a la prostitución o algún trabajo relacionado al mercado del sexo.  Además el trabajo no es regulado, ni pueden cotizar para la Seguridad Social, ni cobrar el paro, ni tampoco aseguradas por los riesgos de trabajo, que si bien son muchos, no tienen ninguna garantía para su seguridad e integridad personal.  Integridad amenazada constantemente por los “guardianes de la buena moral”, como es el caso de las agresiones a mujeres transexuales dedicadas a la prostitución en la calle de la Castellana en Madrid,  atacadas por jóvenes de entre 16 y 18 años que con bates de béisbol, sprays, piedras y navajas atacan desde febrero hasta la fecha cada sábado, casi de manera ritual, con total impunidad; llevando a una víctima al hospital en estado de coma por 16 horas y con traumatismos graves tanto físicos como psicológicos.  Algunas explicaciones de las mismas transexuales está en decir que, o bien pueden ser por parte de los mismos vecinos o de personas de afuera, que esperan ser denunciados por la policía para que se coloquen patrullas en la calle, ocasionando que los clientes al ver la vigilancia policíaca; no se acerquen y así, de una vez por todas hacer que las prostitutas se vayan de la zona, o de la misma policía, bajo una estrategia terrorista de estado, y siendo así el problema sería muy grande pues el Estado estaría violando los derechos humanos de las mujeres transexuales.  Lo que sí es claro, es que los agresores actúan con total impunidad ya que están detectados por la policía, pero la pregunta es ¿por qué no actúan?.  El colectivo Transexualia se está moviendo a través de los medios de comunicación para denunciar estos hechos, porque a nivel policial, se han hecho denuncias desde la primera agresión y no ha habido respuesta alguna, y ahora la movilización empieza a través de partidos políticos, denunciando esta situación. 

¿Cómo hacer políticas de inclusión a l@s transexuales, si antes no se aceptan las propuestas de ley que pretenden cambiar el nombre en el DNI, o el cambio del sexo en dicho DNI, sin realizarse la tal apreciada cirugía de cambio de sexo, para quienes no quieran o no puedan o necesiten someterse a ella? ¿Cómo hablar de igualdad si no se acepta que en el DNI desaparezca la categoría sexo, que ahora también tiene la categoría género, puesto que en los DNI´s  recientes aparece no sólo la letra S de “sexo” con las letras M “mujer” y V de “varón”; sino que ahora también aparece la letra G de “género” para designar con una F y una M, si es “femenino” o “masculino”?  ¿Por qué se excluye de la Seguridad social la operación de cambio de sexo, bajo el argumento que las cirugías plásticas son un lujo que deben costearse los propios pacientes, cuando la integridad personal, la vida misma no es un lujo, sino un derecho? ¿Cómo dejar de hablar de homofobia, lesbofobia y transfobia si no se respetan los elementales derechos humanos como a la vida misma o la integridad fisica? 

CONCLUSIONES 

El miedo, aversión y rechazo hacia las personas con una opción sexual diferente, es una manera de mantener el control y la distancia de la construcción imaginaria de la masculinidad. Forma parte de un mecanismo de defensa ante algo tan precario y vulnerable que es ser, y demostrarlo, “hombre”, mediante la violencia, la agresión, los insultos, hasta la propia muerte.  Una de las posibles soluciones está en promover espacios heterogéneos donde coexista la diferencia, no sólo sexual, sino racial, de clase, de género y sexo, permitir en todos los lugares el debate público y la discusión de los temas que anteriormente han sido tabúes, que han sido condenados al silencio; espacios que mediante la escucha y el respeto se puedan comprender las diferencias. Así romperemos lo que Haraway llama viejas dicotomías para convertirlas en un contínuum.

Del mismo modo promover entre los hombres hetero , el espacio para demostrar la afectividad entre los hombres, tal y como lo hacen las mujeres, que pueden abrazarse y besarse, sin ver minada o reducida su feminidad.  Esta expresión de la afectividad entre personas, dará entendimiento para respetar, entender y hasta intentar otras muestras de afectividad.

La homosexualidad también está presente en la iglesia, en el Monasterio de Montserrat, en Barcelona, salieron a la luz pública las prácticas homosexuales de algunos estudiantes y monjes enclaustrados, lo que ocasionó la renuncia del abad. Durante la investigación de campo en el monasterio de Montserrat, la respuesta a mi pregunta sobre la presunta homosexualidad en el lugar, fue el silencio. Tomando en cuenta que el silencio muchas veces dice más que mil palabras, hace suponer que algo de cierto hay en estas declaraciones, que en las Ramblas se habla más distendidamente. 

Aún así ¿cuál será el futuro de la homosexualidad? ¿dejará la clandestinidad de los urinarios y los saunas para aparecer en los programas del corazón como acompañantes de la señora, al estilo “peluquero de salón de belleza”, o en los mensajes comerciales de los medios de comunicación y la publicidad con fines únicamente prácticos, como anzuelo, a los potenciales consumidores gays, o a los que les gusta la moda gay? Y al mismo tiempo ¿seguirán dándose las agresiones a los homosexuales, lesbianas y transexuales, bajo el pretexto de reforzar la masculinidad tambaleante y vulnerable? ¿o la homosexualidad desaparecerá bajo el poder de los derechos humanos, la igualdad, la tolerancia y la equidad a consecuencia de la lucha por conseguir los mismos derechos que los heterosexuales? No lo sé pero en palabras del poeta, Si la homosexualidad no existiera, habría que inventarla. 

Agradezco a los colectivos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales de las siguientes ciudades españolas: Almería, Barcelona, Burgos, Donostia-San Sebastián, Madrid y Pamplona-Iruña. 

REFERENCIAS 

BALBUS, I. (1990): “Michel Foucault y el discurso feminista” en Benhabib, S. & D. Cornella (1990): Teoría feminista y teoría crítica. Valencia: Alfons el Magnanim. 

BARRY, K. (1988): Esclavitud sexual de la mujer. Barcelona: La Sal. 

BUTLER, J. (1990): “Variaciones sobre sexo y género. Beavoir, Witting y Foucault” en Benhabib, S. & D. Cornella (1990): Teoría feminista y teoría crítica. Valencia: Alfons el Magnanim. 

FONSECA, Carlos. (2001): La Heterosexualidad y la homofobia. Madrid. 

GUASCH, O. (1991): La sociedad rosa. Barcelona: Anagrama. 

HARAWAY, D. (1995): Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza. Valencia: Cátedra. 

HARDING, S. (1996): Ciencia y feminismo. Madrid: Morata. 

JÓNASDÓTTIR, A.G. (1993): El poder del amor. ¿Le importa el sexo a la democracia? Madrid: Cátedra. 

MacKINNON, C.A. (1995): Hacia una teoría feminista del Estado. Valencia: Cátedra. 

MIEDZIAN, M. (1995): Chicos son, hombres serán. Cómo romper los lazos entre masculinidad y violencia. Madrid: Horas y horas. 

ORTEGA DOLZ, Patricia. PEREGIL, Francisco. (2001): “Del armario al altar”. El País. Domingo 8 de abril de 2001

RICH, A. (1996): “Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana” en Duoda n. 10.

 

RIVERA-GARRETAS, M. M. (1994): Nombrar el mundo en femenino. Barcelona: Icaria. 

VIGARELLO, G. (1999): Historia de la violación. Madrid: Cátedra. 

WALBY, S. (1999): Comparing methodologies used to study violence against women. Paper presented to Council of Europe Seminar on ‘Men and violence against women’. 7-8 october 1999.

 

[1] RICH, A. (1996): “Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana (1980) en Duoda n. 10.

[2] RIVERA GARRETAS, M.M. (1994): “Nombrar el mundo en femenino”. Barcelona. Icaria.

[3] ORTEGA DOLZ, Patricia. PEREGIL, Francisco. “Del armario al altar”. El País. Domingo 8 de abril de 2001.

[4] VIGARELLO, G. (1999): Historia de la violación. Madrid: Cátedra.

[5] MacKINON, C.A (1995): Hacia una teoría feminista del Estado. Valencia, Cátedra.

[6] YOUNG, I. M. (2000): La justicia y la política de la diferencia. Madrid. Cátedra.

[7] LLAMAS, R., VIDARTE, F. J.(2000): Homografías. Madrid. Espasa.

[8] BARRY, K (1988): Esclavitud sexual de las mujeres. Barcelona: La Sal.

Charlif Fonseca mailto:majoysimpatico@yahoo.es  18-01-2002  Comenta este reportaje ( indica en el titulo de que reportaje hablas )

 

                            Internet como medio de difusión para la homo-transfobia     

 


Aunque la libertad de expresión ha sido uno de los factores determinantes de la rápida expansión e importancia de Internet, esa misma libertad de expresión conlleva una cara oscura. Dado el aislamiento en la sociedad y en los medios de comunicación de determinados individuos y grupos intolerantes, han convertido Internet en plataforma de difusión y punto de encuentro para sus mensajes e ideologías. Los homosexuales como grupo social minoritarios se han convertido en blanco fácil de la intolerancia.

La libertad de expresión es uno de los pilares básicos que han posibilitado la popularidad y la expansión de la red de redes por todo el mundo. Gracias a esta libertad de expresión, cualquier voz o cualquier opinión puede ser difundida y estar al alcance de todas y todos. Cualquiera que sea la ideología o la opinión, Internet es una página en blanco donde todos pueden dejar su impronta. Todo puede encontrarse en Internet, donde quizás la excesiva cantidad de información puede conducir a confusión, dado el desorden y maraña de páginas.

No obstante, toda libertad de expresión conlleva su cara oscura, y los intolerantes también utilizan esta herramienta básica de información universal para publicitar sus mensajes y sus ideales de intolerancia. Es más, Internet es utilizado para aunar y hacer de punto de encuentro de estos elementos aislados, haciéndolos más peligrosos si cabe pues potencia la acción conjunta y el sentimiento superior de pertenencia a una exclusividad. Su aislamiento en la sociedad actual y más concretamente de los medios de comunicación, hace que determinados portales de Internet se conviertan en los únicos lugares donde difundir sus errados ideales.

Los homosexuales como grupo social minoritario, que han sido objeto a lo largo de la historia de persecución y escarnio, son un objetivo fácil de estos individuos. Mediante mensajes en foros de debate o mediante páginas personales o de organizaciones realizan sus ataques e insultos hacia gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

Ataques de extrema derecha.

La mayor parte de los ataques homófobos son provocados por grupos neonazis o de extrema derecha, que luchan por la eugenización o mejora de la raza, entendido en el sentido tradicional racista de que la raza superior es la raza blanca y la cultura occidental es la superior, además sin defectos como discapacidades y sin vicios como homosexualidad, drogas y prostitución.

Algunas afirmaciones de estas páginas son fuertemente homófobas, ya que persiguen la estigmatización, la persecución, incluso la concentración en centros de reeducación, hasta llegando a la barbaridad de querer el exterminio total y limpieza de la raza.

"¿Que es la homosexualidad? Creemos que la homosexualidad no es algo normal , como nos quieren hacer creer. Los homosexuales son personas enfermas. Lo que ahora hay es pervertidos sexuales que tienen inclinaciones homosexuales. Muchos de estos pervertidos tienen importantes cargos en los gobiernos y medios de comunicación, por tal motivo vemos por TV como se defienden los derechos de estos pervertidos homosexuales. ¿Cual es la solución? Al ser la homosexualidad una enfermedad , estas personas deben estar recluidas en centros de salud mental. Mientras los que son homosexuales por perversión o dinero, la justicia se hará cargo de ellos, imponiendo un castigo ejemplar".

Puntos Doctrinales del Nacional Racionalismo.

"La homosexualidad es ANORMAL y ANTINATURAL. El NS se basa totalmente en la sabiduría de la NATURALEZA. Por eso no podemos tolerar practicas tan aberrantes como esas que atentan contra los pilares de la CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL, la familia, la virilidad, el amor entre el hombre y la mujer. La homosexualidad es mas abundante cuanto mas decadente sea la comunidad que la practica. Así en los periodos de decadencia de los griegos, durante el hundimiento del Imperio Romano o, sin ir mas lejos, en nuestra enferma sociedad actual esta perversión se vuelve más y más común y aceptada".

Entrevista a un NacionalSocialista.

"La homosexualidad es un crimen contra la Naturaleza. La Naturaleza declara que el fin del instinto de acoplamiento es la reproducción, y, de esta manera se mantiene una especie. El irresistible apetito sexual del varón debe ser canalizado hacia la posesión de las hembras, así como los elementos tales como los territorios y el poder, que son necesarios para conservarlos". 88 preceptos para la superioridad de la raza blanca.

"¿Creemos que la homosexualidad, la drogadicción y el alcoholismo no son más que taras decadentes y no diferentes estilos de vida? Sí, creemos.

¿Creemos que la homosexualidad, el lesbianismo, la pedofilia y otras aberraciones no son más que los diabólicos síntomas de la decadencia de esta civilización? Sí, creemos."
.

Credo de Ultranación denominado el Reducto de la Raza Blanca.

"Que el gobierno de ocupación sionista de Norteamérica y las otras naciones occidentales promueve el acto antinatural de la homosexualidad sabiendo de sobre que el poder del instinto sexual del hombre para la unión sexual debe ser dirigido hacia la procreación con mujeres de la misma raza para asegurar la supervivencia racial". Manifiesto del Genocidio Blanco.

Son muy curiosas algunas de estas páginas, pues ofrecen una gran cantidad de estadísticas y datos que sólo dan lugar a la risa. He aquí una muestra de una ristra de barbaridades de las que acusan a los homosexuales en un opúsculo denominado: Heterosexuales: Especie en Peligro de Extinción.

1- Sexo Oral: Es practicado por todos los homosexuales, en su mayoría ingieren el semen, que es lo mismo que ingerir sangre (con los mismos gérmenes que ésta). 2- Sexo Anal: Es practicado por el 90% de los homosexuales. Esta practica, es responsable en la mayoría de los casos de la transmisión de enfermedades sexuales, como el SIDA. 3- Fisting: Esta practica de los homosexuales consiste en insertar objetos (palos, botellas, etc.) o el brazo en el ano. Muchas veces estas personas deben dirigirse al hospital a sacarse los objetos, de sus rectos. El daño causado por esto, es reparado en los quirofanos. 4-Sexo Fecal: Esta practica es realizada por el 80% de los homosexuales. Consiste en lamer con sus lenguas el ano de la pareja y en muchos casos tragar la mierda. Esta práctica bizarra, anti-natural, de ingestión de materia es la causa principal de la transmisión de hepatitis e infecciones parásitas entre los homosexuales. 5- Sexo con Orina: Es practicado por el 29% de los homosexuales, conocido como baño dorado. Consiste en beber la orina, una sustancia altamente tóxica. 6- Sadomasoquismo: Es un pasatiempo para el 37% de los homosexuales. Consiste en conseguir la satisfacción sexual a través del dolor propio o ajeno. Debido a esto hay muchos casos de muertes violentas, que la justicia toma como accidentales. 7- Encuentros sexuales anónimos: Con desconocidos en salas de cines pornos, es practicado por el 47% de los gays. Además en muchos casos utilizan drogas. Es la causa mas común de contraer Sida. Si después de todo esto, aún considera que la homosexualidad es una practica normal. ¿Dejaría que sus hijos fueran educados por esta gente? ¿O que adoptaran a nuestros niños?.

A otros les molesta la visibilidad que finalmente están consiguiendo los homosexuales en los medios de comunicación y en la publicidad. Homosexualidad: distorsión publicitaria es un opúsculo ante la impotencia de que por fin los homosexuales consiguen llevar su imagen real a la sociedad sin las distorsiones y manipulaciones a la que siempre se han visto abocados.

"Una minoría audaz, con la complicidad de algunos medios periodísticos y la connivencia de los pusilánimes, se ha adueñado de los espacios y, con habilidad digna de mejor causa, se ha propuesto convencer a nuestra sociedad menos informada de numerosas mentiras, rechazadas en el mundo científico, como ya lo eran por el sentido común de nuestro pueblo, y las convicciones religiosas tanto de cristianos como de judíos y mahometanos. [...] Una táctica asumida por los movimientos homosexuales o gay es la de culpar de discriminación contra ellos a cuantos resisten a sus campañas pretendiendo sexo libre e igualdad absoluta para aspirar a cualquier cargo o función en la sociedad. [...] Para tratar de superar la poca vergüenza que les queda, algunos llegan a hablar de orgullo gay, para ahuyentar en los no adictos el pudor que los aleja instintivamente de ese camino".

Otra muestra de esta flagrante homofobia la encontramos en el mismo extenso texto:
"La criminalidad de la corrupción de menores es bastante extensa como para ignorarla; ya que está comprobado que suele ser el camino de la iniciación en las prácticas homosexuales, de las que luego no resulta fácil librarse.[...] Si la ley no reprime las prácticas homosexuales penalmente mientras están restringidas a la vida privada, esto no significa que los homosexuales no puedan ser excluidos de la docencia, como tampoco se aceptan como cajeros de banco a los ladrones, ni choferes a los ciegos o daltónicos, ni como policías a los asaltantes [...] Por grandes que sean los esfuerzos de los gay y lesbianas por alcanzar un status o reconocimiento social o legal no podrán impedir que la sociedad democrática, que en su inmensa mayoría no comparte su ideología y menos aun sus prácticas, se defienda de tal pretensión absurda de tener derecho a ser anormal o enfermo, fingiendo una libre elección".

Ataques religiosos.

También son frecuentes en Internet las páginas de ataques desde el punto de vista de la religión, aludiendo constantemente a la Biblia para condenar la homosexualidad. Los ataques son más o menos contundentes, algunos se limitan simplemente a condenar la práctica pero no las inclinaciones.

Algunas páginas se dedican a desvirtuar las investigaciones y estadísticas actuales sobre la homosexualidad. Un ejemplo lo encontramos en el reportaje denominado Hablemos claro de la homosexualidad del portal cristiano Seminario Cristiano de Formación e Información.

"Los descubrimientos de Kinsey están basados en experimentos criminales, llevados a cabo con pederastas quienes estimularon sexualmente a niños de sólo 2 meses de nacidos, a niños en contra de su voluntad y sin consentimiento de sus padres (obviamente), durante un período de hasta 24 horas cada vez [...] Generalmente los deseos homosexuales arrancan de situaciones depresivas que se padecen en la juventud debido a complejos, soledad, frustraciones, inseguridad en la identidad sexual. Y todo ello se opone a la esperanza".

Un autodenominado Comité Independiente Antisida, firma un opúsculo homófobo llamado Homosexualidad y SIDA en la revista de extrema derecha religiosa ARBIL, volviendo a hacer recaer a los homosexuales como responsables de la expansión del SIDA además de otras sandeces. Además ofrece comentarios como estos: "Se dice en ciertos círculos, que la homosexualidad es otra orientación sexual, como para quitarle importancia. ¿Qué diríamos si alguien intentara justificar las repetidas violaciones que comete una persona, diciendo que es su orientación sexual?".

En un trabajo de sociología denominado Homosexualidad: una cuestión de moral sexual se vierten opiniones como las siguientes:
"Los homosexuales necesitan amor y el ser aceptados como cualquier otra persona, pero es muy importante el ver que la homosexualidad es la perversión de los deseos naturales dados por Dios. Es lo que la Biblia llama pecado y una persona no puede llegar a Cristo y continuar el mismo pecado[...] Los homosexuales no son una clase especial de pecadores que están bajo el objetivo de la ira divina en una forma especial. Los homosexuales, como los otros individuos del mundo, son víctimas del pecado y de una sociedad pecadora".

Otras páginas con muestras homófobas:

Selección de artículos en contra de la homosexualidad desde el cristianismo. Muy contundentes y homófobos.

En contra del fomento de la homosexualidad por Disney.

Declaración de No Homosexualidad, necesaria para solicitar adopciones en China.

Folletín para ayudar a salir de la homosexualidad desde el cristianismo.

Escape de la homosexualidad desde el cristianismo.

Noticias contra la homosexualidad.

Homosexualidad y Esperanza por la Asociación Médica Católica de EE.UU.

Biblia y Homosexualidad.

Paco Ramírez, Colectivo Colegas 17-12-2001

 

                                        Las consecuencias de ser discriminados

Por Joaquín de las Heras (naciongay.com )

Somos humanos, y cuando afirmamos este hecho, estamos abarcando a todas las personas, independientemente de su raza, color, orientación sexual, género o religión. La personalidad tiene muchas vertientes, y la historia individual de cada uno también. La Comunidad glbt lleva muchos siglos de discriminación e injusticia a sus espaldas. Bien es cierto que paulatinamente todo va cambiando, aunque todavía contamos con injusticias en muchos países como Egipto, donde la orientación sexual va pareja a la criminalidad. Cada gay, lesbiana, bisexual y transexual se toma las cosas de manera diferente, aunque prácticamente todos hemos sufrido momentos de homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia a lo largo de nuestra vida. El caso es que para bastante gente, estos hechos pueden provocar un debilitamiento de fuerzas totalmente justificado, tanto a nivel mental como anímico, dado que es muy difícil hacer caso omiso de los insultos proferidos contra una persona cuyo entorno no acepta la diferencia. Según los últimos estudios en relación a este tema, los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales son mucho más propensos a padecer enfermedades mentales relacionadas con episodios depresivos que los heterosexuales. Muchos sectores conservadores, tan incoherentes como siempre, afirman que este hecho prueba el carácter defectuoso del cerebro homosexual. Los que han realizado investigaciones serias acerca de esto, demuestran que la única causa de que la Comunidad glbt sea más propensa a padecer depresiones es la intolerancia existente en nuestro planeta. Por otra parte, muchos sectores glbt aluden estos estudios como una forma de dar imagen de desequilibrados a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

Mayor propensión de la Comunidad glbt a sufrir depresión.

Según Susan Cochran, una profesora de epidemiología en la Universidad de California, "lesbianas, bisexuales, transexuales y gays que viven y sufren la discriminación por motivo de su orientación sexual, son más propensos a sufrir depresiones y ansiedad". Esta experta ha sido la coautora de este nuevo estudio sobre la salud mental de la Comunidad glbt. A pesar de todo, Cochran se muestra cautelosa en este tema, ya que no está del todo claro que la discriminación propicie una depresión. Los psicólogos han discutido durante décadas sobre lo que hay en los cerebros glbt (como si de un fenómeno se tratara, todo hay que decirlo). La homosexualidad era oficialmente definida como una enfermedad mental hasta finales de los años 70. Pero solo hace unos pocos años que los estudios psicológicos comenzaron a hacerse preguntas acerca de la orientación sexual. Por otra parte, en otro estudio realizado durante el presente año, Cochran encontró que las lesbianas son más obesas y fuman y beben mucho más que las mujeres heterosexuales. El alcoholismo puede ser un indicio de depresión, y además, otras investigaciones sacan a la luz que las mujeres homosexuales abusan mucho más que el resto de las drogas y el alcohol. Estos resultados, ¿suponen una excusa para que los grupos conservadores distorsionen la realidad de nuevo o es una consecuencia natural de la presión que la homofobia ejerce sobre la Comunidad glbt?.

Alto índice de suicidios.

Estas últimas investigaciones realizadas desde la Universidad de California, también han revelado que hay un mayor número de suicidios por parte de adolescentes gays que heterosexuales. Asimismo, los hombres homosexuales sufren más ataques de pánico. Cochran espera encontrar más aclaraciones sobre estas tendencias a finales de año. En las estadísticas recogidas por el centro donde ella trabaja, en 1995 fueron encuestados más de 2900 americanos de edades comprendidas entre los 25 y los 74 años. De ellos, 73 reconocieron su homosexualidad o bisexualidad. Asimismo, toda la gente entrevistada que no era heterosexual, afirmó haber sufrido muchas más experiencias de discriminación que el resto de la gente que formaba parte del estudio. Este tipo de investigación nunca había sido llevada a cabo de una manera tan estructurada. Como hemos comentado, no se tienen todavía resultados claros y se piensa que la discriminación hacia gays, lesbianas, bisexuales y transexuales puede ser la chispa que provoque la depresión en ellos, pero no tiene que ser siempre la causa, aunque está claro que la capacidad de aguante contra injurias y agresiones homófobas siempre tiene un límite. Lo cierto es que recientemente ya se han aportado datos que revelan que la mayoría de la población glbt a nivel mundial sigue padeciendo atentados contra su dignidad, en más o menos intensidad.

Reacciones contra el estudio de Susan Cochran.

Las posturas contrarias a estos datos aportados por Cochran no se han hecho esperar. Los colectivos de gays y lesbianas norteamericanos han afirmado que todas estas estadísticas son una excusa y arma de doble filo para inculcar a la opinión pública una personalidad mentalmente desequilibrada por parte de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. De todos modos también se está discutiendo la parte de razón de los estudios, ya que la soledad con que muchos deben enfrentarse a episodios de intolerancia contra su persona, puede ser una vecina cercana a la más absoluta depresión. El debate ha quedado abierto. Cochran ha afirmado por su parte, que todos estos datos recopilados por ella pueden servir para que la Comunidad glbt continúe la lucha por la igualdad de derechos. Según ella, "si queremos hacer algo por impedir el deterioro de la salud mental de muchos gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, necesitamos pelear principalmente contra la discriminación por orientación sexual".

28-11-2001 J H.

 

      Transexual, fotógrafa, pintora, diseñadora grafica y amiga; Marga de Jorge siempre habrá un pensamiento para ti ( 1958-2001 ); nos deja un maravilloso ser por encima de todo.

Este reportaje es en memoria de Marga de Jorge. Hará ya unos dos meses recibí un correo de una chica preguntándome sobre algunas cuestiones para crear una pagina web, en un principio no le di mayor importancia debido a la gran cantidad de correos que recibo diariamente. Poco a poco me fui dando cuenta de la gran calidad humana en esta persona y lo mas impresionante fue el ver su trabajo como profesional en el terreno del arte, practicaba el retoque fotográfico, pintura impresa en la fotografía y otras tantísimas cosas derivadas de la materia, además de ser fotógrafa profesional por supuesto; tanto es así que le rogué que hiciera una litografía con una foto que le envié a tal efecto ( litografía que encabeza mi web desde hace algunos días ). Lo interesante de andar por el mundo de Internet es que al final sin conocer físicamente a las personas les vas tomando un aprecio considerable, tengo ya en mi agenda un grupo de amistades que nunca vi en persona, gentes con las que comparto un hueco en mi corazón. El día que recibí su bella litografía le hice saber que me había agradado mucho y que la pondría en mi álbum de fotos,  lo cual la lleno de satisfacción y así me lo hizo saber................pobre de mi, no sabia que ese iba a ser su ultimo trabajo en vida y que lo había realizado con muchos esfuerzos desde el hospital donde esperaba el ansiado transplante que le salvaría la vida.
Nunca me ha causado tanto dolor el abrir un correo que el cuerpo del mensaje decía así `` triste noticia ´´  ...la firma era de Marga de Jorge, pero me lo escribía su marido dándome la noticia de tan fatal desenlace, a medida que lo iba leyendo por mis ojos comenzaron a caer lagrimas, casi las mismas que ahora me embargan cuando escribo este texto, para terminar en un llanto sincero......imagino que infinitamente inferior al derramado por su esposo, amigo y compañero con el que compartió 24 años años de su vida; el me contó todo lo sucedido y mi corazón quedo encogido por un puño de acero que lo apretaba con brutal y desmedida fuerza, aquella noche no puede dormir volviéndome a hacer todos esos planteamientos que solo analizamos cuando  `` La Dama del Frío ´´ pasa cerca de nuestras vidas.

Tomará pinceles y los mojará en el arco iris para pintar a Lili Elbe, Cristhine Jorgeseen y tantas otras que ya no están tampoco aquí, hará bocetos de ángeles y arcángeles pero siempre le quedaran colores para dibujar el amor. 

Todas aquellas personas que quieran admirar su bello y excelente trabajo diríjanse a este link http://www.margadejorge.com y si algún galerista esta interesado en su obra me lo puede comunicar y así se lo haré saber a su marido. Marga de Jorge ya ha expuesto con gran éxito en Barcelona  con una de sus obras `` Transmodel ´´ que tuvo amplio reconocimiento por la critica en su momento.
Este es mi pequeño homenaje a tan gran mujer que como ella dijo alguna vez ``  me considero una transexual que está estudiando poco a poco para ser mejor persona ´´. Reproduzco una entrevista rescatada desde su web site para que todos los lectores de esta pagina la puedan conocer un poco mejor.
Descansa en paz Marga de Jorge ( 1958-2001 )  seguro que en la otra existencia nadie te va a pedir cuentas por tu transexualidad, te has ganado la gloria infinita porque el purgatorio de la intolerancia ya lo viviste en la tierra.
Te queremos.
Carla Antonelli 24-10-2001

      


 EN EL DUOMO, MILAN - ITALIA, 1985

      ENTREVISTA

 

¿Desde cuándo te sientes transexual?
Desde que tengo uso de razón, se nace y no como piensan algunas personas; que nos hacemos transexuales a través de haber pasado por alguna experiencia traumática o quirúrgica de transformación.

Sí, pero muchas pasan por cirugía para esa transformación... Por supuesto, como tú bien has dicho, muchas personas nos transformamos la nariz, los senos, etc, etc, pero ese cambio es únicamente físico, seguimos siendo las mismas personas sólo que con mayor seguridad.

¿Quieres decir que pasamos por cirugía por seguridad?
Tal vez no sea la palabra adecuada, pero si algo no nos gusta de nosotros mismos procuramos corregirlo, ya sea físico o psíquico.

Alguien me dijo que fuiste una de las transexuales pioneras en España, allá por los años setenta...
La verdad es que en aquellos años no era nada fácil mostrar o vivir tu identidad sexual, puesto que con el régimen político que se imponía, las transexuales brillaban por su ausencia, de ese modo era muy fácil ser pionera sin ni siquiera 1976, BARCELONETAsaberlo o ser consciente de ello. Mira, cuando tenía tres, siete, once años e iba con mi madre, la decían "qué niña tan maja", y también se levantaban en el autobús "siéntese señorita", eso a mi madre la ponía de los nervios, a mí en cambio esos detalles me encantaban, desde la edad de 14 años estuve trabajando en una encuadernación, cosiendo libros. Un día, recién cumplidos los 16 años a las 8:30 de la mañana, cuando me dirigía al trabajo, se me acercó un policía nacional y me pidió la documentación, al igual que a los demás viandantes, cosa muy frecuente en aquella época y a la que todos estaban muy acostumbrados.
Cuando vio mi nombre, exclamó "vaya" puesto que al principio pensó que yo era una mujer, y de este modo me detuvieron y me acusaron de escándalo público, a mi parecer sin motivo alguno, pasé 15 días en prisión y por ello perdí el trabajo y después al cabo de un mes, me pusieron otro arresto por la ley de vagos y maleantes, (por no tener trabajo en edad laboral), increíble pero cierto.

¿Seguiste viviendo con tu familia?
No, durante los arrestos conocí amigas que se encontraban en situaciones similares y empecé a buscarme la vida como artista de music hall, haciendo galas, giras, en fin, todo lo relacionado con el mundo del espectáculo.

¿Y cómo llegaste a interesarte por el mundo de la fotografía?
Siempre he tenido inquietudes artísticas, cuando iba al colegio, en clase de dibujo y artes plásticas, me ponían un 10 y no me examinaban "de Jorge, salga a la pizarra y dibuje algo" decía el profesor, PARQUE GÜELL, BARCELONA -1990y los compañeros se examinaban de ese dibujo.
La fotografía es una disciplina que he estudiado de forma autodidacta, pienso que es un arte que me permite mostrar ahora que creo estar preparada técnica y anímicamente, todo aquello que llevo dentro.

¿Te consideras artista de la fotografía?
Ja, ja, ja, me considero una transexual que está estudiando poco a poco para ser mejor persona.
¿Crees en Dios?
Sí, pero no en un dios creado por ningún poder materialista, más bien creo en la solidaridad, en la labor de un buen equipo, la tolerancia, colectividad como el universo, tantas galaxias y todas en el mismo espacio cohabitando en perfecta armonía, y eso es lo que vemos, imagínate lo que no llegamos a ver físicamente y que está aquí tan cercano, el alma.

por A.Sánchez

 

      «Mi sueño era ser feliz y ahora se ha convertido en realidad»  la historia de Bibiana Montoya

      Bibiana Montoya, más conocida como 'Bibi de Almería', es una mujer que hasta hace cuatro meses vivía encerrada en un cuerpo de hombre. Gracias a la Seguridad Social que subvenciona en Andalucía la operación de cambio de sexo su sueño de ser feliz y convertirse en una mujer completa se ha convertido en realidad. 
-Bibiana, ¿cuándo se da cuenta de que es una mujer? 
- En la pubertad te das cuenta de que no eres lo que tu quieres ser. Alguna amiga te enseña sus órganos genitales, tú le muestras los tuyos y no son los mismos. En ese momento surgen un montón de preguntas sin respuesta, reproches a mis padres preguntándoles por qué me han hecho así. A pesar de ser una mujer muy creyente increpas a Dios y le preguntas qué es lo que yo hago aquí. Después notas que no eres gay. Cuando vas a la zona de ambiente te enamoras de un chico pero busca en ti lo que tu vas buscando en él, entonces hay rechazo porque no te gusta que te toquen tus genitales; cuando te pones en erección odias ese gesto y ahí es cuando empieza el llanto, el sufrimiento y el desprecio. 
-¿Ha notado rechazo a lo largo de su vida? 
-Yo siempre he sido a la que tenían que esconder, a la que no querían invitar a una boda u otros eventos familiares. Aunque a mi tampoco me gustaban ese tipo de reuniones, no me sentía muy feliz porque yo quería ir vestida de niña e iba como los niños, pero por parte de la familia, tanto de mi padre como de mi madre, me han rechazado siempre. He tenido más apoyo de la gente de la calle. Aunque mis padres y hermanos me adoran. 
-¿Cómo le tratan en el barrio? 
- En mi barrio, Pescadería y La Chanca, es maravilloso. Estoy mucho en la calle y siento que me quiere, no sólo mi barrio sino Almería entera. Desde que vine de operarme en Málaga he recibido llamadas telefónicas y ramos de flores de gente que ni conozco. Yo para todo el mundo soy Bibiana y me han reconocido siempre como tal. 
-En su Documento Nacional de Identidad viene un nombre que no se corresponde con usted. ¿Ha tenido dificultades para incorporarse al mundo laboral? 
-El tema del DNI está en trámite, la justicia va muy lenta, pero para la Seguridad Social soy Bibiana Montoya. Pero afortunadamente no he tenido problemas para encontrar trabajo. Yo estoy en Eulen, desde hace 2 años, gracias a un concejal del PP que me dio mucho apoyo, otros me mandaron a prostituirme pero este hombre confió en mi y puso toda la carne en el asador para que yo esté donde estoy. Tengo el respeto de todos mis compañeros pero también porque me hago respetar y sé estar en mi sitio. No he encontrado dificultades, este tema de la transexualidad es muy antiguo, pero es ahora cuando la sociedad española lo está encajando muy bien y están empezando a diferenciar entre lo que es una persona homosexual, travestí, bisexual o transexual. Antes o te mataban o te encerraban en la cárcel. Es más fácil criticar lo que no se entiende. 
Un cambio 
-¿Cuándo decide someterse a una operación de cambio de sexo? 
- Mi meta en mi vida ha sido siempre comprarme mi casa y una vez que lo hice dije que yo no me moría sin ser feliz. La Bibi que estáis acostumbrados a ver siempre ha sido muy dicharachera, siempre riendo pero después estaba la Bibi de alcoba que se hinchaba de llorar y la gente no lo sabía. Pensé en hipotecar mi casa pero gracias a Dios la Junta de Andalucía comprendió la patología que nosotras teníamos, porque había dos formas de terminar: o al quirófano con muchos millones o al cementerio a través del suicidio como han muerto muchas personas, y dio otra opción a las personas que no teníamos dinero y necesitábamos esta operación. Así que me puse en manos de estos médicos y cuando me llamaron por teléfono para operarme me volví loca de alegría y ahora estoy muy feliz, es un proceso largo que merece la pena. 
-¿Cómo se siente psíquica y físicamente? 
- Mentalmente estoy igual que antes porque yo siempre he sido una mujer. Y físicamente muy bien, soy una mujer completa en todos los sentidos. Me miro en el espejo y me veo yo. Los demás me dicen que me ha cambiado hasta la mirada. 
-¿Qué le diría a las mujeres que han estado en su situación? 
- Que se quieran a sí mismas y sepan muy bien lo que quieren, no es una operación de cirugía estética, es una operación muy seria en la que no hay marcha atrás. Y si se deciden que se lo digan a sus padres lo que les pasa, que no se oculten, y si tienen miedo yo se lo comunico y las ayudo y asesoro en todo lo que necesiten.   María del mar rubio almería 15-10-2001  

 

 

Historia De Sarah
Copyright © 2001, Sarah Weston

Esta es la historia contada en primera persona de una capitán de aviación TS de American Airlines, la traducción ha realizada por la Srta Menade, amiga del chat; si quieres leer la versión original inglesa acude a este vinculo  http://ai.eecs.umich.edu/people/conway/TSsuccesses/SarahWeston.html


 
                                
Sarah Weston
Capitán (Boeing 767), American Airlines
 

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No tengo un website, una galería de la fotos, o una filosofía a impartir. Todo que quiero decir está en esa imagen: siendo una mujer transexual no te excluye en participar en una posición de respecto y  responsabilidad, y no deje de sonreír en todos los trabajos después.

Cuando a alguien le interese, contare mi experiencia de cambio en el mundo de la aviación de la década de los '80. Sin embargo, no considero crucial para esta lectura retroceder tanto. En mi opinión, esta pagina del éxito está sobre ti, no sobre nosotr@s. Para los que están en transición, o pensando en ello, debe mostrar que otras la han hecho y está arraigando para ti. El hecho de que tengamos "exitazo" no significa que seamos de cualquier manera superior o más afortunada que tu. Créeme, a lo largo del camino que aguanté cada mordisco de depresión clínica, del abuso del alcohol, y de la desesperación personal que Lynn describe. La mayoría de nosotras por lo hicimos en aquella época . Hace años esto era un camino muy solitario, a menudo con resultado completamente incierto. Todavía hoy esta lejos de ser un camino fácil, pero no hay razón para que sea un esfuerzo solitario. Era bastante afortunada en tener un puñado de amigos comprensibles y que me apoyasen, y ese apoyo marco la diferencia. Con la esperanza de ofrecer algunos ánimos a cualquiera .Tengo que agradecer el estar en esta pagina

Estaba en momento crucial en mi propia transición cuando asistí a una conferencia de una mujer fuera de lo común. Una ejecutiva de alto nivel, obviamente de excepcional inteligencia y de presencia relajada haciendo gala de autoridad. Su elegancia era tal que habría dado la vuelta a la mirada si la veo pasar por la calle. ella solo estuvo para abrir la conferencia con su discurso, sobre transexualidad entonces se me ocurrió que ella estaba operada. Pensé "ahí, al fin, es la cosa que quiero ser." No fue una casualidad; Estaba bastante sorprendida. Aquí estaba alguien de gran talento que desnudaba su cambio de género a la orden de una señal. La conocí mas tarde y entablamos amistad, y con tiempo ella  se asentó en mi mente en un nivel únicamente humano. Pero nunca olvidare lo importante que ella ha sido como modelo a seguir. Por lo tanto podría aconsejar la lectura. Lee esta pagina como ejemplos para ti, pero después sal y haznos uno mejor. Estar al lado de la próxima que nos mira como a nosotros como mas allá de simples humanos. Puedo estar orgulloso de ser el mejor capitán de línea aérea del mundo

Que todavía sea necesario hablar de "Trannys con historia de éxito; muestra que nuestra legitimidad todavía no está aceptada vulgarmente. de lo contrario, por qué todavía hablamos de ella? Un transexual en una ocupación modesta se puede tolerar sin comentario, pero un@ que emerge en cualquier profesión prestigiosa se encuentra a si misma con la perspectiva del rechazo o del despido. Rara vez se encuentra admiración contra un factor de deserción de genero que este bien percibida. En  su lugar, se cuestiona su capacidad de trabajar bajo una gran tensión, generalmente por la misma gente a la que se imponen. Peor es el espectro de la inestabilidad mental - para un trabajo de gran responsabilidad, dicen, que no se les puede hacer ninguna pregunta sin que se les degrade ligeramente. Los pilotos de la línea aérea no están solos en hacer frente a estos prejuicios. Pero como la estabilidad y la frialdad mentales bajo tensión son dos de nuestros requisitos primarios, una historia de esta profesión puede probar, ser muy instructiva. Deseo acentuar desde el principio que no soy única; Me dicen que ahora hay uno o dos de nosotras en todas las líneas aéreas principales, y muchas las de menor importancia. Yo solo confío que elijan brindar sus historias también.

Una grandiosa sospecha había de desafío político en un elemento como la aviación que elegí como ruedo para el cambio. Ciertamente aprendí algunas cosas aparte de una gran agilidad mental permaneciendo en los vestuarios de los hombres, claro que dirigir un proyector hacia ti, y anunciar con un megáfono que deseas ser una chica. En ese caso mi idealismo no tenía nada hacer con él; el hecho simple fue que necesitaba el dinero. Una visita a los doctores era bastante para convencerme que iba a necesitarlo para el desarrollo. No Tenía que haber sido el caso, tendría que haber optado por la misma oscuridad que otr@s much@s eligen. Pero por la falta de independencia monetaria,  no encontré otra opción, pero hacer mi transición de una manera muy pública. El hecho es que determinados gastos de gran altura no tienen que ser tomados como evidencia de que yo no acababa de encajar en la profesión. En todos los demás aspectos soy muy típico como mis colegas: una enamorada de los aviones, comencé a volar con dieciséis, Me aliste en la fuerza aérea directamente de acabar el instituto. Pero al mismo tiempo, soy igualmente el típico transexual. Un travestí de edad temprana, prefería la compañía femenina, estaba desconcertado y entristecido por la agresión jerárquica masculina que vino de forma tan natural a mi por mis antecesores. Como la mayoría de los transexuales, aprendí muy temprano ocultar esas diferencias. Mientras ocurrían, me vieron siempre como altamente inteligente, así como reservado que estaba encogido de hombros sobre mi autentico genero una persona que estaba simplemente reflexiva.

De una manera, un alta cantidad de transexuales son desafortunados, pues nos hace reticentes a aceptar  una aprobación que hemos disfrutado al alcance de la mano. Mi estructura emocional se venia abajo por un gran fatiga, pero tenia veinticinco, antes de darme ánimos viendo un siquiatra. Escogí uno que la Fuerza Aérea proporciona bastante mañoso, todo un coronel que me aseguró que cualquier cosa que dijese era confidencial. Desafortunadamente, eso fue inútil. Ya que me utilizo para ascender y poder acostumbrarse a su trabajo Teniendo en cuenta que por aquella época volaba en un F-4's con equipamiento nuclear, no estaba segura si el país estuvo bien servido con ese trabajo.. En cualquier caso, el palo de su dimisión fue suficiente para hacerme retirar en una clandestinidad mental por cinco años mas. Esto es solo un incidente en mi vida que con mucho gusto no volvería a repetir.

Para entonces había dejado la fuerza aérea, lo ligue con la escuela de graduados y volví a la reserva de la fuerza aérea a volar con C-5 (aviones de carga enormes).Cuando tome la decisión fue algo cómico - Estaba volando entre Hawaii y Guam, leyendo un periódico y Ann Landers tenía una de esas  llamadas al 911 demasiado familiares de un transexual. Pensé aquí estoy en medio del pacifico, al cargo de 20 vidas y cientos de millones de dólares propiedad del estado y estoy lista para irme a pique por que algo dentro de mi quiere vestirse para la ocasión ?.Ella (Ann Landers) le recomendó un siquiatra (o loquero) en San Francisco a menos de una hora de donde vivía, así que arranque la columna y la guarde en el bolsillo .Cuando volví concerté una cita para verle. Pase los siguientes 2 días aterrorizada sin dormir del todo.

El era Paul Walker un nombre que ocasionara mas que algunos asentimientos respetuosos dentro del campo

y resultó ser absolutamente la antítesis de sus contrapartes de la fuerza aérea. Le desplegué la columna mugrienta, y el dijo con arrepentimiento que ella hizo que lo inundara con dos o tres mil llamadas telefónicas.

Me alegre de haber tenido a mano una moneda de 10 centavos.

El Dr Walker era en efecto un reconocido experto en el campo de la identidad de genero, pero aun tardo 3 o 4 años mas para desmantelar al hombre de paja que los militares habían tardado tanto en construir.

Cuando atravesé su umbral por primera vez nunca  me encontré a alguien que contemplaba la reasignación de sexo como un campo de pruebas para experimentos o como si fuese un tratamiento de residuos nucleares.

tenia pensado que por medio de algún método secreto de vudú ,me quitaría ese extraño grano de mi psique

y restaurarme con un arrebato de la revelación de como yo misma me imaginaba ser. En cambio la terapia de larga duración fue desgastando los muros de la culpabilidad y la vergüenza. Hay que remarcar la poca atención que necesite para resolver la cuestión de la sexualidad una vez acabada (la terapia, claro).

Estoy segura de que siempre gustaría eso y como espero que algunas adolescentes lean estas historias y tengan la sensación de eludir esas distracciones parejas. En cualquier caso pase 2 años de estrógeno terapia

ayudada por un par de grandes cirujanos muy amables .Oí que estaba acabada - por que las reglas de loa militares ponían bien claro que los transexuales son personas non-grata (no bien recibidas) en el ejercito.

Alguna cosa sobre la existencia de la sustitución hormonal te incapacita para el servicio en el mundo entero.

Me pregunto si ese puñado de mujeres generales algunas con la menopausia pasada, han leído que tienen que excluirse patrióticamente del servicio a la patria en el futuro.

Pero no importaba; no tenia pensado pillarme por nadie. Por entonces ya estaba a sueldo de American Airlines y luchar por un sueldo superior en un tiempo que un dia estas tranquila ,para pasar a confusión generalizada. Por mi por lo que cobraba ya era suficiente

Pues sabia que solo tenia 5 años antes para poder coger un retiro tranquilito?.Si ,lo sabia. entonces por que?.Solo puedo encogerme de hombros, incapaz de explicar que esos 5 años quedaban lejos tanto que no sabia si podría contener la marea que me inundaba.

Pero lo deje cariñosamente de recuerdo. Para entonces me había convertido en instructor de C-5 una posición que implica generalmente a que otros pilotos reaccionen bajo emergencias en la practica (eso quiere decir que cogen un avión se suben despegan y simulan la emergencia en el aire) uno de ellos.

Un piloto de poco talento me dijo "Siento verle marchar, por que la mayoría de pilotos instructores te machacan y te hacen sentir como mierda pinchada en un palo, pero usted es tan apacible y bondadosa

Me siento confortable en el aeroplano, sentía que podía hacer cualquier cosa".Sonreí; hay alguna otra manera de decirte que actúas como una mujer?

Había cogido algunas pensiones en la Fuerza Aérea, pero no por tacañería ni por maldad ninguna. Además mi ascenso a oficial se había metido en un frió almacén por un puñado de años, después de ese tiempo 2 agentes del FBI se presentaron en mi puerta, elaborando un informe por mi forma de ser, se sentían muy incómodos y sudaban mucho. Pero aparte de eso fueron respetuosos y cordiales. Así que toda la correspondencia con la Fuerza Aérea decía en esencia "sus manos están vinculadas, las reglas son las reglas".Cuando los papeles están sobre la mesa el divorcio esta servido, al menos fueron lo suficientemente buenos para ponerlo con el nombre actualizado, lo cual me salvo de pasar mucha vergüenza una vez. Bien hecho.

En este punto necesitaba un descarado enchufe para American Airlines.Como con cualquier organización no todas las personas tienen que ser admitidas o amablemente, pero la política de empresa que se basa en la tolerancia a sido inalterada. De acuerdo es un piloto transexual que sale en las noticias, pero y la cantidad de humildes posiciones en las cuales esta compañía se aguanta de manera imperturbable. American a ganado varios  galardones como empresa. Son campeones de la diversidad y esto es cierto. Recuérdelo la próxima vez que vuele. De acuerdo hoy (hace una docena de años) no tengo ningún conocimiento de nada parecido .El caso es que contacte con la oficina federal de aviación (FAA),susurrando en un teléfono publico que si tenían conocimiento de esto antes, dijeron que si que había un precedente y bien servido a la prensa el incidente de Karen Ulane que había sido despedida de Eastern Airlines, que ocurrió algunos años antes."con que compañía esta usted?"me preguntaron.-Uhhh American-Dije sospechosamente " oh bien usted tiene que ir a ver al Dr.Wick jefe del departamento medico, el  sabrá como ordenarle todo lo referente al asunto".

Y así fue. Estaba inesperadamente razonable. Para una persona que permaneció en la reserva con el grado de general y con 2 estrellas, lo que resulto es que un miembro de la Confederated Air Force (un grupo de personas que recrean batallas de la WWII con aviones de la época) había hecho su transición algunos años antes y el Dr Wick debía haberlo conocido bastante bien. Me dijo que no tenia dudas sobre si dar el visto bueno a la oficina de vuelo desde su departamento, así que con un poco de miedo, como mi punto de partida seleccione ha algunos colegas los cuales pudiese confiar plenamente. La primera vez creo que me pase 3 horas antes dando vueltas antes de estar dispuesta para ir al sitio. Entonces espere por el cielo antes de caerme (juro que no se que quiere decir esta frase por que no se si va en coche andando o por avión) y espere, y espere, uau esto seria fácil, pensé. Resulto que había sido bastante astuta en la elección de mis amigos - ellos mantuvieron la fe completamente ,y no la compartieron con cualquier otro. Bueno con la nueva confidencia se hizo una base donde arrojarse con la seguridad de caer en el regazo del amigo menos prudente que pude elegir, y de repente el mundo entero salto por los aires.

Lo tenia bien pensado, esto iba a ser sensacional, pero cuanto tiempo pasaría antes de ser noticia? unas semanas? unos meses? jaa. Este amigo podría haber hecho colgar a Paul Revere por la deshonra. Frase que literalmente se divulgo ampliamente en los próximos días - un conocido de la Fuerza Aérea me contó que estaba en algún lugar de Asia y por allí por casualidad escucho a un par de aviones difundían mi nombre por una docena de países. Otro instructor  compañero de clase dijo que su teléfono había estado sonando con llamadas de gente que no había oído en años. Esto fue la primera vez que vi como la pequeña comunidad de la aviación del mundo es. Y no eran solo pilotos. Agentes de seguridad traían recados a la cabina, algunos mas directos que otros, pueden ser honestos y decir "tengo entendido que quieres que nos veamos".Notas que aparecían en los buzones, afortunadamente no muchas, pocas amenazas físicas otras solo sarcásticas.

Algunas miradas morbosas, otras esquivas, algunos silbidos por radio. Esto día tras día tras día tras día.

Lógicamente había permanecido en un papel de hombre casi mas de seis meses después de que se hiciera publico y no hice absolutamente dar muestras de rendirme, llevaba una peluca de pelo corto al trabajo. Tuve cuidado en la administración del dinero para los detalles como la perforación de oído y las sesiones de electrolisis. Pero fuera del trabajo en las paradas llevaba téjanos, cola de caballo y sudaderas ajustadas.

Dije la fecha de la operación y después tendría que desaparecer periódicamente hasta haberla completada.

La primera fue la reconstrucción facial, dejo los detalles al pensamiento lujurioso.

Lo siguiente fue la usual batería de trabajo cosmético, pero cuando llego el momento de la reasignación de sexo. Nunca había dicho nada parecido a nadie ni en el trabajo, no creo que ellos supiesen todo sobre pruebas en la vida y simplemente permití que ellos lo asumiesen y debería estar acabada por entonces.

Finalmente, no me quedaba dinero, energía o necesidad para nada mas.

Esto fue no sin aspectos cómicos. En la ciudad donde mis doctores vivían y trabajaban ocurrió que uno volaba frecuentemente en el trabajo, cuando los visitaba estaba en papel femenino y sucedió que los servicios (ya estamos con lo de los lavabos) estaban directamente cruzando la puerta de embarque.

Y cualquiera que suba o baje del avión esta familiarizado hacia donde se tiene que dirigir primero. Lo que dependiendo de la vida que este llevando en ese día pues me dirigía a una o a otra puerta. Pero (siempre tiene que haber un pero)un día me encontré saliendo de ellos y no con la vida que se suponía que estaba viviendo. Con la curiosidad de los espectadores estaba en uno de esos momentos que incitaba a decidirme por una de ellas de una vez. Y fue cuando un joven capitán un surfero bromista, que previamente había tenido como amigo que ahora lo único que hacia era mirarme en mi trabajo con el entusiasmo de un galeote a punto de embestir: Su rápida bromilla saco lo mejor de si mismo, sin embargo, comenzó a especular en el momento mas inoportuno que el gran poder residía dentro de mis pantalones. Después de un segundo sin habla comente la jugada, respondiendo inocentemente de forma obscena, grafica y completamente ficticia tal como me venia a la cabeza (a saber que le dijo),y me hice una reputación de ser igualmente inoportuna con las respuestas, y estoy segura que mas de algún pasajero se extraña de por que un aterrizaje inminente se convirtió en una suave llegada. Pero un asistente de vuelo me dijo mas tarde que se había convertido en uno de mis mayores admiradores.

La sensación de entusiasmo que sentía al fin por unas semanas lo podría haber estirado a años, y volvería a casa cansadísima de cualquier vuelo, pero todo empezó a desaparecer .Solo pienso que es por la gente que comienza a olvidar lo que soy o de la forma que me conocieron, bueno yo no puedo ayudar a estar en sintonía con las pequeñeces - mas de uno preguntara "usted a volado en cazas, noo?" y me maravillo de que no son lo suficiente mayores para recordar que soy de una época en que no había mujeres piloto de cazas. También escucho muy a menudo "tiene usted hijos?"y veo una cara de expectación de compartir los problemas de la maternidad muy de lejos y se que ell@s no tienen ni idea. Y recientemente como mucha gente he comenzado a no preocuparme por esas cosas.

No recuerdo la ultima vez que me vino la cabeza esa cuestión. Soy consciente de todas esas personas del país que no me he acordado de decir hola, cuando voy de paseo. Es demasiado fácil para mi desconfiar de cualquiera que me lo dijo y dejarle atrás cuando su intento era claramente honesto y amigable. No hay muchas capitanes hoy en día que empiecen. Y muy pocas que midan mas de un metro ochenta, como yo. Así que.... quien no podría acordarse de mi?.Y algunas veces ellos recuerdan por la única frase que declaran."Eres muy guapa."

La transición me ha enseñado dos cosas. Primero que la integridad no tiene genero, y si tu vas con tu orgullo bien alto y las tratas a los demás con amabilidad y respeto, ellos te responderán amablemente y no se preocuparan en encasillarte como hombre o mujer. Segundo que no hay apenas diferencias entre un cuerpo masculino y uno femenino (si los hombres tienen próstata y las mujeres útero, el resto lo hacen las hormonas) salvo un puñado de funciones corporales. Las modas cambian. Me acostumbre al sufrimiento sobre las cosas que me gustaban como volar o las motos, cosa que June Cleaver nunca hizo, fue profundamente positivo saber que no podría ser mujer por dentro. Hoy para todas las mujeres ser tripulante de aerolínea ya no impresiona a nadie, para otros deberes la mujer tiene que intentarlo, y si un F-18 te derriba y te enteras de que su clave es pintalabios (o pintamorros).Es que el mundo a cambiado. Ser mujer no son las cosas que haces, es ser tu misma.

Si bueno, el mundo cambia periódicamente. Algun@s irán y dirán que me admiran mucho, y que mi ejemplo es su inspiración para hacer esto o aquello, me sentía culpable sobre esto, era consciente de único intento a sido solo para tener un vida agradable. También he de decir que no soy una heroína, pero he tenido que ver donde estaba y que no tenia otra salida. Y esto es verdad. La salida tiene la peculiaridad de ser muy pequeñita. Creo que si pudiese nunca rescribiría mi historia. Que nos podemos beneficiar de otras historias de la misma manera que nos hemos beneficiado. Estas  son las otras mujeres, las mas tradicionalistas, quienes tienen que hacer los grandes cambios en la industria que me muevo. Ellas y los pilotos de otras etnias los pilotos gays que en su asociación pueden ahora anunciarse abiertamente en las revistas sindicales. Esos ,quiero decir que son los que la hicieron, poner algunos centavos en las urnas de recaudación. Pero todos esos confesores reservados antes de que estuviese hecha admiten que necesitan una pequeña esperanza. No están realmente diciendo que tengo que darles, solo piensan que yo me enterare. Esperanza y la necesidad de ser comprendido, que otras cualidades humanas se necesitan?.Solo una, la de ser aceptad@. Es ahora que sonrió y digo gracias. Si has llegado a este punto, y eliges hacer lo mismo.

No podrás encontrar en ti mismo mas de lo que te acepten los demás.

                                

Sarah Weston

captsarah@earthlink.net

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10-07-2001 Traducción de esta historia ha estado a cargo la Srta. Menade

 

           Lynn Conway: la mujer que dio origen a los supercomputadores                                     

La asombrosa vida de una de las personas más importante en la historia de la informática.
Esta mujer estadounidense perfeccionó el diseño de los microprocesadores que marcaron el inicio de los chips Pentium y de colosales máquinas como Deep Blue, el computador que una vez derrotara a Kasparov en un partido de ajedrez. Ahora lucha en contra de los estigmas sociales que afectan a las personas que han vivido un cambio de sexo, como ella.
 
"Cuando me inserté en la sociedad laboral como una mujer sentí el peso de los prejuicios que existían en la época hacia las ingenieras que trabajaban en informática, pero eso no me amedrentó". Lynn Conway, ingeniera electrónica.
(Foto: COPESA)
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En 1998, un joven investigador comenzó a buscar los orígenes de un proyecto de la IBM, desarrollado hacía 30 años atrás. Mark Smotherman, de la Clemson University, en EE.UU., sabía que en ese documento, bautizado misteriosamente como Proyecto Y, se encontraban los conocimientos pioneros que dieron origen a los supercomputadores. Sin embargo, su búsqueda parecía ser infructuosa asi es que puso avisos en varios sitios académicos de internet para que quienes supieran algo al respecto se comunicaran con él.

Repentinamente, un email firmado por Lynn Conway, una de las más reconocidas expertas en ciencias computacionales, le entregó el material que le faltaba y nuevos antecedentes. A Smotherman le interesó saber cómo esta mujer tenía tanta información en su poder. La respuesta a esa pregunta fue uno de los pasos más difíciles que Lynn Conway diera en su vida. Tuvo que abrir las puertas de su vida privada y contar que ese famoso proyecto, sobre el que posiblemente se sustenta gran parte del estado actual de la tecnología informática, fue hecho por ella misma, en IBM, cuando no era Lynn Conway, sino que Robert Sanders.
 
Tiempos oscuros

Ese nombre -ficticio para proteger a su familia- representa el pasado de Lynn, quien comenta sus vivencias a La Tercera "Tu sabes que nací como transexuado, es decir, tenía cuerpo de hombre pero era una niña. Durante muchos años me sentí como un extranjero y creo que estas terribles experiencias -no poder sentirte bien como hombre y no recibir ayuda para solucionar ese problema durante mucho tiempo- me han ayudado a ver la vida con otros ojos", relata Lynn.

Esta ingeniera en electrónica estudió, aún siendo varón, en la Universidad de Columbia y luego trabajó en IBM donde sus trabajos en el perfeccionamiento del diseño de chips marcaron la pauta para el mejoramiento de estos sistemas. Fue su aporte el que dio origen a la generación supercomputadores del gigante IBM entre los que se cuenta Deep Blue, el coloso que una derrotara al campeón mundialde ajedrez Garry Kasparov.
 
En ese entonces, el ingeniero Robert Sanders estaba casado y tenía dos hijas, pero ya no era capaz de mantener esa vida. Incluso intentó suicidarse pero su esposa lo apoyó a tomar la decisión correcta. Robert se convirtió en Lynn, pero esta transformación le costó su trabajo y perder a sus hijas tras un abrupto cambio en su esposa. Durante décadas mantuvo silencio, resignándose a no recibir el mérito que le correspondía.
 
Reconocido mérito

Sin embargo, la recién nacida Lynn Conway, de alrededor de 30 años, también se dedicó a la computación y, junto al ingeniero Carver Mead del MIT, desarrollaron los nuevos métodos de fabricación y estructura de chips que dieron origen a los microprocesadores Pentium.

En 1998, cuando su historia comenzaron a buscar los pasos de aquellos primeros trabajos, se arriesgó a dar a conocer su historia. Estaba feliz, viviendo hace 13 años con su pareja, Charly, quien conocía toda su historia. Fue él quien la motivó a dar ese paso. Con ello, Lynn Conway no sólo recibió el reconocimiento que merecía. Por primera, después de 15 años, volvió a ver a sus hijas y conoció a sus nietas.
 
Su identidad como mujer también le trajo algunas complicaciones: "Cuando me inserté en la sociedad laboral como una mujer sentí el peso de los prejuicios que existían en la época hacia las ingenieras que trabajaban en informática, pero eso no me amedrentó", comenta.
 
Lynn afirma que su vida ha sido infinitamente más satisfactoria tras su cambio de sexo. "Mi vida como mujer fue más feliz que nunca antes. Me volví una persona más creativa y feliz, creo que eso trajo el éxito a mi vida. El futuro lo veo lleno de esperanzas porque, con todos sus obstáculos, la vida es un don maravilloso y quiero disfrutarla completamente hasta mis últimos días".

10-05-2001

 

                       Entrevista a Andrea Benki la transexual mas famosa de Chile                     

    

La transexual más famosa de Chile, se confiesa  Por Jimmy Constella

Hace tres meses cambió sus genitales para convertirse en toda una mujer. Exitosa empresaria, ingeniero comercial de profesión, simpatizante de la derecha y orgullosa de lo que ha sido su vida, Andrea Benki, el transexual más famoso del país, nos abrió las puertas de su casa y de su vida. Pasemos a conocerla.

"Las transexuales tenemos muchas cosas que nos hacen hasta mejores que otras mujeres heterosexuales. Por el hecho de haber sido hombres somos buenas compañeras para nuestra pareja, los entendemos mejor, somos menos egoísta. Por ejemplo, si hay que llevar un balón de gas un transexual puede hacerlo sin problemas, la mujer hetero en cambio espera que lo lleve el hombre", lanza de partida Andrea Benki, 29 años, quien ceñida en un apretado vestido de mini falda nos recibe amablemente en la casa que comparte junto a su pareja y sus padres.

Clara en sus comentarios, Ernesto en el pasado y Andrea en el presente, ya es un ícono en el transexualismo chileno. Su última de varias apariciones televisivas la hizo en Chilevisión, en el programa de Tati Pena, donde descolocó a un político conservador de derecha que atacaba a las minorías como ella. Hoy, su vida de transexual llega a una culminación luego que sus genitales (testículos y pene) fueran intervenidos quirúrgicamente para convertirse en una vagina.

Andrea ¿en qué consistió la operación de cambio de sexo que te realizaste?
"Es bien compleja y dolorosa, más de lo que yo pensé. Se hace una extirpación de los testículos y después se realiza una partición del pene, donde con el resto de éste se arma una vagina perfecta, con clítoris y todo. Queda tan bien hecha que no se puede diferenciar de una normal. Todo se hace con anestesia general, pero a la semana siguiente el dolor es muy fuerte".

¿Ahora tu puedes tener sexo normal como cualquier mujer y también sentir placer a través de tu vagina?
"Recién cuarenta y cinco días después de la operación pude tener sexo según la orden médica, y sí, se siente muy bien. Incluso te diría que aumenta la sensibilidad. Funciona muy bien".

¿A qué edad comenzaste a pensar que querías ser mujer?
"A los 17 años yo comencé a tomar hormonas femeninas (anticonceptivos). Ahí comencé a ver cambios en mi cuerpo, porque el tejido adiposo se redistribuyó y mi cuerpo comenzó a tomar forma de mujer, el pelo me comenzó a crecer más rápido en la cabeza y empecé a tener menos bellos en el cuerpo. Incluso las facciones te comienzan a cambiar. Más tarde empecé con inyecciones. Una inyección equivale a treinta pastillas". 

¿Aún sigues con las inyecciones?
"Sí, voy a tener que seguir toda mi vida con inyecciones porque como no tengo ovarios tengo que producir hormonas femeninas de alguna manera".

LA PROFESIONAL, LA AMANTE Y LA HIJA
Andrea Benki nunca ha renegado de su condición, por el contrario, lo ha publicitado sin trabas en internet. Así, en 1998 creó en Geocities un sitio con su historia convirtiéndose en la página personal web más visitada. Así nació la idea de aplicar sus conocimientos de ingeniería comercial y creó su propia su empresa Master Mind, donde aloja actualmente su sitio www.andreabenki.com y donde además ofrece servicios de hosting a otras páginas.

Tu estudiaste ingeniería. ¿Cómo tomaban tus compañeros y la misma universidad tu forma de ser?.
"En la "U" todavía no tenía el cambio de mujer. Tenía un aspecto más de rockero con pelo largo".

O sea, escondías tu condición...
"No. El caso de los transexuales es distinto al gay. Si todavía estás de hombre en apariencia los demás no notan tu verdadero género. Mis compañeros nunca notaron nada raro en mí, porque no se me notaba. Un transexual es alguien que está convencido que es mujer, pero mientras no cambie su imagen lo tiene muy guardado".

Me imagino que tuviste conflictos: si te gustaban los hombres o mujeres durante tu adolescencia, por ejemplo.
"La verdad que eso no me preocupaba. Lo importante para un transexual es llegar a ser mujer, no era relevante el gusto. No es verdad que nosotras nos transformemos porque nos gustan los hombres. Nosotras tenemos un conflicto de género. Muchas de nosotras se transforman y nunca llegan a gustarles los hombres".

Pero, ¿alguna vez fuiste heterosexual?
"Tuve un período entre los 15 y los 16 años que fui sólo hombre, tuve pololas y todo. No tengo nada que decir de ellas, fueron excelentes relaciones. No tenía conflictos en el plano sexual biológico. Mi conflicto era sicológico".

¿Cómo tomaron tus padres tu verdadera condición sexual?
"En el caso de mi madre fue muy duro, le costó mucho aceptarlo. Mi papá, que es más abierto de mente, me apoyó. Me mandaron al siquiatra y ahí todo indicó que yo quería ser mujer".

Actualmente tienes pareja ¿qué piensa él que seas transexual?
"El me conoció con pene y fue mi pareja durante cinco meses de esa forma. Toda su vida ha sido heterosexual y me apoyó durante mi operación, y bueno, hoy tenemos sexo por la vagina. Recuerdo que muchos me dijeron que después que me operara él me iba a dejar, pero eran puros mitos porque ahora que estoy operado a él le gusta más el sexo vaginal que anal".

En general ¿Te ha costado conseguir pareja?
"Para nada. He tenido muchos pololos, incluso anduve con un personaje muy famoso que tenía muy buena pinta y todas las chicas le echaban el ojo. A mí en general me ha sido fácil porque tengo un buen nivel educacional, soy inteligente y tengo buena pinta".

¿Pero a otros transexuales o travesties les cuesta más?
"No, he conocido muchas personas y todos tiene su pareja. De hecho muchas mujeres (hetero) tratan de quitarle los pololos a los transexuales sin siquiera cuestionarse si el tipo tiene otra tendencia sexual. Parece que hoy las chicas están muy necesitadas. A mí personalmente muchas han tratado de levantarme novios pero nunca lo han logrado".

Al convertirte en mujer ¿perdiste muchos amigos?
"No es que los perdiera. Al tomar definitivamente mi apariencia de mujer los siquiatras te recomiendan irte a vivir a una parte donde nadie te conozca y ahí partir una nueva vida como tal. Yo antes vivía en Las Condes y me fui a vivir a Puente Alto. Fue una buena experiencia, viví con otros travestis y logré empatía en muchas cosas con ellas pero en otras no, porque mi nivel cultural es más alto y había mucha envidia".

En 1998 saliste en muchos medios y luego dejaste de aparecer ¿a qué se debió esto?
"Es que yo soy peligrosa para el establishment. Yo soy de derecha, comparto esos ideales económicos y liberales. Lo malo de la derecha chilena es que sólo defiende la libertad económica y nada más. En otras sociedades derechistas son partidarios de las libertades sociales, cosa que no hay acá". 

Andrea, ¿si volvieras a nacer elegirías ser mujer?
No, elegiría la misma vida, con mis genitales masculinos de antes y todo el proceso que he debido pasar para ser una mujer".

Andrea Benkis se encuentra en estos momentos realizando los trámites para legalizar su nueva identidad y ser reconocida legalmente como una mujer.

 

                             Eunucos y castrados, un paseo por la historia              

  

Los eunucos, son llamados "hijras" en la India y normalmente son hombres que fueron castrados en la pubertad, a lo largo de la historia han pasado de la veneración a la marginación, ejerciendo algunos de ellos la prostitución. Para los hindúes son representativos de la diosa Kali, por la cual sienten gran predilección, haciéndole ofrendas y rituales, gozan del respeto popular por haber tomado la determinación de castrarse, dejando así de gozar de los placeres de la carne.

 

En la actualidad muchos son los eunucos que son consejeros espirituales y el pueblo acude en su busca para recibir su bendición en bodas y bautizos, para ellos es un símbolo de buen augurio que estos beneplácitos les sean concedidos.

Remontándonos a quienes eran lo eunucos en los tiempos bíblicos, parece ser que cuando nombran esta palabra se refieren al hombre castrado para que no constituyese un peligro para la realeza femenina. Sin embargo, hay referencias a eunucos que se desempeñaban como funcionarios reales y que, no necesariamente, eran eunucos desde un punto de vista físico. Pues no todos lo eunucos mencionados en el Génesis, Isaías, Jeremías, Daniel y el Nuevo Testamento eran varones castrados.

El concepto de eunuco es aún mas genérico, hasta el punto en que se incluyen también a las mujeres estériles, a los funcionarios gay de cortes extranjeras, a los magos y sacerdotes, así como también a los varones castrados. Funcionalmente los varones castrados frecuentemente eran homosexuales, pero no constitucionalmente. En las profecías de Isaías 56 proclaman que en la venida del día los gentiles y los eunucos serán admitidos en el pueblo de Dios y que sus sacrificios serán aceptados.

Dándonos una vuelta por la historia, observaremos que en la Roma antigua eran útiles para garantizar amantes a las mujeres con una libido activa.

Existen casos de eunucos que han jugado papeles muy importantes a lo largo de la historia: Bagoas fue general de Artajerges III y contribuyó al engrandecimiento del imperio conquistado Egipto. Posteriormente le envenenó y pasó al servicio de Darío III, teniendo como fiel amante a un joven de su mismo nombre.

En los reinados turcos los eunucos eran preceptores de los pajes y mujeres del harén, confidentes del sultán y con poder para influir en sus decisiones. Los eunucos negros sustituyeron con el tiempo a los blancos, por pensar que no eran atractivos a las mujeres y eran perfectos guardianes de la mujeres. Los eunucos chinos también gozaron de gran poder y formaron cuerpos de seguridad parapolicial, llegando a ser muy temidos y respetados.

Ya a partir de la edad media los niños eran castrados para preservar la pureza de su voz. La voz, la fuerza y dulzura de los castrados subyugaba a los amantes del canto. A su vez aprovechaban los placeres de la vida, gozaban de respeto y admiración, y su éxito social se acompañaba de enriquecimiento. Farinelli, ha sido el castrado más famoso en la historia de la Humanidad. Su fama se ha popularizado por la película del mismo nombre.

La vida sexual de Farinelli y otros castrados constituyen un verdadero misterio. En el caso de Farinelli se sabe que compartía las funciones sexuales con su hermano, seduciéndolas el cantante y el hermano las satisfacía y fertilizaba.

Los "Skoptosi", que así se llamaban los castrados en Rusia, formaron una secta en la época zarista. Los primeros fueron enviados a Siberia a finales del siglo XVIII y su líder se consideraba la reencarnación de Cristo. El zar Alejandro I los protegió y obtuvieron privilegios políticos y financieros. Durante este siglo los skoptsis ocuparon puestos relevantes en la Rusia comunista, tal es el caso de Malenkov que a sus 23 años colaboró con Stalin. Janos Kadar, mandatario húngaro se hizo castrar para alcanzar los favores políticos rusos. Carla Antonelli

 

                                          En el nombre de mi hija

  

Esta es la bella y emotiva carta que me fue enviada por la madre de una transexual, donde nos explica cómo fue descubriendo una parcela desconocida para ella hasta ese momento, el mundo de la transexualidad, y de cómo se sumergió en él intentando un mayor acercamiento a su hija, por la cual siente una profunda admiración y amor.(La bella chica de la foto es la hija de Yolanda)  Carla Antonelli

 Me llamo Yolanda, y soy la madre de mi hija. Claro que....poco tendría de peculiar ser la madre de mi hija, de no ser que mi destino de madre me ha otorgado el privilegio de contemplar con admiración y asombro, ese proceso de transformación y síntesis en el Yin y el Yang (principios femenino y masculino de la naturaleza) que con tanto tesón y secreto buscaron los Alquimistas, y describieron simbólicamente como Sagrada Conniuctio.

Ser madre de mi hija me ha permitido mantener viva la fe en la grandeza innata del alma humana, pese a todas las vicisitudes que nuestra idiosincrasia nos impone.

Ser madre de mi hija, ha sido la misión de mi búsqueda de propósito y significado, y de esta forma, hace tiempo "me embarqué" en un largo viaje rumbo a ese mundo misterioso e insondable, que llamamos Sabiduría ancestral. Mi motivación primera era encontrar "el precedente histórico" de nuestro dilema, así como formular algunas preguntas que no emergen de la mente analítica, sino de las recónditas profundidades de los anhelos y sentimientos humanos. Yo quería comprender "desde el corazón", y mi corazón me llevó hasta ese mundo mágico que llamamos Mitología, enseñanzas de los antiguos sabios y Libros Sagrados. Allí descubrí, que cuanto hoy existe, ha existido como germen de la imaginería humana, descubrí que la "comunión" entre el Yin y el Yang, la experiencia directa de ambos, y que la transición entre el uno y el otro, eran no solo el origen de la vida, tal como lo expresa el Mito de la creación de la Serpiente Uroboros, sino que era la finalidad ultima del Alma completa y realizada.

Conseguir la unidad de las grandes polaridades, tal como representaba Hermes, el sabio Hermafrodito, era el símbolo de la potencial integración de los contrarios en una personalidad, un objetivo sagrado, que permitía al ser humano conectarse a su naturaleza divina 

En este viaje, descubrí mi gran verdad. Mi verdad como va más allá de las premisas básicas de esta mente divisoria y fragmentada, que nos "obliga a clasificar y conceptuar", no me permite decir qué o quién es una persona transexual, transgenérica o llámese como se quiera. Solo que cada uno somos un "microcosmos peculiar y único". Mi verdad es que después de esta experiencia, mi filosofía y visón de la vida, se transformaron de manera irreversible, en este lugar la persona transexual, deja de ser ese "extraño mortal" cargado con una cruz de problemas, criticas crueles y adversidades, para convertirse en el Arquetipo del Divino Andrógino, ese Ser universal y Eterno capaz de trascender la "polaridad entre el espíritu y la materia, el Alma y el cuerpo, el Yo y lo demás", que de forma ejemplar está retratado en los mitos de Osiris, Hermes, Atis, y la bella Afrodita, hija del miembro castrado de Urano, por mencionar unos pocos.

Una deja de ser "la pobre madre afligida", para convertirse en la Gran Madre, esa fuente de complicidad, amor incondicional y comprensión eterna, retratada en las Grandes diosas madres: Gea, Demeter, Cibeles entre otras muchas. 

Claro que... cuando una regresa a nuestro mundo de "a pie", a nuestra realidad ordinaria, se enfrenta al "complejo de Casandra", es difícil hablar de anhelos del espíritu, de misiones arquetípicas y verdades del Alma, sin que te etiqueten de "chiflada". De modo que decides recurrir a ese "cartucho", seguro y respetable, que llamamos Ciencia.

Este trabajo "Estrés, relación de causa-efecto en el trastorno de Identidad de Género" constituye, mi intento no de encontrar respuestas, sino teorías, conjeturas medicas, que nos puedan aportar resolución practica, y favorezcan la empatía social. Soy de la opinión de que es muy difícil, encontrar en la materia algo que pertenece al espíritu sobre todo si esta materia la constituyen ratas, cobayas y hamsters de laboratorio, se puede estudiar el cerebro de transexuales, homosexuales, el patrón genético y demás, pero sigo opinando, que para desvelar el misterio último de nuestro dilema a nivel científico, se precisaría la mente de un "Einstein transexual". 

Ahora, estoy escribiendo un ensayo novelado, que he titulado "El enigma de Afrodita". Cuenta la historia de una joven transexual, que se resiste a creer que ella sea un "error de la naturaleza". Financiada por una organización política, visita las principales Universidades de todo el mundo en busca de información científica, pese a toda su perspicacia e inteligencia natural de su búsqueda, todas las conclusiones medicas apuntan hacia la "patología". Su trabajo es satisfactorio y brillante, ya que la han encomendado que reúna "criterios médicos concluyentes", para que el Gobierno financie los tratamientos. Aunque ha conseguido su "meta", siente que algo la ha congelado el corazón, desolada y triste se dispone a volver de América. En el aeropuerto conoce a un joven misterioso, que la hace una "extraña" propuesta. De este modo llega a una comunidad de antiguos Chamanes, y en medio de ritos y rituales antiquísimos, enseñanzas sagradas y viajes astrales, descubre la verdadera esencia de su destino.

Si alguna o alguno quiere ponerse en contacto conmigo, Carla le dirá la forma. María Yolanda

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