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Amaranta Gómez
Regalado es una activista de la salud de su comunidad, investigadora
social, ex candidata a diputada por México Posible y una de las más
reconocidas muxhe de Juchitán, una identidad de género de origen
zapoteca que resulta ser uno de los pilares fundamentales de la
comunidad ubicada al sur mexicano, en el Estado de Oaxaca.
Por Víctor Hugo
Robles-
Ser muxhe, transexual, travesti u homosexual -como la han rotulado
confusamente- no significa que Amaranta Gómez limite su actividad a
temas referentes sólo a la diversidad sexual, pues el reconocido
trabajo que ha desarrollado como activista social desde los 15 años
en Juchitán, su pueblo natal, incluye muchas y variadas
preocupaciones. Amaranta trabaja activamente por la equidad de
género, el desarrollo sustentable, la ecología, la despenalización
del aborto, la búsqueda de soluciones a las dificultades que
enfrentan las personas que han sido vulneradas y, actualmente,
dedica sus infinitos afanes a enfrentar el VIH/SIDA en los pueblos
originarios y afrodecendientes. Ese objetivo político la trajo por
primera vez a Chile como invitada especial al VII Encuentro Chileno
de Personas Viviendo con VIH/SIDA, realizado el 1º de diciembre en
Santiago por VIVO POSITIVO, instancia donde difundió profusamente
los detalles de lo que sería la Preconferencia Internacional de
Pueblos Originarios y Afro descendientes y la Conferencia Mundial
del SIDA, efectuadas recientemente en ciudad de México. Finalmente
concluidos estos magnos eventos, una noche de octubre, empinados en
San José del Pacífico, zona montañosa camino a Oaxaca, conversamos
detenidamente con Amaranta Gómez Regalado sobre los eventos
concluidos, sus reflexiones finales y los retos de futuro.
Desde nuestra
última entrevista en Chile luego de participar en el Encuentro
Nacional de Personas Viviendo con VIH/SIDA de VIVO POSITIVO,
existían muchas expectativas, sueños y anhelos respecto de la
Preconferencia Internacional de Pueblos Originarios y la Conferencia
Mundial del SIDA, México 2008. Ahora que estos eventos ocurrieron,
¿cuál es tu evaluación final?
Diría que en la
calma de toda esa vorágine tengo la sensación que, por principios,
la Preconferencia logró sus objetivos de articular esa estrategia
latinoamericana que mencionamos en Chile. Respecto de la Conferencia
Mundial, creo que el hecho que realizarse en América Latina, logró
posicionar dentro de la agenda global de la Conferencia, el tema
indígena. Los medios de comunicación tomaron nuestra agenda como
parte de su agenda, tal vez por lo novedoso, sin embargo, creo que
era un paso necesario. La evaluación que hago, tanto desde los
organizadores en México como en América latina, es que sí, había
mucho interés en que los pueblos indígenas y afro descendientes
tuviéramos presencia y voz, con presencia más allá del folclore,
porque si bien es cierto los medios de comunicación usaban de cierto
modo la imagen de los pueblos originarios, porque era lo que vendía,
tener voz y mostrar la realidad de cómo la epidemia está afectando a
nuestras comunidades era muy importante.
Ha sido una
responsabilidad muy grande...
Así es, muy
grande, pero compartida con otros colegas, porque ahora tenemos la
responsabilidad de continuar el trabajo. Recuerdo que previo a la
Preconferencia, personalmente yo tenía miedo, temores, angustias de
no poder articular, pero en un minuto me di cuenta de que sí,
habíamos hecho un trabajo extraordinario en la gestión de
movilización de recursos que nos permitió traer a más de 125
personas becadas por nosotros, incluyendo las inscripciones,
hospedajes y alimentación, que es muy difícil, particularmente
pensando en un país que tiene complicaciones por la migraciones.
Seguro sentías
muchas presiones...
Sí, tenía muchos
dolores internos, me dolía que esto se fuera a acabar y eso me llevo
a acudir con una psicoanalista. Ella me decía que, al parecer, lo
que me estaba doliendo era algo que se estaba terminando. En
realidad, no era algo que se estaba terminando, sino que algo que
estaba comenzando. Ahora, sí, en la calma de este descanso que
estamos tomando, pienso que debemos dar seguimiento en cada país con
sus iniciativas particulares. Ya no hablamos de juntar a la gente en
México, sino que cómo incidimos en los gobiernos locales, que en
muchos casos como es el chileno que no se reconoce la realidad de
los pueblos indígenas, como en muchos otros casos son enunciados
como prioridad nacional, pero en la esencial, en la política
pública, seguimos siendo invisibilizados.
¿Cómo viste el
impacto político?
Muy fuerte, creo
que la legitimidad política que le dio el Secretario de Salud de
México al comprometerse con nuestra agenda en México, tendiente a
establecer indicadores que nos permitan saber la realidad
epidemiológica de los pueblos indígenas frente al VIH/SIDA, fue un
paso muy importante y nuestra prioridad será vigilar que eso se
cumpla. Ahora que estoy en el post parto de los eventos (Preconferencia
de Pueblos Originarios y Conferencia Mundial del SIDA), siento que
dimos un paso, porque en términos organizacionales hubo una fuerte
movilización en término de incidencia política, logramos destrabar
muchas situaciones en un alto nivel de la política, el problema de
los visados, logramos sentar a líderes importantes en términos de
salud, gobiernos estatales, funcionarios que tienen que ver con el
asunto indígena en el país y gobiernos como el de Canadá, personeros
como los del Banco Mundial, ONUSIDA, UNICEF, actores que
tradicionalmente no habían abordado el tema. Se cumplió la agenda y
creo que debemos descansar un poquito. Para nuestros delegados creo
que la Conferencia cumplió muchas expectativas, porque América
Latina se visibilizó.
¿Cómo viste
particularmente la presencia de Chile en los eventos?
Muy bien, diría
que en términos de liderazgo, destacó especialmente Willy Morales de
la organización Kelwo de Chiloé. Él fue una figura tangible,
mostrable, que articulaba un discurso. Creo que él fue un poco el
balance de la presencia mexicana. Creo que la comunidad afro también
estuvo presente, peleó por un espacio, pero Willy siendo indígena
mapuche, creo que jugó un rol super importante en la Conferencia.
Por otro lado, haber involucrado e invitado a autoridades locales
como el Cacique Mayor, Don Armando Segundo, logró legitimar, porque
por primera vez las autoridades locales pueden legitimar un discurso
y una problemática. Eso en muchos lugares, incluyendo a México, no
se logra aún.
¿Cómo viste los
otros liderazgos?
Muy activos, como
el de Marina Carrasco, Vasili Deliyanis, personajes que ahí
estuvieron, que articularon su propia agenda, apoyando y respaldando
finalmente la agenda de Pueblos Indígenas. Creo que Chile fue uno de
los países que trajo más delegados a la Preconferencia, dándose de
una manera natural y lógica, porque Willy hizo un trabajo
extraordinario de cabildeo, de supervisar que actores como Juanita
Caucheman, lograran asistir a la Preconferencia. Por otro lado, me
da mucho gusto la presencia de Argentina, aunque no asistió una
delegación indígena, pero participaron investigadores y eso es una
parte fundamental.
¿Cómo viste la
participación de las comunidades afro?
Muy bien, porque
entre Centro América y Uruguay, logramos tener una voz. Al final, la
estructura de cómo quedó el Secretariado Internacional, será una
figura que podrá asegurar la continuidad de los siguientes pasos de
nuestra agenda. Creo que la participación de todos y todas está
asegurada, porque habrá puntos focales en cada país y puntos focales
regionales. Estaremos pendientes e intercambiando información.
Otro de los
actores, más bien las actrices, presente en estos eventos, fue la
comunidad muxhe de Juchitan, ¿cómo la viste?
Nuestra presencia
tiene su historia... Hace más o menos dos años se creó una obra de
teatro que se llama “Mujeres de Juchitán” y previa a ésa hubo una
que se llamaba “Intrépidas frente al SIDA”. En la de “Mujeres de
Juchitán”, creada por una amiga muxhe, Felina, que en la Aldea
Global se presentó exitosamente. Se trata de una obra que se da en
lengua zapoteca y narra las vivencias de mujeres amas de casa en
relación al VIH/SIDA. Aquí el tema es que logramos traer a los
actores que iniciaron esa emblemática obra de teatro, a los
históricos y cuando planeábamos la delegación del Ismo, pensábamos
en como hacer una especie de homenaje a los actores claves que han
significado en la lucha. Esta presencia, reforzaba por un documental
que se llama “Muxhe”, coronó la presencia de nuestra comunidad en
las actividades.
Tú eres muxhe y
líder de la comunidad, ¿cómo sentiste tu particular participación?
Intenté no sentir
algo que hemos conversado contigo en el transcurso de la
Conferencia, que es la soledad de las luces y el liderazgo. Eso
quedó muy presente en mi caso, porque siempre he buscado abrir paso
a otros liderazgos y repartir esa responsabilidad de representación,
logré mostrar a la comunidad muxhe con una multiplicidad de voces y
colores. Creo que la comunidad muxhe logró un rol muy importante. En
lo personal me siento muy cansada, pero muy satisfecha con los
logros alcanzados. No he tenido mucho tiempo para aterrizar todo lo
que viene por delante.
¿Cómo asumes el
reconocimiento que recibes?
Un poco excesivo y
peligroso, porque es momento de estar más bajo perfil, con menos
visibilidad. Yo necesito un tiempo para mí, muchas veces me siento
agobiada, porque debo resolver muchas cosas y queda poco tiempo para
la pareja, para el amor, en fin, cuesta desconectarte de todo. De
todos modos, creo que una de mis responsabilidades es crear las
condiciones para que se realice la Conferencia Mundial en Bolivia.
Existen activistas
más críticos que ven estos eventos como una gran oportunidad, no
para las organizaciones, sino que para la industria y el mercado del
VIH/SIDA, ¿qué piensas tú?...
Evidentemente, la
IAS (Sociedad Internacional del SIDA) tiene un gran problema y es
que se ve dentro del sistema. Eso no debe extrañar porque estamos en
un sistema globalizado y funciona muchas veces como una empresa. Sin
embargo, pienso que realizar la Conferencia Mundial del SIDA en
México, encarece todo, el hospedaje, la alimentación, los pasajes,
existe un derrame económico alrededor de todo esto impresionante.
Creo que ahí se pierde una parte humana, como son los temas
indígenas. Piensa tú, que el tema de los pueblos indígenas no es
prioritario para la IAS, por eso debemos organizar una
Preconferencia de Pueblos Indígenas, buscando visibilizar el tema.
Creo que las Conferencias son un gran reto, pensando que muchos
activistas del mundo no logran venir a estas conferencias por lo
encarecido que es. Entonces, cuando hablamos de que esto llegue a la
comunidad, muchas veces no ocurre.
¿Es importante
realizar las Conferencias Mundiales del SIDA?
Creo que sí,
porque es cuando se reúne la gran masa que ha respondido a la
epidemia en el mundo, aunque los pueblos indígenas no hemos querido
seguir ese juego, sino más bien, ir en una línea que logre
consolidar nuestra propia agenda y dialogar directamente con los
organizadores. Nuestro reto es tener un diálogo franco y abierto con
todas las instituciones, incluida la IAS, pero desde nuestra propia
agenda, rompiendo así sus prejuicios y su moralina institucional.
Esa moralina institucional que se dicta desde Ginebra, lugar desde
donde se toman las decisiones más importantes. Creo que se debe
romper el eje de la toma de decisiones del centro.
Hubo problemas de
visados con algunos de los representantes de pueblos originarios y
chichas trans. ¿Cómo viste al sistema político y gobernante mexicano
respecto de resolver estos problemas de la Conferencia?
Un poco ignorante
en la entrega de visados, por ejemplo, obstaculizando la entrada a
varias representantes de pueblos indígenas, porque no tenían cuenta
bancaria, por ejemplo. Esa es la realidad que tenemos y hemos pedido
disculpas a quienes se han visto afectados.
Tuvieron que pasar
16 Conferencias para que, por primera vez, se realizara la
Conferencia Mundial del SIDA en América Latina. ¿Qué implicancia
tuvo este hecho?, ¿Qué cambios se sintieron?
Uno de los temas
más controvertidos fue el idioma oficial, el inglés, porque
justamente el gran negocio es el de la lengua. Creo que la
Conferencia misma no se vuelve del Gobierno ni del país donde se
realiza, los gobiernos federales como locales, se vuelven
coayudantes de los organizadores...
Claro, pero fue
notorio el oportunismo político del gobierno mexicano en la
inauguración y en otros actos...
Absolutamente,
pero también es cierto que los activistas implementamos una política
del ganar – ganar. Era un escenario propicio para que el Presidente
de la República se reúna por primera vez con activistas del país y
se logró. Efectivamente, durante la realización de la Conferencia,
el Presidente de la República y el Secretario de Salud, tuvieron
toda la información para hacer grandes anuncios respecto del
VIH/SIDA en el país. Se hicieron algunos anuncios como lo de las
plantas para fabricar medicamentos, porque se dice que en México
existe acceso universal, pero no es cierto. Aquí existe un 70% de
acceso y falta una gran cantidad de gente que no sabe o desconoce
como llegar a los servicios.
¿Qué impacto tuvo
la Conferencia en México?
Por la presión
internacional, se obligó al Presidente a anunciar que cualquier país
que está produciendo genérico a menor costo, puede instalar una
planta en el país o venderlo a México directamente. Eso generará
mayor cobertura. Creo que otro de los retos era vincular el VIH con
la sexualidad y la educación. Al respecto, hubo un tratado, una
junta de Ministro, tanto de Salud como de Educación de América
Latina, firmándose un convenio para que ese tema se incorpore a la
agenda. Es una enunciación que conviene a quienes estuvieron
representados ahí, aunque nuestro gran reto es exigir que se cumplan
los compromisos. Necesitamos vincular educación, sexualidad y
VIH/SIDA, porque así las nuevas generaciones podrán enfrentarse de
otro modo al SIDA.
En 2010 se
realizará la Conferencia Mundial del SIDA en Viena, ¿qué
expectativas existen para llegar a este escenario?
Desde mi
perspectiva y como parte del Secretariado Internacional de Pueblos
Originarios, Viena no está en la mira prioritaria de nuestra agenda
como sí lo fue México 2008. Ahora nuestra apuesta es llegar a
construir un trabajo articulado en nuestros países y juntarnos en
Bolivia y desde ahí hacer un pronunciamiento mundial antes de Viena.
Yo creo que en Viena será un contexto muy complejo por todo lo que
significa realizar la Conferencia Mundial en un país desarrollado,
donde la agenda indígena se va a perder, porque no habrá gente que
empuje la agenda cultural y territorialmente.
¿Qué acciones
concretas para el futuro existen?
Muchas, producir
materiales, un video que intentamos realizar durante la
Preconferencia de Pueblos Originarios, un libro, hacer materiales
para que queden en la memoria. Apoyar estrategias preventivas muy
puntuales en los países que lo requieran.
La prioridad
entonces es la Conferencia Internacional de Pueblos Originarios en
Bolivia...
Exactamente,
porque ese fue el compromiso del Secretario Internacional.
Una Conferencia
Internacional que por lo demás se realiza en un país cuyo gobernante
es indígena...
Ahí está el reto
de la Conferencia, de pensarse en América Latina, por eso creo que
realizar la Conferencia Internacional Bolivia con Evo Morales de
Presidente, dará mucha legitimidad a nuestro trabajo. Eso nos
ayudará a posicionar nuestra agenda en las redes internacionales de
pueblos indígenas. Yo estaré en diciembre en Bolivia y existe
resistencia para dialogar. Creo que debemos partir con estrategias
locales para así armar una agenda internacional. Creo que los Puntos
Focales nos debemos reunir con Evo Morales para que acepte recibir
la Conferencia Internacional de modo oficial.
Habrá que
encomendarse a todos los dioses y diosas para que a Evo no lo tumbe
la derecha boliviana entonces...
Yo creo que no,
porque existen muchas cosas a su favor. Espero que no, existe una
derecha muy prejuiciada en ese país, pero creo que es la oportunidad
para Evo de romper el discurso de la derecha. Ya no se trata sólo
de hablar de la nacionalización, de la coca, sino que también de la
sexualidad, del VIH/SIDA, mostrando un rostro distinto del propio
Evo y el propio país.
¿Algunas palabras
finales para Chile?
Más que palabras,
una preocupación. Me inquieta que no se logré apoyar al movimiento
indígena respecto del VIH/SIDA. Creo que a Chile le falta dar esa
voz exactamente cuando se requiere y no disimular que se tiene. Yo
me refiero al Gobierno de Chile como tal. Esa simulación
gubernamental debe romperse. Buscaremos los canales para que así
sea.
C.
A.
22-09-2008
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