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El capitulo cuarto de la
serie de Antena Tres, El Síndrome de Ulises, pondrá a Gloria, la
mujer transexual dueña del bar de Arroyo Pingarrón, en situaciones
personales algo complicadas. También de comedia y sumamente
divertidas.
Adelantamos que a partir del
capitulo sexto ya se comenzará a hablar del problema especifico de
identidad de genero que vive el personaje; además de estrechar la
relación con su hija adoptiva, que poco a poco iremos descubriendo
todo el proceso de su adopción.
Alarma social en "El Síndrome
de Ulises" por una plaga de meteoritos
Antena 3-.
La cadena emite hoy martes un nuevo capítulo de "El síndrome de
Ulises", comedia social que gira en torno a las experiencias de
Ulises (Miguel Ángel Muñoz), un joven y alocado médico que acaba de
completar su formación en EE.UU. y debe dar un giro radical a su
acomodada vida para adaptarse a su nueva situación profesional, como
coordinador del Centro Médico de Arroyo Pingarrón.
En el cuarto
capítulo de "El Síndrome de Ulises", en Arroyo Pingarrón hay una
plaga de meteoritos que asolan el barrio. Los pacientes aparecen en
el Centro de Salud quejándose de que están cayendo piedras del
cielo. Nadie sabe que puede estar pasando. La alarma social va cada
día más y más en aumento.
Por otro lado
Reyes se haya inmersa en los preparativos de su fiesta de
cumpleaños. Ella y Gloria comentan los aperitivos que van a poner,
las bebidas y la música que va a sonar durante la celebración. Reyes
ha invitado a todos sus amigos del barrio y a sus compañeros de
trabajo menos a Ulises. Tras conocer que se acostó con Estela, su
relación está algo más fría. De todas maneras, Isaac, el marido de
Reyes le invita por error. Ulises finalmente irá a la fiesta de
Reyes.
En su familia, las
cosas no mejoran para Ulises. Claudia ha sido detenida por robar en
una tienda de ropa. Cuando Ulises se entera, se persona en el
establecimiento y recoge a su hermana. Además no puede volver al
colegio ya que no pueden pagar las cuotas astronómicas del centro.
Así que a Ulises no le queda otra alternativa que llevar a Claudia a
Arroyo Pingarrón. Además de ayudar a leer a inmigrantes, Claudia
conoce a Richi, un joven okupa. Entre los dos surge el flechazo al
instante.
Rai vuelve de
nuevo a solicitar la ayuda de Ulises. Ahora sus problemas son de
otra índole: el capo gitano tiene eyaculación precoz. Demasiada
tensión acumulada. Ulises hará todo lo posible para ayudarle con
métodos más bien poco ortodoxos.
Carla Antonelli,
la primera transexual que protagoniza una serie televisiva en
España
Hablando con ella
su positivismo se te contagia. A pesar de todas las situaciones
adversas y batallas a las que ha tenido que hacer frente, Carla
Delgado Gómez, más conocida artísticamente como Carla Antonelli, no
deja de sonreír. Si tuviéramos que adjudicarla una cualidad diríamos
que es una gran luchadora, y es que esta guapa canaria nunca se ha
dejado vencer y siempre ha peleado por llegar a ser quien es hoy en
día.
Europa Press-.
Fue la
coordinadora del área de transexualidad del grupo federal de gays y
lesbianas del PSOE y una persona que se ha dedicado mucho a la
política para intentar conseguir la igualdad de las personas
transexuales, seres humanos que durante años han vivido
encarcelamientos, abusos y rechazos sociales por el simple hecho de
su condición.
Ahora se encuentra
rodando la serie El síndrome de Ulises , junto a Miguel Ángel Muñoz
y Olivia Molina, en la que interpreta a una mujer transexual que
regenta un bar.
¿Qué es lo que te
gusta del personaje?
Una parte muy
importante es que Gloria lleva una vida normalizada, y todo esto es
algo que rompe un poco el estereotipo que hay sobre las personas
transexuales, pero lo cierto es que hay muchos transexuales, hombres
y mujeres, que son profesores de universidad, que trabajan en
comercios, etc., pero tal vez, los medios de comunicación, por
defecto, reflejan siempre la parte más estereotipada y más marginal,
que es verdad y hay que denunciarla, pero si sólo se enfoca desde
ese prisma parece que no existe otro de cara a la sociedad, y de lo
que no se habla, parece que no existe.
¿Fue eso lo que te
llevó a aceptar el papel?
Indudablemente,
para hacer algo tan importante para mí, pensé mucho lo que iba a
ser Gloria. Date cuenta de que yo tengo un curriculum en el que
vengo detrás de una reivindicación de la lucha por los derechos, que
he estado treinta años en el activismo político, entonces no podía
hacer algo de lo que yo había estado denunciando continuamente todos
esos años. Debemos luchar por conseguir que se vean reflejadas las
realidades para que la gente entienda que todos somos personas,
seres humanos individuales.
¿Tienes algo de
Gloria?
Gloria y yo
tenemos en común que ambas somos mujeres transexuales. Hay veces en
que he vivido momentos de Gloria, y hay frases que las diría yo, por
eso hay cosas que me han resultado más fáciles, pero Gloria no está
interpretando a Carla, ni me estoy interpretando a mí misma ni
muchísimo menos, porque hay cosas que hace Gloria que yo no haría ni
de broma, yo no iría detrás de un hombre saliera el sol por donde
saliera y a Gloria se le cae la baba por Ulises que te mueres.
¿Cómo es trabajar
con Miguel Ángel Muñoz?
Es un compañero
increíble y le tengo mucho cariño, pero no sólo a él, sino a todos.
Me están tratando fenomenal y, hasta ahora, me han llevado en
bandeja. Creo que he tenido muchísima suerte en todos los aspectos.
En la serie, tu
personaje, Gloria, es una mujer transexual que tiene un bar, ¿no
hubieras preferido que simplemente hubieras sido la mujer que
regenta el bar, sin lo de transexual?
Sí, por supuesto,
lo que pasa es que yo, al ser una persona visible dentro de lo que
era hablar de la transexualidad en primera persona, quieras o no,
eso es algo que te condiciona a que todo lo que te ofrezcan sea de
esto. De todas maneras, yo tengo un dicho que es que si la vida te
da limones, aprende a hacer limonada, tampoco me voy a fustigar
continuamente, hay que tomárselo positivamente.
¿Cómo te metiste
en la serie?
Hay que creer en
el destino, porque estaba en un acto oficial al que me habían
invitado, podía haber ido o no, y se encontraba allí una actriz
española a la que admiro muchísimo, que es Pilar Bardem, y se
encontraba allí también la jefa de casting, que le estaba diciendo
que iban a empezar a rodar una serie para Antena 3, que había un
personaje de una mujer transexual y que querían para ello a una
actriz transexual porque creían que era realmente quien lo iba a
hacer desde el sentimiento. Entonces Pilar le dijo que yo era todo
lo que estaba buscando. La chica me llamó, nos dimos los teléfonos,
y ya está.
¿Cómo te has
visto?
Sinceramente, soy
muy autocrítica conmigo misma, e iba un poquito asustada. Me
esperaba algo mínimo, y como me esperaba que pudiera ser mucho peor,
dentro de lo que ha sido el primer capítulo, creo que he hecho una
interpretación digna, y esto quiere decir que para partir de cero en
lo que ha sido la grabación de estos capítulos, no chirría y, con
que no chirríe, ya me es suficiente. Cuando me he visto, lo poco que
me han dejado, me da como vergüenza.
¿Habías hecho ya
algo en el mundo de la interpretación?
Sí, pero cosas
esporádicas. Trabajé en Periodistas , en El Comisario , en
Policías , había hecho siete películas con más o menos protagonismo
desde los años ochenta. A finales de los noventa hice algo pequeñito
en una película de Imanol Uribe. Pero ésta es la primera vez que
estoy interpretando con el sentimiento.
¿Cómo es Carla en
la vida real?
Es positiva,
siempre ve el vaso más medio lleno que medio vacío, hace suya la
frase de que si la vida te da limones, aprende a hacer limonada. Si
yo no hubiese sido positiva a lo largo de toda mi vida, no hubiera
sobrevivido. A mí la vida no me ha machacado, sino que me ha
enriquecido, todo lo malo que he vivido ha creado la Carla que soy
hoy. Hay que ver lo positivo de las cosas, pero he sufrido
persecuciones, me han aplicado leyes en las que nos metían en la
cárcel por el mero hecho de ser transexuales, he vivido la palizas
en comisaría, la marginación social total y absoluta, he vivido
incluso el tener que recurrir en un momento de mi vida al comercio
sexual para poder sobrevivir porque en este país no había trabajo
para un transexual. Gracias a Dios estamos avanzando y las
igualdades se van equiparando.
¿Hay algo que sea
imprescindible en tu vida?
El cariño, el
sentirme útil, sentirme que valgo. Yo tengo un periódico digital
desde hace años y saber que lo lee tanta gente hace que me sienta
útil, y eso es muy importante para mí. Hemos vivido una vida en la
que desde pequeñitas ya nos decían nada eres, nada vales y a nada
tienes derecho , por lo tanto, te esfuerzas en decir Sí valgo, sí
soy, tengo derecho y, además, te demuestro lo que he conseguido .
¿Es eso una de las
cosas que hacen que te levantes cada día?
Sí, el sentirte
que sirves y el sentirte que vales. Ya que estamos con los símiles,
yo soy muy Escarlata O'Hara, a las diez de la noche puedo estar
hundida totalmente por cosas que me han pasado durante el día, pero
el sueño, para mí, es mágico porque me levanto por la mañana como
nueva, explotando.
¿No vas a echar
de menos la política?
No, aunque tenemos
que partir de la base de que yo activista seré toda la vida y ante
las injusticias me rebelaré.
Carla Antonelli: “Estamos saturados de personajes transexuales
instalados en el estereotipo
Yahoo/Televisión-.
Carla Antonelli (Güimar, Islas Canarias) encarna a Gloria, una
transexual de la serie "El síndrome de Ulises"que Antena 3 ha
estrenado en octubre. Como su personaje, Carla es transexual y lleva
casi 30 años ejerciendo el activismo político en defensa de la
normalidad de su condición. Por eso, se confiesa encantada con el
perfil corriente, nada histriónico, de su personaje en la serie.
-
¿Qué ha supuesto para ti como actriz participar en "El síndrome de
Ulises"?
Para mí ha sido un sueño. Y una gran oportunidad de poder retomar lo
que había estudiado de muy jovencita, que fue arte dramático y
declamación en el conservatorio de Tenerife. Y bueno, yo había hecho
cosas durante todo este tiempo. Desde los años 80 hasta la
actualidad, he participado en siete películas, en series, pero
normalmente con papeles cortos. Pero digamos que esta es la primera
vez que esto es de una manera bastante seria y contundente. Y bueno,
es un reto al que le he puesto mucho cariño y mucho trabajo
intentando dar lo máximo de mí, sobre todo para hacer de gloria un
personaje creíble e instalado desde la verdad.
- Si
tuvieras que recomendar la serie a un amigo, ¿qué le dirías?
Que la vea, que se lo va a pasar de escándalo. Que es una serie muy
divertida, que va a hacer reír mucho a la gente y que la gente va a
ver situaciones cotidianas, que a lo mejor lo que falta en algunas
series es reflejar eso, situaciones que el mayor conjunto social
posible se vea reflejado. Es sobre todo eso, muy divertida y a la
vez refleja una actualidad social de la España normal.
-
¿Cómo te encuentras en la piel de Gloria?
Me encuentro cómoda. Gloria y yo tenemos en común algo
evidentemente: ambas somos mujeres homosexuales. Pero a partir de
ahí evidentemente todo es distinto porque somos personas y cada ser
humano tiene una idiosincrasia diferente. Para crear a Gloria, he
recurrido a cosas de Carla, pero también he recurrido a cosas de mi
vida, a tantas y tantas personas que he conocido a lo largo de mi
vida. Y Gloria está hecha desde el cariño, sobre todo con la ternura
de que es un personaje con una vida completamente normalizada. Ha
luchado mucho por tener la vida que tiene ahora, para poder ser la
dueña de ese bar que regenta y poder sacar adelante a su hija, la
niña que tiene adoptada. Entonces, trabajar y crear un personaje que
va a dar normalidad a la realidad transexual, pues todo eso se hace
desde el cariño. Porque desgraciadamente de lo que sí estamos
saturados es de personajes transexuales instalados en el estereotipo
y en los tópicos. Y evidentemente hay personas transexuales con
vidas completamente normales, siendo incluso profesoras y profesores
de universidades, dependientas de tiendas y de comercios o siendo
amas de casa.
- La
serie habla de la marginalidad, tanto de los inmigrantes como de
tanta otra gente mal vista como podéis ser los transexuales, ¿qué te
parece el modo en que la serie ha enfocado esta problemática?
Creo, afirmo, que está enfocada desde el respeto. Es un barrio donde
la gente lucha por sobrevivir al día a día. No es un barrio pijo, de
ricos, es de gente humilde. Pero en ese barrio hay situaciones
cotidianas que son cómicas. Se puede hacer comedia desde la base del
respeto y en el caso de la transexualidad una buena película hecha
en ese formato es Transamérica: es una comedia, nos reímos con su
personaje principal, pero nunca el espectador se está riendo a costa
de la transexualidad de ese personaje sino por situaciones
divertidas.
-
Como transexual activista, ¿te parece que la gente va percibiendo
cada vez con mayor naturalidad la existencia de los transexuales en
la sociedad?
Afortunadamente se han dado pasos de gigante, si las comparaciones
las hacemos con como vivíamos en los años 70, cuando aún existían
leyes que nos llevaban a la cárcel por el mero hecho de ser quienes
éramos. Desde los medios de comunicación se debe hacer, y de hecho
afortunadamente se está haciendo desde un sector, buena información
y pedagogía. Es muy importante la pedagogía social y eso depende
mucho de todos los medios de comunicación. Hoy las terminologías son
mucho más correctas. Cuando están hablando de una transexual hablan
de una transexual. Yo soy una transexual, yo no soy un transexual.
Ya desde el articulado estás defendiendo lo que es la propia
identidad del género de la persona. Y hoy si lees la prensa de
tirada nacional ya lees la transexual o la mujer transexual. Esto es
pedagogía y respeto ya. Y también es muy importante que los
políticos nos tengan en su pensamiento y en su discurso político.
Las personas transexuales, aunque sea una perogrullada, somos eso,
personas, por lo tanto todas y todos distintos.
-
¿Cómo llegaste a decidirte por el cambio de sexo y cómo lo asumiste
psicológicamente?
Bueno, matizar: es una reafirmación de sexo. Nadie cambia de sexo.
Nadie cambia de una cosa para otra, te reasignan el sexo que
verdaderamente te corresponde. Aunque biológicamente o
fisiológicamente puedas haber nacido varón, tu identidad siempre es
la misma. Tu cerebro es el que manda, es el que te rige, y por lo
tanto siempre es la mujer o el hombre que siente. Y lo otro no es
sino que el cuerpo, algo que está a disposición de lo que la mente
diga. Lo único que se produce luego es la reasignación de unos
genitales o la reasignación y la adecuación de un físico a lo que tu
mente da por cierto. Partiendo de ahí, lo único que tienes es un
conflicto porque no aceptas tu físico y lo que se tiene que producir
para que desaparezca esta desazón y esa disconformidad es adecuar tu
cuerpo a tu mente. Básicamente lo que somos eso, hombres y mujeres.
Pero retomando lo que me preguntaste, el conflicto lo tienes en un
principio, pero desaparece cuando finalizas tu proceso porque ya
realmente ves el físico que tú deseabas. Es una sensación de
malestar, y la única solución es adecuar tu físico a tu mente. Y así
lo recomienda la Organización Mundial de la Salud, que reconoce a la
transexualidad y que el mejor fin último en muchísimos de los casos
es la cirugía plástica.
C.
A.
30-10-2007
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