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Los obispos piden
a los católicos que objeten ante el matrimonio gay porque contradice
la norma
moral
Mundo-.
La llaman la ley «de la falsa moneda» y le
dedican todas las descalificaciones posibles. Ya desde el
mismo título de su documento, los obispos consideran que, ante una
ley «radicalmente injusta que corrompe la institución del
matrimonio», a los católicos sólo les cabe la objeción de
conciencia. Los políticos, votando en contra del proyecto de ley del
matrimonio homosexual en el Senado. Y los simples fieles,
oponiéndose a ella «de forma clara e incisiva».
Porque, para la Iglesia católica, es el compendio de todos los
males. El proyecto de ley, aprobado en primera votación por
el Congreso, no sólo «entra en contradicción con la recta
razón», sino que, además, es «una subversión de los
principios morales más básicos de orden social» y pretende
que España «lidere el retroceso de la civilización».
Hacía tiempo que la Conferencia Episcopal no arremetía con
descalificaciones de tan grueso calibre contra una ley civil
aprobada por el Congreso y que está siendo tramitada actualmente por
el Senado. Una batería de descalificaciones sólo comparables a las
que, en su día, lanzó contra la ley del aborto.
Los
obispos están que trinan.
De hecho, han roto uno de los principios de la estrategia
comunicativa acuñada por su secretario, el padre Juan Antonio
Martínez Camino, que consistía en no responder a las iniciativas del
Gobierno hasta que estuviesen aprobadas y fuesen a entrar en vigor.
A la gravedad del asunto hay que añadir las claras
«indicaciones» del Vaticano. Sobre todo por medio
del prefecto del Pontificio Consejo de la Familia, el cardenal
López Trujillo.
De
hecho, el Comité Ejecutivo del Episcopado español avala y
«bendice» todos los argumentos utilizados durante estos días por el
purpurado colombiano desde Roma. En primer lugar, los
prelados españoles aseguran que la ley pretende «regular civilmente
el matrimonio de una manera desconocida hasta ahora para la
Humanidad».
Y
eso significa, según los obispos, que «el matrimonio deje de ser la
indisoluble unión de vida y de amor de un hombre y una mujer,
abierta a la procreación, para convertirse en un contrato sin
referencia alguna a la diferencia de sexos e incapaz, por tanto», de
«procrear y educar a los hijos».
Si
«el Parlamento se muestra dispuesto a aprobar esta nueva definición
legal del matrimonio», caería en «una flagrante negación de
los datos antropológicos fundamentales». Y por eso, los obispos
salen en defensa del «verdadero matrimonio» y del «evangelio de la
familia y de la vida».
Recuerdan los prelados dos cosas. Primero, que la ley que se
pretende aprobar «carecería propiamente del carácter de una
verdadera ley» porque atenta contra «la
recta razón y contra la norma moral».Y,
por lo tanto, «no obliga en conciencia». Y en segundo lugar, que,
ante esta ley injusta, los católicos no pueden mostrarse
«complacientes», sino que «han de oponerse a ella de forma clara e
incisiva». Y para no dejar lugar a dudas, la Conferencia Episcopal
advierte a los políticos católicos de que «no podrán votar a favor
de esta norma» en su tramitación parlamentaria en el Senado.
Además, explican a los católicos que, «ante la aplicación de una ley
que no tiene fuerza de obligar moralmente a nadie, cada cual podrá
reivindicar el derecho a la objeción de conciencia».Y exigen al
Estado y al ordenamiento democrático que «respete este derecho
fundamental de la libertad de conciencia y que garantice su
ejercicio».
Voto
en contra
País-.
En la nota se hace un
nuevo
llamamiento a que los parlamentarios católicos voten en contra del
proyecto de ley
en su actual paso por el Senado y en su probable devolución al
Congreso: "Recordamos que los católicos, como todas las personas de
recta formación moral, no pueden mostrarse indecisos ni
complacientes con esta normativa, sino que han de oponerse a
ella de forma clara e incisiva."
La nota continúa así: "En concreto, no podrán votar a favor de esta
norma y, en la aplicación de una ley que no tiene fuerza de obligar
moralmente a nadie, cada cual podrá reivindicar el derecho a la
objeción de conciencia. El ordenamiento democrático deberá respetar
este derecho fundamental de la libertad de conciencia y garantizar
su ejercicio."
La
FELGT responde a la Conferencia Episcopal
Ante
la nota hecha pública por la Conferencia Episcopal en las que afirma
que los católicos no pueden votar a favor de la ley del matrimonio
homosexual, la FELGT, Federación Estatal de Gays,
Lesbianas, Transexuales y Bisexuales, solo quiere recordar
que los ciudadanos, católicos y no católicos, ya se pronunciaron en
este sentido al votar mayoritariamente a partidos políticos que
llevaban en sus programas electorales la aprobación de esta ley.
Que
esta ley ha sido aprobada por la por la mayoría del parlamento, sede
de la soberanía popular, por lo que, una vez aprobada cuenta con
toda la legitimidad y las garantías que hacen de ella “una verdadera
ley”.
Que
como tal ley tiene, por supuesto, fuerza para obligar en su
aplicación a todos, a los que les guste y a los que no.
No
obstante, la ley de matrimonio no obliga a nadie, ni coarta la
libertad de nadie, sino que aquellos que la objeten no tienen que
casarse con nadie de su mismo sexo y ni siquiera tienen que casarse
por lo civil ya que este estado les reconoce su derecho a contraer
matrimonio según su conciencia y su libertad.
Recordamos también que los alcaldes casan a los ciudadanos en
representación de un juez y que esta facultad es potestativa, por lo
que aquellos pueden delegar siempre que quieran, como muchos de
ellos vienen haciendo por diversos motivos.
En
cuanto a los jueces y funcionarios, por supuesto que tendrán que
aplicar la ley como tienen que aplicar leyes con las que muchos de
ellos no están de acuerdo cotidianamente. El llamamiento de la
Conferencia Episcopal es un llamamiento a la anarquía, lo cual
sería gracioso si no fuera tan grave.
Por
lo demás, estamos seguros de que en unos pocos meses, las aguas
volverán a su cauce y se aplicarán sin problemas, como se vienen
aplicando ya las leyes de la adopción por parejas del mismo sexo en
diversas comunidades autónomas sin que se haya producido ningún tipo
de alarma social. Este mismo llamamiento lo hicieron los obispos con
motivo de la ley del divorcio gracias a la cual muchos católicos y
católicas han podido divorciarse y buscar la felicidad.
La
FELGT llama a todos los ciudadanos a no financiar a la Iglesia,
una institución empeñada en mantener y fomentar la discriminación
contra muchos ciudadanos y, sobre todo, ciudadanas, marcando en el
impreso de la declaración de la renta la casilla que marca “otros
fines de sociales”.
Lambda pide obispos españoles abandonen su 'acoso' a homosexuales
EFE-.
El colectivo Lambda de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales
reclamó hoy a la jerarquía católica el cese de su 'campaña
milenaria de acoso' a los derechos de los homosexuales, en
relación al manifiesto emitido por la Conferencia Episcopal respecto
al matrimonio de personas del mismo sexo.
Según el comunicado eclesiástico, la citada normativa contradice 'la
recta razón y la norma moral', por lo que no se podría obligar a
nadie a aplicarla y 'cada cual podrá reivindicar el derecho a la
objeción de conciencia'.
En
este sentido, Lambda respondió en un comunicado que estos 'ataques a
la democracia' demuestran la necesidad de 'mantener a toda
costa la aconfesionalidad del Estado', ya que la soberanía
del pueblo español 'no se expresa en los púlpitos, sino en las
urnas'.
El
colectivo aseguró que la jerarquía eclesiástica se aleja de las
bases cristianas con sus 'ataques a la libertad, la dignidad y
los derechos fundamentales de minorías perseguidas como la nuestra',
y pidió a los cristianos que expresen su sentir 'ante esta injusta
persecución'.
Al
respecto, Lambda recordó que millones de homosexuales son
perseguidos en setenta países, donde su condición sexual es penada,
o asesinados en nueve naciones.
Por
otro lado, el colectivo se dirigió a quien defiende el recurso de la
objeción de conciencia para no celebrar matrimonios homosexuales
para afirmar que 'la raíz de sus argumentaciones se basa en un
prejuicio discriminatorio que no tiene cabida en un Estado de
Derecho'.
Para
Lambda, está en juego el derecho a la igualdad ante la ley y afirmó
que si cada uno aplicara las leyes 'en función de sus creencias
personales, la democracia dejaría de existir'.
Por
ello, recordó a los funcionarios su deber prioritario de respeto a
los principios constitucionales.
Lluvia de críticas contra la Iglesia católica por promover la
objeción ante las uniones gays
Los
jueces dicen que los obispos piden que se cometa un delito de
discriminación Los metodistas británicos celebrarán bodas con
parejas de homosexuales
Correo Digital, EFE y Europa
Press-.
El llamamiento hecho el viernes por la Conferencia Episcopal
Española para que los católicos se declaren objetores de conciencia
y no voten a favor de la ley que regulará el matrimonio homosexual
ha suscitado una lluvia de críticas contra la institución religiosa.
Jueces para la Democracia consideró que ningún juez
dejará de celebrar bodas entre personas del mismo sexo y consideró
que los obispos, «al llamarnos a objetar, nos llaman a cometer un
delito, el de discriminación, por no dar una prestación por un
prejuicio que, en este caso, tiene que ver con la orientación
sexual.
«Nuestra función es tutelar los derechos de las personas», dijo el
portavoz de la asociación, Edmundo Rodríguez. La Iglesia sostiene
que el Estado «no tiene fuerza de obligar a nadie» y que «cada cual
podrá reivindicar el derecho a la objeción de conciencia». «Estamos
seguros -contestaron ayer los jueces- de que los jueces no tienen
derecho a objetar el cumplimiento de la ley, sino que tienen la
obligación constitucional de cumplirla y hacerla cumplir». Rodríguez
explicó, asimismo, que los magistrados están convencidos de que «es
una discriminación aplicar una ley del matrimonio para unas personas
y no para otras por razón de su orientación sexual». Otras
asociaciones de jueces se expresaron en términos similares.
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El consejero andaluz de la Presidencia, Gaspar Zarrías,
rechazó la apelación de la Iglesia a alcaldes, jueces y
funcionarios; y dijo que «cualquier llamamiento al incumplimiento y
a la insumisión está fuera del normal funcionamiento del Estado de
Derecho». El dirigente socialista consideró que «no es permisible
que se llame a la insumisión, al incumplimiento de las leyes, cuando
éstas tienen el marchamo de la voluntad popular expresada por las
Cortes».
Zarrías lanzó este mensaje durante la inauguración de unas jornadas
nacionales organizadas por Colega en Sevilla bajo el
lema 'Matrimonio Civil: Conquistando la igualdad', en las que
participan unas 150 personas procedentes de varias comunidades
autónomas para debatir cuestiones como el matrimonio homosexual
o la demanda de una ley de identidad de género para los
transexuales.
Para
IU, el llamamiento de la jerarquía eclesiástica a los
políticos católicos sitúa a la Iglesia «al margen de la democracia y
fuera de la Constitución». Su líder, Gaspar Llamazares
consideró que esta actitud supone un «desacato» a las leyes
aprobadas por el Congreso». El dirigente de la coalición reprochó a
la Iglesia católica haber caído en el «malentendido» de que la
Constitución es «clerical o confesional»; y advirtió de que «la
moral de la Iglesia no es la moral del Estado ni determina las leyes
civiles».
«Entrarán por el aro»
El área de Asuntos Religiosos de la Federación Estatal de
Gays, Lesbianas y Transexuales (FELGT) advirtió a la
Conferencia Episcopal de que sus opiniones sobre el matrimonio
homosexual «no corresponden» con el sentir de «una parte muy
importante» de la Iglesia católica. El colectivo considera que la
institución religiosa está creando «una fuerte división y sembrando
confusión, odio y rabia» con su oposición a la ley aprobada por el
Gobierno. La Federación Española Colegas de Lesbianas, Gays,
Bisexuales y Transexuales también denunció a los obispos por
estar «fuera de la realidad». «Al final -dijeron- tendrán que entrar
por el aro porque siempre van un pasito por detrás».
Los metodistas parece que darán ese paso adelante y se convertirán
en la primera confesión cristiana del Reino Unido en bendecir a las
parejas homosexuales, dentro de una nueva ley sobre uniones civiles
que prepara el Gobierno laborista. Según informó ayer 'The Times',
el asunto será debatido en la Conferencia Metodista del próximo mes.
Con 300.000 fieles, ésta es la tercera confesión británica, tras los
protestantes y católicos.
'La
Iglesia ha perdido la vergüenza y la ética' al haber convertido a
los homosexuales en 'su nuevo enemigo'
Según el teólogo Juan José Tamayo, el tono del
comunicado de la CEE sobre el proyecto de ley que regula el
matrimonio homosexual, está en contra del espíritu de diálogo
expresado por su nuevo presidente, Ricardo Blázquez, en sus primeras
declaraciones de respeto a la división de poderes.
Los dos
únicos sacerdotes españoles suspendidos por el Vaticano tras
revelar su homosexualidad, el ex carmelita Antonio Roig y José
Mantero, han denunciado hoy en Barcelona que 'la
Iglesia ha perdido la vergüenza y la ética' al haber
convertido a los homosexuales en 'su nuevo enemigo'.
Así de
contundentes se han mostrado Roig y Mantero -en una conferencia de
prensa celebrada en la capital catalana- para criticar la postura de
la jerarquía católica sobre los derechos de los gays y lesbianas.
Asociación Profesional de la Magistratura (APM)
Al
respecto, la Asociación Profesional de la Magistratura (APM)
consideró que 'los jueces tienen la obligación inexcusable de
aplicar las leyes, estén o no de acuerdo con ellas', aunque recuerda
que sí pueden presentar una cuestión de inconstitucionalidad ante el
Tribunal Constitucional si creen que una norma vulnera la
Constitución, según dijo su portavoz, José Manuel Suárez Robledano.
Manuel Torres
Vela, de la asociación Francisco de Vitoria, aseguró que para los
jueces 'no es viable alegar objeción de conciencia', ya que, según
dijo, 'tenemos la obligación de aplicar las leyes que emanan del
Parlamento, nos gusten o no'.
'El negarse
supondría incurrir en responsabilidad criminal, concretamente en un
delito de prevaricación', concluyó.
Fundación Triángulo solicita la denuncia del Concordato con el
Vaticano
Los argumentos de la Conferencia Episcopal tan
absurdos como oponerse al preservativo.
Para
Miguel Ángel Sánchez Rodríguez, presidente de la Fundación
Triángulo, por la Igualdad Social de Gais y Lesbianas, la
declaración de la Conferencia Episcopal Española contra la
modificación del Código Civil que permitirá los matrimonios entre
personas del mismo sexo, merece la siguiente respuesta: "En
primer lugar los señores obispos siguen desinformados, afirman que
la Ley española no tiene precedente en la historia de la Humanidad,
esto es falso con un análisis histórico, pero además es que Holanda
y Belgica permiten actualmente el matrimonio entre personas del
mismo sexo y no ha pasado nada.
Por
otro lado afirman que una ley que va contra la recta razón, no es
una verdadera ley, ni tiene fuerza para obligar. Ante ello,
solicitamos expresamente al Gobierno español que denuncie el
concordato con el estado Vaticano, ya que si hay una
situación absurda que va contra la recta razón es mantener unos
acuerdos contrarios a nuestra constitución con una potencia
extranjera anti-democrática, misógina y homófoba.
Entendemos que si se acepta la objeción de conciencia contra los
matrimonios por la orientación sexual de los contrayentes, sería
lógico aceptar cláusulas de conciencia para aquellos racistas que
considerasen que están mal los matrimonios interétnicos, o aquellos
xenófobos que no acepten el matrimonio entre un español y una
extranjera. Y por supuesto llamaremos a la objeción de conciencia de
todos los funcionarios laicos para que se nieguen a atender
cualquier petición proveniente de la iglesia Católica, en ejercicio
de su legítima conciencia a la que repugna una organización tan
intolerante.
La
jerarquía católica no tiene autoridad moral para hablar de lo que es
recto y moral.
Una organización donde las mujeres no tienen voto, y
que, provocando gran sufrimiento, ha hecho sentir a cientos de miles
de jóvenes que la sexualidad es pecado. Una organización que ha
condenado sistemáticamente los avances científicos y la pluralidad
de formas familiares. Una organización que en los foros
internacionales siempre vota con los países rigoristas
islámicos contra los derechos sexuales y reproductivos de las
mujeres. La jerarquía católica, recordémoslo, tiene una
larga historia de apoyo a régimenes anti-democráticos,
hubiera estado bien oir a la jerarquía católica española llamar a la
desobediencia contra el régimen de Franco o Pinochet,
y no contra las leyes de nuestro Parlamento democrático. En
España ya se opuso a la aprobación del divorcio, a la autorización
de los preservativos, a las parejas de hecho, ahora se opone al
matrimonio, pero la ciudadanía española ya no necesita la previa
aceptación de la Conferencia Episcopal Española para aprobar las
leyes, parece que ellos no se acostumbran".
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Pedro Zerolo: "La
Iglesia está contra todos los matrimonios"
EFE-.
"La Iglesia Católica no está sólo contra los matrimonios gays, sino
contra todos los matrimonios", así de contundente se mostró ayer en
Avilés Pedro Zerolo, concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid,
miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y destacado
militante por los derechos de gays y lesbianas.
Zerolo pronunció una conferencia en la Casa Municipal de Cultura de
Avilés, en el marco de un nuevo ciclo de Diálogos con socialistas
que ayer presentó el secretario general de la Agrupación
Socialista Avilesina, Alvaro Alvarez.
El concejal madrileño aseguró que la oposición de la Iglesia
Católica a la futura ley que permitirá el matrimonio entre personas
del mismo sexo no se queda ahí, sino que, según dijo, se extiende a
todo tipo de matrimonios y señaló que "ya que estamos en Asturias,
bastará recordar lo ocurrido cuando se iba a casar doña Letizia
Ortiz". Pedro Zerolo puso de manifiesto que "en aquel momento, Rouco
Varela, a la sazón presidente de la Conferencia Episcopal Española,
dijo: casada?, divorciada?... para nosotros no existe la Ley
Civil, sólo existe la Ley de Dios ".
Tras recordar aquellas manifestaciones del entonces presidente de la
Conferencia Episcopal, Zerolo señaló que "si sólo existe la Ley de
Dios y no existe la Ley Civil, pues que nos dejen tranquilos... qué
hubiera sido de este país si se le hubiera hecho caso a la jerarquía
de la Iglesia Católica?... no hubiéramos tenido ley de divorcio, ni
la técnicas de reproducción asistida, ni campañas para evitar
embarazos no deseados... por no tener, ni hubiéramos tenido la
Constitución que tenemos".
Además de estas manifestaciones, Zerolo, que se confesó preocupado
por la llamada de la Iglesia a la desobediencia civil, se encargó en
su charla de explicar lo que llamó Sociedad del Arco Iris, "una
sociedad plural, diversa, participativa, paritaria, en la que
quepamos todos".
El
PSOE pide a la Conferencia Episcopal que 'rectifique' porque es
'inconstitucional' desobedecer la ley. Izquierda
Mundo-.
El secretario general del Grupo Socialista, Diego López Garrido, ha
exigido a la Conferencia Episcopal que "rectifique" la petición que
ha hecho a los católicos para que se opongan de manera clara al
matrimonio entre homosexuales, ya que, según recalcó, es
"inconstitucional" solicitar "desobedecer la ley".
López Garrido calificó de "totalmente inaceptable" las declaraciones
de la Conferencia Episcopal, ya que, según dijo, "se arroga
facultades y potestades que son sólo competencia del poder
legislativo" y crea una "objeción de conciencia que no está
reconocida en la Constitución".
"Me
parece totalmente inaceptable porque lo que está planteando es algo
directamente inconstitucional, que se desobedezca la ley y por tanto
que se desobedezca el principio de legalidad que es un elemento
vertebral e la Constitución española", señaló.
Asimismo, el socialista recalcó que la petición de la Iglesia supone
un "incumplimiento" de los acuerdos que deben existir entre la Santa
Sede y el Estado que, según recordó, se basan en la "mutua
colaboración y lealtad".
Por
su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa
Fernández de la Vega, expresó su "máximo respeto" a las posiciones
de la Iglesia, pero insistió en que el Ejecutivo cumple con su
deber, remarcó que los matrimonios homosexuales "no perjudican a
nadie" y reiteró que se cumplirá la ley.
En
la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, De la
Vega dijo: "en la realidad práctica no se va a plantear ningún
problema por parte de la administración para aplicar la ley; si un
concejal no quiere efectuar una boda, siempre tendrá otro concejal
al lado que sí querrá". "Lo importante es que los ciudadanos puedan
acogerse a este derecho, y que nadie vea por una cuestión moral
respetable restringidos sus derechos", agregó.
Fernández de la Vega señaló que no polemiza con las opiniones de la
Iglesia Católica; "la posición del Gobierno es de máximo respeto a
sus planteamientos, no hay por confrontación". A continuación
añadió: "sólo quiero reiterar que el Gobierno cumple con su deber, y
quien decide sobre las formas de matrimonio civil, que no religioso,
es la soberanía nacional, el Parlamento".
López Aguilar: "La ley
no interfiere en absoluto con la libertad religiosa"
Diario de Córdoba-.
El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, respondió ayer
a la nota de los obispos subrayando que la ley de matrimonios
homosexuales no interfiere "en absoluto con la libertad religiosa ni
por supuesto con la autoridad que la Iglesia tiene con respecto de
sus creyentes", informa Efe.
Durante una rueda de prensa en Washington, López Aguilar recordó a
los obispos que el Gobierno tiene el derecho de regular
jurídicamente este tipo de convivencia "que tiene presencia en
nuestra sociedad, está reconocida socialmente, ampliamente tolerada,
y que además tiene el apoyo mayoritario --de acuerdo con todas las
encuestas de opinión--, de la sociedad española". Según López
Aguilar, "éste un mensaje muy razonable que se emite desde una
templanza y serenidad que no se corresponde en absoluto con los
mensajes alarmistas o crispados que de un tiempo a esta parte
estamos teniendo que escuchar". El titular de Justicia subrayó que
la prueba de que la nueva normativa no interfiere con la Iglesia es
que en España existe y seguirá existiendo un matrimonio sacramental
"que tiene una presencia cotidiana en la vida de la sociedad
española y que surte efectos jurídicos civiles automáticos en
nuestro ordenamiento".
IU
califica de llamada a la rebelión la advertencia de la Iglesia
EFE-.
Izquierda Unida calificó hoy de 'llamada al desacato y a la
rebelión' la advertencia de la Conferencia Episcopal Española de que
los católicos no pueden votar a favor de la ley del matrimonio
homosexual y dijo que supone 'una falta de respeto a la voluntad
popular expresada en la soberanía del Parlamento'.
Así lo manifestó a Efe el responsable de Comunicación de IU, José
Francisco Mendi, quien 'repudió' la consideración por parte de los
obispos de que el proyecto normativo no tiene fuerza moral para
obligar a nadie porque 'no respeta la democracia'.
Mendi se mostró convencido de que 'ni siquiera una gran parte de los
católicos va a hacer caso a directrices retrógradas y conservadoras
anteriores al Concilio Vaticano II' que, en su opinión, 'demuestran
que estamos ante una dirección de la Iglesia que no sabe adaptarse a
la realidad social'.
Por esa razón, el dirigente de IU consideró que el Gobierno debe
revisar los acuerdos con la Santa Sede en materia de financiación
porque 'no se merecen ni un solo euro de nuestros impuestos en la
casilla de la declaración de la Renta por la que se asigna un
porcentaje a la Iglesia'.
C.
A.
09-05-2005
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