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TODA LA JUSTICIA /
(Revolución en la revolución) / Por Víctor Hugo Robles *
El primer
acercamiento con Mariela Castro Espín fue a través de la prensa
internacional, en donde ella, lúcida y audaz, promovía los cambios
culturales y constituciones de una Cuba inclusiva, novedosa y
respetuosa de la diversidad sexual. Me llamó la atención que la hija
de Raúl y sobrina del mítico Fidel Castro movilizara sus deseos y
ocupaciones en tan sinuosas tareas. Pensé que el ser Castro Espín le
permitiría realizar plácidamente su trabajo y desde ese lugar de
poder, conquistar derechos que desde la sociedad civil es tan
complejo alcanzar. Sin embargo y luego de nuestro diálogo durante la
Feria Internacional del Libro de La Habana, acontecimiento masivo y
cultural donde asistí para presentar Bandera Hueca. Historia del
Movimiento Homosexual de Chile (ARCIS/Cuarto Propio), entendí
que ser Castro Espín, fijaba cuotas de mayor austeridad y
responsabilidad. “Mi papá me dice que sea más cuidadosa, como
diciéndome, sin decirlo, no te voy a poder defender, pero
bueno, yo me amparo en mis conocimientos profesionales y en el
objeto social del Cenesex, Centro de Educación Sexual de Cuba”,
señala Mariela, dando un nuevo y refrescante aire al Centro Nacional
que dirige desde al año 2000, luego que su madre, hoy fallecida,
Vilma Espín, cediera responsabilidades a nuevas generaciones de
líderes con “otros temperamentos”, como dice Mariela Castro. Aquí,
nuestro sincero diálogo, transitando por las rutas de la revolución
en su aniversario 50, recordando las Unidades Militares de Ayuda a
la Producción, UMAP, rechazando al machismo, defendido la
transexualidad y platicando sobre los prejuicios, el matrimonio gay,
la contrarrevolución, Reinando Arenas, Silvio Rodríguez y el Che
Guevara de los gays.
¿Cómo le gustaría
ser presentada al lector latinoamericano e hispano?
Mariela Castro
Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba,
Cenesex.
¿Qué es el Cenesex?
Es el centro
coordinador del programa nacional de educación sexual, un programa
que se gesta en la década del 70 como una respuesta a la solicitud
que hacen las mujeres cubanas, organizadas en la Federación de
Mujeres Cubanas, en su segundo Congreso de 1974. Ahí, ellas
planteaban que necesitaban orientación para educar la sexualidad de
sus hijas e hijos, superando así las vicisitudes que habían pasado
ellas antes. Las mujeres cubanas se beneficiaron con los programas
de lo que ahora se llaman promoción de salud reproductiva o
educación sexual. Sin embargo y dado que en los años 60 se percibió
que la primera causa de muerte de las mujeres en Cuba era el aborto
clandestino -cuando Cuba era el único país donde no era ilegal-
pero era muy costoso, la Federación de Mujeres Cubanas inicia todo
un trabajo para evitar que ilegalizaran el aborto,
institucionalizándolo como un servicio del sistema nacional de
salud, gratuito, consentido y bajo manos expertas en sistema
hospitalarios especializados. Junto con eso, comenzaron a
implementarse programas educativos con las mujeres que trataban sus
problemas de salud reproductivos y problemas de salud general,
generando conciencia para que lucharan por sus derechos. Por eso es
que las mujeres dijeron, a partir de la experiencia que habían
tenido, que les entregaran recursos para trabajar con sus hijos.
El Cenesex es la
primera entidad que llamó la atención respecto de la discriminación
hacia homosexuales, lesbiana y transexual de Cuba...
La Federación de
Mujeres Cubanas, desde los años 60, cuando se crean las UMAP
(Unidades Militares de Ayuda a la Producción) y en medio de una
política hostil hacia la presencia homosexual, intercede a favor de
los homosexuales y en contra de estas actitudes a nivel del Partido
Comunista. Mi madre, Vilma Espín, Presidenta de la Federación,
presentó un documento para que tomaran conciencia de la injusticia
que se cometía y propuso que se implementara una política adecuada,
introduciendo, poco a poco, cambios en esa dirección y logrando que
del Código Penal se eliminara la figura homosexual como figura
delictiva. Existen muchos elementos en los que se ve que la
Federación de Mujeres Cubanas fue tratando de modificar la
situación, no logró mucho en los primeros 30 años de revolución,
aunque logró más en el campo de la igualdad de los derechos de la
mujer, pero en el campo del respeto a las diversidades sexuales,
estamos empezando a lograr un poco más ahora en los inicios del
tercer milenio.
¿Cuáles son las
problemáticas centrales que enfrenta la comunidad homosexual,
lésbica y trans de Cuba?
En primer lugar
que se nombre, que se hable de ellos, que sea visible, no tanto como
comunidad, sino que como realidad. En nuestra sociedad, al igual que
en todas, existen personas de todo tipo y deben ser reconocidas. Al
no nombrarse, quedan como parias. Entonces, en la ley se eliminó al
homosexual como figura delictiva, pero no quedó nombrada como figura
con derechos: antes estaba como figura sin derechos y luego
desapareció. Entonces, nosotros consideramos que en las leyes, en
las políticas, en los documentos normativos de las organizaciones
sociales y de los organismos del Estado, debe estar explícita la
figura del homosexual, travesti, transgénero, como figura con
derechos, visibilizando así su presencia y sus derechos.
¿Cuáles han sido
los principales obstáculos que ha enfrentado en su trabajo relativo
a la diversidad sexual?
Los prejuicios, la
homofobia...
El machismo
latinoamericano...
Claro, el
machismo, pero no sólo latinoamericano, porque a los
latinoamericanos siempre nos tildan de machistas, pero el mundo
entero es así. ¿De dónde vienen los latinos?... De España, Italia,
en fin... ¿Y el machismo anglosajón?... Bárbaro, lo que los latinos
le llamaban bárbaros. Existe machismo por todas partes con sus
variables culturales, incluso en un mismo país. Estas son trabas de
muchos siglos en que se fue ideologizando la figura homosexual como
negativa, como figura sin derechos. Tenemos que desarticular todos
los elementos que sustentan estos criterios de discriminación. Yo me
baso en una plataforma, desde el punto de vista teórico marxista y
desde el punto de vista de las prácticas, desde el socialismo. ¿Cuál
es el objetivo principal de hacer el socialismo?... Es la
emancipación del ser humano, el respeto pleno de sus derechos, de su
dignidad, entonces, yo me estoy amparando en nuestros principios de
justicia social, de solidaridad, para que sean incluidas todas las
personas en nuestra sociedad, en nuestra ideología, en nuestra
búsqueda de una sociedad mejor.
¿Una revolución en
la misma revolución?
Eso ha dicho
alguna gente, pero yo no siento tanto que sea una revolución en la
revolución. Ya estamos en una revolución donde se hacen los cambios,
estos serían componentes esenciales de la revolución. Si hablamos
que debemos conquistar toda la justicia como decía José Martí,
debemos abarcar todos los elementos de nuestra sociedad.
¿Qué fuerza e
importancia tienen las jornadas en contra de la homofobia realizadas
en Cuba?
Comenzamos el año
pasado, realizadas en La Habana y en siete provincias más. La gente
se entusiasmó rapidísimo y lo que me gustó es que en todas las
entidades, las organizaciones que convocaron entraron muy
entusiastamente, cada uno con sus ideas, utilizando las
posibilidades de sus localidades. Hubo provincias donde el Partido
Comunista del Gobierno apoyó con sus dos manos, siendo difundidas en
el Granma, y eso me parece lindísimo. Este año hemos decidido
cambiar la táctica de trabajo, porque el pasado celebramos el
Día Mundial en contra de la
Homofobia el 17 de mayo, pero coincidió además con el
Día de la Reforma Agraria. Entonces, ahora, no queremos restarle
importancia a la reforma agraria y vamos a celebrar el
Día Mundial en Contra de la
Homofobia el día 16 con un espectáculo de travestismo,
flamenco y ritmos cubanos. Junto con eso, habrá jornadas artísticas
y académicas.
¿Tienen
contemplada alguna estrategia más a largo plazo?
Sí, hemos
decidido implementar una estrategia educativa todo el año y este año
como público meta serán los estudiantes universitarios, apoyados de
una campaña de bien público, que va a tener dos momentos. El primer
momento es en contra de la homofobia, pero en positivo sería por el
respeto a la libre y responsable orientación sexual, y en la segunda
etapa, por la libre y responsable identidad de género. Decidimos
separar los temas para que no exista confusión, estamos preparando
unos minis libros de lectura rápida para orientar a la población
sobre estos temas y lo que vamos a trabajar con el público
universitario en una estrategia de dos años. Eso nos ayudará a
explorar y evaluar qué debemos hacer más efectivamente para ir
cambiando las ideas.
¿Cómo se expresa
la homofobia en Cuba?
Alguna vez dije en
una entrevista que era una homofobia blanda, porque no era una
homofobia violenta, aquí no existen crímenes de odio por homofobia,
transfobia o lesbofobia. Aquí se da un tipo de violencia más del
tipo sicológica, a veces de tipo verbal o a veces un homosexual para
lograr reconocimiento público debe ser muy bueno en lo que hace,
haciendo un esfuerzo doble, exactamente igual como nos ocurre a las
mujeres. Existen ciertos lugares donde vemos homosexuales con una
personalidad y crispa tremenda y se imponen, pero existen otros que
necesitan ayuda, porque no tienen esa personalidad y los aplastan
con una mirada. Y como no se ha hablado lo suficiente y aún no se
desarticulan los prejuicios y la mala onda, estamos tratando de que
se hable en distintos espacios, académicos, culturales, artísticos y
de los medios. Quitarle ese miedo y susto a un tema desconocido y
mal tratado.
Ir haciendo
conciencia...
Claro, ir haciendo
conciencia, eso nos interesa, crear conciencia.
Al parecer el tema
que más la motiva es la transexualidad en Cuba, incluso, en la misma
Feria Internacional del Libro, presentó un libro sobre el tema...
Me interesan
todos, empecé con la transexualidad, porque en el 2004, un grupo de
travestis, transgéneros y transexuales de la ciudad de La Habana me
fueron a ver, porque la población había protestado, señalando que
había transgresiones. Como siempre, la cadena se rompe por el lado
más débil y la culpa siempre la tenían los transexuales. Se pidió
ayuda a la policía y comenzaron a recogerlos de las calles y los
transexuales estaban muy atemorizados. Entonces nosotros recogimos
todas las quejas, junto con el informe y los testimonios, hicimos
una propuesta de estrategia para la atención de este sector y nos
hicimos responsables de esa estrategia como institución.
Cuba llama la
atención por las leyes de avanzada respecto de la diversidad sexual
que se han sido presentadas al Partido Comunista y al Parlamento...
Ya se aprobó en
mayo de 2008 una resolución del Ministerio de Salud Pública donde se
legitima las funciones de la Comisión Integral de Atención a
personas transexuales y legitima las funciones de un centro
especializado de salud para atender a estas personas. Dentro de las
funciones de la comisión, legitima todos los pasos consensuados
internacionalmente en el tratamiento a las personas transexuales,
incluyendo las operaciones de reasignación sexual, que hasta el
momento, no eran ilegales. Hubo mal manejo de la prensa y la
población reaccionó con cartas de protesta en contra de esta
situación.
Incluso la Iglesia
Católica señaló que la revolución había tocado fondo...
Sí, lo dijo ahora,
cuando se aprobó la resolución se aterrorizaron y comenzaron a
enviar cartas para todas partes en contra de nosotros y lo que
estábamos haciendo, no sólo la católica, sino que otras iglesias
también. Nosotros no estamos en contra de lo que hacen las iglesias,
todo lo contrario, creo que hacen un buen trabajo, nosotros podemos
discutir, negociar, dialogar, pero en cuanto al aporte de la ciencia
en pro del bienestar del ser humano, no vamos a ceder y eso asegura
los tratamientos médicos que hacen felices a estas personas.
¿Ser Mariela
Castro Espín, sobrina de Fidel, hija de Raúl, dificulta o ayuda en
su trabajo?
Las dos cosas, me
dificulta y me ayuda. Yo te puedo decir que la única ayuda es que,
cuando puedo ver a mi papá, puedo hablar con él, no siempre, porque
cada vez que me ve llegar, abre los ojos.
Y se imagina
problemas...
Exacto, pero no
siempre le llevo problemas, porque se distorsiona la relación padre
e hija. Mi madre hizo un trabajo muy bueno de años con él y por eso
ha sido sensible, ha entendido que se trata de una problemática
social que debe ser atendida y valora que nosotros nos hagamos
cargo. Yo estoy trabajando en lo me corresponde y deseo, no me estoy
aprovechando de mi condición de hija o sobrina.
Pero existe gente
que señala que, si no estuviera Mariela Castro Espín en Cenesex, los
avances serían más lentos...
Pero antes estaba
mi mamá, que fue la que creó ese centro y creó el programa, ella
luchó mucho por todo este tema. Mi madre y yo representamos
temperamentos diferentes, mi madre en vida siempre fue más cuidadosa
con todos sus compañeros de trabajo machistas, iba presentando las
cosas más cuidadosamente en los momentos más oportunos. Me consta
mucho que ella habló con mucha gente y no logró todo lo que hubiese
querido. Yo tengo un temperamento más sanguíneo.
Un carisma...
No sé si carisma,
pero yo pruebo y me arriesgo a ver si me funciona, si me escarcho,
no importa, sigo probando por otro lado, creo en mi trabajo y lo
asumí con absoluta convicción. Yo creo que me amparan las leyes, el
objeto social del Cenesex y estoy montada en ese carro para andar.
Mi papá no me puede dar a mí una facilidad que puede darle a otras
instituciones. Mi mamá, desde que asumí la dirección de Cenesex, se
alejó, porque no quería que se interpretara como nepotismo. Yo
siempre le rendía cuanta de mi trabajo y ella siempre me decía que
fuera más cuidadosa, porque, me señalaba, te van a poner frenos,
seguro me lo decía desde su experiencia. Mi padre también me dice
que sea más cuidadosa, como diciéndome, sin decirlo, no te voy a
poder defender, pero bueno, yo me amparo en mis conocimientos
profesionales y del objeto social del Cenesex y es todo lo que hago.
Por un lado me frena ser pariente y por otro lado existe gente que
no pone tantos obstáculos, pero me los pone de todas maneras.
Por lo menos
contestan el teléfono...
Existe gente que
no me contesta el teléfono y gente que no responde las cartas,
existe gente que todavía no me ha recibido, porque les asusta mucho
esto. A veces me da risa, pero puedes comprenderlo porque así son
los procesos de cambio y transformación.
¿Y cómo se
enfrenta la contra propaganda revolucionaria en el caso específico
del reconocido escritor homosexual, Reinado Arenas, que ha sido
utilizado para bien y para mal de la revolución?
Se ha usando mucho
para mal y sin embargo, conversando con gente que eran amigos de
Reinaldo Arenas, sienten incomodidad de cómo se ha usado la figura
de Arenas desde el punto de vista de la mentira y en contra de la
revolución. Reinaldo fue expulsado de la universidad por fraude
académico, no por homosexual. Hubo homosexuales que sí fueron
expulsados por ser homosexuales, pero en el caso de él era por
fraude académico. Yo creo que dentro de su historia existe una gran
fabulación y de la que ha vivido comercialmente su familia. Pero sí
existieron realidades de homofobia, sí hubo abuso contra personas
homosexuales en los años 60, 70 y 80.
¿Cómo vivió la
disputa entre Silvio Rodríguez y el escritor chileno Pedro Lemebel,
quien fue desmentido por el propio Silvio, molesto por una crónica
de Lemebel donde insinúa que Silvio sería homofóbico?
Yo puse a Silvio
en contacto con los periodistas que habían hecho la nota en
Argentina y vi que se esclareció todo, fue muy lindo lo que se
dijeron los unos y los otros. Silvio se sintió muy mal, porque era
una mentira. Silvio siempre ha sido un nombre de causas justas y
difíciles. Después yo me enteré por tu libro Bandera Hueca,
que Silvio había apoyado la despenalización de la sodomía en Chile,
dedicándoles a los homosexuales, lesbianas y trans la canción Te
molesta mi amor.
¿Qué importancia
tiene presentar Bandera Hueca. Historia del Movimiento Homosexual
en Chile en la Feria Internacional del Libro de La Habana?
Me viene muy bien
para el trabajo que yo hago, me hacen un gran favor, lo voy a
promover. Yo estoy buscando estas historias, porque sirven de
aprendizaje para buscar caminos, para comparar, uno siempre anda
buscando aprendizajes. Unos amigos de San Francisco me enviaron las
historias del movimiento gay norteamericano y ahí me enteré que en
los EE.UU., la izquierda luchaba por las uniones civiles, lo que
nosotros llamamos las uniones consensuales, y la derecha estableció
como estrategia el matrimonio gay para sabotearles el proceso. Por
eso en Cuba, al principio comenzamos hablando de todos los derechos,
pero chocamos con lo que pensaba la gente, los juristas y un montón
de gente que estaba en contra del matrimonio homosexual y en contra
de la adopción de niños de las personas homosexuales y yo seguía
señalando que si luchábamos por los derechos, era por todos.
¿Cambiaron de
estrategia entonces?
Claro, porque un
grupo grande homosexuales que colabora en el Cenesex me dijo, no
luches más por el matrimonio homosexual, porque no es lo más
importante ahora, nosotros nos arreglamos con las uniones
consensuales. En Cuba a la gente no le gusta casarse, son más
las uniones consensuales, eso lo dicen los juristas. Finalmente,
hice el duelo y no pusimos el matrimonio homosexual ni la adopción
en el anteproyecto de ley que modifica Código de Familia y nos hemos
centrado en lo que me han planteado los mismos homosexuales.
Existe otro
aspecto en la estrategia donde señala que es muy importante
convencer a la población de la importancia de los cambios
culturales, antes de los cambios legales...
Exactamente, no
basta con establecer políticas, ni leyes, si tú no haces un trabajo
educativo permanente con la población. Entonces, por eso se crea el
Cenesex, como un programa nacional de educación sexual. Desde el
2000, que yo soy directora del Cenesex, estamos tratando de avanzar
en los temas que estaban rezagados e intentar incluirlos y poco a
poco armar una agenda política. Incluso, mi papá me decía, óyeme,
que yo tengo experiencia en estrategias, primero convence a la
gente, háblale a la gente, comienza a hacer trabajo educativo que te
va a hacer más fácil y entonces, cuando esto se trate en el
Parlamento, ya va a estar prácticamente discutido.
Finalmente,
estamos en la comandancia del Che en la Fortaleza San Carlos de la
Cabaña y me gustaría preguntar por Ernesto Guevara, ¿conoció usted
al Che?
Sí, de chiquitica
y recuerdo que me enamoré
¿Qué le parece la
imagen metafórica de un Che Guevara gay?
Pienso en lo
interesante e inteligente que es asumir así al Che, rescatar su
figura en esta lucha. Seguro que si se mira la figura del Che
superficialmente, tal vez pueda ofender a algún homofóbico cubano,
pero conociendo al Che como lo conocí, si estuviera vivo, sería a
una de las primeras personas a quien le pediría su apoyo.
*
Víctor Hugo Robles es periodista y activista homosexual, más
conocido como El Che de los Gays
C.
A.
24-03-2009
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