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EFE-.
El Parlamento de Cataluña ha aprobado una modificación de la Ley del
Código de Familia que elimina las restricciones legales para que las
parejas homosexuales puedan adoptar hijos, en la línea de otras
leyes similares aprobadas en Navarra, País Vasco o Aragón.
El proyecto de ley, impulsado por el gobierno catalán, ha contado
con los votos favorables de PSC, ERC e ICV-EUiA, así como de 18
diputados de Convergencia, mientras que cinco convergentes se han
abstenido y otros nueve ha votado en contra, al igual que los
parlamentarios de Unió Democrática y del PP catalán.
La iniciativa, que reconoce un derecho ya reconocido en países como
Holanda, Suecia, Islandia o Noruega, posibilita la adopción de
menores por parte de parejas homosexuales, hasta ahora vetada, lo
que había motivado adopciones encubiertas por parejas formadas por
personas del mismo sexo, tramitadas como si se tratara de familias
monoparentales.
En la presentación del proyecto, el conseller de Justicia, Josep
Maria Vallés, argumentó que la iniciativa pretende "proteger los
derechos y los intereses de los niños adoptados" en el contexto de
las "nuevas formas de familia o convivencia".
Vallés recordó que, en la práctica, ahora ya se estaban produciendo
legalmente adopciones a título individual por parte de uno de los
miembros de parejas homosexuales, y consideró que esta nueva ley
supone un "paso adelante", ya que "extiende a los dos componentes de
la pareja, y no sólo a uno de ellos, la obligación de proteger al
niño".
A partir de ahora, "el requisito de idoneidad" para poder adoptar
"será exigido a los dos miembros de la pareja" homosexual.
Vallés destacó que la nueva normativa acaba con las
"discriminaciones por razón de orientación sexual" en materia de
adopciones, algo que consideró "inconstitucional".
La ley parte de la base de que aquello que es mejor para el interés
del menor sólo se puede determinar en cada adopción concreta, y que
no debe depender a priori de la orientación sexual de los
solicitantes.
La modificación legislativa permitirá a los homosexuales adoptar en
Cataluña pero, en el caso de adopciones internacionales, prevalecerá
la legislación de los países de origen de los menores.
La FELGT aplaude la decisión del Parlament de Catalunya porque
protege a los menores y recuerda los riesgos de los niños si no se
reconoce la adopción a las parejas homosexuales
La FELGT ha elaborado un informe que aborda las consecuencias de la
imposibilidad de la custodia compartida en las parejas
homoparentales (se adjunta el INFORME)
Pedimos al PP, UDC y CDC que se documenten y abandonen los
prejuicios
La decisión adoptada por el Parlament de Catalunya es una paso muy
positivo para proteger el interés de los menores que ya viven o
puedan vivir en un futuro en familias de gays o lesbianas. Cuando el
Partido Popular o Unió Democrática de Catalunya o el sector
contrario de Convergència Democrática de Catalunya se oponen a la
adopción de niños y niñas por parte de parejas homosexuales se están
oponiendo a la posibilidad de compartir la tutela de los hijos de
las parejas con hijos biológicos y esto implica que todos los niños
que viven en esas unidades familiares pierden numerosos derechos y
protecciones.
Los informes científicos más prestigiosos, españoles, europeos o
norteamericanos, avalan la propuesta del Gobierno de Cataluña. PP,
UDC y CDC deberían documentarse antes de seguir usando los
prejuicios más retrógrados como argumentos.
La verdadera defensa de los derechos de los menores consiste en
reconocer la adopción para las parejas homosexuales, dado que
actualmente, de manera individual, gays y lesbianas, podemos adoptar
niños y niñas cumpliendo los trámites de idoneidad establecidos en
la Ley.
Para revisar todos los aspectos de esta polémica la Federación
Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales ha elaborado
un informe donde aborda las consecuencias de la imposibilidad de la
custodia compartida en las parejas homoparentales. La pregunta que
se plantea el Informe es: ¿cuál es la mejor forma de proteger a
estos niños? La respuesta es que, hasta ahora, se les están negando,
sencillamente, derechos que se les conceden fácilmente a aquéllos
con padrastros o madrastras heterosexuales. Y uno de los cometidos
del Estado es identificar el prejuicio y separarlo de los motivos y
razonamientos que deben inspirar las leyes.
Para sintetizar, éstos son algunos de los derechos que se le niegan
a los hijos de un hombre o una mujer que vive con su pareja del
mismo sexo (hasta ahora sin poder establecer la adopción compartida,
como pareja):
El niño no heredará automáticamente del compañero/a de su
padre/madre si aquél muere.
Al compañero/a se le puede denegar el que dé autorización para
tratar médicamente al niño en una emergencia.
El compañero/a puede verse impedido para interactuar oficialmente
con la escuela del niño.
El niño podría no quedarse con el compañero/a de su padre/madre si
éste/a muriera.
Si la pareja se separa, el padre/madre no biológico podría perder el
derecho de custodia, con lo que el niño perdería el derecho a seguir
viéndolo.
El niño puede perder el apoyo económico de su padre/madre no
biológico en caso de disolución de la pareja, incluso en el caso de
que hubiera sido durante años el principal o el único sustento
económico de la familia.
El informe señala que la existencia de una legislación
discriminatoria hacia las parejas homosexuales no está impidiendo
que cada vez haya más hijos educados por esas familias. Que la ley
no protege a estos niños, también parece evidente. Mientras que en
España ciertos sectores sociales y políticos hacen serios esfuerzos
por impedir que la ley cambie no observamos los mismos esfuerzos
paralelos para investigar si realmente dicha normativa tiene razón
de ser. En otros países sí se han tomado la molestia de investigar
el efecto que la educación en una familia homosexual tiene sobre los
niños. Y los resultados de dichos estudios han sido una y otra vez
los mismos: ningún efecto. Ni existe una particular influencia sobre
la futura orientación sexual de los hijos ni se percibe ningún
trastorno o deficiencia en la educación o el desarrollo psicosocial
del niño educado en una familia homosexual. Es, precisamente, la
misma conclusión a la que llega el Estudio sobre niños y niñas en
familias homoparentales realizado por la Universidad de Sevilla y el
Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid por encargo de la Junta de
Andalucía y el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. En el
informe se recoge una larga lista de los estudios realizados en todo
el mundo.
La mayoría de los recelos de los detractores del matrimonio
homosexual y la filiación de niños y niñas ignoran algunos de los
presupuestos básicos que no podemos olvidar al tratar este tema: que
la ley ya permite la adopción de niños por parte de gays y
lesbianas, que la ley también permite la inseminación artificial de
lesbianas, que la ley tampoco exige que haya un padre y una madre en
la adopción, que los gays y las lesbianas (especialmente estas
últimas) ya tienen y pueden tener hijos de manera biológica y, por
último, que ya hay miles de niños y niñas que viven y se educan en
familias homosexuales y son conscientes de la discriminación legal
que padecen (es decir, la discriminación que ellos viven como sus
familias, ya que el Estado hasta ahora las ha considerado de segunda
o tercera categoría)
Por todo ello es de vital importancia que las reformas legales
puestas en marcha por el gobierno estatal y por el gobierno de
Catalunya sean aprobadas y resuelvan de una vez por todas las
terribles situaciones de discriminación que aún existen y que sólo
encuentran justificación en los prejuicios y los mitos. Ahora, con
el reconocimiento del matrimonio homosexual llega el momento de
proteger, de verdad, el bienestar de los menores.
Coordinadora homosexuales celebra ley y critica a UDC y PPC
El presidente de honor de la Coordinadora de Gays y Lesbianas de
Cataluña, Jordi Petit, ha celebrado hoy la aprobación de la ley que
permite la adopción por parte de parejas homosexuales, y ha
criticado a UDC y al PP catalán por oponerse a ella 'siguiendo las
consignas del Vaticano'.
EFE-. En
declaraciones a los periodistas, Petit ha dicho que esta
modificación de la Ley del Código de Familia, que elimina las
restricciones legales para que las parejas homosexuales puedan
adoptar hijos, supone 'un avance' en Cataluña.
'El paso que hoy
ha dado el Parlament significa la igualdad de derechos para los
hijos de las familias monoparentales, para los hijos educados por
parejas del mismo sexo y que han sido fruto de una inseminación
asistida o de una adopción individual previa', ha subrayado.
Petit ha dicho
que esta ley da a los hijos de las familias monoparentales 'pleno
estatus legal' y que, de esta forma, tal como se ha superado la
discriminación 'a los hijos de madre soltera o de familias
divorciadas', hoy también se ven reconocidos los derechos de los
hijos de familias monoparentales.
Por otra parte,
ha dicho, en alusión a la votación de la enmienda a la totalidad
presentada por el PPC a toda la ley, que ha recibido el apoyo de UDC,
que estos partidos han 'seguido las consignas del Vaticano, y han
adoptado posiciones de imposición de valores morales que pertenecen
a una determinada religión, pero que no encajan con una sociedad
plural y diversa'.
'Nadie debe ser
discriminado en función de quiénes sean los educadores de estos
hijos. Lo mejor para la educación de los hijos es el respeto, el
compromiso, el cariño y que sean deseados', ha añadido, aunque ha
insistido en que 'hace falta todavía una ley de cobertura estatal'.
C. A.
01-04-2005
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