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Comunidad de Madrid se sumará a la de Andalucía como únicas regiones
que sufraguen el tratamiento íntegro de reasignación
de sexo el próximo mes de marzo.
Hace dos meses que
se lo prometieron, pero ellos/as llevan 20 años reclamándolo. El
viernes vieron hacerse realidad su sueño: podrán operarse de cambio
de sexo con cargo a la sanidad pública a partir de marzo. La
Comunidad de Madrid será la primera de España gobernada por el PP
que financiará intervenciones quirúrgicas para que el cuerpo se
corresponda con el sentimiento de género de cada cual. «Esto es un
milagro, todavía no nos lo creemos».
El Mundo-.
Mónica Martín y Rebeca Rullán, foto izuiqrda,
no pueden ocultar su emoción. Ellas escucharon de boca de la
directora general de Salud Pública, Almudena Pérez, lo que tantas
veces habían anhelado. Para ellas, miembro de Cogam y presidenta de
Transexualia, respectivamente, la promesa no era nueva, pero en esta
ocasión llegaba con fechas en el calendario.
«En el mes de
marzo echará a andar la Unidad Multidisciplinar para los problemas
de identidad de género», celebraba Rullán. Hasta ahora, sólo había
un precedente, Andalucía -gobernada por el PSOE-, que corriera con
los gastos del tratamiento clínico de reasignación de sexo para
personas transexuales. «El colectivo transexual agradece al PP y
PSOE los pasos dados. Hay voluntad política y personal», resumía
Martín. «El PP ha hecho una apuesta valiente en Madrid».
Pero, para Mónica
y Rebeca, lo importante no es tanto el color del equipo como el
resultado. «Lo fundamental es que se nos dé legitimidad y un
reconocimiento sanitario». Dos hospitales madrileños, el Ramón y
Cajal y La Paz, se encargarán de ofrecer «una atención integral» a
estos pacientes. El primero se encargará de las especialidades
médicas; el segundo, de las operaciones.
«Es importante que
la sanidad pública se haga cargo de estas cirugías, porque, para las
personas que no disponen de dinero para irse a la privada, supone
una gran frustración», explicaba Rebeca. En España, una
vaginoplastia (cirugía de reasignación de sexo de hombre a mujer),
por ejemplo, cuesta entre 10.000 y 14.000 euros. Las cosas,
afortunadamente, han cambiado mucho desde que iniciaron su
particular batalla, allá por 1987, pero todavía quedan muchos
estereotipos por eliminar. «Esto no es una operación de estética, va
mucho más allá. Es adecuar tu cuerpo a tu identidad de género».
En marzo, la
unidad comenzará a trabajar, pero las primeras operaciones tardarán
todavía en llegar. «Es un proceso largo y complicado y antes de
llegar a la intervención hay que ver muchos aspectos de cada
paciente, analizar muchas cosas», afirma Rebeca. «Quizá al principio
haya un poco de colapso, porque hay gente que lleva mucho tiempo
esperando», apunta Mónica. «Después la cosa, seguramente, se
normalizará».
Precisamente ahora
«se está trabajando en el protocolo de actuación», según explicaron
ayer desde Sanidad. En la unidad, «que trabajará en red y no tendrá
un espacio fijo», intervendrán diversas especialidades:
dermatología, endocrinología, cirugía plástica y general, urología,
ginecología, psiquiatría, psicología, logopedia y foniatría. «Se
trata de un equipo cerrado de médicos con experiencia». A la hora de
elaborar el protocolo se ha tomado como referencia la Universidad
Libre de Amsterdam, «modelo en la materia a nivel europeo», y la
guía específica de la Sociedad Española de Endocrinología.
De la reunión del
viernes, además, salieron dos compromisos entre Sanidad y las cuatro
asociaciones presentes (también estuvieron El hombre Transexual y la
Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales): citarse
de nuevo en las próximas semanas con los médicos para conocer el
protocolo y, una vez esté funcionando, realizar encuentros
periódicos para analizar su evolución.
El procedimiento
para acceder a este servicio será a través de los médicos de
atención primaria; ellos se encargarán de derivar a los pacientes a
la unidad. Desde la Consejería de Sanidad insistían ayer en que esta
opción se incorpora a la cartera de servicios de la red asistencial:
«Lo ponemos en marcha con nuestros propios recursos materiales,
humanos y económicos».
Rebeca tiene claro
que esto es un capítulo más, «un paso muy importante», aunque, ni
mucho menos, es el final del camino. «No renunciamos a incluirlo a
nivel estatal». Aún no han celebrado la buena noticia. Al menos, no
a lo grande. «Ya lo haremos, hay mucho tiempo», dice Mónica con la
sonrisa en los labios. Ellas siguen dando argumentos de por qué hay
que incluir estas intervenciones en el servicio sanitario público.
«No hacerlo
implica más costes. Hay transexuales que trabajan en la prostitución
que se autoadministran hormonas», cuenta Rebeca, «lo que puede
provocar, si no es controlado periódicamente por médicos,
tromboembolismos, problemas de hígado, cáncer de mama,
osteoporosis...». En su opinión, aún hay mucha falta de información.
«Hay quien se inyecta silicona líquida o aceites. Al principio,
queda muy bien, pero después se filtra entre los tejidos... y vienen
los problemas. Hay mujeres que han tenido que ser operadas por esto
en la sanidad pública».
Otro de los
fenómenos observados es el aumento de viajes al extranjero, por
ejemplo, a Tailandia, para someterse a intervenciones de cambio de
sexo. «Allí hay excelentes cirujanos. El problema es que, al mes, la
persona está de nuevo aquí y, si hay cualquier complicación, es más
difícil tratarlo». Creen que la decisión adoptada por Madrid «abre
el camino» para que otras comunidades «se sumen». «El tema de la
financiación ha sido muchas veces la excusa», se queja Rebeca.
«Ahora quizá la situación tome otro matiz». Al igual que ha ocurrido
con Andalucía, saben que ahora será Madrid la que atraiga a
transexuales de otras comunidades en busca de esa operación. «En la
unidad de género de Málaga, hay personas que sólo van a operarse.
Tienen su tratamiento hormonal y demás, pero tienen que ir allí para
la intervención», dice Rebeca. Quizá ayer por la noche sí brindaron
por la buena nueva. Por esa reivindicación que les ha llevado dos
décadas de lucha sin tregua. «Ahora nos falta el tema de la
integración social, laboral...». Todo llega.
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Andalucía abrió el
camino en 2000
El Hospital
Regional Carlos Haya de Málaga marcó un hito en la historia de la
sanidad española el 23 de marzo de 2000, al llevarse a cabo la
primera operación de reasignación de género o cambio de sexo
financiado por fondos públicos. El Servicio Andaluz de Salud (SAS)
corrió con los gastos derivados de la implantación de los atributos
femeninos (genitoplastia feminizante con reconstrucción vaginal
completa) a un joven de entre 20 y 25 años.
El Gobierno
andaluz ejecutaba así la iniciativa aprobada por el Parlamento de
Andalucía en sesión celebrada el 11 de febrero de 1999. La
proposición no de ley fue promovida por el PSOE y apoyada por IU y
el Partido Andalucista, mientras que el PP se abstuvo.«Esto es lo
más grande. Es como si el 'Gordo' hubiera tocado íntegro en el
Parlamento», exclamó emocionada la transexual Mercedes Camacho
-nombre que consta en su DNI desde el año 1991- tras la histórica
votación.
Desde marzo de
2000, con datos acumulados a julio de 2006, el centro hospitalario
andaluz había llevado a cabo cerca de un centenar de reasignaciones
totales de sexo a transexuales, mayoritariamente de hombre a mujer.
Una cifra ligeramente inferior de pacientes también habían sido
intervenidos parcialmente. En total, la unidad de trastornos de
identidad de género ha atendido a más de 575 personas, algunos de
los cuales han contribuido con sus experiencias a que viera la luz
el libro 'Ser transexual'.
Coordinada por la
endocrina Isabel Esteva (Carlos Haya) y la psiquiatra Esther Gómez
(Hospital Clínico de Barcelona), se trata de una obra dirigida a
pacientes, familiares y el entorno sanitario, judicial y social.
Consolidada ya en su cartera de servicios, el Carlos Haya va a más y
tiene previsto duplicar, de cuatro a ocho, el número de quirófanos.
La
unidad de salud regional de cambio de sexo se pondrá en marcha en
marzo
El
Servicio Madrileño de Salud (SMS) "pondrá en marcha a lo largo del
mes de marzo la Unidad Multidisciplinar a la Atención de los
Trastornos de Identidad", según precisaron fuentes de este
organismo.
El País-.
Es
decir, que la Comunidad de Madrid se sumará a la de Andalucía como
únicas regiones que sufraguen el tratamiento íntegro de cambio de
sexo. De esta forma, se dará cumplimiento a un mandato de la
Asamblea de Madrid acordado por unanimidad el 1 de junio del pasado
año. La directora general de SMS, Almudena Pérez, se reunió ayer por
la tarde con los representantes de las cuatro principales
asociaciones (Cogam, Colectivo de Gays-Lesbianas de Madrid, El
Hombre Transexual y Transexualia) para informales.
La
Unidad Multidisciplinar, para la Atención a los Trastornos de
Identidad estará compuesto por "un equipo cerrado de profesionales
con experiencia". Serán dermatólogos, endocrinos, cirujanos
prácticos y reparadores, cirujanos generales, urólogos, ginecólogos,
psiquiatras, psicólogos, logopedas y foniatras.
"Se
está elaborando un protocolo de actuación que toma como modelo el
que existe en la Universidad Libre de Ámsterdam, referente en
Europa, y a la guía específica de la Sociedad Española de
Endocrinología", precisaron las fuentes informantes. Se va a
trabajar en red y el grupo tendrá como centros neurálgicos el
hospital Ramón y Cajal, para todas las especialidades médicas, y La
Paz, para las intervenciones quirúrgicas. Los psiquiatras y
psicólogos serán los propios de la Red de Salud Mental de la
Comunidad. La vía de acceso a este servicio serán los centros de
atención primaria de referencia. Desde ahí, se pondrá en manos de
los especialistas.
Un
solo coordinador
Un
coordinador se encargará de supervisar la unidad. La Comunidad se ha
comprometido a mantener una tercera reunión, a lo largo de febrero,
con las asociaciones para informarles de los médicos seleccionados y
del protocolo de actuación. Una vez en marcha, habrá análisis
conjunto del funcionamiento de la unidad, que se incorpora a la
cartera de servicios de la red asistencial.
La
presidenta de Transexualia, Rebeca Rullán, valora "muy
positivamente" la puesta en marcha del servicio, ya que "es una
reivindicación desde hace mucho tiempo. En Madrid, el dato es aún
más positivo, ya que tiene mucha población transexual", asegura.
El
motivo, afirma Rullán, es que "huyen de sus lugares de origen para
venir a Madrid". Para beneficiarse de este servicio, "sería
necesario ser madrileño", aunque Rullán precisa que en la reunión se
ha puesto sobre la mesa la posibilidad de atender a otros pacientes
derivados de otras comunidades autónomas. Su intención, ahora, es
conseguir que se universalice esta prestación en el resto de
España.
Aguirre busca rebajar su perfil de derechas a cuatro meses de las
elecciones
Un
gesto consciente, medido, estudiado. La Unidad Multidisciplinar a la
Atención de los Trastornos de Identidad entrará en funcionamiento a
lo largo del mes de marzo, a tan sólo dos meses de las elecciones
autonómicas y municipales, que se celebrarán el 27 de mayo, y en
plena precampaña.
Se
trata de una fórmula con la que la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, se sacude la capa de "derecha radical"
que la oposición le ha atribuido en reiteradas ocasiones. Afianzado
el apoyo de los votantes del PP, busca un lugar en el centro
político.
No
es la primera vez que ocurre. Aguirre fue la única dirigente popular
que se desmarcó de las directrices de su partido sobre el matrimonio
entre personas del mismo sexo como un gesto a un electorado que
tradicionalmente no comulga con sus ideas. Lo llevó a cabo sin
levantar mucho la voz, pero lo suficiente como para que constase.
"Éste es uno de los dos o tres gestos de la legislatura en los que
se puede permitir discernir del partido para darse un tinte
progresista", aseguraban fuentes del Gobierno regional para
justificar su actitud. "Pero es que incluso cree en ello",
matizaban, como si se hubiese sumado a un acto execrable.
Ahora, recorriendo el mismo camino, la presidenta se convertirá en
la primera dirigente popular en poner en marcha una unidad de género
que contempla las intervenciones quirúrgicas. Y eso que su partido
se opuso el pasado 7 de noviembre en el Congreso al proyecto de ley
sobre la rectificación en el Registro Civil de la mención al sexo,
que permitirá el cambio de nombre, sin necesidad de cirugía.
2.500 personas aguardan en la región una operación de cambio de sexo.
La
Comunidad pagará entre 10.000 y 30.000 euros por intervención
A lo
largo del próximo mes de marzo, el Servicio Madrileño de Salud, que
depende de la Comunidad de Madrid, sufragará el tratamiento hormonal
y las intervenciones quirúrgicas de quienes quieran cambiar de sexo.
En la región hay aproximadamente unas 2.500 personas en esta
situación, según precisó ayer la presidenta de Transexualia, Rebeca
Rullán. El coste de las intervenciones varía entre 10.000 y 30.000
euros.
La
Comunidad de Madrid será la primera región gobernada por el PP y la
segunda de España, después de Andalucía, en sufragar y realizar el
tratamiento hormonal y las operaciones a aquellas personas que
quieran cambiar de sexo. La Unidad Multidisciplinar para la Atención
a los Trastornos de Identidad echará a andar a lo largo de marzo,
según informó el viernes pasado la directora general del Servicio
Madrileño de Salud (SerMas), Almudena Pérez, a las principales
asociaciones del sector.
En
la Federación Española de Transexuales-Transexualia calculan que en
la Comunidad de Madrid hay un máximo de 2.500 personas que están en
esta situación. "Es difícil hacer una estimación en toda España,
pero la mayoría se concentra en las grandes ciudades como Madrid,
Barcelona y Valencia", asegura su presidenta, Rebeca Rullán, quien
agrega que últimamente se ha sumado mucha población inmigrante.
El
coste de la operación es oneroso. "Una vaginoplastia [creación de
los genitales femeninos] cuesta entre 10.000 y 14.000 euros en la
sanidad privada; la metaidoioplastia [la de los genitales
masculinos], unos 18.000, y la faloplastia cerca de 30.000, aunque
es la menos demandada", asegura, para luego aclarar que desconoce si
esta última técnica se halla incluida en la cobertura pública.
Asturias y Aragón han creado recientemente una pequeña unidad de
género que cubre asistencia psicoterapéutica y los tratamientos
hormonales. Las cirugías las derivan a la Unidad de Género del
hospital Carlos Haya de Málaga. Cataluña también tiene una pequeña
unidad de género pero no incluye la cirugía. En Andalucía, la Unidad
de Trastornos de Identidad de Género da servicio desde 1999. Desde
esa fecha, el hospital Carlos Haya ha practicado 172 cambios
completos de sexo, lo que supone unas 300 intervenciones
quirúrgicas, según precisó la coordinadora de la unidad, Isabel
Esteva.
En
2002, Extremadura decidió derivar a los demandantes de este servicio
a Andalucía. En el País Vasco se ha creado una comisión de estudio
en el Parlamento regional.
La
Comunidad de Madrid pondrá en marcha la Unidad Multidisciplinar a la
Atención de los Trastornos de Identidad por un mandato de la
Asamblea de Madrid. Los tres grupos parlamentarios, PP, PSOE e IU,
dijeron sí de forma unánime a su creación, incluyendo las
operaciones quirúrgicas.
En
el hospital Ramón y Cajal se dará atención psicoterapéutica y los
tratamientos hormonales con controles endocrinológicos. En La Paz se
realizarán todas las intervenciones quirúrgicas. Las personas que
necesiten este servicio tendrán que acudir a su centro de salud de
referencia. Un grupo coordinado y cerrado de especialistas médicos
se encargará de dar la asistencia.
C.
A.
22-01-2007
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