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Hazel Gloria
Davenporth.-
La coordinadora
del grupo de activismo lésbico "Musas de Metal", Paulina Martínez,
se pronunció en contra de la segregación de transexuales en el
movimiento lésbico feminista.
En entrevista,
indicó que la postura manejada por algunas feministas dentro del "VI
Encuentro Lésbico Feminista Latinoamericano y del Caribe" llevado a
cabo en esta ciudad, no es generalizado, ya que hay agrupaciones que
si aceptan a transexuales como mujeres, con sus mismos derechos.
Consideró
que el rechazo hacia transexuales lesbianas, es en si una violación
a los Derechos Humanos de la propia comunidad LGBT, además de una
incongruencia ya que, si bien se habla de respeto e inclusión, no se
puede rechazar.
Esta repetición
de esquemas, explicó, lejos de beneficiar a la Diversidad Sexual, lo
que provoca es un debilitamiento y mayores divisiones al interior de
la LGBT.
Asimismo, la
activista equiparó el feminismo lésbico radical vertido dentro del
encuentro, con la heterosexualidad extremista, que ha provocado la
discriminación en todas sus manifestaciones.
"Musas de
Metal", recordó, ha tenido incluso dentro de sus filas a
Transexuales lesbianas, a las que se les ha respetado sus
derechos de expresión y participación justo igual que a otras
militantes no transexuales.
Transfóbia
lesbofeminista: manifiesto bélico al falo añorado
Por Hazel
Gloria Davenporth.-. Para unas fue un triunfo impulsado por
oleadas de testosterona imaginaria con efectos fisiológicos, el
canto a un falo mental lo suficientemente potente para escenificar
una vez mas el machismo humillador y destructor, invisibilizador de
la mujer, sea cual sea su naturaleza, genital o no.
Para otras, fue un
lamentable desplante de un charro sin pene, pero igual de destructor
de feminidades.
Entre ambos
escenarios, el Encuentro Lésbico Feminista de America Latina y el
Caribe, quedó marcado no por sus logros, sino por la idea de no
aceptar la inclusión de transexuales en el movimiento, con lo que
reafirmó una postura genitalista mas allá que humanista.
“Nos negamos a
aceptar el ingreso de masculinidades dentro o fuera de nuestros
espacios y cuerpos”
Ante tal
sentencia, cabria preguntar, ¿Qué es para las lesbofeministas la
masculinidad? Y que la feminidad?.
En un mundo en el
cual un continente (Europa) avanza en el reconocimiento de la
transexualidad hasta el nivel de cuestionar si las cirugías de
Reasignación Sexual son necesarias para el reconocimiento legal de
la mujer (Caso Identidad Cotidiana en Inglaterra) y la activista
transexual ibérica Kim Pérez participa en encuentros de feministas
lesbianas, América demuestra de nuevo su retrazo ahora en inercias
testosteronicovaricas políticas.
Vemos así como,
para ellas, ser mujer o ser hombre se reduce a cien gramos de
gónadas colgantes entre las piernas, existan estas o no en la
autoconcepción humana.
Así, la idea de
concebir a la mujer como una entidad sociocultural, capaz de
generar, disfrutar y manifestar sus propios valores, es hecha de
lado por una mentalidad basada en una visión anatómica como bandera
para manifestar posturas extremistas propias del sexo contrario.
“Entre el Amor y
el Odio hay solo un paso”
Para la
coordinadora de “Musas de Metal”, Paulina Martínez, esta postura
radical asumida por algunas feministas lésbicas, mas que responder a
la naturaleza del movimiento feminista, que es la salvaguarda de los
derechos de la mujer frente al hombre, coincide con un
“heterosexismo radical”.
“Musas de Metal”
es una organización lésbica mexicana que en algunos momentos ha
tenido entre su militancia a transexuales Hombre a Mujer, mismas que
han tenido los privilegios y derechos que cualquier otra
integrante.
De hecho, Martinez
se opuso a la postura machista y Transfóbica manifestada por
feministas radicales, algunas de ellas procedentes de Puerto Rico, y
apoyadas al parecer por una conocida lesbiana mexicana radical,
vinculada al mundo de la promoción de mujeres artistas.
CUANDO LA GALLETA
SE QUIEBRA
Según algunas
asistentes al encuentro, una de las mas feroces opositoras a la
participación de transexuales en el movimiento lèsbico feminista,
fue una activista de Puerto Rico llamada “Cookie” quien se indignó
ante la posibilidad de participación de mujeres no biológicas.
Las razones de
esta feminista, se basan sobre todo en la consideración de que una
transexual, por haber tenido un origen de vida masculino, o por una
presencia genital no ginecica, representa una entidad masculina, y
por lo tanto una “intromisión de masculinidad” en un mundo
construido en base a la mujer.
Un argumento curioso, si no se analiza la transexualidad a fondo.
Una persona
transexual es, por naturaleza, una persona feminista, tal vez no
militante, pero si defensora por convicción de la feminidad, al
grado de eliminar su historia masculina en pos de una identidad como
mujer, por lo tanto, es una mujer por elección, no por un accidente
biológico.
Otro de los
argumentos que llama la atención de Cookie, es el rechazo a la
masculinidad que, presuntamente, representa como amenaza la
transexual, pese a que esta renunció a ella.
Sin embargo, si se
analiza la clásica y limitante dicotomía lésbica “Femme-Butch”, esta
ultima construcción, también conocida como “traileras” es en si una
entidad transgenèrica masculina, que roza incluso con la
transexualidad al añadir ademanes, imagen, posturas políticas,
ideológicas y comportamentales similares en su rudeza a las del
hombre agresivo.
Mas allá de una
crítica a la estructura relacionante lésbica, misma que debe ser
respetada y asimilada dentro del espectro de la Diversidad Sexual,
lo curioso es que la mayor parte de las transexuales H a M formamos
parte de la construcción “Femme”, o sea, la feminidad por elección.
Entonces, ¿Por qué
este rechazo? Puede ser mas fuerte un tejido cavernoso que una masa
cerebral o que el alma que vive en la elección del ser?
La explicación
podría encontrarse en algunas afirmaciones hechas por la conocida
feminista y diputada mexicana Marcela Lagarde, ajena al movimiento
lèsbico.
Según la
activista, citada por Claudia Scheinbaum, funcionaria del gobierno
del Distrito Federal en un programa televisivo sobre Mujeres y
Poder, se ha observado un fenómeno curioso en mujeres que una vez
que han llegado a puestos directivos comunes entre hombres,
comienzan a actuar como ellos y a discriminar a otras mujeres que
permanecen en cargos inferiores.
Visto desde esta
óptica, podría ser comprensible que algunas feministas lésbicas
radicales comiencen a actuar como machos, tal como opina Paulina
Martínez, coordinadora de “Musas de Metal” al equipararlas con
“Heterosexuales Radicales”.
Este “Machismo
Vaginal” llega a su máximo punto, cuando una conocida lesbiana
mexicana, apoya la postura de “Cookie” y en plena sesión llega a
comparar la transexualidad con “Perversiones” como la zoofilia, la
Pedofilia y otras parafilias mas extremas.
Una extraña forma
de hacerse el Hara Kiri y de paso quebrar la galleta.
EL LESBIANISMO
INCLUYENTE Y EL HEMBRISMO POR RESIGNACIÓN
Unos dias antes
del Encuentro, la coordinadora general de “Nueva Generación de
Jóvenes Lesbianas”, Martha Cuevas, declaró en entrevista a la
Agencia Informativa NotieSe la necesidad de analizar la inclusión de
personas transexuales en el movimiento lèsbico.
Al reconocer que
existe un retraso en la manera de percibir la transexualidad, la
activista opinó que gran parte de la confusión se debe a la
presencia de travestís heterosexuales quienes en algunos momentos se
han acercado a movimientos lèsbicos.
Aquí cabe la
reflexión sobre las identidades, mientras que en el caso del
travestismo, este se trata de una actividad periódica, que en
realidad no afecta la vida pública de la persona, y que llevaría al
travestí lésbico a un maquillaje feminoide de un hombre
heterosexual, en el caso de la transexual la experiencia vivencial
de la persona rebasa el closet para convertirse en una nueva
personalidad definitiva.
Ante el juego de
los espejos, una persona heterosexual que cambia de sexo se
transforma en una mujer transexual lesbiana, mientras que un
homosexual después de la experiencia transexual se convierte en
heterosexual.
Mas allá de los
mecanismos genitales elegidos para perseguir el orgasmo, la
experiencia transexual rebasa los limites de 15 minutos a una o dos
horas que lleva conseguirlo, e impacta todas las áreas de la vida.
Asi, mas allà del
orgasmo, la persona transexual lucha contra un sistema legal para
conseguir su identidad jurídica que corresponda a su verdadera
entidad, un cambio de nombre que le permita mantener sus estudios,
currículo laboral e historia de vida.
Además, se somete
a tratamientos hormonales, y en caso de poseer las posibilidades,
operaciones cosméticas irreversibles, muchas veces provocadas por la
presión social que amenaza con solo reconocer la nueva identidad a
través de una genitalia mutilada.
Inglaterra y otras
naciones europeas han comprendido el error, al permitir el cambio
de género en documentos oficiales a travès del concepto de
“Identidad Cotidiana” por medio del cual el reconocimiento a la
Mujer puede darse sin tener que recurrir a una mutilación
reasignante para la que muchas personas no se encuentran medica o
económicamente en posibilidades.
Sin embargo, esta
batalla legal y político-social para alcanzar la feminidad como
propuesta de vida, es descalificada por algunas lesbianas radicales,
quienes parecen estar mas inclinadas hacia un Hembrismo cuya
política parece mas bien ser un discriminante Machismo Castrado.
Curiosamente, una
de las feministas mas radicales, Andrea Dworkin, ha llegado a
considerar la relacion sexual heterosexual como una violación, lo
que nos llevaría a leer en consecuencia comparativa, que un acto
sexual entre iguales sería amor.
¿Sexualidad o
genitalidad?
Un enfoque
genitalista otra vez, la masturbación ante un espejo móvil de carne
o una carrera loca por la evasión del orgasmo politico…
UNA “MIRADA DE
MUJER”* AL HEMBRISMO LESBICO.
Como Transexual y
como Lesbiana (mi pareja de muchos años es una mujer biológica,
enemiga de otras etiquetas que vayan mas allá de la de ser humana)
siento en esta decisión de discriminarnos, un síntoma del retrazo
social que enfrenta una cada vez mas difusa comunidad LGBT.
La postura de
rechazar la participación de Transexuales, pero de aceptar su
adhesión política se me hace oportunista, chantajista y digna de la
derecha política, interesada en alianzas mas bien empresariales que
sociales.
Si bien la
derechización de la política en America, y sobre todo en México
corre el peligro de radicalizarse con la reelección de George Bush,
cabe entonces el análisis sobre que beneficios tendría para una
izquierda debilitada una comunidad LGBT discriminadora y análoga a
las manifestaciones discriminadoras ya casi extintas en Europa.
Mas que una
conveniente Europeizacion de la LGBT americana, es necesario dar voz
y apoyar los intentos incluyentes de las organizaciones lésbicas
mexicanas como“musas de Metal” en sus intentos de una comunidad
lésbica incluyente.
Y también, porque
no, iniciar un Movimiento Feminista Transexual, paralelo y
compatible con el Feminismo Lésbico Incluyente, alejado del
“hembrismo lésbico radical”, que disfrazado de feminismo, convirtió
a un Encuentro Lèsbico Feminista del Caribe y América Latina” en una
cantina de mala muerte, en la que algunos machos de genitales
incompletos colocaron el ya clásico letrero “No se deja entrar
viejas”....”Prohibida La Entrada a Mujeres”.
*Mirada de Mujer”
Una exitosa telenovela de la productora Argos, protagonizada por la
actriz feminista Angélica Aragón.
C.
A. 17-12-2004
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