P o r t a l  d e  i n f o r m a c i ó n  t r a n s e x u a l
 
       
 
Cartas de amigas y amigos transexuales
        Carta de Mariana Casas

 Música: Mi Buenos Aires querido de Carlos Gardel

 

Bien o mal, no soy de escribir o describir cosas que salgan de mi corazón, pero haré el intento...Tengo 44 años, al igual que Tamara, soy abogada, vivo en Buenos Aires, Argentina y soy transexual post op, me operé en Chile con el Dr. Guillermo Mac Millan el 16/7/2001.

Ósea, como ven mi transición ha sido ya en mi madurez, pero lo importante para mi es haber llegado con éxito a donde estoy. Aquí en mi país, Argentina, hemos sufrido mucho las personas en mi condición, dictaduras militares de por medio, nos han mantenido aplastadas por mucho tiempo, más allá de las cuestiones culturales que nos impidieron ser felices.

En mi caso en particular, soy mujer desde muy pequeña, casi ni tengo memoria de ello, ya a los 10 años mis padres atacaron al "problema" con una batería de psiquiatras, psicólogos y "especialistas" de todo tipo y calibre, sólo les faltó hacerme una "lobotomía". Ésta gente "logró" que yo fuera "normal" por bastante tiempo, por surte nunca llegué a casarme o a tener hijos, algo dentro de mí mantenía la cordura a pesar de tanta locura por parecerme a lo que los demás querían ver en mí.

En el año 1998, me propuse algo, me puse a estudiar, a informarme, por mi cuenta que era lo que me pasaba, no sabia nada de transexualidad más allá de la pornografía, o sea transexualidad = prostitución, marginalidad, etc etc, pero yo no era así, yo simplemente era una persona común, una mujer más entre tantas, mas bella, mas fea, mas callada, mas exultante, en fin una más. Así las cosas, y luego de pasar por los consultorios de muchos psicólogos, encontré a mi actual psicóloga, con quien empecé a desandar el camino mal andado, y juntas encontramos mi verdadera condición, mujer, o sea, el platillo de la balanza se inclino fuertemente hacia el lado de la reasignación quirúrgica, ya que de otro modo mi vida hubiera sido un saltar de frustración en frustración. Para que se entienda bien, no soy ni más ni menos mujer por estar reasignada, simplemente me tocó esto y no hubo mas remedio que enfrentarlo. La reasignación no es un fin sino un medio para que pueda sentirme completa, es la cirugía que pasa más inadvertida para los otros, pero es la más importante decisión de mi vida, que paradojal!!!!.

Respecto de mi trabajo, les cuento algo, yo termine mis estudios ya de grande, pues por mas que me esforzara, cuando chica, mi disforia me terminaba abrumando y es así que me gradué en diciembre de 2001, en mi amada Universidad de Buenos Aires, la pública y gratuita, la de pocos recursos y mucho amor; pero aun no recibí mi diploma, ya que si tenia que ejercer con el nombre que tenia, no lo hubiera pedido. Por suerte (cualidades profesionales de lado) entablé una demanda de cambio de sexo y nombre registral en febrero de 2002 y obtuve sentencia favorable el 23 de junio de 2003, inédita sentencia, al menos aquí, ya que decretó la nulidad de mi partida de nacimiento original y ordeno la confección de una nueva partida; para quienes no entiendan de derecho, es algo así como decir que la anterior persona no existe ni jamás existió.

Ahora estoy esperando que mi verdadera identidad ser inscripta en los registros pertinentes lo que, burocracia y burócratas de por medio, lograré antes de fin de año. Por lo pronto sigo trabajando en el mismo lugar en el que inicie mi transformación, soy mensajera en motocicleta en un laboratorio de especialidades medicinales, no reniego de ello, al menos no debo trabajar en la prostitución y me permitió vivir como lo que soy. No quiero extenderme más ya que tengo temor de aburrir.

Un enorme beso, en especial a Carla, con quien he conversado varias veces hace algún tiempo y para Tamara con quien me une algo más que la transexualidad.

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12-11-2003 Comenta esta carta ( indica en el titulo de que carta estás hablando)
 
  © Carla Antonelli. 2003